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EN MEDIA CRISIS PRETENDEN PISOTEAR AL SECTOR PÚBLICO

El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense SEC, considera temerosas terribles y fuera de contexto las declaraciones del ex diputado Otto Guevara, que se suma a la intención del grupo enemigo de la clase trabajadora del sector público.

Este mal intencionado planteamiento se hace ante un evidente desconocimiento de que en este momento es el sector público el que se ha dado la tarea de sostener la economía de los pequeños y medianos empresarios, especialmente de la agricultura y el comercio.

Desconocen estos políticos y ciertas cámaras que el sector público es el que de alguna manera, está sosteniendo la capacidad de consumo que mantiene a flote los pocos negocios que aún siguen en pie pese a los constantes ataques de los cuales siguen siendo víctimas. Recordemos que recientemente se aprobó el proyecto de flexibilización laboral que permite la reducción de la jornada en el sector privado, presidido por la reducción en horas de trabajo, entonces ¿En qué están pensando estos señores para reactivar la economía?

El Sector Público es el único que paga los impuestos puntualmente para que con ellos el Gobierno pueda ejecutar parte del presupuesto, pese a ello al sector público no se le aprueban proyectos para beneficio propio, como los que se han dado para las grandes empresas.

Nos sentimos dichosos y orgullosos de contar aún con instituciones públicas que han sido sostén ante esta emergencia, logrando así mantener incólume la Seguridad Social de nuestro país como la Caja Costarricense de Seguro Social CCSS, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación Pública MEP, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados AyA, el Instituto Costarricense de Electricidad ICE, la Fábrica Nacional de Licores FANAL, entre muchas otras, que han demostrado su eficacia ante la ineptitud de aquellos que han querido desmantelarlas.

Debemos entender que sin esas entidades y su grandioso valor humano, no estaríamos dando la batalla contra esta pandemia mundial, en hora buena, se les cayó a los neoliberales la campaña negativa y malsana contra estas instituciones públicas que hoy hacen frente a la emergencia nacional del COVID-19.

El SEC hace un llamado para que estos señores piensen en Costa Rica, en las familias que afectarían con semejante atropello a la estabilidad económica, no creemos que el Poder Ejecutivo y Legislativo presten atención a este tipo de propuestas nefastas, que surgen de políticos frustrados, cuestionados y trasnochados.

UNIDAS Y UNIDOS POR COSTA RICA VENCEREMOS ESTA PANDEMIA

Foto: Semanario Universidad.

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SITRAHSAN: Ante las últimas directrices ministeriales

Según las últimas directrices ministeriales en cuanto a la emergencia nacional por el COVID-19, SITRAHSAN solicita al ministro:

Esta es una pretensión al superior jerárquico, ante el comunicado reciente de la Presidencia de la República, y las nuevas disposiciones consultamos:

1- Seguridad de las instalaciones y puestos de control, de tal manera que retornemos a las 12 horas de jornada a los oficiales administrativos, compensaría en mucho el gasto particular del oficial y aseguraría también la salida en menos días para cumplir la jornada semanal y su exposición mínima.

2- Traslado con vehículo oficial a todos los funcionarios que laboran en la franja horaria señalada como restrictiva, desde el centro de trabajo y hasta sus hogares, o en su efecto suspender labores desde las 21 horas, a nivel nacional.

3- Dotación urgente de los instrumentos, para los oficiales y funcionarios que deben velar por el cumplimiento fiel de las directrices y controles fiscales necesarios y presenciales en puestos fronterizos y en general.

4- Exclúyanse de esa labor a personas de alto riesgo o que velen por el cuido de miembros de la familia que tienen esa patología.

5- Remitir a quienes puedan trabajar en TELE TRABAJO, sin restricción y restringir el ingreso tanto de funcionarios como de visitantes a las instalaciones en general, con excepción de la seguridad institucional.

6- Modificar el proceso en la atención de “la licencia” a los pacientes señalados como de alto riesgo, de tal manera que, mediante criterio de médico particular, cuente con dicha licencia otorgada por el jefe inmediato en virtud de que a la fecha mucho personal está a la espera de la respuesta y mientras tanto están exponiéndose injustamente.

 

*Imagen con fines ilustrativos tomada de www.buentrabajocr.com

Enviado por SITRAHSAN.

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SITRAHSAN: Reproche a la burocracia en tiempos de pandemia

Atravesamos un duro momento, no sólo a nivel de país, sino a nivel mundial por la amenaza que se cierne como una nube negra y que se le conoce como el coronavirus. En estos momentos de caos y angustia, donde la plegaria sustituye a la diversión y la orden de permanecer en casa resuena diariamente sobre nuestras cabezas, nos enfrentamos con una dura realidad. No todos podemos apegarnos a la prevención porque necesitamos trabajar para llevar el sustento a nuestras familias.

A muchos de nuestros compañeros, se les ha brindado la oportunidad de realizar teletrabajo. Desde sus casas y al abrigo de la seguridad familiar, podrán seguir las recomendaciones del Ministerio de Salud y del Gobierno en general. No saldrán de sus casas, cumpliendo la orden sanitaria, no sólo por el bien de ellos, de sus familias, sino por el bien de toda la nación.

Sin embargo; otra clase de trabajadores que han corrompido sus funciones, vendiéndose al mejor postor, son beneficiarios directos de un sistema judicial que los tiene en sus casas; no por la orden sanitaria del Ministerio de Salud, sino por la orden de un Juez, al abrigo del principio de inocencia.

Mientras muchos, funcionarios honestos están trabajando en las oficinas o realizando teletrabajo, los que no enfrentamos procesos disciplinarios por presunta corrupción, arriesgamos nuestras vidas laborando como de costumbre, sin que nadie repare en el riesgo que corremos tan sólo con salir a las calles.

Para aquellos funcionarios y funcionarias que han sido cuestionados y eventualmente señalados o indagados por actos reprochables y en la actualidad reciben el salario en su casa (porque así lo determinó un juzgado), esos que gozan no sólo de la dispensa de laborar sino también, no corren los riesgos que sí corremos los que venimos a laborar día a día, eludiendo a la muerte que nos amenaza bajo la sombra tenebrosa del coronavirus, los invitamos a devolver ese dinero que no han ganado con el sudor de su frente.

Esos funcionarios(as) señalados por actos vinculados a la corrupción y que quizás poco solidarios(as), observan los toros desde la barrera y se ríen del sistema, al premiarlos pagándoles sin que ellos desarrollen las funciones por las que fueron contratados; al señalarse el estribillo judicial, si lo hacen, ponen en riesgo las investigaciones que contra ellos se siguen. ¡Es inverosímil!, la corrupción misma los exonera de trabajar, por ende, el destino o mejor dicho la incompetencia de las autoridades que no cumplen con el precepto de “justicia pronta y cumplida”, también les minimiza los riesgos de contraer esta temible plaga y los premia con un salario quincena a quincena.

Bien por ellos y por sus familias, evitan el contagio y así ayudan con la no propagación de este virus; lo lamentable es el reproche social, la voz poco escuchada de los que no comulgamos con estas conductas reptilianas.

Nosotros, los que seguimos al pie del cañón desde las oficinas y demás dependencias hacendarias, los que asumimos todos los riesgos que conlleva este virus, debemos laborar diariamente porque nuestras funciones no son compatibles con el teletrabajo; sin embargo, aquellos que vulneraron el sistema y se pueden llenar el bolsillo con la muletilla judicial, dinero o regalías mal habidas, están viviendo a sus anchas, en sus casas mirando la televisión, esperando que la paga les llegue a su cuenta bancaria, de por sí engrosada quizás por las dádivas recibidas a cambio de favorecer a terceros que cumplieron con el rol de corruptores. Además del premio, quizás ni van al cajero el día del Depósito del salario, porque ni lo necesitan, ni lo ocupan.

Muchos de nosotros, arriesgamos nuestras vidas desde puestos de vigilancia a lo largo y ancho de nuestras fronteras, desde los escritorios planificamos la anti evasión y el antifraude, desde las ventanillas atendemos público, desde los vehículos oficiales.

Le cumplimos a Costa Rica, pero no queremos terminar nuestros días saliendo en ataúd hacia la última morada porque no quisieron escuchar nuestro clamor.

Levantamos nuestro grito pidiendo auxilio, hacemos el llamado vehemente a las autoridades, principalmente al señor ministro para que se ponga la mano en la conciencia y comprenda nuestro ruego.

No es una simple petición, es el grito ahogado en forma de llanto del que siente a pasos agigantados el peligro que conlleva esta temible enfermedad.

 

Enviado por SITRAHSAN.

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ANEP propone 15 medidas para enfrentar la crisis ante la emergencia del Covid-19

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), con el apoyo del Encuentro Social Multisectorial, desarrolló una propuesta ante la emergencia nacional que atraviesa el país; propuesta denominada “15 medidas para enfrentar la crisis ante la emergencia del Covid-19”.

Esta propuesta tiene como objetivo enfrentar la pandemia del Covid-19 con solidaridad, con inclusión social y en pro del bien común; para la reactivación económica y el fomento productivo.

A continuación, presentamos la propuesta formulada por la ANEP con el apoyo del Encuentro Social Multisectorial.

I- MEDIDAS PARA LLEVAR DINERO AL BOLSILLO DE QUIENES MÁS SUFREN LA CRISIS

01-Emitir legislación para otorgar un subsidio social solidario para la emergencia, de 250 mil colones mensuales, para personas trabajadoras desempleadas (antes de la crisis y después de ella). Los dineros saldrán de la moratoria de, al menos por tres meses, en el pago de intereses de la deuda pública. Este pago, en la actualidad, es de 5.500 millones de colones diarios, cada 24 horas, que da un total mensual de 165 mil millones de colones. Esto permitirá cubrir hasta unas 660 mil personas; dentro de las cuales estarían las 309 mil que no tenían trabajo antes de la crisis del covid-19. La legislación debe incluir ambos aspectos: moratoria de la deuda y subsidio social solidario. Legislación que debe complementarse con otra para el levantamiento de la regla fiscal, que es contraria al desarrollo de programas sociales en situaciones de emergencia; particularmente para habilitar a las municipalidades a complementar una política de solidaridad con las personas vulnerables.

02-Acceso a dinero ahorrado pensiones individuales. Aprobación del Expediente Legislativo No. 21.309, ley para entregar los fondos del Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP).

03-Acceso a dinero ahorrado fondos de capitalización laboral. Aprobación del Expediente Legislativo No. 21.856, para la entrega de los fondos de capitalización laboral (FCL), inicialmente previsto para los casos de reducción de jornada laboral por la crisis; sin embargo, debe ampliarse y generalizarlo para toda la clase trabajadora, pública y privada, que haya acumulado fondos al momento de la emisión de esta legislación, con el fin de relanzar la reactivación económica para el mercado interno.

II- MEDIDAS PARA REDUCIR COSTO DE LA VIDA

04-Regulación precios de medicamentos. Aprobación del Expediente Legislativo No. 21.368, que regula el alto y abusivo precio de los medicamentos en Costa Rica.

05-Moratoria de créditos. Aprobación del Expediente Legislativo No. 21.852, para declarar moratoria en el pago de créditos de 100 millones de colones o menos, durante la emergencia y hasta el mes de agosto (o más allá); aunque, en realidad, lo que corresponde es plantear la condonación total de créditos de micro, de pequeños y de medianos emprendimientos, directamente golpeados por la crisis del covid-19, que sean iguales o menores a dicha cantidad.

06-Condonación de deudas sector agropecuario. Aprobación del Expediente Legislativo 21.798 para condonación de deudas del sector agropecuario (ya firmado por 35 personas diputadas), con miras a garantizar soberanía seguridad alimentaria al pueblo costarricense en la emergencia y más allá de ella.

07-Techo a tasas de interés. Aprobación del Expediente Legislativo No. 20.861, que regula el cobro excesivo en las tasas de usura, que las deja en un máximo de 39 %, pero que aún es insuficiente comparado con los grandes capitales ya acumulados por esta vía del cobro excesivo de intereses.

08-Moratoria de servicios públicos a población que perdió ingresos. Emitir moratoria, durante el período que dure la crisis en el pago de los recibos de agua, de luz, de teléfono y de internet, para todos aquellos hogares de personas desempleadas, subempleadas o recientemente despedidas por la crisis del covid-19, especialmente; aunque debe generalizarse para que quien tenga salario fijo pueda disponer de recursos para la solidaridad activa con los que menos tienen o no tienen nada, especialmente sus familiares más cercanos en condición de franca desventaja social.

09-Precios de artículos de primera necesidad. Establecimiento de un severo control de precios de los artículos imprescindibles para la emergencia sanitaria actualmente en desarrollo, con su correspondiente inclusión en la canasta básica; así como para los artículos necesarios de la canasta básica a fin de garantizar la sobrevivencia humana mediando alimentación fundamental y nutritiva.

III. MEDIDAS PARA CONTAR CON DINERO PÚBLICO PARA FINANCIAR LA EMERGENCIA; ESPECÍFICAMENTE POR EL DEBILITAMIENTO DE LAS FINANZAS DE LA CAJA Y POR LA MORATORIA EN PAGO DE SERVICIOS PÚBLICOS

10-Impuesto temporario solidario a la riqueza. Emitir legislación para un impuesto transitorio de un 10 % al patrimonio de las grandes fortunas (personales-familiares), y riquezas corporativas; por ejemplo, aquellas firmas empresariales de renombre que han venido declarando “cero” ganancias y/o “pérdidas” durante los últimos 5 años, al menos.

11-Impuesto temporario solidario a las transacciones financieras grandes. Emitir legislación para establecer un impuesto, también transitorio, a las transacciones financiero-bancarias superiores a los 30 mil dólares (impuesto vigente ya en algunos países de la Unión Europea -UE-); considerando que los bancos (públicos y privados) acumulaban al estallido de la crisis del covid-19, una cantidad por encima de los 30 mil millones de dólares, según el propio Banco Central de Costa Rica (BCCR).

12-Impuesto temporario solidario a los altos salarios y pensiones. Todo salario superior a la cantidad de 5 millones de colones debe contribuir, obligatoriamente, con un impuesto solidario del 25 % sobre el exceso de tal cantidad y durante el tiempo que dure esta crisis; impuesto que debe pagar tanto la alta tecnocracia política del Estado, como la alta gerencia del corporativismo privado-empresarial del país.

13-Secreto bancario. Emitir legislación para la eliminación del secreto bancario propuesto desde la Asamblea Legislativa anterior, en el informe de Los papeles de Panamá;y, asunto retomado por el actual Ministro de Hacienda.

14-Gestión internacional de la deuda pública: Costa Rica, mediante su actual gobierno, debe alzar la voz ante la comunidad internacional y plantear la condonación de la deuda pública de todos los países como los nuestros; deuda que ha sido contraída con los diversos organismos financieros internacionales y que ahora será más impagable que nunca antes.

IVMEDIDAS PARA APOYAR LA ACCIÓN FRENTE A LA EXPANSIÓN DE LA PANDEMIA COVID-19

15-Compra de medicamentos que se han estado produciendo para aumentar las defensas del sistema inmunológico ante la pandemia del covid-19, como el Interferón Alfa 2B, producido en Cuba; así como otros fármacos que con la misma finalidad ya está ofreciendo China.

 

Enviado por Albino Vargas Barrantes.

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Comisión Costarricense de Técnicos en Belleza solicita apoyo ante posibles dificultades económicas generadas por COVID-19

La Comisión Costarricense de Técnicos en belleza, conformado por: barberías, salas de belleza, estéticas, centros de uñas, peluquerías, industria, entre otros, preocupados por la eventual situación económica de las pymes ante la emergencia nacional causada por al COVID-19 han solicitado al presidente de la República y a las empresas distribuidoras de productos para este sector, implementar medidas de apoyo con el fin de superar posibles dificultades económicas.

Compartimos ambos comunicados emitidos por dicha Comisión.

 

Imagen ilustrativa.

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Suspensión exprés y a la carta de contratos de trabajo (III)

MEDIDAS DE EMERGENCIA PARA MITIGAR LAS CONSECUENCIAS

Manuel Hernández

El sábado de la semana pasada, se aprobó el proyecto de ley que espolea a los y las trabajadoras más explotadas, facultando a los patronos recortar unilateralmente las jornadas de trabajo y castigarlas con una reducción proporcional hasta en el orden de un 75% de sus exiguos salarios.

Esta ley fue votada por diputados y diputadas de todas las fracciones políticas, que uno no puede ser tan ingrato y dejar de reconocer que se arrollaron las mangas, incluso sacrificando un sábado, para atender los demandantes intereses de las cámaras patronales.

Pero, además, hay que advertir, cómo si esta medida legislativa no fuera salvaje, que el jueves de la misma semana, se promulgó un Decreto Ejecutivo que disciplina un procedimiento de excepción para resolver las solicitudes patronales  de suspensión de los contratos de trabajo, que presionan y hacen fila en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.[1]

1.- CONTENIDO SUSTANTIVO DEL DECRETO EJECUTIVO

Tratando de resumirlo, el objeto de ese decreto es regular el procedimiento excepcional de suspensión de los contratos de trabajo, que los patronos y empresas presenten en las oficinas de inspección de trabajo.

La solicitud debe indicar los hechos en que se fundamenta la gestión, si la suspensión es parcial o total, los puestos afectados y el plazo de suspensión de los contratos de trabajo.

Además, el patrono debe aportar una declaración jurada, que indique las causas justificantes de la solicitud, que paga los salarios mínimos y cumple otras obligaciones de ley.

Una vez recibida la solicitud, el inspector informará inmediatamente a la jefatura de la oficina de Inspección de trabajo, que deberá dictar resolución dentro de los dos días hábiles siguientes.

Este es sumariamente el contenido de este novísimo decreto, cuyos extremos más relevantes se comentan a continuación.

2.- ASPECTOS MEDULARES DEL PROCEDIMIENTO DE SUSPENSION DE LOS CONTRATOS DE TRABAJO

El objetivo del decreto ejecutivo es regular el procedimiento y facilitar a los patronos, de la manera más urgente posible, la suspensión temporal de los contratos de trabajo, parcial o de toda la planilla, liberándolos del pago de los salarios de las personas trabajadoras.

i.- En primer lugar, hay que subrayar que las disposiciones del decreto remiten olímpicamente a los incisos a) y b) del artículo 74 del Código de Trabajo (CT), que determinan las causas colectivas de suspensión temporal de los contratos de trabajo.

Aquí traigo a colación un artículo anterior que escribí [2], en que sostuve y justifiqué, desde el punto de vista jurídico, que los motivos económicos que están invocando las empresas, relacionados con las consecuencias que en su actividad ha producido la pandemia, para hacerse de la suspensión de los contratos de trabajo, no tienen el mínimo respaldo en estas disposiciones legales.

Por tanto -afirmé y reitero-, que la autoridad administrativa tendría que hacer una interpretación jurídica muy retorcida de la ley, a contrapelo del principio indubio pro operario, para que se declaren con lugar las tantas solicitudes de los patronos, que ahora claman y pegan el grito al cielo, pero que en las situaciones de bonanza económica, nunca repartieron sus utilidades con las y los trabajadores.

ii.- El decreto configura un caricaturesco procedimiento, que evidencia que su ratio essendi es darle una apariencia de legalidad, de la forma más célere, a la decisión patronal de suspender los contratos de trabajo, respaldada en una resolución administrativa, nada más ni menos que del propio Ministerio de Trabajo, que le compete velar por el cumplimiento de los derechos de los trabajadores.

No se exige prueba idónea que justifique la suspensión de los contratos de trabajo, cuyo rigor probatorio –onus probandi-, por las consecuencias tan extremadamente gravosas que produce la resolución administrativa, no puede devaluarse con un requisito tan laxo como una simple declaración jurada patronal, algo así, como el juramento de estilo que rinden los políticos y que ya conocemos sus frutos.

iii.- Resulta totalmente improcedente que en un Estado de Derecho ese procedimiento administrativo ablatorio se tramite y resuelva sin la mínima intervención de las personas trabajadoras que socialmente sufrirán el hurto de sus salarios.

No está contemplada ninguna audiencia al trabajador, ni siquiera una rutinaria entrevista del inspector de trabajo, para someter al contradictorio la solicitud patronal y confrontación de la declaración jurada, para que la autoridad administrativa tenga más elementos de mérito para dictar la resolución final.

Una gravísima violación al respeto y dignidad de la persona trabajadora, que causa una vulneración del debido proceso y el derecho de defensa; que por lo visto, estas garantías quedaron levantadas o suspendidas de facto, veremos hasta cuándo, bajo la excusa incontestable del estado de emergencia nacional.[3]

 iv.- El decreto no tiene enfoque de género y tampoco contiene medidas que prohíban actos de discriminación contra las mujeres y otras personas trabajadoras.

En la eventualidad de una suspensión de los contratos que no afecte la totalidad del personal, el decreto libra a total discreción del patrono seleccionar las personas trabajadoras cuyos contratos quedarán suspendidos temporalmente, que no tengo la menor duda que las mujeres serán las primeras que tendrán esta suerte.

Tampoco establece ninguna protección a favor de las trabajadoras embarazadas, en período de lactancia, jefas de hogar y otras personas que puedan estar en alguna condición de vulnerabilidad social u otro tipo.

Menos contiene alguna disposición -en el supuesto de suspensión parcial- que prohíba la suspensión de los contratos de personas que ostentan algún fuero de protección.

Entonces, se diseñó un procedimiento administrativo de mero trámite, que excluye la mínima participación de las personas trabajadoras, quebrantándose el debido proceso y el derecho de defensa; es decir, un procedimiento exprés y a la carta de los intereses empresariales.

3.- MEDIDAS DE EMERGENCIA QUE MITIGUEN LA SITUACION SOCIAL Y ECONOMICA DE LAS PERSONAS TRABAJADORAS AFECTADAS POR CONTRATOS SUSPENDIDOS

Finalmente, hay un aspecto que jamás podría dejar pasar inadvertido, expresamente regulado en el mismo artículo 74 CT, que no se trata de una disposición de poca valía y mucho menos en la circunstancia actual.

Me estoy refiriendo al párrafo final del artículo 74 CT, con fundamento en el que se dictó aquel Decreto Ejecutivo, cuyo texto dispone:

“Artículo 74.- Son causas de suspensión del contrato de trabajo, sin responsabilidad para el patrono ni para los trabajadores:

a. (…)

En los dos primeros casos [falta de materia prima, fuerza mayor o caso fortuito] el Poder Ejecutivo podrá dictar medidas de emergencia que, sin lesionar los intereses patronales, den por resultado el alivio de la situación económica de los trabajadores:”

Pues bien, esta norma, que la habrán leído con atención, no la estoy inventado, ni todavía el confinamiento me está haciendo tener alucinaciones legales.

La norma legal existe –lege data-, previsoramente contemplada por el legislador desde 1943.

Aunque, insisto,  no es procedente la suspensión de los contratos de trabajo por los motivos argüidos por los empresarios, el Poder Ejecutivo amparado en esta disposición legal, en el mismo decreto que reguló este procedimiento, debió  necesariamente comprender  las medidas de emergencia para mitigar la situación vulnerable en la que caerán cientos de personas trabajadoras, a merced de las resoluciones, que cómo si fueran impresiones de máquinas rotativas de periódicos, se van a dictar en el transcurso de esta y próximas semanas.

No es menor cosa que durante el período de la suspensión de los contratos, no se sabe por cuánto tiempo, las y los trabajadores, confinados en sus hogares, dejen de percibir los maltrechos salarios, que ya con costo alcanzaban para sufragar los gastos de alimentación, transporte, servicios públicos, alquiler de la casa de habitación y otras necesidades más.

Por favor, ¿ahora, con qué recursos, las familias de los y las trabajadoras más empobrecidas van a poder satisfacer estas elementales e inaplazables necesidades?

Bueno, pues quede muy claro que el Gobierno de la República no necesita ninguna ley para atender y resolver esta situación de imperiosa necesidad social, en la que lamentablemente van a quedar ahogados en la tragedia trabajadoras de fábricas, servicios, comercio, hoteles y otras actividades, sino se definen y ejecutan, en lo inmediato, políticas públicas que protejan su condición y situación.

Lo único que hace falta es voluntad política, y menos indiferencia ante el infortunio de cientos de humildes compatriotas, que, echando mano a esta ley de la República, el Gobierno puede y debe dictar un decreto de emergencia, con la misma celeridad que se promulgó aquel, que contenga las medidas sociales y económicas que puedan paliar la situación de las personas injustamente privadas de sus salarios, que se les reducirá la jornada de trabajo o perdieron sus empleos.

¡Los sacrificios no los tienen que seguir soportando los mismos de siempre!

Foto: OIT


[1] Decreto Ejecutivo N° 42248-MTSS, Reglamento para el procedimiento de suspensión temporal de los contratos de trabajo relacionados con los incisos a) y b) del artículo 74 del Código de Trabajo, publicado en el Alcance N° 53 a la Gaceta N° 55 de 20 de marzo de 2020.

[2] “Pandemia y suspensión de los contratos de trabajo”

[3] Algunas de estas ideas las tomé prestadas de mi anterior artículo “Neoliberalismo en tiempos de pandemia”, en el que comenté la ley de reducción de la jornada de trabajo, cuyo procedimiento administrativa de autorización es  prácticamente el mismo que  contiene ese decreto ejecutivo.

Las políticas neoliberales atentan contra la salud y el trabajo en medio de la pandemia

Comunicado de profesionales, docentes, estudiantes y agrupaciones políticas y sociales ante la emergencia nacional e internacional provocada por el SARS-CoV-2:

  1. Actualmente, se vive un escenario mundial de emergencia ante la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2, conocido como el nuevo coronavirus. Las infecciones y las muertes de las personas siguen en aumento, y en América Latina sus efectos apenas se empiezan a observar. En este contexto, la salud y la seguridad social han demostrado una importancia indiscutible, así como los efectos mortales de la austeridad fiscal aplicada en estos rubros. Los casos de Italia, España y Estados Unidos -dónde la salud universal y gratuita es inexistente o ha sido disminuida por los Gobiernos neoliberales- evidencian el peligro de los recortes fiscales y los procesos de privatización y tercerización de la seguridad social.
  2. En Costa Rica, la respuesta primaria para enfrentar la emergencia ha surgido de la institucionalidad pública que se mantiene a pesar del desmantelamiento fiscal de ésta, los intentos de privatización y el sabotaje político en su contra. No es la primera vez que esto ocurre. Ante la crisis económica global del 2008, la banca pública y estatal costarricense protegió al país de los efectos de la crisis del capitalismo global que amenazaban con golpear nuestra economía. Nuevamente, vemos cómo instituciones y empresas públicas, sus trabajadores y trabajadoras, responden coordinadamente para resguardar la salud y la economía del país:

a) El Ministerio de Salud ha desarrollado una estrategia nacional e interinstitucional orientada a la prevención del contagio mediante campañas educativas, la realización de pruebas y análisis de laboratorio y la investigación de los nexos epidemiológicos en los casos identificados.

b) La CCSS facilitó rápidamente la atención médica de las personas pacientes infectadas y amplió su infraestructura y su capacidad técnica y profesional para enfrentar la pandemia.

c) El ICE duplicó la velocidad del internet de fibra óptica a sus clientes para promover el trabajo desde el hogar. Además, el ICE, la CCSS y el Ministerio de Salud trabajaron arduamente para convertir el CENARE en un centro de oxigenación para futuros pacientes del coronavirus.

d) La FANAL disminuyó la producción del licor marca CACIQUE para producir alcohol en gel y alcohol antiséptico y Correos de Costa Rica se avocó a su distribución para evitar la especulación de precios y asegurar su acceso en todo el territorio nacional.

e) El MEP en coordinación con el CNP garantizaron la entrega de alimentos a miles de estudiantes -beneficiarios de los servicios de comedor escolar- considerando que la mala alimentación y desnutrición aumentan el riesgo de adquirir infecciones. Fueron los sindicatos de educadores quienes propusieron esta acción.

f) Las universidades públicas facilitaron sus instalaciones para realizar pruebas y personal para atender la emergencia.

3. A pesar de este esfuerzo y la evidente importancia de estas instituciones, los grandes empresarios insisten en su desmantelamiento. No conformes con la inversión estatal en salud y seguridad social, e incluso atentando contra ella, los grandes empresarios de este país han aprovechado para imponer, una vez más, su agenda empresarial y neoliberal. Con este gobierno en especial han recibido enormes beneficios: una reforma fiscal regresiva, debilidad en el combate de la evasión y la elusión fiscal, mantener exoneraciones injustas y grandes amnistías tributarias. No satisfechos, imponen un retroceso gigante en derechos laborales como lo es facilitarles despidos y suspensiones de contratos masivos, con la justificación poco creíble de mantener los empleos. También insisten con propuestas privatizadoras y con ampliar la precarización laboral a trabajadores públicos, con propuestas como reducir en un 50% el salario. No podemos permitir que los ricos de este país aprovechen la crisis sanitaria para imponer a las y los trabajadores un golpe enorme a los salarios, condiciones de trabajo y de vida.

4. Las recientes medidas gubernamentales para proteger al sector privado evidencian la tónica neoliberal de este gobierno del PAC, en consonancia con los anteriores gobiernos del PUSC y el PLN. De forma paradójica, dichas medidas empresariales erosionan el futuro de la institucionalidad pública. La respuesta económica del gobierno de es la misma que ha llevado a la economía global a un escenario de desigualdades extremas y decrecimiento económico: socializar las pérdidas de los ricos y blindar sus ganancias privadas.

Ante esto:

  • Saludamos el esfuerzo de trabajadores de la salud y de otras instituciones públicas para enfrentar esta emergencia.
  • Denunciamos los intereses de los grandes empresarios del país para seguir desmantelando la institucionalidad pública costarricense y proteger únicamente sus ganancias.
  • Exigimos suspender la regla fiscal, que impide una respuesta contundente y seria a la emergencia de salud y sus efectos económicos. Es hora de abandonar las tesis neoliberales, que nos están llevando a un peligroso camino sin salida.
  • Urgen medidas contundentes para penalizar la evasión y la elusión fiscal. No pueden exigir sacrificios quienes mantienen sus riquezas en paraísos fiscales aun en medio de una emergencia. Se debe revertir la regresividad fiscal del país, y eliminar exoneraciones fiscales a las grandes empresas y fortalecer los impuestos directos. Es momento de poner la riqueza de unos pocos al servicio de las necesidades sociales de la mayoría.
  • Hacemos un llamado a las y los trabajadores de todos los sectores para rechazar contundentemente los intentos de la derecha y empresarios para desmantelar las garantías sociales y golpear agresivamente los salarios y nuestras condiciones de trabajo.

Si desea firmar el comunicado, enviar un mensaje con su información al correo: arias.luis1988@gmail.com

Firman:

Organizaciones sociales:

  1. Grupo Socialismo y Libertad.
  2. Colectivo CEAAL CR.
  3. La Comuna Carmen Lyra.
  4. ¡Ya Basta!
  5. Asamblea General Autónoma de la Sede de Occidente.
  6. Colectivo Semilla Ramonense.
  7. Confederación Unitaria de Trabajadores (C. U. T.).
  8. Federación Nacional de Trabajadores Industriales (FENATI)
  9. Sindicato Unitario de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS)
  10. Sindicato de Trabajadores de Cooperativa Dos Pinos (SITRACODOSPINOS)
  11. Sindicato de Trabajadores de Desarrollo Productivo del Sector Público y Privado (SINTRADEPP)
  12. Sindicato de Trabajadores de Grupo Gfours (SINTRAGFOURS)
  13. Sindicato de Trabajadores de la Municipalidad de Atenas (SITRAMA)

Personas físicas:

  1. Luis Arias C., politólogo.
  2. Roberto Ayala, sociólogo.
  3. Diego Chaverri, sociólogo UNA.
  4. Liliana Monge Sánchez, trabajadora social y docente UCR
  5. Adriana Monge Arias, trabajadora social, docente UCR
  6. Andrés Molina Araya, filósofo y teólogo.
  7. Alberto Gutiérrez Arguedas, docente UCR.
  8. Marvin Amador Guzmán, docente de la Escuela de comunicación, UCR
  9. Andrea Cuenca Botey, psicóloga UNED.
  10. Carmen Caamaño Morúa, docente UCR.
  11. Olman Bolaños, historiador y docente, UNED.
  12. Francisco Robles Mena, técnico en Bibliotecología, UCR.
  13. Andrés Dinartes Bogantes, docente interino, UCR.
  14. Jeffery López Castro, antropólogo y productor audiovisual.
  15. Sergio Reuben Soto, sociólogo y economista, profesor pensionado.
  16. Nancy Piedra Guillén, socióloga, UCR.
  17. Rodrigo Antonio Campos Cordero, sociólogo, UNED.
  18. Roberto Fragomeno, docente UCR.
  19. Héctor Ferlini-Salazar, comunicador.
  20. Luis Alberto Soto Ramírez, trabajador social, movimientos sociales de San Ramón de Alajuela.
  21. Gustavo Jiménez Barboza, docente UCR.
  22. Yasy Morales Chacón, docente UCR.
  23. Yeimer Gerardo Ramos Torres, profesor de Estudios Sociales y Educación Cívica.
  24. Julia Elena Murillo Ulloa, profesora de Estudios Sociales y Educación Cívica.
  25. Sebastián Fournier Artavia, productor ONDA UNED.
  26. José Francisco Herrera estudiante de derecho de la UCR y filosofía de la UNA.
  27. Rafael Eduardo López Alfaro, extensionista UNED.
  28. Jorge Tortós, estudiante de sociología UCR.
  29. Joel Oviedo Segura, politólogo, estudiante del posgrado en Sociología, UCR.
  30. Esteban Alvarez Picado, estudiante de Turismo Ecológico de la Universidad de Costa Rica.
  31. Carmen Marín González, trabajadora social y docente UCR.
  32. Álvaro Vega Sánchez, sociólogo.
  33. Elías Alvarado Ramírez, vocal 1 en la Asociación de Estudiantes de la Sede de Occidente.
  34. Allen Cordero Ulate, sociólogo UCR.
  1. Dayana Ureña Solís, docente MEP.
  2. Juliana Gil Ortiz, socióloga.
  3. David Castillo Mora, biblista, CERJUC.
  4. Angélica Alvarado Barrantes, estudiante de biología de la UCR.
  5. Alonso Gamboa, estudiante de sociología, defensor de DDHH, miembro del Centro de Amigos para la Paz.
  6. María Trejos Montero, docente y activista DDHH ACODEHU.
  7. Mariana Gutiérrez Mora, soy feminista y trabajadora social.
  8. Frella Fernández.
  9. Flavia José Mora Cubero, docente MEP.
  10. Idahyma Barrantes.
  11. Jorge Eduardo Zamora Montero.
  12. Fainier Jiménez Mena.
  13. Ana Isabel Venegas Araya, docente de Secundaria, Estudios Sociales y Cívica, MEP.
  14. Laura Marcela Arias Cabrera, docente, psicóloga y activista.
  15. Nora González Chacón
  16. José Alberto Navarro Gómez, productor audiovisual UNED – Onda UNED
  17. Enid Cruz Ramìrez, coordinadora general, MUSADE.
  18. Jimmy González Álvarez, docente y trabajador del INA.
  19. Helvetia Canales Campos, docente.
  20. María de los A. Calderón Morales.
  21. Miguel Angel Araya Picado, educador.
  22. Eval Antonio Araya Vega, filósofo, profesor UCR.
  23. Annette Briceño Suárez, Trabajadora Social, UCR
  24. Adrián Calvo Ugalde, trabajador social.
  25. Ana Lorena Dávila Cubero, trabajadora Social, parte del Comité de lucha Mujeres de Liberia, Guanacaste.
  26. Ericka Chaves Fallas, estudiante de licenciatura en Trabajo Social en la UCR, SO.
  27. Deivis Ovares Morales, dirigente sindical de UNDECA
  28. Óscar Daniel Espinoza Ramos, cantautor y artista plástico.
  29. María Elena Madrigal Paniagua, estudiante de licenciatura en Trabajo Social UCR, SO.
  30. Sebastián Saborío, sociólogo UCR.
  31. David Maroto Gómez, sociólogo, UCR.
  32. Mónica Monge Mora, estudiante sociología, UCR.
  33. Armando Navarro Martínez, abogado-SINDEU.
  34. Ricardo Jaime de Freitas, profesor emérito de la Universidad de Panamá y militante cultural pictórico (en solidaridad internacional).
  35. Mariana Garro Fallas, estudiante de TS UCR-SO.
  36. Katherine Castro Aguilar, estudiante de licenciatura en Trabajo Social de la UCR-SO
  37. Francisco Rodríguez Barrientos, académico y escritor.
  38. Ana Cristina Quesada Monge, docente de Trabajo Social y del Sistema de Estudios Generales, UCR-SO.
  39. Esperanza Tasies Castro, catedrática UCR.
  40. Yanela Castro Monge, profesora de Estudios Sociales y estudiante de Antropología, UCR.
  41. Jorge Chaves Aguilar, Trabajador Social, UCR
  42. Graciela Mora Padilla, socióloga, UCR.
  43. Catalina Miranda Matamoros.
  44. Edouardo Olmos Campos, jubilado.
  45. Gerardo Mora Burgos, filósofo, UCR.
  46. Tatiana Sibaja, estudiante de TS, UCR.
  47. Marina Salguera Pomares.
  48. Laura González Álvarez, socióloga.
  49. María Alejandra Rojas Jiménez, estudiante licenciatura de Trabajo Social.
  50. Arturo Meléndez Montero, profesor de Estudios Sociales y Educación Cívica, estudiante de filosofía, UCR.
  1. Luz Marina Vásquez Carranza.
  2. Samantha Fuentes Romero, trabajadora social, UCR.
  3. María Barrantes Alvarado, estudiante de TS, UCR.
  4. J. Alejandra Moya Mora, trabajadora social, estudiante diseño gráfico, UCR-SO.
  5. Damaris Madrigal López.
  6. Andrés Chaves, estudiante de sociología, UCR.
  7. Alisson Esquivel Miranda, estudiante de trabajo social, UCR-SO.
  8. Diana Molina Vargas, Trabajadora Social, UCR
  9. María del Socorro Mesén Fallas, trabajadora social, jubilada.
  10. Jorge Conte, sociólogo y docente UNED.
  11. Ronald Rivera Rivera.
  12. Adrián Jaén España, sociólogo, UCR.
  13. Edwin Chacón Muñoz, trabajador social y máster profesional en arquitectura.
  14. Jorge Delgado Salazar, educador jubilado.
  15. Marianela González Seravalli.
  16. Trino Barrantes, Sindeu.
  17. Carolina Ávalos Dávila, profesora-investigadora UNED.
  18. Jacqueline María Zamora Alfaro, estudiante licenciatura en Trabajo Social, UCR, SO.
  19. José Hidalgo Salazar, educador y miembro de ANDE.
  20. Franco Fernández Blanco, estudiante de Sociología.
  21. Catarina Goldoni Ruiz, profesora jubilada.
  22. María del Carmen Lara Hidalgo, docente educación religiosa.
  23. María Cecilia Vega Guzmán, docente jubilada, UCR-SO.
  24. Mario Rodriguez Bonilla, Secretario General de la Central General de Trabajadores (C. G. T.).
  25. Marianela Segura Ramírez, Secretaria General Adjunta de SITRAA.
  26. Lauren Villegas Zambrano estudiante de licenciatura, UCR.
  27. Roberto Mesén Vega, abogado y notario.
  28. Luis Arturo Martínez Vásquez, docente UCR.
  29. Rocío Castillo Valverde, PGB1 Escuela República de Uruguay
  30. Mauricio Gutiérrez Arguedas, docente UCR.
  31. Adriana Araya Chaves, fotógrafa, estudiante de antropología de la UCR.
  32. Sergio Varela Rodríguez, empresario independiente.
  33. Raúl Venegas Castro, UNDECA, CCSS.
  34. Andrés Chaves Castillo, estudiante de sociología, UCR

119. David Mora Robles, Msc. en Sociología y encargado de proyecto Redes Sur.
120. Carolina Castillo Echeverría
121. Kimberly Umaña Zamora.
122. Javier Cambronero arguedas
123. Adriano Corrales Arias, escritor y profesor universitario.

Foto: OIT

Recurso de Amparo: piden cierre de oficinas de Hacienda por emergencia

El Sindicato de Trabajadores del Ministerio de Hacienda y del Sistema Aduanero Nacional interpuso un recurso de amparo, con base en la emergencia nacional que se está atravesando actualmente tanto a nivel país como a nivel mundial. Pide el cierre de las oficinas del Ministerio de Hacienda y se remita al personal a teletrabajo. Esto, durante el tiempo que el Poder Ejecutivo defina como periodo de riesgo.

El licenciado Miguel Ureña Cascante, secretario general de la entidad gremial gestionó el recurso con respaldo en los siguientes aspectos:

“En primer lugar cabe resaltar que las autoridades del Poder ejecutivo han reconocido la emergencia nacional ante la pandemia del Corona virus- COVID-19 y han cerrado fronteras y aplicado restricciones al ingreso y salida de personas y mercancías.

Debido a lo anterior; al cerrar fronteras, la actuación como órgano fiscalizador y recaudador de tributos puede ser desarrollado a través de redes informáticas.

En el caso de la recaudación de impuestos de comercio internacional se cuenta con el sistema TICA, cuyo sistema permite realizar fiscalizaciones sin presencia de funcionarios, el sistema se ha mantenido desde el 2006 lo cual demuestra que se tiene experiencia en su funcionalidad, y ante dudas, el funcionario solicitaría las respuestas del caso, los impuestos recaudados se transmiten mediante sistema SIMPE a Tesorería Nacional.

En la Dirección General de Tributación, se aplica el módulo ATV, (Administración Tributaria Virtual), lo cual no requiere la presencia de un funcionario Hacendario.

La Dirección General de Hacienda, se utiliza el sistema EXONET, módulo que desplazó en mucho la atención al público y hoy día se realizan las solicitudes en línea.

Los motivos expuestos anteriormente demuestran que el Ministerio Hacienda cuenta con la capacidad para seguir su normal funcionamiento por medios virtuales dando su servicio completo a los usuarios que así lo requieran, y al estar en presencia de un virus de rápida propagación es una medida que ayuda a que más personas en el país puedan evitar el contagio”.

Foto: UCR

SITRAHSAN: realidad de la directriz presidencial para atender emergencia por COVID-19

Es una realidad, los trabajadores en general continuamos sumergidos en la pandemia, desde hace décadas.

Nuestra clase trabajadora, no cuenta con interés de los capitalistas o clase poderosa y dominante en tiempos de emergencia, la que es desde hace muchos años, lustros o décadas la pandemia de los capitalistas contra los trabajadores.

La Directriz Presidencial, resulta un “paliativo” que en realidad da discreción a los Banqueros a definir como se le aplica una mora a nuestra clase trabajadora y al final nada se concreta, en virtud de que los requisitos o políticas son excluyentes, y omiten una excelente estrategia para atacar desde el consumo una eventual recesión económica, que, en gran medida, afectará a la clase trabajadora.

No es posible, que, ante la pandemia virulenta, predomine la pandemia de los sectores poderosos e intereses mezquinos de los ricos, y no le brinden un respiro en tiempos de crisis de salud al trabajador de clase media, porque el trabajador siempre ha estado en crisis.

En tiempos de crisis de salud, optar por una ley o instrumento legal, para medio paliar necesidades básicas, en alimento, medicina, para el trabajador no es primordial, obsérvese las normas creadas reducción de jornada, moratoria en PYMES y moratoria fiscal. El capitalismo organizado protegiendo sus intereses.

En este país está demostrado, que cuando se desea crear una ley, basta se pongan de acuerdo unos pocos, esta semana la Asamblea Legislativa está sesionando doble, no debe entenderse como trabajando doble, es sesionando en doble convocatoria en el día, para según ellos brindarle al Pueblo de Costa Rica, certeza jurídica, para contrarrestar la emergencia. Pero; lamentamos que las normas creadas en nada vengan a proteger o blindar al trabajador, mismo consumidor final, esos; que movemos la economía misma y estamos trabajando para pagar a los acreedores.

HOY no se está legislando en favor de la clase trabajadora, se están creando leyes que favorecen a los patronos y a la clase adinerada, lo que ha señalado el Poder Ejecutivo en mucho queda demostrada su “incapacidad, falta de empatía o solidaridad y porque no decirlo hasta vacilada al pueblo” y el resultado favorece a terceros en detrimento de la clase trabajadores.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por SITRAHSAN.

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ISP: solicitan decretar cuarentena nacional

SURCOS recibió la siguiente carta dirigida al Presidente de la República:

Señor Carlos Alvarado Quesada
Presidente de la República de Costa Rica

COVID-19: Comité de Mujeres de las afiliadas a la Internacional de Servicios Públicos en Costa Rica llama al gobierno a decretar Cuarentena Nacional

Ante la altísima propagación en nuestro país del COVID-19 (117 contagiados) a pesar de las medidas tomadas por el Gobierno para contener la pandemia, El Comité de Mujeres de los sindicatos afiliados a la Internacional de Servicios Públicos (ISP) en Costa Rica –ANEP, ANEJUD, ANPE, SINDHAC, SITUN – llaman a las autoridades costarricenses a resguardar la salud y la vida de las y los trabajadores de nuestras organizaciones y del país en general, decretando a la brevedad, Cuarentena Nacional Obligatoria, como lo han hecho ya otros países latinoamericanos con cantidades menores de contagiados, dada la facilidad con que el virus se propaga en la población, lo cual ha sido evidente en nuestro país.

No existe duda alguna, en cuanto a que deben extremarse las medidas higiénicas recomendadas, pero particularmente el aislamiento obligatorio al que deben someterse los costarricenses para lograr contener la expansión del COVID-19 ya que de no ser así, la propagación sería inevitable con los lamentables resultados en cuanto al deterioro y quebranto en la salud de la población que incluso puede desencadenar en el fallecimiento de los afectados, registrando a la fecha dos lamentables pérdidas humanas.

Como lo ha señalado reiteradamente nuestro Ministro de Salud, ya no hay un rango estrecho de personas vulnerables, ya está incluida casi la totalidad de la población al registrarse ya contagiados que se ubican entre los 2 y los 87 años, quedando exento un pequeño grupo de habitantes, que en cualquier momento podrían formar parte de las estadísticas. Nuestro Ministro de Salud y los expertos en el tema han sido enfáticos en advertir la posible propagación de la enfermedad así como la responsabilidad compartida entre el gobierno y la ciudadanía en cuanto a limitar el crecimiento expansivo de la pandemia en nuestro país, ya que de no extremarse las medidas “ordenadas” pronto tendremos saturada la capacidad diagnóstica de los hospitales públicos, y el evidente fracaso de la estrategia del gobierno para contener el contagio rápido de nuestra población.

Por otro lado, la falta de insumos y elementos de prevención para el personal de salud -a nivel centralizado y de atención primaria- aumenta el riesgo de contagio de aquellas trabajadoras y trabajadores, que están por estos días en la primera línea de nuestro sistema público de salud, y que ante esta crisis sanitaria, ha dejado en evidencia no sólo la falta de gestión del gobierno que ha tomado decisiones priorizando la economía y la libre competencia, por sobre la vida de las personas como la cuarentena total – para aplanar la curva y evitar el colapso del sistema-, sino que han dado la razón, en cuanto a la insuficiencia de recursos que a diario experimenta este sector. La experiencia internacional nos ha demostrado que, cuando no se proporciona equipo de protección personal (EPP) completo y adecuado a todas las trabajadoras y trabajadores que puedan entrar en contacto con personas infectadas; cuando no se les proporciona una licencia por enfermedad adecuada; cuando no se les paga adecuadamente si se ponen voluntariamente en cuarentena, y cuando los gobiernos y los empleadores se niegan a aplicar el principio de precaución, no proporcionan información transparente y detallada sobre el estado del virus y los riesgos; y no involucran a los sindicatos en las políticas de seguridad y salud públicas, los riesgos aumentan considerablemente.

Las y los trabajadores públicos y privados de nuestro país no pueden seguir esperando, se requiere que el gobierno responsablemente adopte las medidas para el cuidado de la ciudadanía y de las y los trabajadores de todos los sectores. Hoy, la única función crítica es la que se relaciona con salvar vidas y contener el contagio, y para ello, una medida efectiva es el aislamiento total. Otras medidas, significan seguir priorizando la actividad económica, por sobre la seguridad, el resguardo y la vida de las y los costarricenses.

Es momento de ponderar lo realmente importante y enfatizar que esto no es una medida exagerada sino todo lo contrario, creemos que el Gobierno no puede dejar a la voluntad de los ciudadanos la posibilidad o no de quedarse en sus hogares. Sino cumplir con su mandato y velar por el bienestar de todas y todos los costarricenses.

Como trabajadores y trabajadoras del sector público y de las mujeres de nuestras organizaciones, y como afiliadas a la ISP, nos ponemos a disposición de nuestro país para tomar todas y cada una de las medidas necesarias que contribuyan en la contención y control de esta pandemia. Tenemos un compromiso irrestricto con el bienestar de la población, y llevaremos a cabo todas las tareas posibles para hacer frente a esta emergencia.

Yadira Fonseca Jiménez, Asociación Nacional de Empleados Judiciales (ANEJUD),
Rebeca Céspedes Alvarado, Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP),
María Esther Hernández Solís, Asociación Nacional de Profesionales en Enfermería (ANPE),
Denise Ballesteros Ortega, Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras del Ministerio de Hacienda (SINDHAC),
Belhkys Ugalde Arroyo, Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Universidad Nacional (SITUN)

Enviado a SURCOS por la Internacional de Servicios Públicos, sede San José.