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Hablemos de IVM. Mega huecos presupuestarios contra la CCSS – Parte II

M.Sc. Rodrigo Arias López
Lic. Rafael Ángel Ugalde Quirós

Los mega huecos ocasionados a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS o Caja) por políticos y empresarios, ampliamente difundidos últimamente por medios de prensa, desde el PLN, el PAC, PUSC y sus Gobiernos, se hacen cotidianamente, con el único fin de debilitarla. Van saliendo poco a poco a la luz pública, a pesar del esfuerzo para taparlos incluso, desde la misma institución y el Ministerio de Hacienda (MH). Y eso que la Fiscalía General de la República (FGR) ha prometido combatir a fondo estas cosas.

Es increíble como “jinetean” el dinero de los trabajadores quienes terminan engañados como pensionados después de pagar primas duplicadas a la CCSS recibiendo jubilaciones de hambre, ofreciéndoles la institución, listas de espera, falta de equipo, medicamentos y un llamado a “socializar” una reforma al Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) que fue conducido a la quiebra. Algo parecido ha pasado en otros países latinoamericanos; en Colombia, por ejemplo, las mafias del poder se robaron el Seguro Social (Así se robaron…https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-11420683).

Durante años los gobiernos del PLN, PUSC y PAC simularon preocupación por el futuro de la Caja; sin embargo, el ejemplo más reciente de la farsa fue publicado en estos días por diversos medios. “Caja inicia ejecución de sentencia para recuperar casi ₡6 billones que le adeuda el Estado” aparece en titulares del Semanario Universidad (https://semanariouniversidad.com/ultima-hora/caja-inicia-ejecucion-de-sentencia-para-recuperar-casi-%E2%82%A16-billones-que-le-adeuda-el-estado/), que informa:

“La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) presentó formalmente la ejecución de sentencia por la deuda de casi ₡6 billones que tiene el Estado con la institución debido al traslado del primer nivel de atención en salud.

Esa decisión fue comunicada por el presidente ejecutivo de la Caja, Román Macaya al diputado del Frente Amplio, José María Villalta.”

El diputado del Frente Amplio José María Villalta, valientemente demandó al Estado en el año 2013 por el incumplimiento del giro a la CCSS de los fondos ordenados por el artículo 9 de la Ley N° 7374. ¿Pero, cómo fue que los políticos de alta alcurnia desde los distintos gobiernos durante años engañaron a los trabajadores presentándose como defensores de la CCSS?, se preguntarán los lectores. Una respuesta resumida es recurriendo a una serie de mecanismos muy parecidos a una especie de lavado, fraude de ley, tráfico de influencias, maquillajes de estados financieros, corrupción e impunidad. Trataremos de explicarlo en esta nota y en las próximas.

Cuando se aprobó la universalización del seguro de salud (SEM) con la Ley N° 5349 del 24/09/1973 (http://www.pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?param1=NRTC&nValor1=1&nValor2=32335&nValor3=34110&strTipM=TC ), se trasladó a la CCSS una buena parte del personal del Ministerio de Salud (MS), 22 hospitales nacionales y se le obliga a atender la salud, prácticamente, a toda la población. Solo los programas de atención preventiva de la salud quedaron a cargo de la cartera de salud, según el artículo 6 de dicha ley. Por tal motivo, el MS continuó a cargo de los Programas de Atención Primaria, Ampliado de Inmunizaciones, Cáncer, Tuberculosis, Lepra, Odontología Sanitaria y Control de Enfermedades de Transmisión Sexual, para lo cual el ministerio del ramo continuó con la infraestructura de una parte del personal, 494 puestos de salud y 90 centros de salud, entre otros.

En el año 1993, con la reforma del sector salud impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y aceptada de rodillas por los políticos criollos, se promulgó la Ley N° 7374 del 03/12/1993 (http://www.pgrweb.go.cr/scij/Busqueda/Normativa/Normas/nrm_texto_completo.aspx?param1=NRTC&nValor1=1&nValor2=22571&nValor3=23930&strTipM=TC ), la cual ordenó al Gobierno en su artículo 5, pagar en efectivo todas las obligaciones pendientes (hasta 1993) con la CCSS en un plazo de cuatro años y seguir pagándole en efectivo las obligaciones futuras a partir de 1997. Se cumplió aquello que dice: El papel aguanta lo que le pongan cuando la corrupción es la que gobierna, porque eso fue el disimulo para iniciar uno de los huecos más grandes contra la CCSS y sus cotizantes. Una vez puesta la primera piedra de la obra se impone el artículo 7 para el traslado a la CCSS de los programas antes citados que estaban a cargo del MS y los centros y puestos de salud, motivo por el cual, no solo se derogó el artículo 6 de la Ley N° 5349, sino que en el artículo 8 se autorizó el traslado a la CCSS del personal del MS que estaba a cargo de esos programas. Simulando el derecho a la salud de todos los habitantes, se ordenó a la CCSS “continuar con el proceso de universalización” y “lograr su fortalecimiento, su administración y la prestación integral de ellos”, lo cual significaba para la Caja aumento de inversiones y gastos en adición al costo de la planilla de trabajadores que se trasladó.

La Ley N° 5349, dispone, por otra parte, en su artículo 1 que “La Caja Costarricense de Seguro Social no podrá aceptar ningún traspaso mientras no se le fijen las rentas suficientes para atender el servicio médico a los no asegurados”. Por tal motivo la Ley N° 7374 dispuso en su artículo 9 lo siguiente:

ARTICULO 9.- El Ministerio de Hacienda, a efecto de cumplir con lo establecido en los artículos 7 y 8 de la presente Ley, tomará las previsiones presupuestarias, para trasladar mensualmente a la Caja Costarricense de Seguro Social los recursos financieros necesarios, a fin de cubrir las nuevas obligaciones asumidas por el traspaso del programa de atención a las personas.

Sin embargo, nuevamente la corrupción y el tráfico de influencias entraron en acción, ya que durante muchos años de vigencia de la Ley N° 7374, los burócratas y políticos de la CCSS facturaron anualmente a sus camaradas del MH solamente una pequeña fracción del nuevo costo asumido por la Caja; pero sus camaradas no aceptaron la dadivosa bicoca porque ellos pretendían una fracción más pequeña, logrando que transcurrieran más de 25 años sin pagar y sin tomar las “previsiones presupuestarias” que ordena el artículo 9 citado, atenidos, al fin y al cabo, a que la maraña de leyes nunca serian entendida por el pueblo y que la prima duplicada del 15% o más que pagan los trabajadores asalariados al SEM desde el año 1982, alcanzaría para cubrir ese nuevo costo, e incluso, sobraría para acceder a otros mega engaños que se abordarán en otro próximo artículo.

La Asamblea Legislativa, donde por años se aparentó un supuesto debate de ideas (prácticamente inexistente hoy con el “gobierno de unidad nacional” del PAC, PLN, PUSC y un pequeño séquito) tiene responsabilidad, porque para aceptar imposiciones extranjeras simplemente ordenó a Hacienda, sin definir la fuente permanente de los recursos; urgía someterse cuanto antes al FMI, aunque a decir verdad, esto tampoco hubiese sido garantía, pues los dineros ordenados por el artículo 7 de la Ley N° 5349 tampoco llegaron a la Caja. ¿Qué se hicieron esas rentas e ingresos? ¿Dónde están las rentas específicas creadas a favor de la CCSS por el Estado ahí ordenadas? ¿Dónde están esos estudios conjuntos de la Caja y el Ministerio de Salud ahí también ordenados? ¡Sí usted conoce esos estudios, hágale un favor al país, díganos dónde ubicarlos!

Todo lo tenían fríamente calculado para que a la CCSS no le llegaran nuevos recursos. En la página numerada como 53 de la “Memoria del MS 1994” (http://www.asamblea.go.cr/sd/memoriasgobierno/forms/allitems.aspx ) los políticos establecieron que uno de los objetivos de la reforma del sector salud era el “Fortalecimiento Institucional de la CCSS”, con la condición de que la Caja debía “velar por que los servicios que se suministren se ajusten a los recursos disponibles, provenientes de las obligaciones que el Estado, patronos y trabajadores destinen a cada seguro” (página 55). Más claro no canta un gallo.

En los gráficos siguientes se muestra la cantidad de trabajadores y los gastos del MS y la CCSS, usando como fuente las memorias del MS y la página web de la CCSS, entre otras. Los costos del MS corresponden a los asociados con el presupuesto vinculado.

Por ejemplo, en los años 1994, 2000 y 2017, las cantidades de empelados del MS fueron 6.465; 3.864 y 4.914; con reducciones de 2.581 y 1.551 en 2000 y 2017, respecto del dato de 1994. El gasto sobre el PIB pasó de 0,51% a 0,31% en 2000 y a 0,24% en 2017. En la CCSS la cantidad de empleados fueron 27.305; 31.381 y 55.878 en esos años; es decir, en 2017 la cantidad duplicó la que había en 1994. En el caso de los costos sobre el PIB los valores fueron 4,48%; 4,63% y 5,86% en esos años, respectivamente.

Los “maquillistas de oficio”- nadie los conoce pero que de lejos se nota son inexpertos en guarismo –al determinar el monto de las nuevas obligaciones asumidas por la Caja, pretendieron meter gato por liebre a los asegurados (https://neumoexpertos.org/2018/12/03/que-no-te-den-gato-por-liebre-a-proposito-de-una-tribuna/), pues lo estimaron como el 80% del costo de la planilla de 1.515 funcionarios del MS trasladados a la CCSS, más un 30,58% de cargas sociales. “Nadie sabe” los motivos para incluir solo el 80%. Ese “modelo” era tan bueno para el Gobierno que mantenía las 1.515 plazas fijas hasta el fin de los tiempos, con la posibilidad de que, si nadie escudriñaba, a medida que los trabajadores trasladados ya no estuvieran en alguna de esas plazas, entonces se cobraría por los que hubiera. Como este mundo es tan pequeño, se logró escudriñar que ya en el año 2008 solo se cobraba por 1.200 plazas. La perfección del disfraz era tal, que tampoco consideraba costos por servicios no personales, compra de medicamentos, inversiones en ebais, etc. Ni se incluían costos del período 1994-1997. Era un traje a la medida.

En el proceso de la demanda del diputado Villalta, la CCSS y Hacienda trataron de maquillar un poco más al gato con pimienta y comino para que su carne tuviera sabor a liebre, agregando unos recargos por servicios no personales; pero dejando fija la cantidad de plazas en 1.515 y, excluyendo grandes costos de inversión que tuvo la CCSS, así como medicamentos, equipos, etc.; es decir, en el fondo siempre el asegurado comería gato por liebre y Hacienda “caviar marinado”. Para ello elaboraron un “Prospecto de Programas Trasladados del Ministerio de Salud a la CCSS y Propuesta de metodología de estimación de costos complementarios al recurso humano trasladado”. Aunque el MH quería más, decía que cuando todos los trabajadores trasladados fallecieran, se pensionaran o renunciaran, el costo sería nulo. Incluso, era de la tesis que la CCSS solo podía cobrar los costos de 1994 a 1997, para lo cual también tenían un proyecto de interpretación auténtica que sería enviado a la Asamblea Legislativa.

Según los datos de la CCSS, en el año 2014 el gato disfrazado de conejo era equivalente a ₡413.384,79 millones, desglosados como la suma de ₡193.822,48 de las 1.200 plazas hasta 2008; ₡37.553,93 millones de las restantes 350 plazas “olvidadas” hasta 2008 y ₡182.008,38 millones para que el gato tuviera mejor sabor. Ver certificación en:

https://drive.google.com/file/d/1o8wTjWHpRf3mWd83hCz9ThTdBqw-2cG_/view?usp=sharing

Al 30 de junio de 2020 la CCSS tenía una cuenta contabilizada por cobrar al Estado por un monto total de ₡1,9 Billones, de los cuales ₡0,3 Billones eran del IVM y ₡1,6 Billones del SEM. Dentro de estos ₡1,6 Billones aparece el gato disfrazado por un monto de ₡484,3 mil millones, como se muestra en el anexo del oficio GF-DFC-1828-2020 del 31/7/2020; los restantes ₡1,12 Billones son por otros conceptos.

Ver: https://drive.google.com/file/d/1PQA8UOlkOJqH5wZTxO-QsSGE5slH_bwF/view?usp=sharing

La sentencia del 04/12/2015 del Tribunal Contencioso Administrativo (expediente 13-006261-1027-CA) no estableció el monto de la deuda del Estado del artículo 9 de la Ley N° 7374, solamente resolvió

(…) En consecuencia se acoge parcialmente la demanda establecida por el actor José María Villalta Flores-Estrada contra el Estado, y se condena al Ministerio de Hacienda a cesar en la conducta omisiva y cumplir con la obligación establecida en la Ley N° 7374. A efecto de hacer posible el traslado de los fondos debidos a partir de la firmeza de ese fallo, se dimensiona esta sentencia para que en etapa de ejecución de sentencia y en un plazo máximo de cinco meses el Ministerio de Hacienda y la Caja Costarricense de Seguro Social, de forma consensuada adopten una metodología que les permita determinar el monto que se deberá trasladar de forma mensual a la Caja Costarricense de Seguro Social. Se condena al Estado al pago de los daños y perjuicios ocasionados al Seguro de Enfermedad y Maternidad, originados en la omisión, los cuales serán fijados también en etapa de ejecución de sentencia. Se resuelve sin especial condenatoria en costas. NOTIFIQUESE.”

Sin embargo, en la etapa deliberativa, la CCSS presentó al gato disfrazado de conejo, como puede verse en los ítems 29 al 34 del “RESULTANDO” de la sentencia, páginas 28 a la 34. Ver:

https://drive.google.com/file/d/1x5JEFF5uKny9PB0anoHhD-FGVMjaztyG/view?usp=sharing

El representante del Estado no estuvo de acuerdo con el Tribunal- recordemos los objetivos en la “Memoria del MS 1994”– por lo que presentó apelación. La Sala Primera dispuso en la resolución Nº 00197-2018: “Se declara sin lugar el recurso promovido por el representante de Estado, quien deberá sufragar sus propias costas.” Ver:

https://drive.google.com/file/d/1qXxy9WjUSOh5TvGahuWAS_8FkT88sfwt/view?usp=sharing

Ahora la gente puesta por los partidos políticos dentro de la CCSS presenta para liquidación de sentencia al posible conejo real, ya viejo y con cataratas en los ojos de tantos años de espera, con un bolso gigante para recoger ₡5,93 Billones, en lugar del gatillo flaco maquillado que estaba asentado en los estados financieros con que quisieron engañar a los trabajadores. Esta liebre, es solamente por la deuda del artículo 9 de la Ley N° 7374, un auténtico dinosauro; es decir, no incluye la deuda de ₡1,12 Billones del SEM de otros conceptos, ni la de ₡0,3 Billones del IVM, por lo que, si los jueces no le dan “chiquitolina” al dinosaurio, el monto de la deuda estatal no negociada subiría a ₡7,35 Billones (5,93 + 1,12 + 0,3). Caso contrario, hasta nos podrían recetar de nuevo el gato, incluso más empapelado y con más pulgas que carne.

Llama la atención que dentro de los ₡5,9 Billones de pretensión, se incluyen solamente ₡1,8 Billones de intereses – 46% del principal – usando “la tasa básica pasiva promedio anual” y posiblemente el interés simple. Considerando que la Caja normalmente obtiene en sus inversiones rendimientos reales superiores a un 4%, lo anterior nos conduce a que el mega hueco podría ser superior al monto pretendido. La niña “Pochita” dando su clase de matemática explica que si al principal de ₡3,9 Billones reclamado judicialmente se le incluyera un rendimiento real de interés de 4%, el dinosaurio de ₡5.93 Billones se elevaría con creces al tamaño de una ballena de más de ₡8,5 Billones; ya que como el principal, sigue explicando la “Pochita”, es una deuda de largo plazo, lo esperado es que los rendimientos superen el monto del principal, tomando en cuenta que la tasa de inflación anual promedio de 1994 a 2019 fue 8,7%; pero en el período 1994-2008 rondó el 12,8%. Niños, fíjense, les explicaba la maestra, por ejemplo, ₡1 de diciembre de 1993 vale hoy ₡8,5, tomando en cuenta solo el efecto inflacionario; pero al agregarle el 4% real el valor ahora sería ₡23,5.

La parte positiva; pero dolorosa de este apestoso mega hueco presupuestario urdido por la clase política, es que deja en evidencia el doble discurso y la doble moral con que una vez y otras también, actuó para llevar a la quiebra al IVM, al mejor estilo de Chile de Pinochet y Piñera o del de México de Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón, Vicente Fox o Peña Nieto, una verdadera escuela de disimuladores del “progreso” y “modernización” de sus países.

¿Por qué para la ejecución de sentencia los políticos de la Caja presentaron la liebre gigante en lugar del gato con artritis? ¿Por qué la FGR no ha hecho nada para responsabilizar penal o administrativamente a quienes maquillaron y jugaron con las finanzas de la Caja? ¿Cuántos de estos políticos y burócratas son examinados por la Fiscala General en relación con el cumplimiento de sus deberes?

Nos referiremos en próximas entregas, esperando que el gato siga vivo.

Modernidad/colonialidad capitalista/patriarcal y violación sexual. (LA VOZ GÉNERO)

LA VOZ GÉNERO no indica ningún sesgo sicológico de discriminación contra las mujeres sino el régimen de propiedad patriarcal y colonial impuesto por la Europa conquistadora y (pseudo) civilizadora, violadora y (pseudo) evangelizadora. Régimen de propiedad que hace la Guerra de Conquista Intercontinental (1492), genocida y ecocida contra el tejido tribal o comunitario –no capitalista– de Abya Yala. Tejido cuyo plexo nuclear es la potencia reproductiva de las mujeres.

En Abya Yala, la violación sexual no es violencia abstracta, sin determinación o definición histórica: es la guerra de la propiedad privada contra la vitalidad de la especie humana: ese es el significado de la violación moderna. La guerra de la propiedad privada contra la siempre Sagrada Vitalidad del Útero y su Goce incontestablemente del Sí de La Mujer y su Comunidad — no capitalista, no mercantil y sin Estado.

Tal es la Ley –la violencia disciplinante, edificante–, el fetichismo (*), la cosificación –es decir, la sociabilidad indirecta y heterónoma– que _se expresa (Rita Segato dixit) ritual y espectacularmente en el acto de la violación (o del despojo y la privatización de la soberanía) sexual capitalista/patriarcal contemporánea y su mediatización.

Ras Sergio Boza Villarreal

Bebedero de Escazú, San Ofe de la Suiza

La Otra Costa Rica, Mesoamérica, Planeta Tierra, Vía Láctea

* Fetichismo: el fetichismo es una sociabilidad indirecta. Precisamente, cuando la decisión geoestratégica es monopolio del capital (trans y multinacional), no un deber y acto societal y comunitario directo (sin la mediación del Estado), de tod@s y cada un@ de l@s habitantes de la Tierra. (La idolatría es el modo de vida –indirecto, irresponsable, extrañado, deshumanizado– que al subsumirse –o sacralizar y cristalizar el propio cuerpo– a la dominación –es decir, al despojo y la monopolización de la decisión geoestratégica–, niega la libertad –o la responsabilidad– total del Sujeto humano.) Cf. Karl Marx (1867) El secreto fetichismo de la mercancía: https://www.lavozdelsur.es/el-secreto-fetichismo-de-la-mercancia-karl-marx/. Silvia Rivera Cusicanqui (2014) Descolonizar la modernidad. ¿Es posible descolonizar y desmercantilizar la modernidade?: https://youtu.be/StifefsOGqQ)

 

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Gracias Omar

Se conmemora en esta fecha, el 43 aniversario de la firma de los Tratados TORRIJOS-CARTER, en Washington, Estados Unidos. Como han transcurrido los años, desde esta fecha histórica para el pueblo panameño, en especial para los que participamos en las luchas que Torrijos denominó del «alpinismo generacional», por lograr materializar el sueño de vivir en una patria libre, soberana, independiente y sobre todo DIGNA.

Por el paso de los años y en particular, como consecuencia de la vergonzosa omisión (intencional, además), de no enseñar a nuestros jóvenes de los colegios secundarios, el desarrollo de nuestras relaciones con Estados Unidos, con toda seguridad, gran parte de nuestra población, desconoce qué ocurrió hace 43 años, lo que ha determinado lo que hemos sido, a partir del 1 de enero del año 2000, fecha en la que Panamá, asumió la administración y control soberano de la vía interoceánica y vio flamear nuestra enseña patria en todo el territorio nacional, sin la presencia de las tropas de ocupación y su humillante «Comando Sur», en el centro de nuestro país, en la llamada «Zonal del Canal», de la que sólo nos separaba la cerca de ciclón y alambre de púas, que TORRIJOS denominó «la quinta frontera».

Muchos recordamos esta fecha, henchidos de fervor patrio, por ser el inicio de un proceso de descolonización en nuestro pequeño país, cuyo pueblo y su juventud, regó con su sangre generosa, en capítulos e hitos históricos, en 1925, 1947 y el 9 de enero de 1964, por lograr la recuperación y el disfrute de nuestro principal recurso natural (la posición geográfica privilegiada en Nuestra América y el canal marítimo aquí construido, por esa razón), así como la desaparición definitiva del enclave colonial, con intereses hegemónicos militares. Algunos, que sin duda, los hubo y los hay, no desearon esta fecha. Probablemente, aún desean los viejos tiempos de la colonia.

OMAR TORRIJOS, a su regreso al país, el 16 de diciembre de 1969, definió claramente, el inicio de un proceso transformador, revolucionario, en los aspectos sociales, económicos, culturales, diplomáticos, soberanos y políticos en nuestro país. En ese proceso, que él denominó de «liberación nacional», planteó con valor que los «Tratados tres en uno», negociados en el gobierno de Marco Robles, con Estados Unidos, después de los gloriosos hechos de enero del 64, no servían, siquiera, para el inicio de una discusión ó negociación con el gobierno norteamericano. Menos aún, con el método de los procesos revisionistas de 1936 y 1955, de la Convención Ístmica de 1903 (el Tratado Hay-Buneau Varilla), que él (TORRIJOS), denominó «el tratado que ningún panameño firmó», que estaban diseñados para que «Panamá cediera siempre» ante el coloso imperial, negociando bilateralmente. Era lo clásico, unas migajas o limosnas económicas, como regalías, que consolaban o contentaban a la oligarquía criolla vendepatria.

TORRIJOS, planteó un cambio fundamental. Panamá, debía conseguir el apoyo solidario de los pueblos del mundo, para que hicieran suyos y defendieran la justa causa (no la de la sanguinaria invasión de 1989), de lograr concluir la presencia a perpetuidad del enclave colonial, inclusive, su presencia militar y en particular, el control del canal. Comprendiendo, «que el pez grande se come al chico», aplicando la ley del garrote ó de la zanahoria, siguiendo las orientaciones del Mariscal Josef Brozz Tito, del dr. Fidel Castro Ruz y otros líderes tercermundistas, nos incorporamos al Movimiento de Países No Alineados, logrando el apoyo de gran parte del mundo, para demandar la negociación de un tratado justo y digno para el pueblo panameño, siguiendo el espíritu y motivación de los mártires de enero del 64, de vivir en un pueblo SOBERANO, EN UN SOLO TERRITORIO, CON UNA SOLA BANDERA.

TORRIJOS, supo incorporar en esta lucha por lograr un nuevo tratado, a hombres de extraordinaria valía moral y política, entre otros, a Olof Palme, presidente de la Internacional Socialista, a Felipe González, a François Mitterrand, a Carlos Andrés Pérez, José Francisco Peña Gómez, Adolfo López Michelsen, John Wayne (amigo de Gabriel Lewis Galindo, quién lo convenció en ese apoyo), Michael Manley, Daniel Oduber, Gabriel García Márquez, Graham Green, Velazco Alvarado. Miguel de la Flor Valle, José López Portillo y muchos otros líderes de América latina y el mundo, que presionaron a Estados Unidos, para que aceptara negociar con nuestro país un nuevo tratado.

Hay que reconocer la coyuntura, históricamente única y favorable, de encontrarse al mando de la presidencia de Estados Unidos, un hombre justo y de principios éticos y morales, como Jimmy Carter, quien desafiando a las fuerzas más retrógradas del establishment de su país, convino en negociar los nuevos Tratados con Panamá, pese a las acusaciones de ‘traición», que le endilgaron y que le costó la reelección en el cargo, así como también, la de la gran mayoría de los senadores que aprobaron, por sólo dos votos por encima de las dos terceras partes, necesaria en el Senado de ese país para convertirse en un instrumento internacional válido, con efectos vinculantes. Hamilton Jordan, principal asesor político de Carter, y este mismo, reconocieron en sus memorias, que la negociación de los Tratados TORRIJOS- CARTER, fue la más difícil de las situaciones que debió enfrentar su administración, inclusive, por encima, de la crisis de los rehenes en Irán, en temas de política exterior.

Los Tratados TORRIJOS- CARTER, fueron sometidos a su aprobación o rechazo en un plebiscito popular en nuestro país. Los sectores más comprometidos con la presencia norteamericana en Panamá y que fueron históricamente obsecuentes a sus mandatos, imposiciones y amenazas, votaron por su rechazo. Inclusive, algunos sectores estudiantiles, identificados con la izquierda, aunque, por motivos diferentes que la primera, votaron en contra de la aprobación. Estos alegaban que esperar 23 años, del 1 de octubre de 1979, que empezaron a regir los Tratados, al 31de diciembre de 1999, era mucho tiempo, para ser dueños del canal. TORRIJOS, les contestó qué son 23 años, frente a la perpetuidad. Otros plantearon, que los Tratados, reconocían la legalidad de las bases militares extranjeras en el territorio nacional, pero quienes por años lucraron en sus beneficios comerciales y empresariales, nunca demandaron la ilegalidad de tales bases en el territorio nacional y, por cierto, muchos han obtenido más ganancia con el canal y las áreas adyacentes, en manos panameñas, que antes.

En esta fecha histórica, los panameños, a la vez de demostrar nuestro respeto y admiración por el l general Torrijos, por su valor, sus principios inclaudicables en no ceder ante los chantajes y amenazas de los sectores guerreristas y hegemónicos de Estados Unidos, que lo acusaron de comunista por su apoyo a las luchas de liberación de muchos pueblos en el mundo, en la época de la llamada «guerra fría», su amistad y reconocimiento por Cuba y el Dr. Fidel Castro Ruz, tenemos que reconocer la capacidad intelectual y política de Juan Antonio Tack, Rómulo Escobar Betancourt, Adolfo Ahumada, Edwin Fábrega, Carlos López Guevara, Jorge Enrique Illueca Sibauste, Aquilino Boyd, Fernando Manfredo, Gabriel Lewis Galindo, el ingeniero Stagg, Arístides Royo Sánchez, Miguel Moreno, Nicolás Ardito Barleta y muchos otros ilustres patriotas, inclusive, mujeres, que fungieron como asesores y ó negociadores de los Tratados TORRIJOS- CARTER, que aún, algunos egoístas de nuestro país, prefieren llamar los Tratados del Canal de Panamá, para no mencionar el nombre de OMAR TORRIJOS. Quienes así actúan, quedarán relegados al basurero de la historia, por su insignificancia y cobardía, no sólo intelectual, sino también por su enanismo moral, ético y humano.

Los Tratados TORRIJOS- CARTER, como lo dijo el general TORRIJOS, al firmarlos en Washington, el 7de septiembre, hace 43 años, no son los mejores tratados, ni los que todos los panameños, hubiésemos querido tener, pero son los Tratados posibles. A las futuras generaciones, les corresponde, luchar por lograr unos mejores.

Esa es una tarea pendiente. Así como hay que luchar, por lograr que en verdad, los beneficios que se derivan de un canal panameño, tengan el mayor uso colectivo posible, como lo planteó el propio general TORRIJOS, nuestro pueblo, tiene que continuar luchando, para no seguir bajo el paraguas defensivo del Pentágono de Estados Unidos, según sus propias palabras y continuar reafirmando, nuestro compromiso de ser un pueblo DIGNO, LIBRE Y SOBERANO.

Por cierto, a pesar de que el general TORRIJOS dijo que él no quería entrar a la historia, si no al Canal, este conductor valeroso, digno y de principios, entró a LA HISTORIA Y ENTRÓ AL CANAL.

7 de septiembre de 2020
La Habana, Cuba
Reynaldo E. Rivera E.
Embajador de Panamá

Más allá del cuento de la abuelita… una oportunidad para la transparencia fiscal – Carta pública a #FIFCO

Gerardo Hernández Naranjo

Señora
Ana Guissella Sánchez Maroto
Directora de Relaciones Corporativas, FIFCO

Espero que se encuentre muy bien, en lo personal y laboral, en medio de las difíciles circunstancias que vivimos en nuestro país y en el mundo.

Me dirijo a usted como vocera del grupo empresarial FIFCO, para referirme nuevamente al contenido del video “El que nada debe nada teme” (https://youtu.be/5hz-ZhIMIJA) en que usted presenta algunos datos sobre impuestos de la Compañía, sobre la situación del empleo en Costa Rica y da opiniones sobre las empresas privadas de nuestro país, todo como una respuesta a dos video publicados por un medio de la UCR, basados en un estudio en curso del IIS.

Como ciudadano interesado en los asuntos fiscales y en ejercicio de los derechos que me asisten, como a toda persona costarricense, hice tres publicaciones en mi perfil de Facebook titulas “Los embustes de FIFCO” las cuales fueron también publicadas en SURCOS Digital (https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco/, https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco-segunda-entrega/, https://surcosdigital.com/los-embustes-de-fifco-tercera-entrega-y-ultima-por-ahora/). En ellas presenté una lectura crítica y argumentada de aspectos que usted y don Adrián Torrealba plantean en su video. Todo lo hice a título absolutamente personal, sin pretender representar a terceras personas ni a organización o institución alguna, mucho menos aquella en la que trabajo.

La verdad no esperaba una respuesta de su parte, pero llegó una a mi cuenta de correo institucional, señalando el puesto de trabajo que ocupo, con copia a mi máximo superior jerárquico y sugiriendo que he faltado a lo que se esperara de un docente e investigador de la Universidad en la que trabajo y de la que usted indica ser graduada.

Al respecto, me permito indicarle que todo lo referente a mi trabajo está sujeto a los controles, evaluaciones y sistemas de rendición de cuentas de la institución pública en la que laboro. Si sobre eso tuviera usted alguna duda o consulta, con todo gusto podré también responderle.

Pero centrémonos en el tema que nos ha puesto en comunicación: su video “El que nada debe nada tema” y mis notas “Los Embustes de FIFCO”, a las que usted se refiere a su carta de la siguiente manera (el subrayado es mío): “En general, las empresas no respondemos a los ataques que provienen de algunos actores de la política nacional, y más aún cuando se trata de afirmaciones que podrían entenderse como difamatorias como las notas suscritas por su persona”.

Usted no reconoce ninguna de mis críticas y dudas, descalifica mis notas como “ataques” y “difamaciones” pero no da argumentos o pruebas de ello. Por eso, me permito solicitarle que precise porqué las considera difamatorias.

Coincido totalmente con usted en la necesidad de “un debate serio y sobre información cierta, veraz y comprobable”. Igualmente en que “Estamos viviendo una coyuntura como nunca antes la hemos vivido. Hoy más que nunca, necesitamos un país unido, donde se invite a un diálogo constructivo, que tenga como único fin, encontrar las soluciones necesarias que nos permitan salir adelante como país, con la menor afectación posible”.

Precisamente por eso, la invito a que participemos juntos en la construcción de una cultura de responsabilidad y transparencia fiscal respondiendo a nombre de FIFCO, de manera precisa, honesta y clara a las siguientes preguntas:

  1. ¿Es cierto o es mentira que llamando a la central telefónica del Ministerio de Hacienda (2284-5000), como usted dice en su video, cualquier costarricense puede verificar los montos sobre pago de impuestos de las empresas de FIFCO?
  2. ¿Es cierto o es mentira que cualquier persona puede revisar las declaraciones de impuesto sobre la renta de las empresas de FIFCO, como si fueran públicas? Si es cierto, ¿dónde y cómo podrían hacerlo al momento en que publicaron su video?
  3. ¿Es cierto o es mentira que únicamente el representante legal de cada empresa (o en su caso, de FIFCO como Holding) puede solicitar información tributaria de esas empresas, como por ejemplo una certificación del pago de impuestos al Ministerio de Hacienda?
  4. ¿Es cierto o es mentira que las declaraciones de impuesto sobre la renta de cada una de las empresas subsidiarias, por un lado; y los estados financieros consolidados del conjunto de ellas que se agrupan en el Holding (la abuelita de su video), por otro; son dos documentos diferentes y no equivalentes para conocer el pago de impuestos por parte de empresas de FIFCO específicamente en Costa Rica?
  5. ¿Es cierto o es mentira que los estados financieros consolidados (disponibles en la página web de FIFCO) contienen datos del conjunto de empresas subsidiarias del Holding que operan tanto en Costa Rica como en otros países?
  6. Los montos de pago de impuesto sobre la renta que aparecen en esos estados financieros consolidados del período 2008-2018 ¿son los montos específicamente pagados en Costa Rica o incluyen el pago de dicho impuesto en otros países como Guatemala, El Salvador y Estados Unidos?
  7. Si incluyeran datos de otros países ¿cuál es entonces y específicamente el monto de impuesto sobre la renta pagado EN COSTA RICA al Ministerio de Hacienda, por las empresas de FIFCO durante el período 2008-2018? ¿Cómo y dónde podríamos haberlo verificado las y los costarricenses al momento de publicar su video? ¿Podrían publicar una certificación del Ministerio de Hacienda, indicando el monto pagado cada año por cada una de las empresas del FIFCO?
  8. Los montos sobre otros impuestos distintos al de renta (Ej. IVA) que aparecen en los estados financieros consolidados del período 2008-2018 ¿son específicamente los recaudados en Costa Rica o incluyen también los de otros países donde operan empresas subsidiarias de FIFCO?
  9. ¿Es cierto o es mentira que hay una diferencia entre pagar y recaudar impuestos? Específicamente entre impuestos directos como el de la renta, que efectivamente deben pagar las empresas por las utilidades alcanzadas y otros impuestos como el del Ventas (ahora IVA) que son pagados por las y los consumidores finales, fungiendo las empresas solo como recaudadoras.
  10. ¿Cuál es entonces la diferencia en el caso de FIFCO y para el período 2008-2018, entre los montos de impuestos específicamente pagados “de su bolsillo” por decirlo de esa manera y los montos de otros impuestos recaudados (retenidos) por sus empresas y trasladados al Ministerio de Hacienda?
  11. ¿Por qué no hicieron la diferencia en el video que publicaron? ¿Por qué hablan de todos los impuestos como “pagados” por FIFCO sin distinguir aquellos que pagamos las y los consumidores?
  12. ¿Es verdad o es mentira que algunas empresas de FIFCO ha declarado 0 utilidades y por lo tanto, no han pagado impuesto sobre la renta durante el período 2008-2018? Si es verdad, ¿cuáles ha sido, por cuántos años de ese período y cuál es la explicación de esa situación? Y si es verdad ¿por qué dicen en su video que todas las empresas de FIFCO tributan en renta con la tarifa del 30%?
  13. ¿Es verdad o es mentira que algunas empresas de FIFCO se acogieron a la amnistía tributaria establecida en la ley n° 9.635? ¿Cuáles fueron? ¿Cuáles fueron los montos pagados y por lo tanto reconocidos como deudas con el fisco por esas empresas? ¿Cuáles fueron los montos que dejaron de pagar por intereses y sanciones al acogerse a la amnistía?
  14. ¿Cuáles son las fuentes de los datos sobre empleo en Costa Rica que presentaron en su video? ¿Cuál es su fundamento técnico y rigor científico? ¿Es preciso o impreciso decir que 9 de cada 10 costarricense que trabajan lo hacen en el sector privado, en el actual contexto de crisis sanitaria, social, económica y de empleo?
  15. ¿Es verdad o es mentira decir, como lo hacen en su video, que las empresas privadas de Costa Rica cuidan a 9 de cada 10 familias del país? ¿Cuál es el fundamento técnico y el rigor científico de dicha afirmación?
  16. Dichosamente no son situaciones generalizadas en el mundo de las empresas privadas. Pero ¿considera usted que las y los costarricenses debemos sentir orgullo de casos donde hay explotación laboral, incumplimiento de derechos laborales, daño ambiental, incumplimiento tributario, contrabando, corrupción, persecución sindical y otras prácticas que distan mucho de una empresa modelo?

Espero, doña Gissella, que respondan públicamente a esas sencillas preguntas para disipar, aunque sea un poco, la opacidad que históricamente ha caracterizado el tema tributario en nuestro país. Creo que es muy necesario pues se trata de un tema complejo, para el que no basta su video de 8 minutos ni mis tres notas sobre el tema.

Para terminar y en cuanto a su señalamiento de que no hice referencia en mis notas a los videos producidos por la ODI y publicados en el programa “Desde la U”, debo decirle que no es cierto que no me refiriera a dichos videos, aunque ciertamente no fueron el centro de mi análisis.

Me parece que es competencia de la ODI, de ese medio, de la persona periodista que los elaboró, de los investigadores entrevistados, dar las explicaciones de caso, como ya lo han hecho estos últimos. Yo desconozco los detalles teórico-metodológicos de sus investigaciones y de la producción de los videos, aunque evidentemente hay algunas imprecisiones, reconocidas en mis notas, como el no diferenciar entre el capital personas accionistas, el de la empresa como un todo o el de quien tenga la representación legal.

Al mismo tiempo, reconozco el gran interés y pertinencia de que se investigue sobre la acumulación de riqueza, la desigualdad social, la pobreza y sobre sus vínculos con la política y la cultura tributaria en nuestro país y en el mundo. Y que justamente por la opacidad que circunda el campo tributario y de las grandes riquezas, resulta muy difícil acceder a fuentes primarias de información, pues la mayoría de empresas e instituciones mantienen como confidenciales sus datos tributarios. Por ejemplo, ¿no le parece a usted relevante que las y los costarricenses sepamos porqué empresas nacionales tienen subsidiarias en lugares reconocidos como paraísos fiscales?

En fin, en toda investigación o publicación en medios pueden cometerse errores, nadie es infalible y tampoco yo pretende serlo. Lo importante es que se evidencien, se discutan y se corrijan. Pero retomando nuestro hilo y como lo dije en la primera de mis notas, dos errores no hacen un acierto. Y su video, doña Guissella, desde mi punto de vista tiene graves errores y afirmaciones que inducen a error a la ciudadanía. Por eso los he señalado en mis notas y espero que con las preguntas que ahora le planteo logremos avanzar hacia un “un debate serio y sobre información cierta, veraz y comprobable” como lo dice usted en su carta.

Quedo atento a sus respuestas,
Saludos cordiales
Gerardo Hernández Naranjo

Atisbo de la realidad post Covid-19

Hernán Alvarado

            Resulta paradójico el intento de descifrar una «nueva normalidad» que no es nueva ni normal. ¿Y cuál era la vieja normalidad? ¿Se trata de una palabreja más que pretende decir mucho y no dice nada? ¿Disimula acaso que la realidad de los más ricos nada tiene que ver con la de los más pobres? ¿Cambiará eso? Claro que no. En ese sentido, la «normalidad» anterior al Covid-19, a juzgar por la mayoría, refiere a una sociedad anómala, cada vez más inequitativa, injusta e insostenible.[1] En realidad, no se sabe en qué consiste la «nueva» normalidad, ni siquiera está claro cuándo terminará esta primera pandemia global. Aún así conviene buscar un hilo de luz utópica entre sus distópicas y despóticas posibilidades.

El rostro recortado

            La mascarilla, el escudo facial, el pañuelo o la bufanda, cubren el rostro de cada vez más personas en la calle, como ya se estaba volviendo hábito en los países del sudeste asiático. Agréguese anteojos oscuros y un sombrero para obtener un disfraz parapandémico. Parecen implementos necesarios, aunque no sea seguro cuánto contribuyen a mitigar el contagio, pues suponen buenas prácticas que son poco conocidas. No obstante, la máscara se está convirtiendo en símbolo de «responsabilidad individual», sobre todo para una política pública fallida que pretende lavarse las manos.

            Esa desaparición progresiva del rostro, siguiendo una intuición de Emmanuel Levinas (1906-1995) podría significar también el debilitamiento de la resistencia. Con su rostro tapado el otro obedece, arrebatándole su atuendo a los anarquistas, para quienes representaba rebeldía. El otro es ahora un peligro invisible e impredecible y sirve de pretexto para que los algoritmos y los modelos probabilísticos tomen la escena dictando los cursos de acción, como antes ya lo hacían las aplicaciones georeferenciadas. Hay que ver, por ejemplo, cómo tratan hoy las aerolíneas a sus clientes a través de los dispositivos móviles; cuidando su quebrantada rentabilidad, atrasan sus vuelos, cambian itinerarios y paradas a última hora, no devuelven el dinero de viajes truncados y no aceptan aplicarlos a otros. ¿Y el usuario? Bien, gracias, enmascarado y calladito sigue instrucciones en fila, a dos metros de distancia.

Un rostro en la arena

            Eso calza con la borradura del sujeto, tan propio de la post modernidad. Adiós al actor social, suplantado en adelante por un agente anónimo, sin arraigo ni historia, accesorio de la máquina y esclavo del sistema. Su narrativa errática e incoherente oscila entre el individualismo rapaz y la anomia, rayanas ambas en lo absurdo, a penas compensado por un consumismo voraz que amenaza la vida de la Madre Tierra. Michel Foucault (1926-1984) había intuido, muchos años atrás, que algo extraño podía suceder, puesto que ya había sucedido antes:

El hombre es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro pensamiento. Y quizá también su próximo fin. Si esas disposiciones desaparecieran tal como aparecieron, si, por cualquier acontecimiento cuya posibilidad podemos cuando mucho presentir, pero cuya forma y promesa no conocemos por ahora, oscilaran, como lo hizo, a fines del siglo XVIII el suelo del pensamiento clásico, entonces podría apostarse a que el hombre se borraría, como en los límites del mar un rostro de arena.[2]

Una hipótesis radical

            El recorte del rostro propio y ajeno, su desvanecimiento masivo en el espacio urbano, tendrá impactos negativos sobre la subjetividad.[3] El otro se puede ir volviendo cada vez más abstracto, mirado de reojo por quien lo desconoce y le considera portador de la peste. El odio que destilan las redes sociales también indica ese vaciamiento de la humanidad del otro, al que se juzga in absentia, antojadizamente. ¿Será la venganza del «hombre masa» denunciado antaño por José Ortega y Gasset (1983-1955)?

            Estamos ante el triunfo del hemisferio izquierdo del cerebro cuya hegemonía progresiva, propiciada por la modernidad, podría ser la fuente, según MacGilchrits, del incremento de enfermedades mentales como esquizofrenia y autismo.[4] Las habilidades sociales dependen más bien de las facultades propias del hemisferio derecho. La comunicación, por ejemplo, depende mucho más de gesto y tono que de los mismos significantes que, no obstante, los transforma en signos. Aprendemos a ser humanos mirando el rostro de los cuidadores, verificamos los significados observando sus expresiones faciales. Basta notar que la risa es el feedback del sentido, tal como lo evidencian las bromas. Pero en pandemia la sonrisa queda confinada y, concomitantemente, el malhumor aflora y la violencia abunda.

            La «nueva normalidad» implica una comunicación reducida a significantes, con un impacto negativo sobre empatía y confianza, pues las máscaras nos aproximan más al robot que al animal, al programa más que al espíritu. Una comunicación empobrecida solo puede ser heraldo de una humanidad más pobre, en medio de su abundancia material. Peor aún, tras la mascarilla cuesta más hacerse oír y hacerse entender. Por lo demás, se le aconseja limitar su parloteo. Por ese camino, la persona quedará reducida al personaje abstracto del mercado, a vendedor o comprador, obsesionado con el cálculo de utilidades y atado al «lenguaje de las mercancías».[5] Puesto que el autoservicio tenderá a imponerse, ya no podrá hablar ni con los cajeros que también están siendo sustituidos por máquinas. De por sí que, como McGilchrits observa, el lenguaje sirve más para controlar que para comunicar.

De lo presencial a lo virtual

            El gran cambio que empuja la pandemia, consecuencia del enfoque que la OMS le ha imprimido, consiste en partir la realidad en dos. Esta resulta ser ahora bimodal, es decir, virtual y presencial. El mismo Coronavirus es más virtual que presencial, aunque sus efectos mortíferos sean tan reales como miles de cadáveres incinerados. Hasta hace poco la virtualidad era opcional y buena parte de la ciudadanía seguía ajena a las computadoras. En cambio, el uso de Internet durante esta crisis sanitaria ha aumentado, en promedio, alrededor de un 35%. El face to face disminuye mientras el screen to screen aumenta aceleradamente, cambio enorme que parece insignificante -nada más promisorio para una innovación.

            El teletrabajo y el teleaprendizaje enfrentaban prejuicios hasta en altas esferas académicas. Se había avanzado lentamente con reglamentos y protocolos.[6] Ahora se han convertido en modalidades indispensables por lo que medio mundo ha corrido a ponerse al día. En correspondencia, la brecha digital también ha quedado evidenciada y requiere ser cerrada cuanto antes. La «normalidad» que viene emergiendo implica, entonces, una digitalización y bancarización universales, escenario que iba a tardar mucho más.

            Una realidad virtual generalizada lo cambia todo. El capitalismo se volverá cada vez más automático, también más explotador, puesto que la computadora absorbe más tiempo que nada. A la vez será más volátil, más explosivo. Se puede vaticinar que sus crisis sistémicas serán cada vez más agudas y devastadoras. El teletrabajo aísla más o menos a la fuerza de trabajo, como la máscara al virus; así que puede aumentar su flexibilización y atomización.

            Sin embargo, también aumenta la conectividad virtual entre las personas, ya que el problema no está en el instrumento sino en el modo de usarlo. Esa tecnología también abre la posibilidad de un trabajo más colaborativo, más crítico y creativo, al conectar un cerebro con otros. Lo importante será aceptar que ella implica cambiar la estructura y dinámica de la organización, la tribu y el grupo, pues la cuestión seguirá siendo política: ¿cómo usar esta tecnología en red, para qué y al servicio de quién?[7]¿Servirá a la democracia cognitiva o a la manipulación mediática?

Entre el espanto y la ternura

            El manejo de la pandemia la ha convertido, como toda crisis, en un acelerador del cambio. ¿Cuál cambio? Quienes promueven la nueva normalidad celebran el retorno a lo mismo con gente más desconfiada, sometida e inmovilizada. Al decir de Franz Hinkelammert: «Cuando hoy se produce el infierno para la mayoría de la humanidad, hay otros que creen vivir en el cielo.» Sin embargo, al final todo dependerá de una conciencia social que escuche o no el llamado de supervivencia; el mandato de la vida que desemboca en el grito del sujeto. Premonitoriamente Hinkelammert alertaba sobre eso:

Se dice que en la Edad Media, y precisamente en el siglo XIV – después del estallido de la gran peste-, hubo fiestas en las cuales se bailaba hasta que el último estuviera arrasado por la muerte. Toda nuestra sociedad está bailando este baile. Hace falta interrumpirlo por lo menos un momento, para reflexionar, y ver si no es mejor enfrentar la peste para detenerla, en vez de seguir con este baile de muerte.[8]

            El avance tecnológico debe usarse para las mejores causas, más allá del enriquecimiento insaciable del 1% de la población. Pero, esa tecnología también puede ser fría y alienante, así que habrá que seguir defendiendo después cada abrazo, tanto como nuestro indispensable lazo con la trama de la vida.[9] De cierto modo, la humanidad seguirá viviendo, de aquí en adelante, al filo del abismo, «entre el espanto y la ternura».[10]

[1] El capitalismo salvaje deviene capitalismo suicida, será cuestión de tiempo, pues un crecimiento infinito en un planeta finito es sencillamente imposible, como insistía José Luis Sampedro (1917-2013).

[2] Foucault, M (1968) Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias sociales. Buenos Aires: Siglo XXI, p. 375.

[3] El concepto de «normalidad» ha sido cuestionado por casi toda psicología. En realidad, no soporta ni la primera pregunta: ¿qué diablos significa ser normal?

[4] MacGilchrist, I (2009) The Master and his Emissary. The divided brain and the making of the Western World. New expanded edition. New Haven and London: Yale University Press, chapter 12. Kindle, Loc 10255.

[5] Mencionado por Karl Marx (1818-1883) para aludir a la realidad fetichista del intercambio. Marx, K.(1980) El Capital. Crítica de la Economía Política. T I, V 1. México: Siglo XXI. 9ª, p. 63.

[6] En el 2019 se aprobó la Ley 9738 que regula el teletrabajo en Costa Rica, cuando ya lo hacían bajo esa modalidad unas 12,000 personas.

[7] No se consideran aquí los impactos sobre las comunidades rurales, donde todo lo dicho debe ser repensado pues posiblemente serán de los últimos bastiones de la resistencia contra la robotización del ser humano, amén de que garantizan la producción de alimentos y otros servicios ecosistémicos. Sobre sus realidades viene reflexionando para Surcos, entre otros, German Masís.

[8] Hinkelammert, F.J. (1998) El grito del sujeto. Del teatro-mundo del Evangelio de Juan al perro-mundo de la Globalización. San José: Editorial DEI, p.8.

[9] Hay una vislumbre esperanzadora en ElPaís.cr, del 3 de septiembre del 2020: Rafael Arias, «Bioeconomía: eje de la transformación productiva con equidad social y sostenibilidad ambiental».

[10] Según el dilema que plantea una canción de Silvio Rodríguez.

Imagen: Guayasamín y el abrazo

Sanciones de EEUU contra la CPI: reacción de la CPI y reflexiones sobre las verdaderas motivaciones que oficialmente se omiten

Nicolas Boeglin (*)

Este 2 de setiembre, la Corte Penal Internacional (CPI) denunció y rechazó las sanciones tomadas por Estados Unidos el mismo día contra dos de sus funcionarios, uno de ellos siendo la misma Fiscal de la CPI. Una reacción inmediata a un hecho insólito (e inédito) en la historia de la justicia penal internacional, y, más generalmente, en la historia del derecho internacional.

Por su parte, el Presidente de la Asamblea de Estados Partes, el surcoreano O-Gon Kwon, llamó de inmediato a todos los integrantes de la comunidad internacional a rechazar enérgicamente estas sanciones unilaterales, al tiempo que anunció la convocatoria de una reunión urgente de los Estados Partes al Estatuto de Roma (veáse texto completo de su carta – versión en español – difundida desde el sitio oficial de la CPI).

La reacción de la CPI en breve

En su comunicado de prensa (véase texto completo de las versiones en inglés y en francés reproducidas al final de esta nota), la CPI indica que:

«These coercive acts, directed at an international judicial institution and its civil servants, are unprecedented and constitute serious attacks against the Court, the Rome Statute system of international criminal justice, and the rule of law more generally.

The Court continues to stand firmly by its personnel and its mission of fighting impunity for the world’s most serious crimes under international law, independently and impartially, in accordance with its mandate. In doing so, the Court benefits from the strong support and commitment of two thirds of the world’s States which are parties to the Rome Statute«.

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«Ces actes coercitifs, dirigés contre une institution judiciaire internationale et ses fonctionnaires, sont sans précédent et constituent de graves attaques contre la Cour, le système de justice pénale internationale du Statut de Rome et l’état de droit en général.

La Cour continue d’appuyer fermement son personnel et sa mission de lutter contre l’impunité pour les crimes les plus graves du monde au regard du droit international, de manière indépendante et impartiale, conformément à son mandat. Ce faisant, la Cour bénéficie du soutien et de l’engagement résolus des deux tiers des États du monde qui sont parties au Statut de Rome

Como se puede apreciar, el rechazo a estas sanciones es vehemente y contundente. No pareciera que la CPI se sienta en lo más mínimo impresionada por estas nuevas decisiones unilaterales ordenadas por Estados Unidos, cuyos anuncios previos fueron condenados por la mayor parte de los Estados que integran la comunidad internacional desde varios meses, con una notable excepción: Israel.

En efecto, Israel fue el único Estado en celebrar de manera entusiasta y en felicitar oficialmente a Estados Unidos en junio pasado por estas sanciones: véase nota de The Times of Israel del 11/06/2020 titulada «Netanyahu hails Trump for announcing sanctions against «corrupt» ICC«.

Las sanciones de Estados Unidos y su verdadera motivación

Las sanciones fueron anunciadas este mismo 2 de setiembre desde Washington por el Secretario de Estado en persona, señalando que (véase texto oficial del comunicado de prensa):

«Today we take the next step, because the ICC continues to target Americans, sadly. Pursuant to Executive Order 13928, the United States will designate ICC Prosecutor Fatou Bensouda, and the ICC’s Head of Jurisdiction, Complementary, and Cooperation Division Phakiso Mochochoko for having materially assisted Prosecutor Bensouda. Individuals and entities that continue to materially support those individuals risk exposure to sanctions as well. Additionally, the State Department has restricted the issuance of visas for certain individuals involved in the ICC’s efforts to investigate U.S. personnel «.

Véase también esta nota de prensa con video incluido que refiere en el comentario a las investigaciones en curso de la CPI por hechos ocurridos en Afganistán que involucrarían a personal militar norteamericano. Una mención a Afganistán que encontramos también esta nota de prensa de la BBC y en muchos otros cables noticiosos.

Un comentador curioso se percataría, al revisar con un simple click el expediente sobre la investigación en Afganistán de la CPI (véase enlace oficial  ), que no hay nada nuevo desde el 5 de marzo del 2020 para explicar las repetidas gesticulaciones iracundas del aparato estatal norteamericano contra la CPI de estos últimos tiempos. Por lo que las justificaciones oficiales dadas (y replicadas por algunos analistas) no son muy convincentes si las limitamos a la investigación relacionada a Afganistán que realiza la CPI.

La inminente decisión de la CPI sobre Palestina

En una nota nuestra anterior del mes de junio del 2020, habíamos tenido la oportunidad de sugerir que la situación en Palestina y las exacciones cometidas por Israel en territorios ocupados palestinos no son para nada ajenas a estas sanciones proferidas por Estados Unidos contra la CPI, precisando que:

«La línea de tiempo no se adecúa a la explicación dada en algunos medios de prensa /…/ que ponen – casi al unísono – el accento en las investigaciones de la CPI relacionadas a Afganistán para justificar esta reciente reacción norteamericana«

(véase nuestra breve nota nuestra titulada «A propósito de las sanciones anunciadas por Estados Unidos contra el personal de la Corte Penal Internacional (CPI)»).

Cabe precisar que el texto oficial de las sanciones enunciadas el pasado 11 de junio por Estados Unidos contra la CPI se encuentra disponible en este enlace oficial de la Casa Blanca: su lectura (y relectura) evidencia el esfuerzo hecho para no referirse expresamente a Israel en su fundamentación oficial. Es esta misma omisión la que sí se detectó por parte de un observador más acucioso que sus colegas en Israel, en este artículo de Haaretz de junio del 2020 titulado » US decision to sanction International Crime Court was coordinated with Israel, souce says«, al leerse que:

«Israel was not mentioned in Trump’s executive order, but it was mentioned in a White House press statement that explained the decision«.

En un muy completo artículo publicado este 1ero de setiembre del 2020 en Estados Unidos en el sitio de JustSecurity, titulado «The Int´l Criminal Court Executive Order: Global Reactions Compiled» (y cuya lectura completa se recomienda), una académica mucho mejor informada que algunos analistas es enfática, al señalar que:

«… the OTP’s investigation into events in the Palestinian territories may actually be the real driving force behind the United States’ virulent response. Paul R. Pillar, a former intelligence officer, demonstrated that Israel “pushed America” to sanction the Court and to coordinate these with Israel. Indeed, some have noted that the risk to Israeli officials is much greater (witness the leaked list of potential defendants drawn up by the Israeli government)«.

Nótese que estas sanciones contra la CPI anunciadas este 2 de setiembre fueron anunciadas por el jefe de la diplomacia norteamericana, unos días después de finalizada su gira personal en la que no logró obtener ninguna normalización con Israel por parte de otro Estado de la península árabe: remitímos a nuestros estimables lectores a una nota anterior sobre el supuesto carácter «histórico» del anuncio hecho por Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel el pasado 13 de agosto (véase breve nota nuestra titulada: «Foro sobre Palestina y sobre supuesto «acuerdo histórico» de normalización de relaciones entre Emiratos Árabes Unidos e Israel»).

Foto extraída de nota de prensa de The Times of Israel, titulada «US places sanctions on International Criminal Court Prosecutor Bensouda», edición del 2/09/2020.

A modo de conclusión

No es la primera vez que la actual administración norteamericana se destaca por su hostilidad hacia organizaciones internacionales adscritas a Naciones Unidas, y es posible que la actual contienda electoral norteamericana explique (en parte) esta nueva arremetida, esta vez contra la máxima instancia universal en materia de justicia penal internacional.

Al respecto, cabe señalar otro gesto político hacia Israel (escasamente analizado en la prensa) acaecido hace pocas semanas por parte de la actual administración norteamericana: de manera insólita para muchos norteamericanos, y por vez primera en la historia de los Estados Unidos, un Secretario de Estado en ejercicio participó personalmente en una Convención del Partido Republicano. No lo hizo desde su oficina, sino que lo hizo desde Jerusalén.

El pasado 18 de julio en una nota relacionada a la pausa estival de los funcionarios de la CPI en La Haya, se pudo leer en este artículo del Jerusalem Post titulado «ICC breaks without jurisdiction ruling on Israeli war crimes cases«, que para la Fiscal de la CPI, no hay duda alguna sobre la maniobra conjunta y planificada de Estados Unidos e Israel:

It is no secret that the administrations in the US and the state of Israel are coordinating their reactions and their policies toward the court,” Bensouda said.«

Es muy probable que esta misma percepción sea también compartida por el personal de la CPI y por varios de los jueces de la CPI.

Con relación a estas recientes sanciones contra el personal de la CPI, resulta un tanto sorprendente que la administración norteamericana se preste para semejante espectáculo ante los demás integrantes de la comunidad internacional, sin percatarse que esta actitud de profunda hostilidad puede también estar influyendo en los jueces de la CPI para mostrarse aún más severos con Israel en su decisión preliminar (actualmente en preparación) relativa a la solicitud de investigación presentada en diciembre del 2019 por la Fiscal de la CPI.

La reserva observada por parte del aparato diplomático israelí – usualmente muy expresivo – desde el 2 de setiembre pasado con relación a estas sanciones norteamericanas pareciera obedecer a este temor.


El texto completo del comunicado de prensa en inglés y en francés es reproducido a continuación de manera integral.

International Criminal Court condemns US economic sanctions

The International Criminal Court («ICC» or «Court») condemns the economic sanctions imposed by the US earlier today on the Court’s Prosecutor and a member of her Office.

The new measures, announced pursuant to the US Executive Order 13928 dated 11 June 2020, are another attempt to interfere with the Court’s judicial and prosecutorial independence and crucial work to address grave crimes of concern to the international community as mandated under the ICC Rome Statute.

These coercive acts, directed at an international judicial institution and its civil servants, are unprecedented and constitute serious attacks against the Court, the Rome Statute system of international criminal justice, and the rule of law more generally.

The Court continues to stand firmly by its personnel and its mission of fighting impunity for the world’s most serious crimes under international law, independently and impartially, in accordance with its mandate. In doing so, the Court benefits from the strong support and commitment of two thirds of the world’s States which are parties to the Rome Statute.

La Cour pénale internationale condamne les sanctions économiques des États-Unis

La Cour pénale internationale (« CPI » ou « la Cour ») condamne les sanctions économiques imposées plus tôt dans la journée par les États-Unis à l’encontre du Procureur de la Cour et d’un membre de son Bureau.

Les nouvelles mesures, annoncées conformément au décret exécutif des États-Unis 13928 du 11 juin 2020, constituent une nouvelle tentative d’interférer avec l’indépendance de la justice et des poursuites de la Cour et son travail crucial pour lutter contre les crimes graves qui touchent la communauté internationale, conformément au Statut de Rome de la CPI.

Ces actes coercitifs, dirigés contre une institution judiciaire internationale et ses fonctionnaires, sont sans précédent et constituent de graves attaques contre la Cour, le système de justice pénale internationale du Statut de Rome et l’état de droit en général.

La Cour continue d’appuyer fermement son personnel et sa mission de lutter contre l’impunité pour les crimes les plus graves du monde au regard du droit international, de manière indépendante et impartiale, conformément à son mandat. Ce faisant, la Cour bénéficie du soutien et de l’engagement résolus des deux tiers des États du monde qui sont parties au Statut de Rome.

 

(*) Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica.

Enviado por el autor.

Crónica de una inconstitucionalidad anunciada: el proyecto de ley 21345 y los topes a jubilaciones de los regímenes especiales

Jorge D. García, Ph.D.

La ofensiva más reciente en contra de las jubilaciones con cargo al Presupuesto Nacional, incluidas las del Régimen Transitorio de Reparto del Magisterio Nacional (RTR), inició en el año 2014, con la directriz 012 MTSS 2014, emitida por el entonces Ministro de Trabajo, Víctor Morales, que ordenaba hacer efectivo el articulado de la ley 7858 (del 28/12/98); se imponía un tope a las jubilaciones en curso de pago equivalente a diez veces el salario base más bajo de la Administración Pública.

Dicha ley 7858 representa una amarga ironía para los jubilados. Si las jubilaciones de los regímenes especiales debieron cargarse al Presupuesto Nacional, fue en razón de que el Estado, de manera dolosa e irresponsable, se apropió indebidamente de las cotizaciones de los funcionarios, adscritos por obligación al correspondiente régimen, y las desvió a gasto ordinario. Tampoco contribuyó ni como patrono ni como Estado a dichos regímenes, en flagrante violación del artículo 73 constitucional, que impone cotizaciones forzosas y tripartitas para la protección de los trabajadores. Como consecuencia, no se constituyeron los fondos previsionales que por mandato de ley (p.ej. 2248 para el Magisterio Nacional), y en sana práctica actuarial, habrían cubierto el pago de las jubilaciones. Si bien el Estado se hizo cargo de pagar las jubilaciones cargándolas al Presupuesto, la presión creciente ejercida por esos pagos lo llevó a tomar la vía fácil, pero injusta, de recortar y limitar los beneficios jubilatorios de manera antojadiza, en ausencia de estudios actuariales elaborados de acuerdo a la normativa, para “ahorrar” en el pago de los derechos, violentando así las condiciones jubilatorias, declaradas por los órganos legalmente competentes, aceptadas de buena fe, y bajo las cuales los jubilados habían adquirido compromisos económicos de acuerdo a su ingreso.

La aplicación del tope de diez salarios base ( poco más de 2 millones), a las jubilaciones del RTR, representaba un cercenamiento brutal de sus montos, habida cuenta de que el tope establecido previamente para aquellas, según el artículo 44 de la ley 7531 (del 13/7/95), era equivalente al sueldo de un catedrático de tiempo completo, con dedicación exclusiva y 30 anualidades (cercano a 4 millones), y de por demás abierto, o sea, superable pero sujeto a deducciones de hasta un 75% por sobre los excesos. Consecuentemente, las jubilaciones del RTR ya estaban sometidas, por la misma ley 7531, a varias deducciones que disminuían drásticamente sus montos netos hasta en un 69% (cotización básica, renta, seguro de enfermedad y maternidad, y contribución solidaria). Fue inútil señalar también que la ley 7946 (del 18/11/99) había ratificado el tope contenido en la ley 7531 con posterioridad, y mayor especificidad, que el establecido por la 7858, por lo que jurídicamente éste último no era aplicable al RTR. La Administración, negándose a atender razones, insistió en hacerlo efectivo.

Como consecuencia de la interposición de recursos de amparo y acciones de inconstitucionalidad, la aplicación del tope de diez salarios base se dejó en suspenso, y la Sala Constitucional resolvió, en el 2018 (votos 19030-18 y 19485-18), que si se establecían topes a las jubilaciones, debía ser sobre la base de estudios técnicos, y principios de razonabilidad y proporcionalidad, y que esos topes debían regir a partir de la fecha de vigencia de la ley respectiva, o sea, no se aplicaban a jubilaciones en curso de pago.

En razón de lo expuesto líneas atrás, esta Sala estima que resulta necesario hacer una interpretación conforme de la Ley número 7858, en el sentido de que ésta no resulta violatoria del principio de irretroactividad, siempre y cuando se interprete que sus efectos únicamente son aplicables a aquellas personas que hubieran obtenido el derecho de jubilación con posterioridad al 28 de diciembre de 1998, fecha en que la norma de cita entró en vigencia…” (Resolución 19485-2018 del 21/12/18).

Se podría pensar que la disposición de la Sala Constitucional zanjó en definitiva la lo referente a la aplicabilidad de los topes a las jubilaciones. Sin embargo, el 10 de abril de 2019, el ahora diputado Víctor Morales presentó su nuevo proyecto de ley 21345, denominado “Ley de Reforma para la equidad, eficiencia y sostenibilidad de los regímenes de pensiones”. Dicho proyecto pretende en esencia cerrar los regímenes especiales con cargo al Presupuesto Nacional.

Sin embargo, el texto aprobado impone además un tope a pensiones en curso de pago, o sea las actuales, y a las futuras también:

“Artículo 3. En el tanto los ingresos por concepto de cotizaciones sean menores que los egresos derivados del pago de los beneficios, el monto máximo a sufragar por pensiones con cargo al presupuesto nacional en curso de pago no podrá ser superior a ocho (8) salarios base del puesto más bajo pagado en la Administración Pública…

El Ministerio de Hacienda y la Dirección Nacional de Pensiones del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social deberán aplicar el tope máximo aquí fijado a los montos actuales de pensión en curso de pago de todos los regímenes contributivos de pensiones con cargo al presupuesto nacional, así como a todas las pensiones que se otorguen en estos.”

Lamentablemente no se trata de un error. El texto del proyecto de ley se contrapone así, de manera directa, al criterio de la Sala Constitucional expresado en los votos citados del 2018, y ratificado en la resolución 2020 – 15116 del 14 de agosto del año en curso. ¿Sorpresa, incredulidad, estupefacción? Todo ello cabe ante tal pretensión del proyecto de ley 21345, dado que además, la misma Dirección Nacional de Pensiones había advertido acerca del criterio de Sala IV sobre la irretroactividad de la ley en la aplicación de topes, criterio que debe prevalecer obligatoriamente (“erga omnes”) en la imposición de los mismos.

El proyecto 21345 contiene otros aspectos claramente cuestionables. Uno de ellos que conviene mencionar es que éste proyecto, al justificar el tope a las jubilaciones en razón de un desbalance contable entre ingresos por cotización y egresos por pago de los derechos, obvia el hecho, señalado con anterioridad, de que el origen de la “insostenibilidad” de los regímenes jubilatorios especiales es la ausencia de un fondo autosustentable, en razón del dolo estatal, que ganaría legitimación mediante proyectos como el del diputado Morales, y leyes, como la 9796, que estableció gravámenes más onerosos a las jubilaciones, y que terminan de “barrer bajo la alfombra” la verdad histórica y la irresponsabilidad estatal respecto de estos regímenes jubilatorios especiales, para los cuales los adscritos cotizaron puntualmente porcentajes de hasta 16% mensual de su salario (en el RTR) durante su vida laboral.

Contemplando la evidente contraposición del tope a las jubilaciones pretendido por el proyecto 21345 con el criterio de la Sala IV, de acatamiento obligatorio, podemos finalizar preguntando: ¿”Erga omnes”, diputado Morales?

El cartel de Crucitas

Óscar Madrigal

El problema ambiental de Crucitas, -dice el ex-ministro de ambiente Carlos Rodríguez en entrevistas a medios de prensa-, fue una invasión orquestada por Industrias Infinito, desde Abangares, por los dueños de las fincas y los grandes comerciantes del oro. Esas declaraciones son muy ilustrativas e impactantes. No ha sido un asunto de un grupo de coligalleros artesanales improvisados que venían de Nicaragua y se llevaban El Oro hacia ese país. Eso fue un cuento de hadas.

Detrás de este negocio está un Cartel del crimen organizado dedicado al trasiego del oro, de personas, de drogas, organizados en tres grupos.

Industrias Infinito incentivó la invasión de Crucitas e incluso indicó dónde estaba el oro.

Señaló a los medios por un manejo irresponsable del tema y también a varios diputados como Thompson. La comparecencia del Ministro en una comisión de la Asamblea Legislativa estuvo marcada por el ridículo, haciéndole evidentemente preguntas sin ninguna trascendencia, sin ir al fondo del asunto mediante interrogantes redactadas por terceros que los diputados no sabían ni leer bien (Tal vez el Cartel intervino en ello).

El nivel del Cartel abarca a muchos peces gordos que aún no han sido detenidos y es ENORME, con muchas aristas.

Como queda dicho por el exministro, nos han estado vendiendo un poco de humo. Los noticieros hacían énfasis en que se trataba de personas individuales cuando estábamos en presencia de un ataque bien orquestado por grandes inversionistas, que ha tenido eco bien organizado en la Asamblea Legislativa.

La campaña para desinformar tenía como objetivo culpar a los ambientalistas del daño ecológico ocurrido en Crucitas, cuando era la misma Industrias Infinito la que estaba detrás de ello, y por tanto desacreditarlos. Además, ante el desorden o “desmadre” presentar proyectos de ley para permitir la explotación minera a cielo abierto y, por fin, liberar de responsabilidad a Oscar Arias de las ilegalidades que ocurrieron en todo este negociado.

Nos ocultaron el elefante de Crucitas. Estamos en presencia del CARTEL DE CRUCITAS. Un motivo más para dudar de la calidad de la información que recibimos.

La Primavera De La Pendemia

Macv Chávez

Vamos a ponernos masa y decir: septiembre ha llegado susurrándome al oído que hemos fracasado como país, cosa que me conduce a pensar: ¿realmente el peruano ha sabido meditar y contemplar la realidad de la vida sociocultural de su nación durante esta larga pendemia (show mundial que todavía tiene para ratos)?

Debo confesar que la realidad me va a indicar que solo un 3% seguirá siendo el grupo consciente. Un porcentaje que podría hacer mucho, pero que finalmente no hace nada, porque simplemente está cansado de contemplar tan miserable realidad; y digo miserable porque una persona consciente no va a manipular a otra para alcanzar sus fines, porque quien es consciente es libre, y quien es libre busca que las acciones de su vida se den en libertad, y la libertad implica que la otra persona también tenga la misma libertad de ser y hacer, para que sea su decisión personal la que le lleve a actuar, y no las órdenes de un patrón, guía o pastor, esos que finalmente son más de lo mismo: el jefe, dios, patrón, guía u otros que le ordena hacer -directa o indirectamente, debido a que hay gente que no ha aprendido a tomar decisiones por su propia cuenta (existencialmente), es decir, por convicción personal, porque solo saben hacerlo por convencimiento, cosa que sucede a diario en la vida de la masa, puesto que está acostumbrada a comprar las cosas para su vida por floro o publicidad, esa que llega desde el vendedor que viene con labia de orador hasta el presidente pinocho que para en el país de las maravillas, porque de cualquier cosa se puede robar, puesto que todo el mundo solo busca disfrutar el momento (una acción que se basa en una especie de Carpie Diem versión barrio), sencillamente porque no protesta, no razona, no medita; debido a que se deja guiar por lo que le dicen “los que saben”, desde “los profesionales”, “políticos” y “medios de comunicación”, personajes o entidades que solo buscan un interés en común: la prostitución del ser, porque solo les interesa cobrar su dinero por los servicios prestados, misma puta, porque es de este modo cómo la prensa, el cuarto poder, -el más importante según un pensador que en algún momento leí y que ahora no recuerdo, porque no me parece de vital importancia- pasa a ser una de las mayores rameras de la historia, porque la verdad se va a la mierda cuando se la manipula en vez de contemplarla y cuestionarla para buscar su belleza para accionar en pro de ella, y por ende, de nosotros, de todos por igual y sin distinción alguna.

Entonces, si comprendemos que la prensa es una ramera que cobra por sus servicios, debemos saber que lo que consumimos es una efímera información, irreal, realidad maquillada para manipular; o sea, una gran mentira, y por ende, un gran autoengaño, porque finalmente las putas nos muestran aquello con lo que queremos ser engañados, la idea de algo que no es por sí ni en sí mismo, simplemente porque eso es lo que sus parroquianos consumen. Por lo tanto, si queremos cambiar la realidad sociocultural de nuestro país, debemos dejar de consumir la información basura, la que nos limita el ser, es decir, la racionalidad, la capacidad de contemplar la realidad para analizar, aceptarla y cuestionarla; y para eso necesitamos comprender que las putas trabajan para sus cafichos y no para los feligreses, esos cojudos que asisten a su centro de trabajo para disfrutar de sus efímeros cariños, esos mismos que llegan a tener el poder gracias al “vox populi”, porque la gente que la consume es la que la promociona y la convierte en su Dios, al punto de que es incapaz de cuestionar la información que le brinda. Y, por ende, la prensa no es la única culpable de la mierda sociopolítica y sociocultural que vivimos en los últimos tiempos, porque si nos ponemos a contemplar estas dos grandes realidades vamos a descubrir que giran en un mismo círculo vicioso, donde el dueño del burdel es el que tiene el control sobre las putas, quienes sí o sí deben someter a los parroquianos con la idea de felicidad, esa que les brindan en el momento que las poseen, para que finalmente sean estos fieles los marqueteros o publicistas de los efímeros placeres con los que nos alimentan en la vida diaria de un yo escapista, porque la información que nos brinda la prensa solo son comunicados que sirven para escapar de la realidad, para adentrarse en una caverna de miseria de la que no salimos por andar de espalda a la luz, debido a que -como dirían los físicos cuánticos- “la realidad no existe hasta que se la observa. Y por eso me atrevo a decir que es evidente que vamos a tener miseria humana para largo y tendido, simplemente porque la masa, la mayoría de la población, es consumidora de los placeres que nos brinda la puta prensa, esa puta que está controlada por los cafichos del poder, esos dueños de los burdeles económicos que controlan al gobierno, a quien simplemente le pagan su comisión para que se haga de la vista gorda, tan igual como ellos lo hacen cuando al gobierno le toca robar, pagando de ese modo su comisión al gobierno de turno y su porcentaje a la puta prensa por los servicios prestados.

Por eso, desde esta perspectiva o pequeño análisis, podemos contemplar que existe un grave problema de consumo, tan grave como la comida chatarra, porque es así de dañina la televisión basura y la prensa prostituida, porque simplemente son medios de comunicación que contribuyen a la deformación del ser, porque solo se dedican a alimentar la miseria humana, es decir, a seguir en más de lo mismo: mostrando un desinterés por la realidad sociocultural y sociopolítica del país, debido a que no hemos comprendido de que son nuestras acciones miserables, esas que van cargadas de silencio, desinterés, olvido, del mirar para otro lado, para hacernos de la vista gorda, es decir, de una profunda complicidad ante tanta corrupción humana, esa que en alguna ocasión nos ha puesto en el ranking de los más ignorantes del mundo, como también de los más corruptos del planeta, cosa que debería darnos vergüenza, pero ¿cómo avergonzarnos de algo que no tenemos conciencia, de algo que desconocemos simplemente porque tenemos todavía una mentalidad paupérrima del ser y hacer? Por ende, creo que, si estamos pensando que el mundo necesita una revolución, esperemos que el mundo se dé cuenta de que la verdadera revolución de estos tiempos consiste en una reformación humana, para no seguir deformándonos como personas, con esa puta información que nos brindan y enseñan los grupos de poder, porque, de lo contrario, si seguimos en este mismo vivir, pronto podría venir una verdadera Pandemia y no la contaríamos, simplemente porque ni enterado estaríamos o simplemente porque no la contaríamos a falta del vivir, simple y sencillamente porque sería difícil sobrevivir siendo pobre y vulnerable, masa explotada y oprimida, cosa que ya lo hemos visto más de una vez durante estos meses de Pendemia Covid 2.0, y del cual salimos con los brazos cruzados ante tanto robo a la nación, sencillamente porque también haremos lo mismo en algún momento, mientras lo justificaremos con alguna frase de autoayuda, misma prensa nacional, porque el fin justifica los medios -corearían a Maquiavelo, mientras aplastan a algún reflejo del propio ser, solo que del lado opuesto: miserable oprimido y no miserable opresor.

Finalmente, creo que dejaré de ser masa para empezar a parir una nueva pregunta, una pregunta que indudablemente estará rondando en mi cabeza, buscando encontrar la respuesta, porque es una pregunta que busca encontrarse, saberse, porque es indispensable preguntarnos sí ¿aprenderemos algún día a ser personas, para dejar de ser animales racionales cargados de irracionalidad, con la finalidad de trascender como seres humanos, alcanzando el bien común sin la necesidad de oprimir la libertad del ser y quehacer?

¿Cuál es el negocio de INCOPESCA de cobrar por ver ballenas?

Vladimir de la Cruz

La Ballena está considerada como un animal marino, es un mamífero placentario, adaptado totalmente a la vida acuática. Son placentarios porque su cría en gestación se retiene, o son sostenidas, en el útero materno, por una placenta, durante el tiempo de gestación del embrión, donde es alimentado por la placenta, y permite el crecimiento dentro de la ballena madre.

La Ballena forma parte de los llamados cetáceos, entre los que se encuentran los cachalotes, las orcas, los delfines, las marsopas. En el orden de los llamados cetáceos hay unas 80 especies diferentes. De todos ellos solo cinco especies de delfines se sabe que viven en agua dulce, el resto son de agua salada, mares u océanos.

El nombre de cetáceo se atribuye al filósofo griego Aristóteles quien lo refirió a los animales marinos que tenían respiración pulmonar. Junto a la Ballena hay cetáceos con barba y hay cetáceos con dientes.

Se caracterizan entre otras cosas por su gran tamaño, siendo la más grande de ellas la Ballena Azul. Tienen una larga vida, arriba de los 60 años y pueden llegar a medir hasta unos 20 metros. Un pariente de los cetáceos es el hipopótamo, quizá por eso le encanta estar sumergido, aunque sea por poco tiempo, en el agua.

Como todos los seres vivos los cetáceos tienen sistemas de comunicación. Lo hacen moviendo los “labios” que tienen que les permite generar dos sonidos al mismo tiempo, que los especialistas clasifican como “canto”, con un sistema sensorial que se llama ecolocalización, por emisión de ondas sonoras.

Generalmente se puede pensar que este tipo de cetáceos son típicos de regiones lejanas a Costa Rica. Sin embargo, en las costas de Costa Rica, en ciertas épocas del año se pueden avistar fácilmente.

En Costa Rica son usuales los cetáceos llamados delfín manchado, el rotador, el común, el calderón menor, la orca, el calderón gris, el cachalote y el manatí, aunque pueden llegar a más de 40 tipos de cetáceos.

Las zonas donde más se pueden apreciar son la llamada Zona Económica Exclusiva del Pacífico de Costa Rica, en aguas oceánicas, y en las aguas costeras del Pacífico nacional, donde se concentran tres especies, el delfín nariz de botella o bufeo, el manchado y la ballena jorobada.

En los últimos años esta presencia de cetáceos, o de ballenas, especialmente ha sido muy importante para estimular las visitas turísticas a las regiones cercanas a donde se pueden ver estos cetáceos, contribuyendo también a estimular la educación, la educación ecológica y la educación biológica en general.

Los sitios de avistamiento, o de observación de ballenas, se han convertido en un polo de atracción turística regional y de viajes programados con ese fin en el mar. La costa Pacífica de Costa Rica es uno de los mejores lugares para estos avistamientos, y está considerada Costa Rica entre los mejores 10 lugares del mundo para estas observaciones. La más frecuentes de ver son las ballenas jorobadas, que se mueven en migración entre el norte y el sur del continente. También es frecuente ver las ballenas con sus crías.

Me ha tocado en varias ocasiones en la región de Guanacaste, acompañando a un hijo, en la pesca deportiva que le gusta, ver estas ballenas. En una ocasión vimos varias ballenas. Y, verdaderamente es una sensación extraordinaria la que se tiene al apreciar la maravilla de la naturaleza, del reino animal, y de estas extraordinarias ballenas, sobre todo cuando se quedan en un solo lugar, como si supieran que están posando para que se les aprecie o se les fotografíe o filme.

Ya las había visto hace muchos años en otra parte. Algunos de mis nietos, menores de 9 años, las han apreciado igualmente, lo que ha sido una experiencia de vida muy buena para ellos, por lo que aprenden de estos animales en videos y libros con los que se les refuerza su experiencia de vida.

Los capitanes de las embarcaciones muy rigurosamente se acercan hasta una distancia prudente que tienen regulada legalmente. Eso no impide que si se quiere nadar para tratar de oír los sonidos de las ballenas se pueda hacer, con las advertencias del Capitán de la nave. Yo no lo he hecho pero el hijo mío sí, y hasta ha grabado dentro del mar su acercamiento. En uno de esos viajes cuando mi hijo, buen nadador, se acercó lo más que pudo, entre la lancha y la ballena, para filmarla y tomarle fotos, le dije a mi nieto Julián, en ese momento de siete años, “lo que hace tu tata es muy peligroso, y la ballena lo puede golpear si da vuelta, o se mueve bruscamente”, y me contestó: “Abu, eso es lo que le gusta”, pero se puede morir en un accidente de ese tipo, le insistí, y me contestó que “moriría feliz”, a lo que no tuve respuesta ni otra pregunta, tan solo ver que todo estaba saliendo bien.

Es muy frecuente ver delfines y no pocos. Grandes tortugas también y, más raro aún, he visto, en tres ocasiones, tortugas grandes copulando a nivel de la superficie del mar.

Se pueden ver ballenas y delfines en el Parque Nacional Manuel Antonio que además se considera un hogar para estas ballenas, delfines y tortugas. En el Parque Nacional Ballena se pueden ver y apreciar las ballenas desde la playa. También se ven en la Península de Osa, considerada una de las más ricas regiones en diversidad biológica del mundo, en Golfo Dulce que es un lugar de apareamiento de ballenas, y en la Isla del Caño y en Bahía Drake.

Hay temporadas para el mejor avistamiento de ballenas del Pacífico desde la mitad de julio hasta la mitad de noviembre y desde mediados de diciembre hasta abril.

A propósito de estos avistamientos, y el flujo turístico que pueden provocar, el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) ha dispuesto cobrar 30 dólares a todos los turistas y operadores turísticos que hagan tours para ir a ver las ballenas, para lo cual hasta hay que sacar un carnet.

El INCOPESCA es la institución reguladora del aprovechamiento pesquero y de la captura de especies marinas. ¿Cuál aprovechamiento pesquero y captura de especies marinas hace? En sus barbas, en sus manos, con su posible complicidad, barcos pesqueros piratas extraen nuestra riqueza marítima, los domos de atún son brutalmente saqueados a ojos vista de INCOPESCA.

Que yo recuerde no hay una sola acción de este organismo preocupándose de cómo regular o vigilar este saqueo de nuestra riqueza marítima. ¿Habrá complicidad de esta institución en este saqueo? Esto es más importante que lo atienda INCOPESCA a que trace directrices de cobrar $30 dólares a turistas y operadores turísticos por ir a ver ballenas. Eso es un robo, un saqueo más, al bolsillo de los turistas, especialmente nacionales, y a sus escuálidos salarios que les quieren establecer, con las rebajas que se han impuesto, cuando con grandes esfuerzos pueden ir a este tipo de visitas.

En este sentido históricamente INCOPESCA no ha hecho nada, absolutamente nada, al menos públicamente conocido. Costa Rica con 1020 kilómetros de costa pacífica, y con poco más de 200 en la costa caribeña, con una proyección territorial marítima 10 veces más grande que el territorio nacional, es para que INCOPESCA, como instituto regulador de esta materia, hubiera impulsado y desarrollado políticas y acciones nacionales, desde hace mucho tiempo, desde su fundación, para efectivamente hacer un buen aprovechamiento de los recursos del mar, de haber impulsado nacionalmente, o del Estado en alianza con empresarios nacionales, una buena flota pesquera nacional, hubiera explotado racionalmente el mar, y no dejárselo a las empresas extranjeras, de distintas banderas, que llegan a nuestro mar territorial con la clara complacencia de esta Institución que nunca la he oído protestar ni quejarse de este saqueo. Quizá su regulación se limite a que traigan un poquillo del atún pescado a procesarlo en los esteros de Puntarenas para cumplir.

En la década de 1940, ante la crisis provocada por el impacto de la II Guerra Mundial, el Partido Comunista de Costa Rica, propuso una política para el suministro de alimentos del mar a la población…” Pescado a Peseta” (25 céntimos de la época) era la consigna. Más tarde, en la década de 1970, el diputado comunista, Arnoldo Ferreto Segura, preocupado por este asunto, impulsó una Ley reguladora de la actividad pesquera que se conoce con su nombre, la Ley Ferreto. No hay nada que se conozca similar de INCOPESCA preocupándose por el pueblo costarricense en políticas pesqueras.

Hasta ahorita se están preocupando por ver cómo le sacan más plata al pueblo que puede ir a turistear.

El avistamiento de ballenas NO le compete a INCOPESCA, ni a la Junta Directiva de esta institución, regularlo. Hoy quieren cobrar, esos directivos, por ir a ver ballenas. Mañana se les puede ocurrir cobrar por ir a ver los períodos de desove de los seis tipos de tortugas que llegan a Costa Rica a desovar, que quizá es más impresionante, que ir a ver las ballenas, por las miles de tortugas que vienen todos los años a nuestras costas a desovar, en el Atlántico entre marzo y noviembre, aunque suelen anidar entre abril y mayo, y las tortugas verde del Caribe que anidan entre marzo y octubre, de abril a junio, cuando es el desove de las tortugas baula, y de julio a octubre cuando se acercan a desovar las tortugas verdes.

O, en Ostional, de julio a noviembre, o en Tortuguero, a lo que debe su nombre…y así podría seguir mencionando situaciones por las cuales a algunos de los cerebros de INCOPESCA, se les pueden iluminar sus sesos, que por estar relacionados con la pesca, probablemente sean cerebros pequeños, como los de los peces, en relación al tamaño de sus cuerpos. Dicen los especialistas que el cerebro de los peces está también relacionado con sus hábitos alimenticios. En INCOPESCA el hábito alimenticio, como estamos viendo, es ver como se comen los $30 que quieren cobrarle a quienes quieran ir a ver ballenas.

El cerebro, la masa cerebral, de los peces se dice es un quinceavo de la masa cerebral de aves o mamíferos de un tamaño similar. Como todo cerebro está dividido en varias regiones. Una de esas regiones, en la parte frontal, es la parte olfativa. Esta parece ser la que han desarrollado los de INCOPESCA para oler donde sacan plata… de los turistas y de los costarricenses que quieren ir a ver ballenas.

Los de INCOPESCA huelen el dinero fácil… de los turistas, a quienes quieren extraérselo.

Por dicha la Junta Directiva de INCOPESCA o los funcionarios a quienes se les ocurrió cobrar los $30 por ir a ver ballenas no los han nombrado en Parques Nacionales, porque cobrarían por todo tipo de animales que se quieran avistar…

Si en el Reglamento para la Operación de Actividades Relacionadas con Cetáceos en Costa Rica, se obliga a los turistas y la tripulación de barcos a pagar por la observación de ballenas, es el momento para que se elimine esa norma reglamentaria, que probablemente no tenga asidero legal, de una LEY. Por Reglamento pareciera que no se pueden crear este tipo de exacciones económicas a la gente.

Con este tipo de medidas recaudatorias, o confiscatorias, no ayuda INCOPESCA a la reactivación económica del sector turístico, y menos a las condiciones gravosas de los ciudadanos, a quienes el gobierno está invitando constantemente a ir a turistear para favorecer y apoyar el sector turístico. Por el contrario, lo que es peor, es que tiende a ahuyentar a los turistas.

Es hora de que se elimine esa disposición, si está vigente, y no se siga robando de esa manera a la gente, a los ciudadanos y a los turistas parte de sus salarios o de sus ingresos.

El impacto turístico de quienes viene a avistar los cetáceos en Costa Rica es más importante que el cobro que a los turistas se les puede hacer. El avistamiento de cetáceos en Costa Rica representa la economía con mayor crecimiento de América en su ámbito turístico.

Si de cobrar se tratara, entonces, debería ser a favor del sector turístico y no de INCOPESCA, que nadie sabe para donde está bien justificado y destinado ese cobro. Y si de Parques Nacionales se trata, tampoco INCOPESCA administra los Parques Nacionales relacionados con el avistamiento de Ballenas. E, igualmente, en el Parque Marino Ballena, sería a Parques Nacionales los que le correspondería cobrar por avistar, pero no a INCOPESCA. No es de su competencia cobrar por ver ballenas. Pero, tampoco puede cobrar por el uso del mar o de las playas.