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Un Foro por la Paz con sabor a estafa

Por Carlos Meneses Reyes

El día 12 de agosto de 2019, a partir de las 9 a.m. en el Salón de Gobernadores, de la Gobernación de Cundinamarca, se llevó a cabo un Foro denominado PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA Y FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA, convocada por una desconocida Ong colombo-sueca: Colseweden.org, con la vinculación de CONALBOS- Corporación Colegio Nacional de Abogados, la Gobernación de Cundinamarca y el Colegio Nacional de Periodistas. (CNP). Como Moderador citaban al Dr. Víctor G. Ricardo. Ex Alto Comisionado de Paz y Ex Embajador de Colombia ante el Reino Unido, Argentina y Sudáfrica. Dirección General: Dr. Fabio Becerra Ruiz. Bajo la Coordinación y Logística del señor Fabio Sepúlveda Betancourt, quien suscribe sugestiva Invitación en “el que realizaremos, sin aportes ni patrocinios, sin auxilios económicos de nadie, y con la única intención de aportar al proceso de paz, un granito de arena con siete panelistas, de alto vuelo, a los cuales escucharemos exponiendo ideas, propuestas, críticas constructivas, recomendaciones, etc., con miras a la consolidación de la paz que tanto anhelamos, los colombianos de bien. Reciba un atento saludo y en archivos anexos la programación definitiva del citado acto”.

DEL DESARROLLO DEL EVENTO. Comenzando que el distinguido Moderador no se hizo presente sustituyéndolo el señor Fabio Becerra Ruíz, quien fue enfático en ambientar el Foro anunciando que era transmitido en directo por satélite a varios países, incluidos europeos, e iniciando el acto con el himno del Departamento, dejando un sinsabor el que no fuere con el Himno Nacional, dada la “magnitud” del evento. De los Participantes, tampoco se hizo presente el Dr. José Gregorio Hernández G. “Expresidente Corte Constitucional, Tratadista, Catedrático Universitario, Ex- candidato a la Vicepresidencia de la República”. Brilló por su ausencia el Dr. Alfonso Gómez Méndez. “Ex Ministro de Justicia. Exsenador de la República”. No hubo representantes de la “Vinculación Internacional” además de las tres entidades ya citadas, la de un Instituto Sueco, y de cuatro prestigiosas universidades colombianas. Un Dr. Gualdrón intervino en Representación de la Controlaría General de la Nación y por la Procuraduría General de la Nación un Dr. Carlos Medina, ambos, sin estar reseñados como participantes, ni como Invitados Especiales y sin explicación alguna de su presencia por parte del Moderador.

Reinaba un ambiente como de urgencia y apremio, centrando el Moderador la atención en la participación del Invitado Especial PHD Waldemar de Gregori, venido desde Brasil, presentado como experto educador en su país, con cabellera cana y vestido tropical, como para concluir que saldría más caro darle de comer, que vestirle. Resultó un paquete del sistema educativo de Bolosonaro y a pie juntillas, que su presencia tendrá los vínculos de los orígenes colombianos del actual Ministro de Educación de Brasil. Afirmó que tanto en Brasil como en Colombia falta cerebro y cabeza, por la no participación de las mamás (sic) en la formación (!). Que el poderoso Banco ITAU aportó estudio sobre el comportamiento de la familia en la Educación lanzando novedosa teoría sobre la función de lo tricerebral en lo calamitoso de la Violencia. Que todo el panorama se reduce a: 1. El logro de las comunidades en función de las leyes y lo internacional. 2. La emoción, amor, esperanza. 3. La primacía del trabajo por el dinero y negación del bienestar. Que el hemisferio derecho del cerebro produce el capitalismo como mal y que el hemisferio izquierdo del cerebro produce el socialismo engañoso como solución; quedando solo lo tricerebral como la esperanza, el amor, la emoción. Me desgasté en la alegoría o búsqueda de si estaba ante una ficción de negar a lo Bolsonaro, lo Alternativo. ¡Pero qué va! Ya resultaba insoportable cuanto sucedía en desarrollo de tal Foro. Cundió la suspicacia cuando anunció un aplauso a las jóvenes emprendedoras de Pereira, que aplicarían la función de lo tricerebral, en un programa a aplicarse con recursos oficiales y que me hizo recordar el abortado contrato de servicios del gobernador William Villamizar del Norte de Santander, de los costosos cursos multimillonarios de inglés para los niños wayuu en la Guajira.

Pero lo llamado por los franceses la miscensene para explicar la estafa, se dio con la intervención a seguido del señor ex-mayor general de la Policía, Luis H. Mendieta Ovalle: “Una de las 60 víctimas que participo en las negociaciones de la Habana (Cuba). y Defensor de los Derechos Humanos de las víctimas de las FARC”. Desde la presentación el Moderador le indagaba “¿cuántos años en cautiverio, general? ¿Cuantos?” y sin inmutarse: “Doce años”. – “Doce”, repetía. Su conocido discurso de revictimización parte del 1 de noviembre de 1998, con el ataque de las Farc a las instalaciones de la Policía en Mitú, con armas no convencionales; ataque a la población civil y a políticos en acciones terroristas de las Farc. Que en 1999 les conceden los 44 mil kilómetros en la zona de distensión en El Caguán, en las que las Farc instalan los laboratorios y renuevan todo su armamento con fusiles K-47; indicando la marca del avión que trajo ese armamento. Se detiene en el proceso de paz iniciado por Santos y entona la voz (quizás recordando que está siendo visto y escuchado en muchos países del mundo) afirmando que la comunidad internacional fue indiferente y cómplice con los campos de concentración de las Farc donde lo mantuvieron en la selva, con torturas y cadenas y candados en cuello, manos y pies. Que en ese proceso no estuvieron las victimas sino los victimarios de las Farc. En mi interior, no pensaba que pudiera existir tanto odio, inquina, aversión y mala voluntad en tan conocida víctima. El que a estas alturas no fuere accesible al proceso y es cuando afirma que la JEP, es la “justicia para el ejército del pueblo”. Imprecando a la Comisión de la Verdad que donde están los secuestrados y desaparecidos y afirmando que todo el capital de las Farc está en el exterior. Aquí se reveló la finalidad del tal Foro. Luis H. Mendieta Ovalle, como víctima no reconocía que precisamente la JEP es la encargada como sistema de justicia en definir los crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra durante el conflicto, enviando esa afirmación falsa y confusa a la opinión pública internacional.

Vendría luego el turno para la intervención del señor: “Dr. Luís Eduardo Cifuentes. Abogado. Ex- comandante desmovilizado de las AUC”, tal como reza en el programa como Participante.

De la Internet bajó: “Luis Eduardo Cifuentes Galindo El Águila (16 de marzo de 1960 en Yacopí), es un exparamilitar colombiano que ejerció como comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) Bloque Cundinamarca desde la década de 1990 hasta 2004. Pese a su prontuario que incluye acceso sexual violento, desplazamiento forzado, homicidio, hurto, reclutamiento ilícito, secuestro y tortura” con signos de canibalismo en un caso; una desaparecida acuchillada en los órganos genitales porque “tenía una relación sentimental con un guerrillero”. Entre los delitos que se incluyeron están torturas tan aberrantes como asfixia, rompimiento de las orejas y desmembramiento con sierras eléctricas. En agosto de 2013 fue cobijado con medida de aseguramiento por el secuestro y posterior homicidio del estudiante universitario Humberto Sarmiento Villate, crimen que según los testigos vinculados al proceso habría planeado y financiado ese exjefe paramilitar desde la cárcel La Picota con el fin de pedir $5.000 millones por la liberación de Sarmiento. mflorez@elespectador.com. @elenaflorezr La barbarie del ‘Águila’. Judicial. El Espectador. 8 Sep 2014 – 10:53 PM. María Flórez.

Luís Eduardo Cifuentes Galindo, en todo acto público pide perdón. Quedó en libertad en 2017, lo que le abrió la posibilidad de convertirse en asesor de paz en el Departamento de Cundinamarca.1. En 2016 apoyó los acuerdos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC. Recibió un programa de capacitación en Derecho en un convenio entre el Instituto Nacional Penitenciario y las Corporación Universitaria de Colombia IDEAS y alega por lo mismo que se le debe reconocer el título profesional de Abogado. No obstante, los Convocantes de esta falsaria “Foro” lo graduaron como “Dr”. Cifuentes informa que con los paramilitares hubo una negociación en Santafé de Ralito con el gobierno de turno y ante la O.E.A. Que no se considera paramilitar sino autodefensa(…). Afirma que Colombia es un estado exclusorio (…) No es interrumpido, pero uno de los asistentes al “Foro” levanta un papel que dice “No estamos todos” a lo cual el Moderador añade que invitaron a Timochenko y el mismo se excusó de asistir y punto.

La intervención de este ex paramilitar abunda en consideraciones acerca de la intención de los organizadores del FORO en darle calidades de muchacho bueno. Que sea el Coordinador como Abogado llamarlo “Dr.” en un Acto presuntamente vinculado a CONALBOS no deja de ser sintomático del hecho fortuito de hacerse pasar por “abogado”, por un convenio con institución no Académica, sino penitenciaria. Reivindicar que se trata de un sujeto político a la luz del Derecho Internacional, en tanto que la Corte Constitucional de Colombia ha definido que lo aplicado por el Pacto de Santafé de Ralito en forma alguna dio carácter de reconocimiento a fuerza insurgente alguna contra el Estado. Ningún miembro de las Autodefensas paramilitares, extraditado o no, tiene el carácter de rebelde en conflicto armado interno conforme la Convención de Viena y sus Protocolos. Lo sucedido con los procesados y condenados de Justicia y Paz fue producto de Sometimiento a la Justicia y no de aplicación de Justicia Transicional, cuya fuente en el Derecho Internacional aplica para contra partes en desarrollo a finalizar un conflicto armado interno en un país, entre fuerza insurgente y la de un Estado Miembro. Ha definido la Corte Constitucional de Colombia la exiquibilidad del SISTEMA INTEGRAL DE JUSTICIA REPARACIÓN Y NO REPETICIÓN (SIJRNOR), como único en el mundo. Por no tratarse en el caso del interviniente de un delincuente político sino común; con ese prontuario delincuencial; la difusión satelital del acto a nivel internacional; el énfasis al exabrupto buscaba engañar a la opinión pública nacional e internacional y generar una versión equívoca a la finalidad del artículo 22 de la Constitución de 1991, en la búsqueda de la Paz. Gesto grosero y en contraria para deslegitimar el fin del conflicto armado interno colombiano con las ex insurgentes Farc.

Pero los desarreglos expresados, ya transcurridas unas tres horas, coparon la gota que rebozó la copa. El Coordinador Fabio Sepúlveda Betancourt, fuera de todo libreto, decide resaltar la presencia de Orlando Vázquez Velásquez y en una intervención de exaltación lo ensalza y aplica darle la palabra como un pro hombre de sana trayectoria pública, que también engrandecerá el proceso de paz con su intervención. Este sujeto conocido por haber sido Procurador General de la Nación y como máximo veedor de la administración pública fue destituido el 17 de octubre de 1996 por la Corte Suprema de Justicia, bajo cargos de montajes para perjudicar al Fiscal General Alfonso Valdivieso y obstaculizar la Administración de Justicia. Por su parte, el Fiscal investigaba a Vásquez por la presunta comisión del delito de enriquecimiento ilícito, al parecer, proveniente de nexos con el cartel de Cali. Fue condenado a diez años y medio de prisión, y en el mes de junio de 2003, la Corte Suprema de Justicia le concedió el beneficio de libertad condicional en consideración a que había cumplido la mayor parte de la condena. Continúa, al parecer, inhabilitado para ejercer la profesión de Abogado. Un escandaloso y sonado caso de los sesgos constantes de la administración de justicia en Colombia.

Ante lo engañoso, embustero y falso de lo ocurrido en ese Foro de cobertura internacional y de “fortalecimiento de la democracia y la paz en Colombia”, opté – como muchos otros- por retirarme del recinto.

No merecía tan fementido evento que cumpliera de mi parte en dar la presentación y saludo de la Asociación de Profesionales del Derecho, cuya representación me había sido encomendada.

Canallada de organizadores y convocantes de un Foro convertido en aquelarre público de instigación a la apología del delito por parte de dos expresidiarios comunes, con antecedentes judiciales de condena. Organizadores y convocantes de un Foro insensible que usurpó la legitima aspiración del pueblo colombiano por obtener la Paz y que demuestra el estado de cosas inconstitucional (eci) de postración moral de la Nación colombiana; en manos de un poder hegemónico oligárquico de derecha contra insurgente y de peligroso expansionismo militarista para la Paz del Continente. De un Estado tramposo que utiliza los edificios y aulas públicas al servicio de torvos intereses. De un evento que deja mal parado al egregio Colegio y Corporación de Abogados y Abogadas – CONALBOS- cuyas directivas deben explicación a los honestos profesionales del Derecho que conforman esa organización social.

Enviado por el autor.

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Noticias falsas, distorsiones mediáticas, y las pensiones del Régimen Transitorio de Reparto del Magisterio Nacional

Dr. Jorge D. García, Jubilado, UCR

M.Sc. Virginia Sánchez, Jubilada, UNA

Dra. María Amoretti, Jubilada, UCR

Con motivo de la conmoción causada en la Asamblea Legislativa y los medios de comunicación por la noticia, desvirtuada, de un aumento en el impuesto al valor agregado, hemos sido testigos de manifestaciones apocalípticas provenientes de los legisladores.

“… en riesgo la democracia de Costa Rica” “; “… tenemos la obligación moral para que el debate público esté fundamentado en datos correctos y no en la manipulación y la mala fe”; “Las noticias falsas se pueden denominar como corrupción…; “…los políticos no pueden seguir incitando al odio…”. (El PaísCR, 1/8/19; LN, pág. 6, 1/8/19)

Menudo polvorín. Y digno de mejor causa, porque desde nuestra perspectiva, los pensionados del Régimen Transitorio de Reparto del Magisterio han recibido, desde hace décadas, una dosis tras otra de noticias falsas y distorsión de información acerca de nuestras pensiones, provenientes tanto de legisladores como de la prensa. Y esa andanada de desinformación sí ha tenido como efecto la creación de un clima de odio, como se puede apreciar fácilmente en redes sociales, donde encontramos “joyas de opinión” referentes a nosotros como: “Malditos de la patria.”, “Deshonestos”, “Élites privilegiadas”, “…parásitos del pueblo costarricense.”, “… ladrones con derechos adquiridos sobre lo robado…”. “Una pensión de lujo es un fraude legal que le produce miles de millones a una casta angurrienta que nunca cotizó para recibir esas sumas” (Facebook, comentarios en títulos “pensionados de lujo”). Y podríamos seguir citando linduras al efecto.

¿Noticias falsas? ¿Cuántas veces se ha proferido durante años, por parte de prensa y diputados, que nosotros no cotizamos para nuestras pensiones o no cotizamos lo suficiente? Además de que eso no es cierto, resulta que el Estado, como es de dominio público (LR, Pág. 10, 15/4/2005; Semanario Universidad, Suplemento, pág. 6, 7/8/2003; E. Robles. 15 años de la Ley de Protección al trabajador. San José: Imprenta Lil: 29, 2015.), desvió a gasto ordinario los excedentes de las cotizaciones del Magisterio desde 1958, y efectivamente lo dejó sin fondo de pensiones, fondo que debía haberse creado por mandato de ley 2248. Y no fueron centavitos lo que se desvió. El Departamento Actuarial de JUPEMA ha estimado que dicho fondo pudo haber llegado a la suma de 5 millones de millones de colones en 2012, suficiente para hacerle frente al pago de nuestras pensiones sin recurrir al Presupuesto Nacional. Y fue precisamente por la ausencia de ese fondo que los legisladores crearon, en 1995, el Régimen Transitorio de Reparto, sin fondo propio, y garantizaron el pago de esos derechos jubilatorios por parte del Estado (Leyes 7531 y 7946), garantía que ahora pretenden desconocer.

¿Distorsión mediante ocultamiento de información? ¿Sabe Ud. cuánto cotizó el Magisterio para sus pensiones desde 1958? Entre 3 y 6 veces más de lo que cotizaron los adscritos al Régimen de IVM-CCSS. Pero eso no es destacado por los manipuladores de información. Y aun así, se pretende, mediante proyectos de ley, uniformar las pensiones al máximo otorgado por el IVM-CCSS, “sin importar cuánto haya cotizado del beneficiario” (LN, Editorial, 5/1/19).

¿Distorsión directa de la información? Es opinión personal y sin fundamento técnico del Superintendente de Pensiones, por propia admisión (LN, pág. 11 A, 17/12/18), y en línea con proyectos de ley en la Asamblea Legislativa, que la pensión máxima debería ser, al igual que la del IVM-CCSS, de cerca de 1.6 millones. Sin embargo, mediante milagrosa transfiguración, ese tope aparece posteriormente en la prensa escrita como la posición oficial de la Superintendencia de Pensiones (LN, pág. 12 A, 18/4/19).

¿Manipulación de información? La prensa y grupos interesados hicieron eco, desde hace años, de las quejas en contra de personalidades políticas con altas pensiones (“políticos pillos hipotecaron el país a su favor”, decía un pasquín en el 2002) (C.R. Loría. Campanada #41, 6/11/2002), y mediante argucia mediática se etiquetó también a una parte de los jubilados del Magisterio como perteneciente a la clase de “pensionados de lujo”, haciéndolos objeto de escarnio. Eso sin importar que las pensiones magisteriales del RTR que sobrepasan el tope establecido de 3.98 millones representan solo el 1.75% del total (760 de un total de 43487), y que las deducciones totales para las pensiones más altas llegan ya al 57%. Eso sí, recientemente no tuvieron reparos en catalogar, cual prestidigitadores de la información, como “pensión de lujo” a cualquier pensión que sobrepase 1.6 millones, apelativo que antes estaba “reservado” a pensiones de 5 – 10 millones o más (LN, pág. 12 A, 18/4/19).

¿”Fake news”?, ¿noticias falsas?, ¡noticias viejas para nosotros!. ¿Por qué sí se vale manipular la información acerca de nuestras pensiones e incitar así al odio contra los pensionados magisteriales? ¿Por qué cuando se trata de las pensiones del Magisterio sí se puede dejar de lado “el deber de la sociedad costarricense de rechazar la distorsión y manipulación de la información y buscar la forma de hacer política, (al decir del Presidente de la Asamblea Legislativa), siguiendo parámetros de rigurosidad de datos y hechos?” (LN, pág. 6, 1/8/19).

Y si de “parámetros de rigurosidad de datos y hechos” se habla, ¿por qué las verdades históricas y técnicas, que mencionamos aquí acerca de nuestras pensiones del Régimen Transitorio de Reparto, están ausentes en los proyectos sobre pensiones actualmente en corriente legislativa? ¿Cómo es posible que con estos proyectos se pretenda, sin ningún fundamento técnico, (pero con abundancia de consideraciones francamente fiscalistas y populistas), cercenar brutalmente esas jubilaciones, alcanzadas en razón de cotizaciones elevadas, méritos, otorgadas de acuerdo al bloque de legalidad, avaladas en muchos casos por Juzgados de Trabajo, y ya sujetas a gravámenes varios, como cotización de hasta 16% a un Régimen inexistente, impuesto sobre renta, contribución a la CCSS por Enfermedad y Maternidad, contribución especial solidaria de hasta 75% sobre tope establecido, alcanzando hasta el 57% en deducciones totales?

 

Foto con fines ilustrativos: https://www.ucr.ac.cr/noticias/2016/11/25/programa-de-educacion-abierta-una-oportunidad-para-volver-a-creer.html

Enviado por Álvaro Vega Sánchez.

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Contrarreforma laboral antidemócratica y autoritaria

Manuel Hernández Venegas

El dictamen -de mayoría- del proyecto 21049, constituye la antesala de una contrarreforma laboral, antidemócratica y autoritaria. Cayó la implacable guillotina legislativa, decapitando el derecho de huelga.

Pero, por más que la prohíban, la huelga es un derecho fundamental, que los trabajadores jamás van a renunciar a su ejercicio. La huelga es libertad de expresión, la huelga es libertad de presión, la huelga es la garantía de libertad de la clase obrera.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por el autor.

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No en mi nombre, estimado monseñor

No en mi nombre, estimado monseñor No formo parte de ese supuesto «clientelismo político» suyo.

Interpelación, respetuosa pero firme, de Pilar Ureña, laica católica, de larga andadura en luchas por la justicia, inspiradas en el Evangelio, al Obispo Manuel E. Salazar Mora, por su discurso del pasado 2 de agosto.

Monseñor

Manuel Salazar Mora,

Obispo de Tilarán y Liberia.

Estimado Monseñor

Como ansiada agua de mayo hemos esperado y finalmente escuchado, la homilía que ha dirigido usted a los costarricenses el pasado 2 de agosto. Homilía ansiada, pues se ha hecho costumbre que el pueblo de Dios siempre espera escuchar de sus hermanos obispos las orientaciones, la luz y la guía del Evangelio que nos ayuden a enfrentar los graves problemas que aquejan a nuestra sociedad costarricense y que día a día, en nuestro diario vivir, enfrentamos cuando tratamos de construir la sociedad más justa posible.

Efectivamente el pueblo costarricense se encuentra hoy día a merced de una serie de corrientes económicas, filosóficas, religiosas, que surgen, en síntesis, desde el más profundo egoísmo. Estas corrientes, todo lo pervierten confundiendo a todos, desde el más pequeño hasta el más poderoso. Sus palabras se esperan porque alientan y consuelan los anhelos más íntimos de todas las personas de buen corazón que se encuentran trabajando un día sí y otro también en la construcción del bien común. Nos invita a superar el egoísmo como raíz de todos los males para construir una sociedad de amor y de justicia.

Sin embargo, tengo la impresión de que su intento de brindar estas luces, se puede haber visto opacado por algunos conceptos que, en mi humilde opinión, generan confusión en este pueblo de Dios que habita la pequeña Costa Rica y desequilibran y desarmonizan el mensaje que ha querido dejarnos a los costarricenses.

Coincido con usted en que los católicos, ciudadanos también de este país, “tenemos el derecho inviolable a meternos en política”. Entendida la política, con usted muy bien señala, como “el esfuerzo para construir el Bien Común”. En ese sentido, como pequeños granos de levadura, los creyentes intentamos fermentar la masa. Intentamos ser sal de esta tierra bendita… sembramos día a día el grano de mostaza, la semilla que el sembrador nos ha dado, a la espera del gran Viñador, cuando venga a recoger su cosecha. Siervos inútiles somos, que trabajamos día a día en Su Viña. Y cuando hacemos esto, lo hacemos con la absoluta certeza de que construimos así su Reino.

Cada creyente, desde nuestros propios carismas y llamados personales del Señor. Cada uno, en nuestro diminuto espacio… grande o pequeño, ejecutando o dirigiendo, como ciudadano o como gobernante.

Sé que estando en el mundo, sin ser del mundo, y en el caso de Costa Rica, en el débil ejercicio de la democracia, los creyentes debemos enfrentar nuestras convicciones, contra viento y marea en un mar turbulento de ideas y de conflictos creados con oscuras intenciones. Sé que la mayoría de las veces saldremos maltrechos (eso se lo digo desde un corazón muchas veces herido y quebrantado). Como creyentes hemos sido vencidos en muchas de esas batallas…comenzando con la más dolorosa y gloriosa al mismo tiempo, la que terminó con Jesús colgado en una Cruz. Con Él y gracias a Él, hemos logrado resucitar, una y otra vez, de todas las experiencias de muerte o de desoladoras “noches obscuras”, consolados siempre por el Dios de la Vida.

Además, los creyentes, lentamente, hemos aprendido a discernir y reconocer las “semillas de Reino” presentes en el mundo… La presencia silenciosa y permanente del Dios Creador que descubrimos en el encuentro con todas las culturas y en todos los tiempos.

Quiero hacer una pequeña anotación sobre este espacio particular del Reino de Dios, donde el creyente participa en todas las esferas de la política (entendida como usted lo dice, como la búsqueda del bien Común). Ese espacio de la política ha sido asignado al pueblo de Dios en su estado laical, desde el Evangelio y desde la Doctrina Eclesial. Estoy convencida de que no es necesario que ahonde más en la esencia de la misión de los Obispos y de los sacerdotes, quienes, con una gran sensibilidad social, formación y claridad, deberán acompañar al laicado en esta gran tarea de la construcción del Bien Común con la acción política.

Es aquí donde siento yo que existe un desafortunado concepto expresado en su homilía: Hace usted afirmaciones muy serias sobre el derecho de los creyentes a participar en la política (cosa de lo que, en mi opinión, en Costa Rica nadie puede quejarse, pues hasta un Pastor Evangélico estuvo a punto de ganar las pasadas elecciones). Esta confusión nace, al terminar usted con una frase que perfectamente podría confundir a cualquiera que desconozca nuestra historia nacional y nuestra eclesiología católica. Dice usted “Y los clérigos políticamente tenemos derecho ¡a no ser ciudadanos de segunda categoría, minoría discriminada”

Antes de continuar, debo aclararle que no soy partidaria de don Carlos Alvarado. Tengo dificultades para defender su gestión y su capacidad de comunicación con los diversos sectores sociales del país. Tal vez esta aclaración me permita hacerle este comentario sin que lo considere usted que me mueven pasiones político-partidarias.

Ustedes, sacerdotes y obispos no han sido discriminados de la participación política en Costa Rica. En el momento de recibir y aceptar la llamada de Dios a tan maravillosa vocación renuncian voluntariamente a esa posibilidad, de igual manera a como asumen, por ejemplo, el celibato, la pobreza y la obediencia. Son decisiones personales de obediencia a lo interno de la vida eclesial. Estos conceptos son elementos básicos de nuestra formación catequética, documentada en nuestro básico Catecismo, pero además sustentados en infinidad de documentos doctrinales. Es igual a la renuncia que hacemos los laicos, a tener varios esposos, o a divorciarnos (aunque exista una ley que lo permita) o nuestras elecciones personales de llevar una vida austera. Son renuncias y opciones personales, tanto las suyas como las nuestras, las cuales asumimos porque creemos en ellas. En este tipo de decisiones, el Estado no participa, ni debiera participar nunca.

Es por eso, que, en esta pequeña Costa Rica, desconcierta escuchar en un documento eclesial, la frase con la que finaliza su párrafo: “Los creyentes tenemos derecho a la libertad religiosa, la exigimos.” Afirmar eso en la Costa Rica histórica y la Costa Rica actual me parece que hace exacerbar los ánimos en un pueblo confundido y que requiere de la mayor lucidez en este momento histórico.

Debo decirle, que como creyente, nunca me he sentido discriminada, en razón de mi fe o en el ejercicio de mi vocación laical, la cual trato de asumirla con la responsabilidad y la entrega que mis pobres limitaciones personales permiten. Creo que debemos tener mucho cuidado con las generalizaciones expresadas sin fundamento concreto. No es cierto que “Como católicos nos sentimos a veces marginados e invisibilizados, por autoridades civiles”. Victimizarnos a nosotros mismos, por asunto de nuestra fe, cuando muchos sectores sociales viven en la más absoluta y sistemática marginación e invisibilización, sin voz y en el absoluto abandono, para mí ha sido vergonzante, estimado Monseñor. Los pueblos indígenas, las mujeres pobres y marginadas, las personas migrantes, los pueblos despojados de su derecho a una nacionalidad, las personas asesinadas por defender la Naturaleza y a sus pueblos y a sus tierras, ¡cuántos rostros del Cristo sufriente, realmente marginados e invisibilizados por las autoridades civiles!… ¿con qué cara puedo presentarme ante ellos a decirles que he sido marginada e invisibilizada por mi fe?

El otro de los puntos que me ha generado un gran desconcierto, es su discurso sobre las personas sexualmente diversas. Sin ánimo de ofenderle, debo decirle que ha actuado usted como lo hace la típica persona homófoba: “Yo no soy homófobo… pero” Ese terrible “pero” que cae como losa pesada sobre las personas que viven en la más profunda angustia, porque no se entienden, porque no saben qué es lo que les pasa, porque no saben cómo amar a su hijo o hija amada, que buscan con desesperación una salida a lo que está viviendo. Algunas de estas situaciones, fruto de abusos que nacieron en nuestra amada Iglesia. Ese “pero” maldito, que termina condenando al otro: “Pero también es cierto, que tenemos derecho a exigir respeto a las creencias cristianas de la mayoría de la sociedad costarricense”.

No solo se ha contentado usted con borrar con el codo, la maravillosa lección cristiana de amor, nacida del mismo Maestro Jesús, sobre la acogida en el amor a las personas sexualmente diversas que señala al inicio del párrafo, sino que además, ha osado aglutinarnos a los creyente en un supuesto y “fuerte caudal político” para defender sus ideas, sean las que sean, que por cierto, según su texto, parecen ser la mismas que hemos escuchado a los fundamentalistas y recalcitrantes cristianos, ahora sus aliados .

No en mi nombre, estimado Monseñor. No formo parte de ese supuesto “clientelismo político” suyo, que reclama algún tipo de regalía. No desde mi fe en el Jesús del Madero y por su padre Resucitado. Mi obediencia, a prueba a lo largo de los años de trabajo en la Iglesia, no llega a tanto.

Los derechos humanos de las minorías no afectan de ninguna manera los derechos humanos de las mayorías. No se preocupe usted. Un derecho humano alcanzado por una persona beneficia a toda la humanidad. Un derecho humano violentado a una persona, violenta a toda la humanidad. Este principio básico, nos debe llenar de paz, Monseñor. Como creyentes no debemos temer: leyes que traten de humanizar los derechos (humanos y civiles) de una minoría no afectan a nuestra vida cristiana y nuestra libertad de vivirla. Es tarea nuestra, interna, de los cristianos, formar a nuestros hijos en el amor, en el respeto, en la tolerancia, en los principios de la justicia y de la paz, formarlos en la fe, y ser contrapeso, desde el amor, al egoísmo. Ahí tiene usted razón: a mis hijos los educo yo… pero agrego: en el Amor y la tolerancia.

Como lo dijo el Maestro: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al padre de familia que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo”.

Me encantó por cierto su frase: “La política es el arte de negociar: a veces ceder para ganar todos.” Con todo respeto, Monseñor, debería comenzar a ponerla en práctica.

María del Pilar Ureña Álvarez

Compartido con SURCOS por el Centro Dominico de Investigación (CEDI).

El Caballo de Troya y las pensiones en Costa Rica

Álvaro Vega Sánchez,

Sociólogo

El Plan Fiscal como el mítico Caballo de Troya deslumbraba por su grandeza redentora, y ahora resulta que de sus entrañas emerge una soldadesca revestida de proyectos de ley y medidas que tienden a la precarización de los empleados públicos, los pensionados y las pequeñas y medianas empresas, así como a la prohibición de la protesta social… Sale a relucir su verdadero objetivo: arrasar con lo que queda de nuestro Estado Social de Derecho, coartando libertades ciudadanas y derechos adquiridos. Es decir, someter al país a los dictados del capitalismo rupestre y salvaje.

El periódico La Nación, atendiendo a esos dictados –que es su misión histórica–, dedica una de sus “valiosas” páginas a una entrevista al ex superintendente de Chile don Guillermo Larraín. Destaca en el titular su opinión: “privilegios en pensiones, deben limitarse” (La Nación, 05-08-2019, p.16). Y otra de esas páginas de la misma edición la dedica a un artículo de uno de sus ideólogos, don Jorge Woodbridge, titulado “Ajustar privilegios y cumplir la regla fiscal” (¡una feliz coincidencia, querido Sancho!). Sí, así como se oye, al mejor estilo de la vieja pedagogía escolar, a punta de reglazos, tenemos que someternos a la “ley” (¿desde cuándo el ser humano se hizo por causa del sábado?), aunque esta mate la dignidad de las personas. La Nación se ha venido dedicando, un día sí y otro también, a sacar la basurita en ojo ajeno para ocultar la viga en ojo propio, la de los verdaderos privilegios en este país de la “dinastía de los conquistadores” (Samuel Stone).

El señor Larraín viene de Chile que junto con Argentina están entre los primeros países que privatizaron el sistema de pensiones llevándolo al fracaso total, según la OIT en su último Informe (La reversión de la privatización de las pensiones. Reconstruyendo los sistemas públicos de pensiones en los países de Europa Oriental y América Latina 2000-2018). Al parecer, no lo reconoce. Sin embargo, tratando de corregir el entuerto apuesta por la homogenización de los regímenes y aumentar las cotizaciones de los trabajadores para coadyuvar a los Estados a superar los déficit fiscales crecientes. Una receta mágica, que también están impulsando algunos proyectos de ley en curso en la Asamblea Legislativa (¡caray, otra coincidencia!). Como hemos venido insistiendo, la receta es populista y fiscalista. De Chile y los chilenos hemos recibido valiosos insumos y debemos estar muy agradecidos. Pero en esta materia, y en la línea que recomienda el señor Larraín, no, y también muchas gracias.

El tope que se fijó de 1.5 millones –más tarde de 1.6– en el Régimen del IVM de la Caja es anacrónico y desfasado. Por esa razón, muchos profesionales del sector público prácticamente no se jubilan o lo hacen a edades muy avanzadas, cerrando horizontes laborales a la generación de relevo e incrementando las tasas crónicas del desempleo. ¿Quién en su sano juicios va a dejar de percibir un salario de 2.5 a 3.5 millones por una pensión de 1.6 millones? Al menos, lo pensaría y postergaría. Si se trata de equidad y razonabilidad, estamos hablando de trabajadores que han aportado cotizaciones brutas muy elevadas y, aunque estemos de acuerdo con el criterio de la contribución solidaria en que se basa el régimen, lo cierto es que resulta altamente inequitativo. También, por esta razón fue que se crearon regímenes especiales, es decir, para mantener el principio de la solidaridad pero también el de la equidad y garantizar la progresividad de los derechos de los pensionados.

Ahora bien, si se quiere ser serio con la reforma en una materia compleja y vital –que incluya régimen del IVM, regímenes especiales, ROP y Pensiones Complementarias– para garantizar desarrollo y bienestar social en un país donde cada vez serán más los jubilados, atendamos a algunos de los once consejos de la OIT en el Informe citado. Por ejemplo, el diálogo social para generar consenso, realizar campañas de comunicación e información objetiva y veraz y conformar comisión o equipos técnicos representativos de los actores implicados.

En este campo y en muchos otros necesitamos concertar políticas de Estado para romper el círculo electoralista y apostar por la sana política que nos conduzca a la Costa Rica próspera y solidaria de los próximos 50 años.

 

*Imagen ilustrativa tomada de la página de Facebook de Colectivo Derecho a la Protesta Social

Enviado por el autor.

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2 de agosto de 2019 ¿Qué será lo que quiso decir el obispo?

Luis Paulino Vargas Solís

Economista/Investigador CICDE-UNED

Cuando el obispo dice que la iglesia Católica tiene derecho a meterse en política ¿de qué exactamente habla? Porque si de lo que se trata es de que los preceptos morales católicos se plasmen como leyes, y se conviertan de esa forma en normas de acatamiento obligatorio para toda la población, lo que nos estaría proponiendo es la abolición de la democracia y la república.

Cuando el prelado habla de respeto a las personas sexualmente diversas, pero enseguida mete la cuñita de que “no promueve ese estilo de vida” ¿propiamente a qué se refiere? Porque “respetar” necesariamente significa “respetar los derechos humanos”, y ello conlleva obligatoriamente respetar el respectivo “estilo de vida”. Vale decir: usted no puede decir que respeta los derechos humanos de los pueblos indígenas, y al mismo tiempo juzgar sobre su “estilo de vida”. Lo respeta, sin más.

Cuando este clérigo se pronuncia contra la violencia contra las mujeres ¿qué en concreto quiere decir? Porque ordenarle a una mujer que no puede abortar incluso si su vida está en peligro, y a una niña que no puede abortar incluso si fue violada por un energúmeno, es violencia contra las mujeres.

Cuando monseñor habla de una “cultura de vida” ¿qué debemos entender por tal cosa? Porque emitir juicios condenatorios contra parejas que, deseosas de procrear vida, recurren a la fecundación en vitro, no es precisamente un acto celebratorio de la vida.

Cuando el sacerdote de Tilarán afirma que reconocer derechos a minorías implica negar derechos a mayorías ¿de qué habla? Es muy grave aseverar que conceder a una minoría vulnerable derechos que históricamente le fueron negados, conlleva, en una especie de juego de suma cero, restarle derechos que la mayoría siempre disfrutó. En concreto, ¿qué derechos –a juicio del prelado– le están siendo arrebatados a la mayoría?

Cuando el señor obispo afirma que el Estado –y por lo tanto las leyes– no deberían interferir de ninguna forma sobre la “patria potestad” que el padre y la madre ejercen sobre sus hijos ¿de qué está hablando? ¿Debemos interpretar, por ejemplo, que está de acuerdo con la corriente anti-vacunas que incentiva que padres y madres se nieguen a vacunar a los niños y niñas? ¿Está dispuesto a asumir las responsabilidades que caerían sobre él al promover esa criminal ideología irracional y anticientífica? ¿Se refiere acaso a que en las escuelas no deberían enseñarse teorías científicas como la teoría de la evolución, a aquellas niñas y niños cuyos progenitores no estén de acuerdo? Y si exigiesen que se les enseñase las ideas pre-copernicanas sobre la Tierra y el Universo, que por siglos, a sangre y fuego, impuso la iglesia ¿igual debería hacerse?

Y cuando este presbítero le recuerda a Carlos Alvarado que fue electo con el voto de mucha gente católica ¿qué insinúa con ello? En medio de tanta ambigüedad e imprecisión, he aquí, posiblemente, el decir más misterioso de este clérigo. Porque los principios democráticos y republicanos demandan que se gobierne sin mirar la religión de nadie, es decir, desde un criterio de ciudadanía que no pregunta sobre la religión, y reconoce derechos y establece responsabilidades que, siendo formulados de forma independiente de la religión, tienen un carácter universal y paritario ¿Será que el obispo quiso decirle al presidente Alvarado que el voto de una persona católica tiene un valor superior al voto de alguien que no sea católico, de lo cual surgiría una obligación especial hacia sus votantes católicos, que el presidente no podría eludir?

El discurso del señor obispo creo que es del tipo “tirar la piedra y esconder la mano”. Vale decir: lanza mensajes que juegan con la ambivalencia, toda una profusión de frases vagas e insinuaciones veladas, bajo cuya superficie vaporosa se adivina la irrefrenable intención de girar órdenes, y de sugerir castigos si esas órdenes son desobedecidas. Al cabo, apela al argumento de la fuerza: “pa’eso somos mayoría” (refiriéndose a la población católica). Lo cual hasta en el mejor de los casos, es bastante engañoso. No solo porque la iglesia Católica podría muy pronto dejar de ser mayoría para pasar a ser simplemente la minoría más grande, sino porque la feligresía católica no es especialmente disciplinada. A gran parte de ella la tendrá sin cuidado las bravuconadas de sus obispos.

En fin, imposible nada más antidemocrático y arbitrario.

Ahora que evidentemente el obispo “olvidó” algunas cosillas: la pobreza y la desigualdad no son su tema, por ejemplo. Y la omisión resulta muchísimo más estridente y bullangera si consideramos que apenas el día antes –jueves 1° de agosto– el INEC publicó las cifras más recientes sobre empleo. Parece que la terrible tragedia humana y social que esos datos reflejan, tiene sin cuidado a la aristocracia eclesial.

Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com

Enviado por el autor.

Lo que dicen los hechos

Óscar Madrigal

El único hecho incontrovertible que ha ocurrido en el país, respecto a los responsables de bombas y amenazas de golpes de estado, ha sido la detención de los líderes de una banda en San Carlos cuyos dirigentes eran dos reconocidos ex convictos, acusados de asesinatos de indígenas uno y el otro de secuestrar a una turista.

De tal manera, que esos hechos no tienen absolutamente nada que ver con la izquierda, con los sindicatos o con el movimiento popular. Más parece gente simpatizante de crear caos y desorden para obtener ventajas delincuenciales, al margen de las luchas populares. Esa es la realidad.

La colocación de bombas aún está en investigación y ya veremos su resultado. Ahora bien, ¿cómo hemos llegado a esto? Para La Nación los responsables son los sindicatos por las luchas dadas y la oposición franca al Gobierno de Alvarado. El interés de ese periódico es evidente. Sin embargo, si de lo que se trata es de encontrar responsables, La Nación, Canal 7 y otros medios no pueden exonerarse de una actuación que incita a la violencia, a la mentira, a las medias verdades o su propósito de culpar a los empleados públicos de todos los males de este país, tal y como lo hace hoy mismo, a pesar de la propia Ministra de Hacienda ha dicho que no son los responsables de la crisis fiscal.

Los medios de comunicación han contribuido a generar un ambiente de división y enfrentamiento en la sociedad costarricense, que muchos quieren aprovechar. Esta situación, objetivamente, es producto de un ataque a fondo contra el movimiento popular, tal como la aprobación de un plan fiscal regresivo o los proyectos de ley que pretenden acabar con los sindicatos y la libertad sindical. Desde este punto de vista, el sindicalismo lo que está haciendo es defendiéndose como mejor puede -con la lucha y la huelga- contra una ofensiva de la derecha que pretende cercenar las libertades democráticas. Fundamentalmente las luchas del movimiento sindical han sido justas y en defensa del régimen democrático costarricense. Lo anterior no significa que los sindicatos no hayan cometido errores, dada su heterogeneidad y múltiples conducciones y, en mi criterio, la ausencia de una orientación política general. Sin embargo, lo relevante en este momento es que Albino, sus aliados y los estudiantes están dialogando con el Ejecutivo con la mediación de la Defensora de los Habitantes y los sindicatos del Magisterio lo hacen con el Ministro de Trabajo y los diputados. Es de lógica pensar que los interesados en el diálogo no pretenden derrocar al Gobierno, asesinar al Presidente o crear un clima de bombas. Son otros, hasta ahora identificados con la delincuencia común.

Bien harían La Nación, Canal 7, el Gobierno y los partidos políticos en contribuir a crear un clima de diálogo constructivo y dejar de echar culpas al movimiento popular.

 

*Imagen tomada de http://www.rel-uita.org

Enviado por Juan Carlos Cruz Barrientos.

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PALESTINA POESÍA

Claudio Monge Pereira

Debravo, el Poeta campesino,

nos dijo que no quería ni un cuchillo

ni un rifle en manos de la Patria,

que arrancaría las fronteras una a una

y que por ellas dejaría sólo el aire.

Nos advirtió que Dios

no quiere rodillas humilladas

en los Templos, sino mentes

pariendo ideas y labios

haciendo besos.

Dijo, que la Tierra

repartida da los frutos de justicia

que necesita el hambre del Planeta

para eliminar las guerras y olfatear

cómo germina la Paz de las entrañas

mismas de los suelos ennoblecidos.

Debravo vive en mí más que un tatuaje

y más que sus poemas de angustias y de auroras.

Hoy viene a visitar los ojos de nosotros,

sus compatriotas, con toda su pobreza

material a cuestas y con toda su riqueza

inabarcable debajo del brazo y clavada en su costado,

viene a reclamarnos la flor y el fruto

que le debemos a la semilla de la Vida:

Hoy viene a gritarnos con sus dulces palabras

de Profeta que debemos usarlas,

que debemos reclamarle a la muerte

su ruta equivocada,

que debemos decirle a la barbarie

que se muera y nos deje la nube intacta

para darle a la Vida la senda señera de los bosques.

Hoy llega el Hermano Campesino,

Poeta iluminado de la Patria ofendida,

a clamar por nosotros y con nosotros

la Paz de Palestina…la paz que urge el mundo

en gotas o en tormentas.

Hoy Debravo nos grita con sus dulces

palabras de metabo con mieles

porque somos hemanos,

porque somos hermanas,

nosotros los hombres

de la Patria construida

en este Vórtice violado

del cósmico amor

que recibimos.

Jerusalén / San Isidro de Heredia

 

Imagen ilustrativa.

Compartido con SURCOS por el autor.

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Encuesta de empleo: oportunidad para un salto del diálogo a la concertación

Juan Carlos Durán Castro, secretario de Seguridad Social. Confederación de Trabajadores Rerum Novarum

La encuesta continua de empleo (ECE) del segundo trimestre de 2019 permite arribar a tres conclusiones iniciales:

En primer orden (medalla de oro), se ratifica el colapso del modelo de crecimiento impulsado desde hace 30 años y que debe ser reconocido por tirios y troyanos, un día sí y otro también, para tener un punto de partida esencial, pero más que eso, tener un punto de vista patriótico y humano, ante todo.

En segundo lugar (medalla de plata), ese fracaso inocultable se retrata en el fuerte incremento de gente que se suma a la fuerza laboral buscando empleo, especialmente mujeres, hablamos de 296.000 seres humanos, es decir, un aumento con relación al año 2018 de un 3,3%, un doloroso máximo histórico de un 11.9%.

Y en el tercer lugar (medalla de bronce), tenemos que el número de personas ocupadas no disminuyó, y el desempleo aumenta, y bastante, porque nuevas personas que antes estaban fuera de la fuerza laboral se suman a esta.

Aun así, nos arriesgamos a poner en perspectiva esa cruda realidad, lo cual no implica una renuncia a decir la verdad, que como reza la palabra nos hará libres y en tal sentido es que creemos que los resultados obtenidos en la ECE es una buena oportunidad nacional para que los visibles e invisibles tomadores de opinión atraquen de nuevo en el puerto del humanismo que necesita Costa Rica con urgencia.

Sin duda alguna, esos datos de la ECE extrapolados (de otros no menos importantes) revelan la ruta hacia la cual conduce al país entero la agenda del poder económico hegemónico real, por tanto, al relacionar esa foto de familia tan escondida en los armarios (pues algunos pensarían que es la más fea) con la mega agenda de proyectos convocados por el Poder Ejecutivo se ratifica la urgente necesidad de convertir ese fracaso en una oportunidad.

Sin la menor ingenuidad, desde la CTRN esperaríamos que la solicitud del sector empresarial de entrar en un diálogo nacional valore seriamente evolucionar más allá, hablamos de iniciar (como ya lo hemos hecho formalmente ante el Presidente de la República), UNA VERDADERA CONCERTACIÓN SOCIAL, un pacto al estilo de Ochomogo, que aspire a equilibrar el rumbo del país, pero sobre todo, que tenga como eje estratégico y prioritario profundizar la vida democrática en el país, aspirando a poner varios pies en el freno de las distintas formas de totalitarismo y de odio que hemos venido avizorando con tristeza.

Por otro lado, ese fracaso del modelo revelado en los datos ECE, convertido en oportunidad, sería patrióticamente provechoso si se dispusiera a iniciar un segundo round tributario progresivo real, ya que las finanzas familiares se hunden y la violencia irracional encuentra tierra fértil, azuzada por ciertos actores minoritarios que en el mundo de las redes se sobredimensiona, pero además es elevado a mayor potencia por un manejo subjetivo, desproporcionado y sesgado desde ciertos medios que gustan del periodismo del fake news.

En concreto los empresarios patriotas, racionales y humanos (que sabemos los hay), deberían pensar en enviar una señal y buscar coincidir en solicitarle al Poder Ejecutivo, -en conjunto con la CTRN y actores legislativos-, valore retirar su mega lista de proyectos y en su defecto sean convocados los temas de los Panamá Papers y otros proyectos de verdadera reactivación económica.

Esto último, debido a que es conocido que aparte de la metida de mano en el bolsillo de las mayorías a raíz de la ley 9635, -cuyo efecto más sentido es el garrote sistémico del IVA-, existen igualmente ciertos sectores empresariales que han resultado perdedores dentro del modelo de desarrollo fracasado, lo cual, resulta ser una oportunidad más para impulsar una concertación social.

Dichas brevemente las verdades y las oportunidades, es real que los datos ECE nos dan una señal de que el camino del capitalismo salvaje que criticó fuertemente Juan Pablo Segundo no es el camino Tico y para ahondar en la reflexión, valdría la pena dar un vistazo al estado de situación país en relación a las cuatro condiciones esenciales que formuló este personaje inolvidable para la paz: verdad, justicia, amor y libertad.

Debemos entonces urgentemente hacer un alto y convocar en serio y sin ruidos, a una representativa pluralidad de actores patrióticos (no hablamos de una Asamblea Nacional Constituyente, pues no vemos condiciones políticas sanas para ese ejercicio en el hoy nacional), que tengan poder de tomar decisiones y se sienten a insertar los distintos colores que ocupa el mega caleidoscopio para la nueva brújula patria.

Desde esa mirada posiblemente utópica, pero dicha desde la verdad, es que avistamos una alianza social (de amplia pluralidad), para reeditar desde la mente, el corazón, la solidaridad y el humanismo, la nueva foto de familia escondida y fea que mencionamos. Ese apostolado de trabajo en los territorios de los y las patriotas en el día a día, puerta por puerta, con gente del mundo socio-sindical, empresarial comprometido y de un Ejecutivo posible y urgentemente más progresista, debe aspirar a poner la primera piedra de la edificación de una vida digna, cuya ruta debe ser profundizar la democracia participativa de Costa Rica, misma que se encuentra en cuidados intensivos. Ese posiblemente sea uno de los retos mayores de todos los movimientos del país, incluida una buena gama de aquellos sectores empresariales que sabemos pujan porque el país no colapse.

Así de directo, se debe hacer un enorme esfuerzo político por poner al lado un ratito la agenda corporativa sindical, social, sectorial, gremial, corporativa y empresarial, para darle paso al tema más importante del momento, cual es, la defensa y fortalecimiento de la democracia y la defensa seria, inteligente, reposada, estratégica y humana de la institucionalidad, ya que esa, es ciertamente la vereda para una vida digna y en donde no tenga cabida y sea rechazada toda manifestación de odio.

Ahora bien, sin duda existen demasiadas señales claras del avance efectivo de la agenda hegemónica de los poderes reales (los visibles e invisibles), que visitan Zapote, mandan un correo o simplemente marcan desde su celular, esos que no ocupan hacer huelgas, ni protestas, ni bloqueos, pero que conducen al Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y le empujan su agenda de negocios inhumana, desproporcionada, concentradora de la riqueza, de desempleo y pobreza.

Misma que contiene también un camino impulsado posiblemente por un grupo pequeño de actores del espectro empresarial, que apuesta a la profundización de la precarización, como antesala de la mayor explotación humana y, ¿por qué no?, el trabajo esclavo, lo que algunos han denominado la refeudalización económica, un retroceso de unos 40 años.

Agenda cuyo perfil político resulta ser desde nuestro modesto entender de enfoque totalitario, lo cual es el ingrediente de fondo en el debate democrático en el cual Costa Rica está inserta, y que debe realizar, pues lo necesita para poder poner de acuerdo las fuerzas políticas y lograr el consenso para un nuevo pacto social.

Para ir cerrando las ideas, consideramos que la mega convocatoria de proyectos del Ejecutivo resulta ser un popurrí que complace muchos intereses de las distintas fuerzas políticas de la Asamblea, es decir, “democratiza las negociaciones» de la agenda del Poder Ejecutivo y deja al descubierto una vez más sus debilidades. Ahora bien, con la mayor de las malicias, es lo cierto y evidente, que lo realmente importante está dominado por la agenda neoliberal-hegemónica y eso precisamente es lo que decimos debe cambiar y por tanto urgen señales verdaderamente patrióticas desde la acera empresarial, financiera, mediática, sindical y social, para ver si podemos descarrilar el tren de la confrontación que el modelo fracasado encuba hace 30 años.

Para finalizar ratificamos lo formulado inicialmente en el hecho concreto de que nuestra mirada nunca renunciaría a decir la verdad, y en esa tesitura, parece obvio que el Gobierno no está entregado a los conservadores reaccionarios, más parece que es parte de ellos, esto, en razón de que un Gobierno (Poder Ejecutivo), no es todo lo que hace o todos los que lo conforman, pues resulta ser que a un Gobierno lo define su agenda dominante y en ese tanto es equivocado creer que en el hoy político nacional este Gobierno es «bueno” y que se ha entregado a «los malos». Eso es lo que caracterizamos y seguramente no gustara, pero en fin, la oportunidad de los datos ECE pasa necesariamente porque el Ejecutivo se dé una oportunidad para su segundo año y apueste a convocar una agenda para la paz social en tiquicia. Si no, la celebración bicentenaria vaticina ser una fiesta pomposa creada y sostenida mediáticamente, una suerte de un buen simulacro  en el olimpo, mientras en la oscuridad de una sociedad en harapos florece un enorme conflicto social.

 

Foto: Semanario Universidad

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Costa Rica necesita ayuda, las comunidades también

El mundo actual experimenta cambios profundos en el quehacer humano. Hay dos ejes transversales que afectan la vida cotidiana de los pueblos, los cuales han tenido poca atención, me refiero al cambio climático y al aumento veloz de la tecnología.

El primero, está poniendo en evidencia y pasando factura, de lo que ya se conocía mundialmente y en forma amenazante, desde hace más de ciento cincuenta años y que se agudiza en Costa Rica a partir de los años 60´s. Las necesidades de las mayorías, van en aumento por cambio climático y lo están expresando a la sociedad costarricense, con desesperanza.

Por otro lado, la tecnología inserta en el panorama de la discusión social, a un sector inmensamente grande de la población, que desde siempre, había sido objeto receptor de nuestra sociedad. Estas grandes masas, han descubierto su poder y lo están aplicando sobre el esqueleto, en el cual se asientan las estructuras del país, siendo el aspecto político partidista, el objetivo más notorio.

Los partidos políticos no han hecho una lectura correcta del devenir de los tiempos y por tanto, no existen mecanismos ni infraestructura ideológica adecuada para este fenómeno social que se desborda, siendo el objetivo inmediato de combate, el gobierno y los poderes del Estado, los cuales, han mostrado actuaciones deficitarias, que exacerban a la ciudadanía.

Hemos visto como la beligerancia entre los grupos sociales tradicionales y el aparato estatal, todavía no logran acuerdos y la armonía se pierde. Es innegable que se requiere una participación del Pueblo en las decisiones del Estado, más allá de los espacios representativos existentes. Las razones fundamentales se relacionan con: 1) la capacidad de denuncia del pueblo, 2) la afectación negativa de cambio climático, que no ha sido adecuadamente atendida en la cotidianidad del pueblo, 3) el conocimiento ya no es exclusivo de grupos de poder, 4) se respira por doquier los vientos de participación directa del pueblo. Haciendo una lectura social, la democracia participativa directa busca espacio.

Estamos llegando al momento de hacer una propuesta de mecanismos directos de inserción comunitaria en los gobiernos. Mientras esto ocurre, podríamos hacer una contribución al desarrollo, como escenario ex ante, para lo cual propongo:

Un grupo de personas con disciplinas académicas y conocimiento consolidado, que pueda ayudar a los gobiernos a dinamizar sistemas para las necesidades del pueblo, en la zona rural y la ciudad. El grupo deberá tener las características siguientes:

  1. No tendrá ninguna filiación político partidista, ni religiosa.
  2. Ofrecerá trabajo especializado de enfoque comunitario a entidades de los gobiernos, ad honoren. Todo esfuerzo es bienvenido, cada cual dará lo que pueda.

Las personas que sientan esa vocación pueden comunicarse con mi persona, para iniciar el proceso de formación de este foro y si hay una aceptación importante, convocar a una reunión general de definición de la estructura formal. Si le nace participar, favor enviarme la siguiente información:

Nombre, teléfono móvil, correo electrónico, disciplina, área de experiencia, lugar de residencia. Mi correo electrónico es: quesada_rodolfo@yahoo.com Mi teléfono para mensajes únicamente 8705 5822. Yo vivo en Jicaral Lepanto, Región Sur, Península de Nicoya. Mis disciplinas biología marina, acuacultura desarrollo rural con una experiencia comunitaria amplia en zona rural, tengo 65 años.

Rodolfo Quesada Quesada.

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado a SURCOS por el autor.

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