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Manifiesto de Mayoría Solidaria – invitan a firmar documento

Únete a la Mayoría Solidaria – firma del Manifiesto

Nuestro país y el mundo viven días de incertidumbre económica y social, producto de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19. La crisis desnuda la pugna histórica entre proyectos de estado de bienestar construido por años de luchas populares, frente al estado neoliberal, empujado por la UCCAEP y sus socios transnacionales.

En este contexto, hay que hacer un gran reconocimiento a todas las instituciones estatales que, en esta complicada situación, han actuado como un bloque articulado para que la afectación en la salud de las personas habitantes del territorio costarricense, sea en la medida de lo posible la menor. La “mejor o peor” capacidad de respuesta ante esta crisis sanitaria está en buena medida determinada en mucho por lo que se ha logrado rescatar, o defender, de la institucionalidad pública estatal, a través de la resistencia colectiva frente a la oleada privatizadora y desmanteladora. Este es el caso de Costa Rica.

Contamos con una institucionalidad estatal operando a toda máquina para que el impacto de personas afectadas o fallecidas en nuestro país no sea tan dramático como el caso estadounidense, italiano, español, brasileño o ecuatoriano. Esto es gracias a la resistencia, que desde diversos sectores sociales y políticos se ha ofrecido ante las propuestas de desmantelamiento y privatización de los servicios estatales, y especialmente de la salud pública. Hoy más que nunca, la Caja Costarricense del Seguro Social es un orgullo y baluarte de toda la población, así como las Universidades Públicas, que han volcado su investigación de manera inmediata a enfrentar la pandemia, el ICE, que ha implementado las adaptaciones necesarias para ampliar sus servicios y favorecer el trabajo a distancia; el INS, con su sistema estatal de seguros volcado a atender las emergencias desatadas por la pandemia, entre otras instituciones.

Este escenario nos llama a redoblar esfuerzos en la defensa de los servicios e instituciones estatales, claves para el bienestar de nuestro pueblo, que siguen amenazados por la voracidad de unos pocos, que ven a nuestras instituciones y los servicios que prestan de manera solidaria, como un jugoso negocio para llenar sus bolsillos. Estos sectores, representados en la UCCAEP, a pesar del enorme trabajo de nuestras instituciones públicas, han desatado una campaña en los medios de comunicación destinada a torcer la realidad a su favor y atacar al sector público, con el único fin de abonar terreno a su causa.

La crisis sanitaria provocada por el COVID-19, ha acelerado y profundizado la crisis del sistema capitalista global en su fase neoliberal, tanto a nivel mundial como nacional. Hay que recordar que antes de entrar a esta oleada de cierres y despidos ocasionada por la emergencia sanitaria, Costa Rica enfrentaba ya una frágil situación económica y social. Con sus niveles históricos más altos de desempleo (alrededor de un 12%), una gran parte de la población trabajadora en la informalidad o precariedad laboral (alrededor de un 46% de la misma), una creciente desigualdad (somos el noveno país más desigual del mundo según el Banco Mundial), un incremento en la pobreza (21,1% de la población), así como una recesión económica que se profundizó con la aprobación e implementación de un plan fiscal regresivo entre el 2018 y 2019, y un alto endeudamiento privado, entre otros síntomas.

Vale recordar, que el cierre de negocios y locales comerciales, dominaba ya el panorama en las calles del país en los meses anteriores a la crisis del COVID-19. El impacto económico de la pandemia llega entonces en uno de los peores momentos de nuestra historia reciente.

Recalcamos aquí: que la pérdida masiva de puestos de trabajo está estrechamente ligada con el modelo económico impuesto al país durante las últimas décadas y nos ha hecho mucho más vulnerables a fenómenos como el actual. Esta debilidad a la que nos han llevado, lastimosamente nos está pasando una cara factura en este momento. Esta situación económica puede producir una crisis social de enormes magnitudes con un incremento en los niveles de: pobreza y desigualdad. Y se agrava aún más por el mal manejo ambiental y la creciente escasez de recursos elementales: como el agua y suelos, la pérdida de soberanía alimentaria por la dependencia de las importaciones de granos básicos.

Ante este panorama, como diversos analistas proponen, es necesario globalizar la solidaridad. Debemos levantar nuestras sociedades bajo una intensa solidaridad y colaboración humana que nos permita levantarnos de esta crisis. Lejos de esperar un “retorno a la normalidad”, una “normalidad” que toleraba altos niveles de injusticia, violencia y exclusión en aras de defender exclusivamente los intereses de unos pocos, es momento de exigir que de esta crisis refundemos las bases de nuestra economía, para hacerla más justa y solidaria. Es hora de hablar de DEMOCRACIA ECONÓMICA.

Esta solidaridad aquí y en todo el mundo ha chocado con la resistencia de los sectores más ricos y opulentos, que en esta emergencia mundial buscan ante todo no solo no sufrir ni una pérdida, sino incluso aumentar sus ganancias. Estos sectores, que a nivel “criollo” están representados por la UCCAEP, buscan evadir cualquier tipo de responsabilidad o aporte, y trabajan por recargar los costos de la crisis sobre los y las trabajadoras, a través de impuestos regresivos, cierre de puestos de trabajo, rebajas salariales, elusión de cargas sociales. De esta manera, es claro que habrá que luchar de diversas formas para lograr que quienes más tienen, sean los que más aporten.

Así las cosas, las formas de enfrentar esta crisis sanitaria y económica, están atravesadas por desigualdades reales, propias del modelo económico actual, que hacen entre otras cosas que mientras algunas personas puedan resguardarse en sus casas, otras se vean obligadas a salir diariamente a ganarse el sustento, y que mientras algunas personas vivan tranquilamente de sus rentas o de salarios exageradamente altos, otras estén con las manos vacías. Es necesario entonces pensar en medidas que tomen en cuenta y combatan estas odiosas desigualdades.

Si el gobierno atiende las peticiones de los grandes empresarios exportadores organizados en la UCCAEP, interesados en el desmantelamiento de las instituciones públicas, estaría desatendiendo la realidad de las PYMES, de las pequeñas y medianas empresas del campo y la ciudad, que generan una gran cantidad de empleos y trabajos independientes, que necesitan compradores de sus productos. Debemos entonces en este contexto estar alertas. Como mencionamos antes, la UCCAEP, organización que representa a los sectores más adinerados del país, ha desatado en esta crisis una nueva cacería de brujas contra las instituciones públicas y sus trabajadores, y pretende engañar a la población argumentando que quitar presupuesto al sector público beneficiará a la gran cantidad de personas trabajadoras del sector privado, que en este contexto han perdido sus trabajos o reducido sus ingresos. Nada más alejado de la realidad.

El pequeño y mediano empresariado, principalmente quienes venden sus productos en el mercado nacional (que es la inmensa mayoría), ocupan a una capa de la población con capacidad de consumir los servicios que ofrecen. La pequeña cabina, el mediano o pequeño hotel, la pulpería, el restaurante, la soda o la venta de ropa, ocupan la existencia de un sector de la población con poder de compra, cuyo ingreso les permita gastar en rubros más allá de satisfacer sus necesidades básicas, para sostener sus propios negocios e ingresos. Una buena parte de estas personas con capacidad adquisitiva, están en el sector público.

A los grandes empresarios, que en su mayoría venden sus productos fuera del país, les es indiferente si en Costa Rica las personas cuentan o no con poder adquisitivo, si la pulpería del barrio vende, si el hotel está lleno o vacío, les importa poco el estado de la economía nacional, ya que aun cuando la economía va mal, ellos ganan. Están pendientes únicamente de debilitar al sector público para luego vender esos mismos servicios, pero de manera privada, y solo a quienes lo puedan pagar, como la salud o la educación.

Es por esto, que los intereses de la UCCAEP, no son los mismos intereses de las PYMES, de las pequeñas y medianas empresas de este país, que generan una gran cantidad de empleos, no son los intereses de la gran mayoría de la población. En cambio, todas las personas habitantes de este país necesitamos pequeñas y medianas empresas generando empleo, instituciones públicas fuertes y con personal calificado.

En este escenario, no solo las desigualdades económicas golpean con fuerza a la población, sino también las de género. Como lo ha señalado Patricia Mora (la ministra de la condición de la mujer) en estos últimos días, esta crisis golpea con mayor fuerza a las mujeres, y en muchos sentidos.

Esta crisis manifiesta la necesidad de llegar a un gran ACUERDO NACIONAL SOLIDARIO, que nos lleve a la conformación de un bloque político y social frente a la UCCAEP y sus políticas.

En este sentido, diferentes grupos sociales, políticos como el Frente Amplio, hacemos el llamado a la conformación de este acuerdo para consolidar esa AMPLIA MAYORÍA de costarricenses. A este bloque proponemos llamarlo LA MAYORÍA SOLIDARIA. La esencia programática de la mayoría solidaria, se centra en el impulso de una economía basada en la solidaridad, para recuperar el estado de bienestar, así como generar formas de organización y acompañamiento de los sectores que están siendo más golpeados por esta crisis sanitaria, social y económica.

FORMAS DE ENCUENTRO Y MANIFESTACIÓN DE LA MAYORÍA SOLIDARIA

El contexto actual de la crisis sanitaria hace imposible los encuentros presenciales para trabajar la conformación de movimientos. Por ello, las formas de participación deben tienen que tener un alto contenido digital. Siendo así que se propone conformar una PLATAFORMA COMUNICACIONAL que se llamará igualmente:

MAYORÍA SOLIDARIA. Esta plataforma, será la que cobija las accione, tanto en el nivel nacional, como cualesquiera otras formas, sea territorial o sectorial.

El otro componente de encuentro es el ACOMPAÑAMIENTO SOLIDARIO, que en esencia es la Organización de sectores más golpeados. Es posible que el reto más grande que tengamos es la conformación de un MOVIMIENTO DE DESEMPLEADOS.

De la misma manera, como acicate de una nueva economía, hay que llamar a la conformación de una gran red de INTERCAMBIO SOLIDARIO (Modelos de la economía de la solidaridad)

La MAYORÍA SOLIDARIA debe tener vida sobre todo en lo territorial, no puede quedarse en un punto de encuentro por las cumbres. En los niveles territoriales debe alcanzar una variedad de formas organizativas, muy creativas. Por todo lo escrito antes, y sabiendo el momento histórico que vive este país, procedemos a suscribir la convocatoria a este importante espacio, con la meta de JUNTEMOS LA MAYORÍA:

SUSCRIBIMOS:

WALTER ANTILLÓN MONTEALEGRE, ABOGADO, NARANJO
WILMAR MATARRITA, PRESIDENTE PARTIDO FRENTE AMPLIO
FLORA FERNANDEZ AMON, EMPRESARIA, SAN JOSÉ
JUNIOR QUIROS CHAVARRIA, REGIDOR, SIQUIRRES
WILLIAM ALLEN MORALES, REGIDOR NICOYA
OLDIN QUIROS GONZALEZ, REGIDOR, PÉREZ ZELEDÓN
ROCÍO ALFARO MOLINA, PARTIDO FRENTE AMPLIO, CURRIDABAT
DITA MONTIEL, PARTIDO FRENTE AMPLIO, GOICOECHEA
ANTONIO ORTEGA GUTIÉRREZ, PARTIDO FRENTE AMPLIO, CARTAGO
SUSAN CAMPOS ORTEGA, EXREGIDORA, DESAMPARADOS
ZORAIDA DEL CARMEN CEDEÑO ROJAS, REGIDORA, SIQUIRRES
ESMERALDA ALLEN MORA, REGIDORA, SIQUIRRES
RENIER CANALES MEDINA, ZONA SUR
ERICKA ALVAREZ SANDI, SAN MATEO DE ALAJUELA
ERIKA SEVILLA ZEPEDA, SAN JOSÉ
WILFREDO PIZARRO BERMUDEZ, EXCANDIDATO A ALCALDE, LIBERIA
HANNIA FRANCESCHI BARRAZA, TRABAJADORA SOCIAL, SAN RAMÓN
VINICIO ALFARO ROJAS, NARANJO
XINIA QUINTERO ARAUZ, LIMÓN
HEIDY CABRERA NUÑEZ, EDUCADORA, CAÑAS
HUGO VARGAS VARGAS, LÍDER SINDICAL, PEREZ ZELEDON
ARIEL ROBLES BARRANTES, ACADÉMICO, PÉREZ ZELEDÓN
OLMAN VARELA DURAN, SECTOR ECOLOGISTA, LA UNIÓN
SANDRA ARMIJO MATARRITA, LIDERESA MUJERES, NICOYA
CARLOS ROMERO FERNÁNDEZ, SECTOR AMBIENTAL
GERARDO BADILLA ALVAREZ, PROFESOR UNIVERSITARIO, SAN JOSÉ
YOLANDA CASTILLO CASTRO, SAN CARLOS
RAFAEL RIVAS DUCCA, CONSULTOR EMPRESARIAL, GOICOECHEA
MARIA DE LOS ANGELES SANCHEZ FONSECA, LIDERESA COMUNAL, ISLITA, NANDAYURE
ASOCIACIÓN DE INICIATIVAS POPULARES, DITSO
ESTEBAN UMAÑA PICADO, PERIODISTA
EMANUEL BUITRAGO, DIRIGENTE INDÍGENA
COORDINADORA DE COMUNIDADES, COMUN
EUGENIO CORDERO GUERRERO, PEREZ ZELEDON
SURAY CARRILLO GUEVARA, EXDIPUTADA GUANACASTE
DIONISIO CARRILLO OBANDO, NICOYA
EDISON VALVERDE ARAYA, GESTOR DE BUEN VIVIR CR
ADRIANA LACLÉ MURRAY, MÉDICO, MONTES DE OCA
ANA TRISTAN SANCHEZ, MONTES DE OCA
FORO ECUMENICO PARA EL DESARROLLO ALTERNATIVO DE GUANACASTE, FEDEAGUA
DAYANA UREÑA SOLÍS, COORDINADORA ASAMBLEAS PATRIÓTICAS POPULARES
OSCAR BOLAÑOS CHACON, MICROEMPRESARIO TRANSPORTE PÚBLICO, GOICOECHEA
MARINO MAROZZI ROJAS, CATEDRÁTICO, ECONOMISTA
JESUS CAMPOS, SAN JOSÉ
CLAUDIA SALAZAR, MÉDICO, SIQUIRRES
LETICIA SALAS PEREZ, SINDICAL, LIBERIA
MARTA FIGUEROA MATARRITA, ARTESANA, NANDAYURE
ASOCIACIÓN COMUNALISTA RUTA DE LA LECHE, NICOYA
REBECA CAMPOS MORA, GOLFITO
VERNOR ARGUEDAS TROYO, MATEMÁTICO CATEDRÁTICO, MONTES DE OCA
RICARDO HERNÁNDEZ MORA, EDUCADOR, PEREZ ZELEDON
MARCO TULIO PICADO, DESAMPARADOS
ASOCIACIÓN COMUNALISTA RUTA DEL MANGLAR, NICOYA
MAGDA SOLIS ALPIZAR, SAN JOSÉ
JOSE ANDRES DURAN LEIVA, DIRIGENTE ESTUDIANTIL, PEREZ ZELEDON
MARCO TULIO ARAYA BARBOZA, EMPRESARIO, SAN CARLOS
MARIA JOSE ALTAMIRANO SOLIS, MOVIMIENTO MUJERES, DESAMPARADOS
FLOR BENAVIDES CORRALES, EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA, NICOYA
MARIO SUAZO PALMA, CAÑAS
LIBIA MARIA RODRIGUEZ CASTRO, EXCANDIDATA A LA ALCALDÍA, SAN MATEO
FLAVIA MORA, SAN RAMÓN
MARIO CABRERA BURGOS, SAN RAMÓN
RUBEN GOLCHER, PALMARES
LUIS GERARDO ARCE VALVERDE, CARTAGO
IVAN OROZCO, CARTAGO
RONAL CAMPOS VILLEGAS, COOPERATIVISTA
ANA YANCY HERNANDEZ MURILLO, NICOYA
RICARDO HERNANDEZ, PEREZ ZELEDON
PATRICIA CALVO, CAÑAS
CARLOS CABEZAS MORA, DIRIGENTE SINDICAL
FRANCIA BOROWY, COOPERATIVISTA
KEVIN SOTO QUINTERO, CORREDORES
LEONARDO JUAREZ, JICARAL
ÁLVARO FERNÁNDEZ, ECONOMISTA
JESUS BRICEÑO, SANTA CRUZ
FLOR MARIA MATARRITA, HOJANCHA
OLGER SALAS, JICARAL
MARIA SANCHO, GRECIA
DANIEL ACUÑA, EMPRESARIO, SAN JOSÉ
LORENA DÁVILA CUBERO, TRABAJADORA SOCIAL, LIBERIA
MARCO FOURNIER, CATEDRÁTICO, LIBERIA
MIGUEL MARIN, PEREZ ZELEDON
RONAL BOLIVAR, DIRIGENTE COMUNAL ISLA VENADO
CARLOS DUARTE LOÁICIGA, NANDAYURE
LORENA SÁNCHEZ GUEVARA, GANADERA, NICOYA

Firma del manifiesto en este enlace

Compartido con SURCOS por Carmen Chacón.

Los derechos laborales que se niega a quienes venden lotería

A la memoria de mi difunto padre que por 61 años tuvo como único oficio la venta de lotería y nunca vio la luz de una justicia laboral.

Lupita Chaves Cervantes

El Día Internacional de los Trabajadores, se celebra conmemorando la ejecución de los Mártires de Chicago por participar en la lucha por el logro de una jornada laboral de 8 horas.

Han pasado 134 años, y una fecha como hoy, nos obliga a alzar la voz contra la discriminación y maltrato laboral que aún sufren cantidad de trabajadores y trabajadoras en nuestro país,

Pero resulta aún más inverosímil, que, al día de hoy, una Institución del Estado, creada en el año 1845 vía decreto con el nombre de Junta de Caridad, conocida actualmente como Junta de Protección Social, permanezca despojando de la aplicación de una verdadera justicia social y laboral a las personas vendedoras de lotería.

Bajo el slogan de la Junta “ 175 años de hacer el Bien “ se esconden tristes historias de vendedores y vendedoras de lotería, que entregaron y hoy día entregan su fuerza de trabajo a esa Institución y que no tienen derecho al descanso, a gozar de vacaciones, incapacidad en caso de enfermedad, aguinaldo, salario escolar, beneficios que con toda justicia se les reconoce a los empleados de plantilla de la Junta y no existe ninguna razón para que se les niegue a los vendedores de lotería.

La Junta se ha amparado en una disposición normativa que por infame voluntad del legislador establece la Ley de Loterías N° 7395 del 3 de mayo de 1994, que crea la figura jurídica de concesión (hecha la ley, hecha la trampa) para la distribución de lotería a los vendedores de lotería, que conforma un sector social muy vulnerable al tratarse de personas adultas mayores y personas con discapacidad en su mayoría.

El perverso espíritu en que se refugia mediante Ley esta injusticia social es la condición de encontrarse en estado de necesidad, “estado que necesite de dicha actividad – venta de lotería – como medio de subsistencia” (art. 3) para obtener cuota de lotería en carácter de adjudicatario.

El estado de necesidad es la excusa que utiliza esta Institución del Estado para despojarlos de sus derechos, bajo el argumento de que, si no estuviesen vendiendo lotería, no tendrían con qué subsistir y el beneficio es darles un medio de trabajo mediante la figura de la concesión excluyente de una relación laboral, con fin de explotar su fuerza de trabajo sin derecho laboral alguno, aprovechándose de su condición.

Los encontramos a todas horas en las calles, restaurantes, centros comerciales, bajo la lluvia, el sol, expuestos a asaltos, muchos han fallecido habiendo tenido como único oficio la venta de lotería sin haber gozado nunca de derechos laborales, otros han muerto en las manos de asaltantes.

A partir del 8 de mayo próximo, la presidenta de la Junta ha anunciado con bombos y platillos que empiezan nuevamente los sorteos de chances y lotería, lo que los colocará en estado de riesgo por pandemia, con ausencia de protocolos institucionales que salvaguarden su salud, pues no se anunció por parte de esa Junta el suministro de implementos para garantizar la labor que minimice el contagio en las calles.

Se ha hecho caso omiso al Informe PE-118-97 con recomendaciones finales dadas por la Defensoría de los Habitantes desde el año 1997, que recomienda a los Diputados de la Asamblea Legislativa y a la Junta de Protección “ promover la redacción de un proyecto de Ley de Loterías que se ajuste a la justicia y a las disposiciones normativas – nacionales e internacionales – que regulan y protegen el trabajo humano desempeñado por los vendedores de lotería….Proceder de conformidad con dicho proyecto a fin de dictar una nueva Ley de Loterías que derogue la Ley 7395 del 3 de mayo de 1994 ”.

El citado Informe de la Defensoría, analizó la situación de los vendedores de lotería destacando la injusticia y explotación en que se encontraban, y solicitó una reforma legal o una nueva Ley de Loterías que tome en consideración los derechos y garantías sociales de los vendedores directos de lotería y su relación real con la Junta de Protección Social, recomendó revocar la figura de la concesión que es una mampara del Estado y de la Junta para evadir el pago de derechos laborales a ésta clase trabajadora.

Ha faltado voluntad política del legislador, así como del seno de esa Junta, y de los gobiernos para promover la redacción del proyecto de Ley de Loterías que se ajuste a la justicia, dignidad, disposiciones internacionales y nacionales, para proteger el trabajo humano que desempeñan los vendedores de lotería.

La injusticia y el silencio permanece y el dinero que genera la Junta al país en la venta de la lotería “para hacer el bien” sigue llevando el sello de la explotación y la sangre que ha corrido en la venta de lotería.

Revisando los estados financieros de la Junta, al 31 de diciembre de 2019, producto de la venta de Lotería (chances, lotería, lotto, tiempos entre otros) constituye la suma de ¢ 247.264.856.767,00 generada por el sudor de muchas personas físicas explotadas.

Ya es hora de que haya conciencia jurídica, institucional y nacional de reivindicar esta clase trabajadora, por la ruta exclusiva de la reforma legal o una nueva Ley de Loterías que revoque la actual, camino que recomienda la Defensoría de los Habitantes.

No puede ser que pasen los años y en pleno Siglo XXI permanezca esta Institución Estatal refugiándose en una Ley que excluye y deja sin amparo ni derechos laborales, a la clase trabajadora que le genera los fondos económicos que le permiten cumplir sus objetivos y “labor de beneficencia social”.

No se puede hacer el bien, con la sangre humana y la denegación de desarrollo humano de una clase trabajadora.

1 de mayo 2020

LA PERVERSA CONVERSIÓN DE MAESTROS Y PROFESORES DIGNOS EN “PENSIONADOS DE LUJO”

María Elena Salazar

En 1995, el Régimen de Pensiones del Magisterio Nacional enfrentó una reforma profunda. Ya en los años ochenta, se había conocido que el Fondo de Pensiones, creado en 1958 y administrado por el Estado, no había sido formado. Por esta razón, los Pensionados del Magisterio pasaban a depender del Presupuesto Nacional. Desde esos años, se hablaba de la insostenibilidad del régimen y que la ley vigente permitía que ciertas personas que habían laborado algunos años para el Magisterio y que se trasladaban a trabajar como funcionarios del Poder Ejecutivo, del Legislativo o eran diplomáticos o asesores del INS, pudieran pensionarse con los salarios devengados en esas ocupaciones y establecían enormes diferencias entre sus pensiones y las de los educadores de carrera.

Las altas pensiones de estos funcionarios representaban el 2 % de todas las del Magisterio, sin embargo, en 1995 se señalaron como un motivo importante para reformar el perfil de beneficios de todos los trabajadores del sector educativo. Fue así como después de la huelga de 1995 y de la aprobación de la Ley 7531, a estos trabajadores se les disminuía a un 55% la pensión, es decir, perdían un 45%. Solo por las luchas que siguieron, las reformas legislativas que se lograron y el conocimiento del Convenio 102 de la OIT fue que se logró elevar el monto de pensión a un 63%. En los primeros años, del presente siglo, las intenciones de los gobiernos de turno en materia de pensiones se orientaron en las mismas pretensiones que se traían desde los años noventa: unificar los regímenes en uno solo administrado por la CCSS. Es por esta época que comienza a circular un periódico llamado Campanada, dirigido por el abogado Carlos Roberto Loría y en ese órgano se comienza a criticar a las pensiones de mayores montos. Lo que llamaba la atención era que el ataque se dirigía a las personas con nombres y apellidos y no a las circunstancias y contubernios que existían entre los Partidos Políticos gobernantes, que permitían y aprobaban leyes que los beneficiaban directamente. Las críticas que se hacían a algunas de estas personas eran tan fuertes que, incluso, se les llamaba “chupópteros”, término que refería a su condición de succionadores de la hacienda pública. Estos señalamientos, repetidos con mordacidad, poco a poco fueron calando en todas las personas quienes comenzaron a llamar “Pensionados de lujo” no sólo a los llamados chupópteros, sino a todos los profesores universitarios y a todos los pensionados con cargo al presupuesto nacional. Fue tan generalizado el término, que se llegó a pedir a gritos que se reformaran estas pensiones y en este coro participaron los mismos dirigentes magisteriales, quienes no entendían que el odio que se expandía iba a ser el caldo de cautivo que justificaría las reformas y las imposiciones para la gran mayoría de pensiones.

Cuando en el 2018 se produce la huelga del Sector Público, el Poder Legislativo aprovecha para continuar y profundizar las reformas que eliminarían derechos en materia de salarios y pensiones. Fue así como en el mes de noviembre del 2019 , como parte de un paquete de proyectos, se aprueba la Ley 9796, la que fija el monto tope para el Magisterio en 2.200.000 colones, sin que nadie sepa de dónde se sacó ese número antojadizo, pues no existieron los estudios actuariales, y fija tasas de imposición que van desde un 25% a un 45%. Con esta disposición se lesionan a 280 educadores Adultos Mayores del Magisterio y a un número mayor de jubilados y pensionados de las universidades. Estas personas ya cotizaban entre un 10 %y un 16% por ciento de su pensión para el régimen y ahora tendrían una doble imposición de entre un 25% a un 45%. Lo que es muy raro de esta ley es que no toca a las pensiones de 9 millones en adelante, las que ya tienen todas las cargas impositivas de ley. Así queda confirmado que toda la presión contra las llamadas “pensiones de lujo”, no iba a disminuir a las pensiones de montos mayores, sino que iba a servir para empobrecer aún más a las pensiones más bajas y a abrir el camino para la unificación de los regímenes. De acuerdo con este hecho, los términos: “chupópteros” o “pensionados de lujo” solo fueron una cortina de humo que ha servido para tapar las intenciones de los partidos políticos neoliberales para acabar con los fondos de pensiones y para unificar los regímenes, con el consiguiente debilitamiento de la CCSS. Por eso, cuando hablemos y critiquemos a los pensionados de lujo, sin distinguir ese 10% de políticos beneficiados al ingresar al Magisterio, del resto de jubilados, que fueron dignos maestros de los adultos jóvenes de hoy y ganaron sus pensiones cotizando a lo largo de sus años de servicio, sepamos que estamos favoreciendo las peores intenciones políticas y hablando con su lengua engañosa. En realidad, lo que han hecho se parece mucho a un despojo sistemático.

 

Imagen ilustrativa.

Fuente: http://www.jubiladosenaccion.com/

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Escenarios Costa Rica: Hacia una nueva normalidad

Con el propósito de “crear un conjunto de escenarios plausibles, sobre el marco de incertidumbre en el que deberá el país formular sus estrategias y tomar las decisiones, para la recuperación y orientación hacia la senda del bienestar en el mediano, largo y muy largo plazo”, la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de la Universidad Nacional brinda “un aporte desde la academia a la atención de la post crisis que enfrentará Costa Rica después de la pandemia por COVID 19”.

SURCOS le invita a descargar este importante documento enviado a este medio por esa unidad académica de la UNA.

¡De los muertos, líbranos la Memoria!

Vladimir de la Cruz

El impacto mundial del Coronavirus COVID-19 es innegable. Asusta por su facilidad de expansión, por la letalidad que causa, que no es tan alta hasta ahora comparada históricamente, por los niveles de contaminación que provoca, por el desconocimiento que se tiene del virus que incita esta pandemia, por los sectores sociales que principalmente afecta, pero especialmente porque ha impactado la economía local, de los países afectados, y los encadenamientos mundiales y redes comerciales, de la economía global, sobre todo porque la vamos viviendo, en su expansión y alcance geográfico, en tiempo real, de modo casi tangible para todas la personas.

De hecho, a mi modo de ver, no es tanto el número de muertes que va estimulando lo que horroriza, es la forma de no controlar esas muertes y la forma sorpresiva como se manifiestan, y el temor de contraerla y no poder superarla. Es porque ha generado una toma de conciencia sobre la muerte inmediata, existente, que no controlamos, que puede alcanzarnos.

Las muertes se pueden ir vigilando, como se viene haciendo en muchos países, con acatamiento por parte de la población de las directrices generales que se dan por la Organización Mundial de la Salud, y por las instituciones y funcionarios responsables en cada país, en ese sentido.

Lo que no se ha podido detener es el crecimiento de la curva de contagios, calculados a uno por diez, que hace colapsar las instituciones sanitarias y hospitalarias existentes, que a su vez facilitan el crecimiento del número de muertos y la falta, a nivel mundial, de los instrumentos, y medios médicos, para atender a los contagiados y enfermos sujetos de internamiento y de atención en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Los grandes países, como potencias militares que algunos son, pilares de la economía mundial que también dominan, son los que más gritos de alarma dan. Es como si a ellos se les hubiera atacado, con armas incontrolables, invisibles, imprevisibles en su manifestación, en la imposibilidad de dar respuesta inmediata, y al contrario, en un ataque, movido por el virus, que hasta hoy golpea los sensibles mecanismos y motores de la economía mundial, los medios de transporte mundial, especialmente aéreos, las redes de abastecimiento, de producción, por la parálisis que ha generado en infinidad de industrias, comercios, servicios, trabajos en general, en el turismo mundial y local de los distintos países, por la desviación de recursos, no pensados ni programados, para atender de manera inmediata la pandemia, y por ver cómo se frena y detiene, porque han puesto en evidencia las malas y deficientes estructuras sanitarias, de salud pública y de seguridad social que muchos países tienen, incluidos y de manera obscena y escandalosa los grandes países capitalistas, algunos de ellos presentados permanentemente como modelos de sistemas de vida. Lo que más alarma, parece ser, no es las muertes de los seres humanos, sino la posible muerte de la economía, de los sistemas y redes económicas, resultado de una guerra no convencional, con un “enemigo” hasta ahora bastante invisible, de movimiento rápidos, actuando como si fuera una guerrilla en combate… por aquí, por allá… por todos lados…

En algunos momentos, en Estados Unidos, y a nivel mundial, el impacto de la presencia del Coronavirus se comparó con el impacto que tuvo, en muertes, el atentado a las Torres Gemelas en New York, con poco menos de 3000 muertos, para dramatizar la situación, de un microorganismo que se había originado en Asia y que llegaba a la costa este de los Estados Unidos. Eso ha quedado corto en los propios Estados Unidos. En la Torres Gemelas “la guerra” le había llegado a Estados Unidos en su territorio. Los Estados Unidos siguió haciendo guerras en otros territorios, en otros países, en otros continentes y regiones…mientras no se metieran con ellos en su casa. Estados Unidos siguió matando y exterminando… seres humanos, ciudades, infraestructura de distinta naturaleza, destruyendo las economías locales donde hace sus guerras…

Hasta hoy, a nivel mundial, el número de muertos por el Coronavirus es más bajo que el total de las muertes que produjo el lanzamiento de las Bombas Atómicas en Hiroshima y Nagazaki, por parte de los Estados Unidos, el 6 y 9 de agosto de 1945, donde murieron casi 250.000 personas, que marcó de nueva manera, desde entonces, la Historia Mundial. Allí fue una muerte focalizada, en dos ciudades, decidida por el gobierno de Estados Unidos, y su presidente Harry S. Truman, cuando era innecesario, en ese momento de la II Guerra Mundial, haber hecho aquel genocidio y acto criminal.

Si de muertos se trata, la I Guerra Mundial, desde 1914 hasta 1919, provocó de 10 a 30 millones entre civiles y militares. En la II Guerra Mundial, desde 1939 hasta 1945, fueron entre 50 y 60 millones de fallecidos…Solo en la Unión Soviética casi 30 millones.

En la antigüedad, en las tres Guerras Púnicas, desde el año 264 AC hasta el 146 AC, se calcula que murió casi un millón de personas. Los romanos entre el año 400 AC y el 500 DC perdieron casi un millón de hombres en los campos de batalla. En las guerras judeo romanas, a principios de la era cristiana, se estima que murió más de un millón de personas. En las Cruzadas cristianas, entre el año 1091 y el 1291, se calcula que hubo 5 millones de muertos. En la Conquista española y europea, de América, se calcula que entre 1492 y 1572 murieron más de 60 millones de indígenas como resultado de la guerra de conquista, de las torturas, los trabajos forzados, por la represión en general, ¡ah!, y, también, por la presencia de bacterias, con el tifus, y de virus, con el sarampión y la viruela.

Recientemente, en los últimos 100 años, por citar otras, resultado de las guerras imperialistas y colonialistas, así como las guerras civiles y las de Liberación Nacional de esos imperios coloniales, murieron muchas personas.

En la Guerra Civil Española se produjo un millón de muertos entre 1936 y 1939, en la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, murieron 4 millones, en la guerra de Liberación de Argelia, entre 1954 y1962, a manos de los franceses hubo más de un millón de muertos, la criminal guerra de Vietnam, desatada desde 1957 hasta 1975, provocó casi 7 millones de muertos, con menos 100.000 norteamericanos, sin contar la Guerra de Indochina de los franceses, desde 1946 hasta 1954, con medio millón de fallecidos. En Vietnam los Estados Unidos usó armas químicas, que ya se habían inventado desde la I Guerra Mundial.

La guerra de Biafra, entre 1967 y 1970 produjo casi 3 millones de muertos, y una hambruna poblacional que asustó al mundo. El impacto de la hambruna que puede desatarse cuando se vean bien los resultados del impacto del Coronavirus va a ser similar, y quizá más grande, por el desempleo mundial que ha ocasionado.

La guerra civil en Angola produjo, entre 1975 y el 2003, alrededor de un millón de personas fallecidas, la guerra civil de Mozambique, entre 1977 y 1992, generó un millón de muertes, en la guerra civil de Afganistán, desde 1979 hasta hoy, han fallecido más de 2 millones de personas, la Segunda Guerra del Congo provocó entre 1998 y el 2003, casi 6 millones de muertos, en Irak, la guerra impuesta por Estados Unidos, desde el 2003 hasta el 2011, ha generado más de un millón de muertos, la Segunda Guerra Civil de Sudán, entre 1983 y el 2005, provocó alrededor de 2 millones de muertos. Así se podrían señalar por millares de muertos los conflictos en Ruanda, Etiopía, Eritrea, Darfur, Uganda, Liberia, Sierra Leona, Rodesia, Tanzania…

Casi todas estas guerras se ubicaron también en el rango de “limpieza étnica”, concepto más actual, con el que ha operado Trump, en la práctica, en los Estados Unidos, para no mitigar el impacto que le está ocasionando el Coronavirus en su país.

La Conquista de México y del Imperio Inca se hizo con 30 millones de indígenas muertos, y hay quienes afirman que fueron 50 millones. La Guerra de Independencia de los Estados Unidos, 1775-1783, provocó 110.000 muertos y el famoso Ku Klux Klan solo entre 1868 y 1871, produjo 20.000 afroamericanos muertos. En Cuba, la Guerra de los Diez Años, 1868-1878, y la Independencia de Cuba, 1895-1895, provocaron casi 600.000 muertos, incluidos 50.000 españoles.

La Independencia de México generó entre 1810 y 1821, cerca de un millón de muertos, la Revolución Mexicana desde 1910 hasta 1920 provocó 3.500.000 de muertos, la Guerra de los Mil Días, a finales del siglo XIX, en Colombia, tuvo casi 200.000 muertos.

Las guerras en Centroamérica, a finales del siglo XX, también han tenido sus cifras…Guatemala más de 100 mil muertos, El Salvador cerca de los 100 mil muertos…

Estas guerras han tenido también por resultado grandes movilizaciones de desplazados y de procesos migratorios hacia otras regiones, países y continentes, como vemos constantemente de África hacia Europa, y de África hacia Estados Unidos en la ruta latinoamericana… y de Centroamérica hacia Estados Unidos…

El Coronavirus COVID-19 no ha gestado, hasta ahora, ningún proceso migratorio, ni interno en los países, ni hacia fuera de los países. Ha hecho que se cierren fronteras y se establezcan censuras migratorias para evitar la propagación posible de infectados, de contagiados, especialmente los asintomáticos.

La Pandemia del Coronavirus COVID-19 se me parece a la Bomba de Electrones, que también llamaron Bomba N, que inventó Estados Unidos, a finales de la década de 1970, que como arma nuclear tiene, teóricamente así es, aunque dichosamente no se ha aplicado, un gran efecto devastador porque elimina los seres humanos sin tocar las estructuras físicas, sin destruir edificios o sin provocarles daños profundos. A las personas y seres vivos las puede aniquilar dentro de los edificios, automóviles, e incluso instalaciones blindadas. Se ensayó en el Estado de Nevada en 1963. El Presidente Jimmy Carter aplazó su desarrolló en 1978, y Ronald Reagan activó su producción en 1981.

Esta bomba se desarrolló sobre el estudio de las series de electrones que se encuentran en las membranas plasmáticas, interna mitocondriales y tilacoidales de las bacterias, que producen compuestos energéticos que usamos los seres humanos. Esta Bomba forma parte de las armas nucleares, las más poderosas que se han desarrollado en el mundo. Por ello también los países que forman el Club de los miembros de países atómicos tratan de impedir que surjan otros países o Estados con esa capacidad de producción de armas nucleares. El impacto de la onda expansiva que genera la Bomba N es 7 veces superior a las Bombas de Hidrógeno.

El Coronavirus COVID-19 no toca las estructuras físicas, construidas por el hombre, pero mata a los hombres silenciosamente, con efecto devastador, casi sin control alguno. Por eso es que la economía mundial se ha paralizado. La estructura física allí está, lo que se ha sacado de ella es a los trabajadores, y a las personas, desde niños hasta ancianos, de todos los campos y áreas productivas y económicas. Curiosamente se evidencia que sin trabajadores no hay economía en funcionamiento…

Las Bombas de Hiroshima y Nagazaki destruyeron el 90% de los edificios y construcciones de las ciudades donde cayeron las bombas. En un minuto había una ciudad y un instante después había desaparecido… Así fue.

Las bombas nucleares, la Bomba N, las armas de destrucción masivas son creadas por los hombres en laboratorios. El Coronavirus no es una creación humana. Esta es la gran diferencia. No se originó en un laboratorio. No es un arma biológica ni fue resultado de ensayo de esta naturaleza. Tampoco fue esparcido, con ese propósito, como se ha dicho contra la República Popular China, por otras potencias económicas y políticas mundiales, guerreristas que también estudian cómo desarrollar este tipo de armas.

La Organización Mundial de la Salud ha sido clara de que el virus del COVID-19 no fue introducido intencionalmente, en productos exóticos, en un mercado de la Ciudad de Wuhan, ni fue resultado de la bioingeniería, y que desde allí se propagó al resto del mundo.

Es el Gobierno de los Estados Unidos, y su Presidente Trump, quienes han sostenido esta tesis conspirativa contra la República Popular China, por la guerra política, diplomática y económica comercial que tienen los Estados Unidos con esa potencia asiática, tratando de sacar ventaja económica de esta situación, lo que no ha podido.

Solo en el 2018, según la revista norteamericana “Journal of Virology”, en el sur de China se habían descubierto 89 nuevos coronavirus procedentes de los murciélagos, en investigaciones en las que había participado la USAID y el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Solo el Departamento de Defensa de los Estados Unidos tiene más de 400 laboratorios en diversas partes del mundo, especialmente en las fronteras de los antiguos países socialistas, estudiando y analizando la bioseguridad, porque Rusia sigue siendo el enemigo de los Estados Unidos, después de la disolución de la Unión Soviética.

Los gastos del Pentágono entre 1990 y el 2018 ascendieron a 100.000 millones de dólares en estudios de armas biológicas, desde hace más de 40 años, donde han venido tratando de modificar genéticamente los virus para aprovecharlos como armas biológicas.

Muchas enfermedades hoy se transmiten por virus, independientemente de su agente transmisor, como la gripe, el cólera, que según la Organización Mundial de la Salud, mata 100.000 personas al año, el dengue hemorrágico, el Ébola, el paludismo o malaria, que solo en el 2016 afectó a 126 millones de personas, en 91 países, el sarampión, que mató, en el 2016, a 90.000 personas en todo el mundo, y que produce universalmente alrededor de 390 millones de contagios o infecciones, la fiebre amarilla, el VIH-SIDA, la tuberculosis que mata 2 millones de personas al año.

En el mundo actual, como parte de las guerras modernas, se usan bacterias, virus, esporas como la del Antrax, para desarrollar lo que se llaman las guerras bacteriológicas y guerras agroterroristas, aprovechando para ello aerosoles, animales, insectos, pulgas, ratas, mosquitos, moscas, infectando ríos, aguas en general, alimentos, de persona a persona, depositando cadáveres en pozos de agua como hizo William Walker, cuando huía, en la guerra nacional en Nicaragua en abril de 1856, para provocar el cólera.

Desde la I Guerra Mundial se utilizaron armas químicas y gases asfixiantes, vesicantes, invalidantes, y lacrimógenos. Después se desarrollaron gases neurotóxicos y las armas bacteriológicas, como el uso de la botulina, con efectos similares a la Bomba N, que mata personas dejando intactas las edificaciones físicas.

Durante la II Guerra Mundial se hicieron experimentos en humanos prisioneros, por los nazis y japoneses, para desarrollar armas bacteriológicas.

En la guerra de Vietnam los Estados Unidos usó desfoliantes como el “agente naranja” y los “herbicidas arco iris”.

Como parte de estas armas biológicas están el carbunco, el ébola, la brucelosis, el tifus, la fiebre amarilla, la viruela, así como muchas toxinas.

Hay armas biológicas y herbicidas anti agrícolas para destruir cultivos, desfoliar vegetación, como las usaron en Malasia, Vietnam y en Cuba. La roya del trigo, del arroz y del café, ¿quién puede asegurar que no se introdujo como armas en países para entorpecer sus producciones agrícolas, disputando mercados mundiales o regionales? Igual con el ganado de distintas especies, vacas, puercos afectados con la peste bovina o la fiebre porcina, con lo que también se eliminan recursos animales.

La muerte, en números millonarios de personas, no nos han sido indiferentes, han existido. Somos los humanos los que hemos sido indiferentes hacia esas muertes resultado de las guerras mientras no nos afecten, mientras se lleven allá… en una localidad remota, allende de nuestras fronteras y nuestra comodidad.

El terror con que se ve y se aprecia el Coronavirus, por su inmediatez e impacto sorpresivo, acaso no es igual al que sufren millares de personas, hoy en el mundo, por las guerras regionales que se impulsan por las grandes potencias, y que viven esos pueblos, disputándose estas potencias las áreas de materias primas estratégicas, las regiones geopolíticas, los mercados de colocación de productos y las áreas de mano de obra barata.

El mismo esfuerzo internacional que hoy se trata de hacer y de coordinar para enfrentar el Coronavirus, deberíamos mantenerlo para acabar, de una vez por todas, con las guerras neoimperialistas, neocolonialistas, que siguen existiendo.

Hay guerras de las que no cultivamos la memoria de sus muertos y de las que nos hacen perder su memoria. Mientras no las olvidemos las recordamos.

La guerra contra el Coronavirus no nos ha hecho perder la memoria de su presencia, de su amenaza. Tampoco nos ha hecho perder la memoria de esas otras muertes, algunas muy presentes y no tan lejanas.

¡Mantengamos en alto la memoria de todas las guerras para la preservación del género Humano!

Imagen: https://pgmysgm.blogspot.com/2019/09/la-primera-guerra-mundial-fecha-28-de.html

12 Años y Día 21 de Aquel Mes

Testamentum Ab Eo Tempore

Macv Chávez

Los recuerdos de aquel día suelen ser un tanto más borroso, desde la primera vez que me puse a pensar en ello, debido a que cuando sucedió no me había puesto a contemplarlo como tal, hasta que un día una persona cercana a mí me preguntó: “¿Cómo así empezaste a escribir?” Y, evidentemente, por la confianza que le tenía, más la decisión de hablar con honestidad, empecé a hacer memoria, logrando llegar al punto de inicio, un concierto en el estadio nacional por el día internacional del Sida, en aquel año, algo que años más tarde tuve que buscar en internet para confirmar que mis recuerdos no eran una ilusión, aunque, a veces todavía dudo que sea un enredo de muchas experiencias vividas.

No recuerdo cómo fue en sí, no sé si nos hicieron ir en la mañana o si fue apenas ingresamos a la escuela: al medio día, más o menos. Lo cierto es que habían delegado a los salones de tercero a quinto de secundaria para que fueran al Estadio Nacional a disfrutar del Día Internacional del Sida, porque se presentarían muchos músicos peruanos y extranjeros que darían un concierto para dicha celebración, buscando concientizar a los jóvenes en el uso del condón y la importancia de la lucha por la no discriminación a las personas con Sida, debido a que por aquellos días la noticia del Sida era como hoy lo es el Covid-19, pan caliente de la prensa sensacionalista.

Un bus nos recogió de la escuela y “todos los que queríamos un punto de más” fuimos, bueno, no solo los que queríamos un punto de más, sino también todos aquellos que celebraban no tener clases, por lo tanto, creo que fuimos más del 80% de mi salón, algo que favorecía a todos, porque ya no íbamos a tener clases aquel día, encima dos puntos más a favor, y todo gracias a la bondad del día.

Recuerdo que aquella vez yo tenían unos cuántos meses de recién llegado, era un alumno nuevo, y por lo tanto, en aquel momento, solo conocía de vista a la mayoría de mi salón, logrando hablarme en amistad solo con tres personas, cosa que siempre me ha pasado, finalmente solo suelo tener tres amigos en cada grupo de amigos que he conocido. El primero de ellos fue Luis Alberto, recuerdo que fue él quien me dio la acogida en el salón, siempre fue bastante amable conmigo -y con todos-, porque apenas me vio me invitó a sentirme uno más del salón. Además, durante todos los años que me quedaron de escuela continuó siendo mi vecino, yo vivía cerca a la escuela, lo máximo que me fui a vivir fueron tres cuadras de distancia, mientras que él todavía vive al frente. El segundo fue Carlos, quien también vivía un poco cerca a la casa o a casas de casas de donde vivía, bueno a la mitad de ellas durante mi época escolar, que se reducen a dos años, porque me he mudado muchas veces de un lugar a otro por las cuestiones económicas de mamá. El tercero fue Danny, quien si mal no recuerdo no fue ese día al concierto porque su religión le prohibía, debido a que en su religión que hoy ocupa la mayoría en el congreso decían que era música del diablo. Aunque ahora que hago memoria de sus gustos él sí gustaba de la buena música, siempre decía eso, sobre todo cuando la mayoría de mi salón solía poner su música de cerros, diría mi buen amigo, quien lo más probable -si no fue- es que haya sido porque aborrecía a la mayoría de mi salón, ya que algunos les parecían un tanto cojudos. En fin, lo cierto es que estos tres personajes fueron y son mis amigos hasta el día de hoy, a pesar que muchas veces no nos hemos visto, aunque al último que vi fue a Luis Alberto, con quien me tomé los últimos tragos antes del encarcelamiento nacional en el cumpleaños de su ahijada, donde todavía no tenía ni idea de lo que pasaba a nivel mundial, porque simplemente no miraba las noticias, esas que hoy puedo contemplar que nos trauman hasta realmente debilitarnos la vida, porque son tan paupérrimos de honestidad que decir la verdad o contradecir una “verdad” política es ser miembro de algún partido político que ha deplorado al país, porque no se apoya para nada al presidente que no deja de cometer horrores que nos llevarán a la muerte indudable y discriminadamente, mientras él se lava las manos como Poncio Pilato.

En fin, como iba diciendo, estos tres ya eran mis amigos para aquel entonces, tanto que -si mal no recuerdo- con Danny ya compartíamos carpeta, debido a que éramos -un tanto- uno de los más chancones del salón, aunque en sí lo era Danny, porque sí era un chancón, se esforzaba mucho, estudiaba realmente, al punto de que si yo he aprobado literatura ha sido por él, porque en sí él era él quien se devoraba los libros que nos mandaban a leer para hacer un resumen de lo que habíamos entendido de la obra, debido a que por aquel entonces todavía no había desarrollo ni siquiera un poquito de gusto por la lectura, algo que hasta el día de hoy me cuesta mucho, porque no suelo leer mientras pienso y pienso buscando razones para comprender mejor al mundo, motivo por el cual leo muy poco, tanto que no sé si llamarla una malformación o una buena formación de mi madre, porque ella siempre nos invitó a tener conciencia, por eso sus grandes consejos siempre fueron: “El que quiere se malogra y el que no, no”. “La comida no se mezquina ni se desprecia a nadie”, entre tantos otros que he podido recopilar en algunos de mis escritos, porque simplemente mi madre es la mejor maestra de humanidad que he tenido, porque a pesar de sus defectos como persona supo darme la mejor lección de vida: “hay que ser mejor que otros, por más que los otros te lastimen o hagan daño, uno siempre debe dar lo mejor de uno”, aunque evidentemente yo no lo he aprendido en ese sentido mártir que muchos lo pueden tomar, porque sí suelo ser muy tajante con la gente que está lista para cumplir las órdenes de Hitler, razón por la cual mi madre me suele decir que soy un tanto insensible, tanto que a veces parezco Hitler, pero no es porque sea un genocida, sino porque en sí si veo que la persona no merecen la pena, por diversas razones que iré desglosando en el camino, y digo que es mejor decir adiós, muchas veces haciéndoles decir a ellos ese adiós, pero siempre deseándole el bien, hasta que finalmente su rastro desaparece del todo, simplemente porque a veces por querer hacer un bien seguimos contribuyendo a que la persona siga haciéndose mal, algo que no deberíamos apoyar, y por lo tanto, es mejor alejarnos que ser cómplices de sus desgracias, porque una persona que no quiere ser ayudada ni aunque le caigan todas las bendiciones del mundo dejará de ver plagas en su vida, sencillamente porque anda encerrada en un círculo vicioso del que no es capaz de salir nunca, simplemente porque ya se ha acostumbrado a vivir así, por lo tanto, todo apoyo que se realice es inútil, porque simplemente es una contribución para que siga haciendo más de lo mismo, y por eso lo mejor es irse. Y por eso agradezco enormemente que Danny nunca se fuera en ese momento, porque a pesar de que sabía que debía leer, él siempre, siempre me prestó su cuaderno para revisar su resumen de la obra, aunque a veces ni siquiera le pedía, simplemente lo revisaba y hacía mi resumen de su resumen, logrando de ese modo aprobar el trabajo con una nota mayor a la de él, algo que le hacía renegar solo un momento, felizmente, porque en el siguiente trabajo pasaba lo mismo, él leía y yo leía su resumen, como de “Tus Zonas Erróneas”, “Juventud En Éxtasis”, entre otros que no recuerdo, pero creo que él celebró con gran alegría cuando una vez nos mandaron a hacer un trabajo de resumen sobre el libro “El Poema Del Mío Cid” en diferentes grupos, cosa que me llevó a tener que leer el libro para hacer el resumen, tanto que -si mal no recuerdo- el resumen de aquel trabajo terminó siendo de 171 o 71 páginas, no recuerdo bien, pero era una cosa abismal, porque me había gustado el libro y como creo que ya había empezado a desarrollar el gusto por la escritura, recuerdo que plasmé todo lo que recordaba del libro con algunas cosas que quizás me invitaba por ahí, pero en sí gran parte del libro era copia fiel, para que quede bonito y la profesora se entere de que había leído completito, y ese fue el único libro que me leí en los once años de estudios básicos y todo gracias a que Danny no estuvo en mi grupo y mi grupo eran más vagos que yo para leer. Pero igual siempre vivo muy, pero muy extremadamente agradecido con Danny por los resúmenes, caso contrario creo que hubiera tenido unas notas peores de las que ya tenía por ser vago para los estudios, tan vago que él siempre terminaba prestándome sus cuadernos -en los tres últimos años- para ponerme al día una semana antes de fin de año escolar, debido a que nunca estaba al día, algo que le inspiraba a mi madre a decir: “para eso vas al colegio, para que te estés prestando cuaderno para ponerte al día”, y eso que a la escuela faltaba raras y por raras excepciones.

Entonces, como iba diciendo, yo me encontraba con estos tres mosqueteros, porque a veces me sentía así con ellos, ya que eran mis tres amigos, aunque Danny era como un amigo aislado, en su mundo, sus pensamientos y experiencias, que a veces solía compartir conmigo, porque podíamos tener buenas conversaciones y no pendejadas como con la mayoría, y por eso siempre él fue bastante protocolar con el resto, y por ello lo veían como un alumno aislado, por más que sabía sobrellevar las cosas a buen puerto. Entonces, como iba diciendo aquel día estaba con los tres mosqueteros escuchando el concierto, mientras que un grupo de chicas de mi salón andaban chillando como gallinero alborotado, aunque en un principio nadie las prestaba atención, porque algunos disfrutaban de la música y otros como Danny, Carlos, Luis y yo conversábamos o mirábamos alrededor, aunque de seguro más hablaba con Danny, si es que fue, si no con los otros de rato en rato, mientras seguía callado escuchando la música, hasta que de un momento a otro, terminó el concierto de no sé quién diablos y empezó habladuría de no sé quién, creo que de La Chola Chabuca, porque su voz aún resuena en mi mente cuando pienso en aquel día, que empezaba a hablar de la importancia de la lucha contra el Sida, de no menospreciar a las personas que lo tuviera, entre otras cosas que suelen decir en dichos eventos, cosa que en sí me importaba un carajo, por más que oía algunas partes muy atento, para poder justificar mis dos puntos más, y lo hacía tan atento como de un momento a otro me encontraba oyendo las notas de una canción que apenas empezó a sonar pude reconocer, porque era una de mis canciones favoritas, de las que oía interminablemente, porque la repetía y repetía, una y otra vez sin casarme, mientras que el gallinero empezaba a gritar con más escándalo que la escena anterior, logrando quitarme el disfrute de los tímpanos, acto que me llevó a mirarlas y ver que una de ellas estaba con un librito en la mano, algo que me pareció un divino milagro del concierto, mientras las otras iban diciendo “hay que lindo” o cosas parecidas, esas que las mujeres suelen decir cuando ven porno para sus oídos, perdón, romance para sus oídos, porque de inmediato pregunté “¿qué carajos andan haciendo?”, porque el ruido que hacían era insoportable. “Eligiendo versos para el Slam”, contestaron a coro. Slam era un cuaderno muy famoso por aquellas épocas, donde la persona que lo hacía ponía una serie de preguntas personales, desde las más inocentes hasta las más candentes, razón por la cual -con el paso de los años- lo había bautizado como el chismógrafo de la época, porque si querías saber de alguien ahí podías encontrar datos muy interesantes, sin necesidad de recurrir a los ampayes de Magaly Medina, porque la mayoría solía contestar con la verdad que tenía. Y con este dato puedo dar fe de que Danny sí fue al concierto, porque fue con él con quien terminé poniendo el toque de sabor al Slam, algo que ya contaré más adelante.

Entonces, yo les dije “no jodan”, que no hicieran bulla y que deberían usar sus neuronas para que ellas mismas hicieran los versos, con la finalidad de que no hicieran bulla. Ellas manifestaron que era difícil, como si fueran a hablar de la teoría de la relatividad, mientras que una de ellas me retó a que yo hiciera uno en ese momento por hablador, porque lo decía tan fácil de hacer que entonces debía ser capaz de hacerlo, debido a que les había dicho que debían usar sus neuronas. Y no recuerdo que estupidez les dije, pero era con respecto a los ojos, y ellas terminaron contestando con un “Ay, qué bonito”, cosa que me llevó a decirles: “Ya ven. Usen sus neuronas y no me jodan”. “Pues hazlos tú”, me dijo una de ellas, volviéndome a retar, solo que con ganas de pegarme. Lo más seguro que sí me pegaba si le decía que no, porque si mal no recuerdo esa chica era un hígado con patas, una chica de temer, porque ahí mismo era capaz de pegarme. “¿Cuántos necesitan?”, pregunté con firme decisión de aceptar el reto y también con autoridad, porque si no el hígado con patas podría asesinarme. “20”, dijo una de ellas, como buscando no darle pies al hígado para saltar a pegarme. Y así acepté hacerlo, pero solo con una única condición: que desde ese momento se callaran para dejarme escuchar el concierto en paz, porque caso contrario iba a terminar tirándolas a la cancha si me hacían bullar, mientras que se quedaban sin sus 20 versos para el día lunes.

Finalmente ellas cumplieron con su palabra y yo pude disfrutar del pequeño concierto que dio Pedro Suárez Vertiz y otros músicos, logrando volver a casa todos juntos, aunque algunos queríamos quedarnos, pero los profesores no nos permitieron, porque nos trajeron en un bus y debían dejarnos en la escuela también. Los que se pusieron contentos con el retorno fue porque la música que presentaron ahí no era de su agrado, debido a que sus gustos musicales eran de barrio, música para el populacho, como la chicha, cumbia y esas vainas que la gente gusta para ponerse a chupar como si se fueran a morir de amor, y digo esto debido a que cuando oía a esos cantantes -sobre todo a los exponentes de la chicha- sentía que el cantante cantaba borracho, era como escuchar a los borrachitos del barrio que pasaban cantando sin que uno les entienda bien, y para canción de borrachos me quedo con los Boletos o la de Pedro Navaja, en la parte del borracho, razón por la cual no me gustaba para nada la música que oía la mayoría de mi salón, y así también no me gustaba para nada el compromiso en el que me había metido solo por querer escuchar una canción. Recuerdo que aquel día era viernes y el lunes debía presentar los 20 versos de amor para el famoso Slam, y yo de versos no tenía ni la menor idea, más allá de que un verso era algo bonito que se decía con el corazón, un concepto romántico que no estaba en mi diccionario, a pesar de que siempre fui un tanto enamoradizo, por así decirlo, motivo por el cual me metía en más de un amor “platónico”, idealizado, como buen iluso que era, tan iluso que me había comprometido en hacer versos de amor cuando eso para mí era un “ag”, algo que me causaba cierta repulsión, porque en sí el romanticismo me parecía baboso, estúpido, absurdo, debido a que nos vendían una imagen babosa del hombre enamorado, uno que solía hacer cada estupidez para que lo acepten y por tanto era incapaz de contemplar la belleza del amor y el romance en sí mismo, motivo por el cual le agarré cierta repulsión al amor sanvalentinesco, ese que me había cegado los ojos en ese momento para envolverme en un “y ahora qué hago” que me preocupaba por demás, porque no tenía ni la menor idea de cómo escribir los 20 versos, pero tenía que cumplir mi palabra, esa palabra que hoy me deja ver que en ese momento yo “no pensé que era amor y lo dejaba correr, [porque] iba atando mis manos, [mientras] me alejó del ayer y el mar que antes miraba estando solo, hoy vale nada sin ti”, simplemente porque me enamoré de escribir indudablemente y heme aquí, confesando todo lo que hice y pensé al escribir.

 

Lima, 15 de abril de 2020 a las 22:54 horas

 

Enviado por el autor.

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No hay plazo que no llegue, ni deuda que no se pague

La Caja Costarricense de Seguro Social no salió de un sombrero ni fue la ocurrencia de Calderón Guardia en los años 40 del siglo pasado, es parte de una estructura que en boca de las generaciones de sangre y cultura “Tica” es nombrada como las Garantías Sociales. Esa estructura de Pensamiento y acción fueron parte de reformas progresistas en los planos intelectual, político e institucional del Estado costarricense; requirió cambio y comprensión social pero además una metamorfosis económica.

Coinciden a inicios de la década de los 40 líderes políticos y religiosos, que dieron el impulso con una alianza a la institución que es vital entre nuestra sociedad costarricense, misma que con el pasar de los años ha destacado como una compleja institución para la salud, la dignidad y la paz social de nuestro país.

Sin la CAJA Costa Rica tendría que involucionar en la historia de la Salud, máxime que posterior al año 2000 asumió por entero los tres niveles de atención, más por imposición que por una estrategia propia de Salud.

Tenemos que indicar que parte del problema económico que ronda a la CAJA no es nuevo; ya en el gobierno de Mario Echandi Jiménez al universalizar el seguro social encontró la falta de pago del Estado, situación que se resolvió con un impuesto.

En 1996 el traspaso del primer nivel de atención no incluyó el dinero de parte del Estado para su ejecución, actualmente deben ser unos 500 millones la deuda del Estado; aspecto que tiene un capítulo más una demanda del Diputado Villalta cuyo fallo a su favor exige pago de ese dinero a la CAJA.

Pero las deudas no quedan ahí, la deuda del Estado a la CAJA llega a los 2 billones de colones, deuda histórica que sigue haciendo un hueco enorme en la institución. Con sobrada razón los políticos no quieren pagar y se han escudado en decir que la CAJA gasta mucho, haciendo creer a la gente que el financiamiento de la salud es un gasto cuando en realidad es la inversión social más grande y fuerte que puede realizar un pueblo.

Los empresarios privados también tienen deuda de millones de colones sin contar las que son incobrables por declararse en quiebra y hasta desaparecer; razón de sobra tienen las cámaras de empresarios en cubrir la deshonrosa deuda disparándole a la institución benemérita y atacándola.

Para un campesino al entender lo que sucede su frase es clara estamos “rodeados de sin vergüenzas” y lo peor NO QUIEREN PAGAR… El Estado en la figura vacilante del presidente, el envalentonado Ministro de Hacienda y el mal-encarado presidente del Banco Central, hacen coro como la lora del anuncio y dicen “no hay plata”. Este país es único, no por ser democracia modelo o jardín de América, sino porque es el único país donde el que debe se hace el enojado, justifica con vacilaciones su irresponsabilidad y el pueblo se lo tolera.

Señor presidente asegure y cumpla con el pago de la deuda, su garantía en palabras sin respaldo no son de importancia y menos de seguridad para el pueblo, hacemos uso de su frase fugada… Es una oportunidad para hacer cosas con la Caja, pues hágalo pague el dinero adeudado, acabe con la morosidad y para que lo entiendan todos “suelte el perro, porque el que debe tiene que pagar”.

Rodrigo López García

Secretario General de A.N.P.E.

 

Compartido con SURCOS por Óscar Rodríguez.

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CARTA PÚBLICA AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Señor
Carlos Alvarado Quesada
Presidente de la República
Presente.

Estimado señor Presidente:

            Nos sentimos en la obligación moral de dirigirle a usted esta carta en momentos en que nuestra Costa Rica y el mundo entero enfrentan la pandemia del Covid-19, con graves efectos en la salud, la economía  y demás actividades humanas. Lo hacemos también en ejercicio de la facultad que usted nos otorgara,  en su momento,  como garantes del ejercicio ético en su gestión de gobierno.

            Queremos, en primer lugar, reconocer el manejo transparente, informado, técnico y eficaz que se han hecho las autoridades a cargo de la crisis sanitaria que padecemos. Todo el país ha visto cómo, de manera profesional y responsable, las personas especialistas y expertas en salud pública han sido quienes han tomado la palabra y las acciones requeridas, eliminándose cualquier manejo político indebido. También estimamos de gran valor que este desafío se haya ejecutado con estricto respeto a las libertades y derechos fundamentales de las personas, tal y como debe ser, a pesar de las medidas extraordinarias que por obligación se han tomado.

            Dicho lo anterior, queremos transmitirle nuestra preocupación por el futuro  que nos espera como sociedad y nación. Debemos advertir que la calamidad que estamos sufriendo nos encontró, afortunadamente, con un sistema de salud pública (Ministerio de Salud y C.C.S.S.) con importantes recursos y capacidades, materiales y humanos, que han hecho la diferencia entre sobrellevar esta crisis sanitaria con márgenes de éxito razonables, y no tener que enfrentar la catástrofe que ha significado para muchos países, incluso de mayor desarrollo y riqueza que el nuestro.  A estas entidades rectoras se han sumado universidades públicas y otras instituciones que han permitido instalar hospitales de emergencia, confeccionar equipos de protección, dar asistencia técnico-profesional y hasta ensayar  alternativas de detección y tratamiento de la enfermedad. La verdad es que todos estos logros nos tienen gratamente impresionados tanto dentro como fuera del país.

            Pero debemos recordar también que esas instituciones que hoy responden a la altura de las circunstancias “no son hijas de las piedras”, como diría el benemérito García Monge, sino el resultado de largas luchas y conquistas sociales de muchas generaciones de nobles costarricenses.  De manera particular la Caja del Seguro Social –cuyo financiamiento obliga al Estado, patronos y trabajadores- es una de las columnas que cimientan y sostienen el pacto social real, surgido del doloroso parto del período 1940-48,  y  que por décadas le ha otorgado al país estabilidad política y social.

            Al tiempo que celebramos su convocatoria a todos los sectores del país para dialogar y ser oídos, queremos respetuosamente instarle a que se continúe tomando aquellas medidas que en definitiva encausen al país, por la senda correcta. No equivocarse en este tema y en este tiempo es fundamental para garantizar la paz social y la salud de la democracia. Hay que refundar la nación sobre las únicas premisas que hacen viable cualquier proyecto humano, a saber, la solidaridad y la equidad, el aporte de cada uno, según su capacidad, y siempre teniendo como fin indispensable el bien común por sobre los intereses de grupo.

            Por eso mismo también nos ha preocupado ver cómo la balanza en este proceso podría ser cargada de manera desproporcionada en los hombros de asalariados y jubilados, sobre todo del sector público. Ya antes de esta crisis se emitieron leyes que procuraron corregir excesos injustificados. Esa tarea está sobradamente cumplida. Pero, aun así, consideramos que este sector puede contribuir una vez más, pero debe ser de manera proporcional al ingreso, en montos razonables y temporalmente limitados.  En todo caso, los cálculos de este nuevo aporte extraordinario, dadas las innumerables cargas sociales que ya pesan sobre salarios y pensiones, deberían hacerse sobre los ingresos netos y no brutos de los contribuyentes. No sería justo ni legal, tampoco, cercenar derechos adquiridos como el aguinaldo o el salario escolar.

            Por otra parte, nos parece importante, tanto desde el punto de vista de justicia, como de la paz social, que parte de la contribución venga de las empresas y personas privilegiadas, que han disfrutado de altos rendimientos en los últimos tiempos. Sea o no que sus ingresos hayan mermado, tienen el deber de aportar de manera razonable a enfrentar esta crisis, habida cuenta de que incluso, algunos de ellos, por su actividad, han visto aumentar o mantenerse su nivel de ingresos.

            Señor Presidente, Usted atinadamente ha llamado a la unidad y la solidaridad. Esos valores deben ser hoy la práctica común. No podemos pedir más solidaridad y unidad, si hay un aporte marcadamente sesgado en contra de algunos que ya contribuyen y están dispuestos a seguirlo haciendo.

            De las decisiones que se tomen, señor Presidente, dependerá si hay aún motivos para celebrar el tan esperado Bicentenario de la Independencia de su programa de gobierno. No podemos darle cabida a las salidas violentas en ausencia de equidad y justicia.

Atte. Garantes Éticos.

MARGARITA BOLAÑOS ARQUÍN                                   QUINCE DUNCAN MOODIE

                                    JOSÉ MANUEL ARROYO GUTIÉRREZ

PRIMERO DE MAYO DE 2020

Rodrigo Aguilar

Expresidente CTRN

Este Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, celebraremos dicha conmemoración de manera diferente, es decir realizaremos marchas virtuales, ante la imposibilidad de caminar en forma conjunta, debido por su puesto a la pandemia que está afectando a todos los continentes.

Independientemente de la forma que lo haremos, esta es una ocasión propicia para rememorar la gesta heroica de miles de trabajadores que ofrendaron su vida, fueron perseguidos, encarcelados, torturados, desterrados, en una lucha centenaria sin tregua, incansable, persistente, valiente, aguerrida con el propósito de alcanzar una de las conquistas más importantes para el género humano, “la  jornada de 8 horas”, y  a su vez por alcanzar mejores condiciones de vida para quienes día a día con su esfuerzo físico o mental crean la riqueza .

También recordaremos y rendimos homenaje a quienes tuvieron la valentía de proponer la celebración del Primero de Mayo en nuestro país, cuya primera celebración se realizó en el año 1913, gracias al tesón, a la visión, y a la decisión de los integrantes del Grupo Germinal y de la Federación de Trabajadores de esa época, quienes consideraron vital acelerar la lucha por la jornada de 8 horas, la que legalmente se alcanzó en el año 1920.

Tenemos muy claro que a la clase trabajadora nadie le regala nada, sus reivindicaciones se han forjado a lo largo de su historia y obtenido como producto de su espíritu solidario y unitario que nos da la suficiente fuerza para lograrlo.

Nos agrupamos virtualmente, pero a su vez sentimentalmente para retomar la energía que desplegaron nuestros antepasados, para acrecentar la mística, para avivar la solidaridad entre nuestra clase y con muestro pueblo, para renovar el principio de unidad que debe caracterizar a nuestros movimientos, para izar la bandera de la justicia, de la equidad, de la democracia, de la honestidad, para avivar el fuego de la tea que ilumine el camino para el logro de una Costa Rica Incluyente.

Nuestro propósito persigue alcanzar mejores condiciones de vida, por cuanto quienes se han apuntado a la explotación, con sus propuestas oprobiosas de su modelo neoliberal y con la gravedad que hoy la gran empresa no aporta los recursos correspondientes al fisco, además que los políticos fieles y obedientes intentan recargar en la clase trabajadora todo el sistema recaudatorio, pero además vender las instituciones que han sido fuente de desarrollo del país

Marcharemos virtualmente también para defender a capa y espada las instituciones de la seguridad social que fueron creadas en la década del 40 y fortalecidas posteriormente, pero que hoy la clase política entregada al capital, intenta vender o desaparecer, también para exigir que se cancele a la CCSS lo que se le debe y para que se busquen nuevos y frescos recursos para fortalecerla.

Debeos tener claro que para cumplir con la tarea de desmantelamiento del Estado Social de Derecho, quienes manejan los hilos conductores de todas esas transformaciones, es decir el grupo neoliberal incrustado en las cúpulas de los partidos políticos tradicionales, en las cúpulas empresariales y en los grandes medios de comunicación, no han dudado en restringir los presupuestos de las instituciones encargadas de tutelar derechos y reducir los salarios y condiciones laborales para desprofesionalizarlas; además se han encargado de enviar funcionarios preparados para socavar las instituciones desde adentro, a las que les han cercenado sus posibilidades de acción al no permitirles reinvertir, y puesto toda serie de trabas y obstáculos para que lograr su debilitamiento

Apertura, movilidad vertical, horizontal y voluntaria, privatizaciones, concesiones, venta de instituciones, productividad, competitividad, flexibilización laboral, son las palabras que comenzaron a acuñarse desde hace 4 décadas y forman parte del idioma de la  élite tecno burocrática del Estado, todo ello ha llevado al movimiento sindical costarricense a replantear sus métodos de lucha otrora de carácter reivindicativa, para entablar también una lucha por la defensa de la institucionalidad costarricense, así mismo ha llevado a los diferentes grupos existentes dentro del tejido social  a dar grandes luchas para defender los recursos naturales, para proteger nuestros bosques, nuestros humedales, nuestra fauna, nuestro recurso hídrico. Lucha que no podemos dejar de dar en ningún momento

Sindicalistas, comunalistas, cooperativistas, ecologistas, profesionales, obreros, intelectuales, activistas sociales, amas de casa, estemos sintiendo los efectos de esa pérdida del Estado Social de Derecho, que nuestras anteriores generaciones desarrollaron con gran visión y proyección y por ello no debemos abandonarla.