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Etiqueta: diplomacia

UNA rechaza rompimiento de relaciones diplomáticas con Cuba

Acuerdo tomado por el Consejo Universitario de la Universidad Nacional (UNA), según el artículo 2, inciso 2.9., de la sesión ordinaria 16-2026, celebrada el 9 de abril de 2026, que dice:

PRONUNCIAMIENTO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL ANTE EL ROMPIMIENTO DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS PLENAS ENTRE COSTA RICA Y CUBA.

La Universidad Nacional expresa su profundo rechazo a la decisión del Gobierno de Costa Rica de romper relaciones diplomáticas plenas con la República de Cuba y ordenar el retiro del personal acreditado en ambas embajadas; esta medida constituye una ruptura significativa en una relación histórica que se remonta al siglo XIX, cuando se establecieron los primeros vínculos culturales y económicos entre ambas naciones, incluyendo la creación de la primera colonia agrícola cubana en 1891, en La Mansión de Nicoya, bajo el liderazgo del mayor general Antonio Maceo.

A lo largo del siglo XX, estos lazos se consolidaron mediante relaciones diplomáticas formales desde 1907, pese a interrupciones como la de 1961, las relaciones fueron restablecidas plenamente en 2009 ante un nuevo contexto geopolítico. La actual decisión, justificada en la situación de derechos humanos en Cuba, requiere ser contextualizada considerando factores como el prolongado bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos, cuyo endurecimiento ha limitado gravemente el acceso a combustibles, alimentos y bienes esenciales.

Cuba es un país cuyo pueblo enfrenta, además de su situación política, una grave crisis humanitaria, marcada por profundas carencias en servicios de salud, condiciones higiénicas, acceso a suministros esenciales y alimentación, producto de presiones externas. En este contexto, la decisión no solo resulta desacertada, sino éticamente cuestionable, al debilitar los canales de cooperación, diálogo y apoyo internacional que son indispensables para aliviar el sufrimiento de la población, comprometiendo así los principios de solidaridad y responsabilidad internacional que históricamente han orientado la política exterior costarricense.

La Universidad Nacional, recordando los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y la Carta de la Organización de los Estados Americanos, en particular los relativos a la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de controversias y la promoción del respeto universal de los derechos humanos, reconoce que la situación de los derechos humanos constituye una preocupación legítima de la comunidad internacional y un principio fundamental de la política exterior costarricense. Al mismo tiempo, reafirma que el tratamiento de dichas preocupaciones debe realizarse mediante instrumentos diplomáticos, canales de diálogo y mecanismos de cooperación internacional, de conformidad con las prácticas del multilateralismo contemporáneo y el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados.

La diplomacia es una herramienta fundamental para promover cambios, apoyar procesos y acompañar transiciones en materia de derechos humanos. El cierre de una embajada limita los canales de cooperación, diálogo y apoyo internacional, lo cual afecta directamente los principios de solidaridad y responsabilidad internacional que han guiado históricamente la política exterior costarricense.

Además, preocupan las declaraciones públicas que acompañaron la medida, pues retoman retóricas propias de la Guerra Fría y trivializan un ámbito tan sensible como la política exterior, tradicionalmente caracterizada por la neutralidad, la solución pacífica de los conflictos, el multilateralismo y la diplomacia activa.

La Universidad Nacional reafirma que Costa Rica, como nación de vocación humanista y respetuosa de la autodeterminación de los pueblos, no puede renunciar a los principios que le han otorgado reconocimiento: defensa del derecho internacional, cooperación regional, promoción de la paz y compromiso con los derechos humanos.

En virtud de lo anterior, la Universidad Nacional insta a las autoridades nacionales a valorar la reactivación de canales diplomáticos y la utilización de foros multilaterales que faciliten el entendimiento, la cooperación y la resolución pacífica de diferencias. Asimismo, reafirma el papel de la cooperación académica, científica y cultural como instrumentos de diplomacia pública y del conocimiento, esenciales para fortalecer los vínculos entre naciones.

Renunciar al diálogo es renunciar a la posibilidad de incidir en la realidad, por ello, Costa Rica debe mantenerse fiel a su vocación histórica y demostrar que incluso en escenarios complejos, la diplomacia sigue siendo su herramienta más poderosa. La hermandad entre Costa Rica y Cuba, construida a lo largo de más de un siglo, merece ser honrada mediante políticas exteriores que privilegien la paz, la cooperación y los valores que han guiado nuestra historia nacional.

Los pueblos no son solo símbolos, discursos, ni escenarios en disputa, son seres humanos. Y a las personas no se les abandona en nombre de principios que, en la práctica, dejan de protegerlas.

Dr. Braulio Sánchez Ureña
Presidente

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Conferencia Episcopal llama a la paz y respalda mensaje del Papa León XIV

La Conferencia Episcopal de Costa Rica emitió un pronunciamiento público en el que expresa su respaldo al Papa León XIV y manifiesta preocupación por el contexto internacional actual, reiterando el llamado a la paz, la justicia y la fraternidad entre los pueblos.

Transcripción del texto de la Conferencia Episcopal de Costa Rica:

La Conferencia Episcopal de Costa Rica
A la Opinión Pública

Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica manifestamos nuestra plena comunión con el Santo Padre, el Papa León XIV y lamentamos con profunda preocupación las declaraciones dirigidas en su contra por parte del Presidente de los Estados Unidos de América Donald J. Trump, en las últimas horas.

Tal y como él mismo lo dijo a los periodistas durante el vuelo hacia Argelia, su servicio no responde a intereses políticos, sino a la proclamación del Evangelio, así como a la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos.

El Sucesor de Pedro, con toda la Iglesia, está llamado a servir a Dios, a la verdad y a la paz. En su insistencia vehemente por la paz no hay más interés que la justicia y el amor, especialmente hacia los miles de inocentes que siguen siendo las grandes víctimas en las guerras abiertas actualmente en el mundo.

Como enseña el magisterio de la Iglesia y han reiterado los pontífices a lo largo de la historia, la guerra, toda guerra, es siempre una derrota para la humanidad porque conlleva la destrucción de la fraternidad humana.

Unidos de nuestro corazón al Santo Padre, que recién el pasado sábado 11 de abril en la Vigilia por la Paz nos recordaba que “la verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, elevamos a Dios nuestra plegaria por la reconciliación de la familia humana:

“La guerra divide, la esperanza une, la prepotencia pisotea, el amor levanta, la idolatría ciega, el Dios vivo ilumina. Basta un poco de fe, una pizca de fe, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia. ‘Nada puede atarnos a un destino que ya está escrito’. ‘¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!’”. (Papa León XIV)

San José, lunes 13 de abril, 2026

Obispos de Costa Rica

Los límites del lenguaje diplomático

Eugenio Trejos Benavides
Exrector del TEC y exembajador en Honduras

El cierre de la embajada de Costa Rica en Cuba trasciende el ámbito estrictamente diplomático. Aunque la medida puede interpretarse como un acto de distanciamiento político frente al régimen cubano, su significado se amplía cuando se acompaña de expresiones como “limpiar al hemisferio de comunistas”, fórmula que desplaza la discusión desde la defensa de los derechos humanos hacia un registro de confrontación ideológica.

Un Estado democrático tiene plena legitimidad para cuestionar a regímenes autoritarios y denunciar violaciones a las libertades fundamentales. Sin embargo, esa legitimidad se debilita cuando la crítica deja de formularse en términos institucionales y adopta un lenguaje excluyente, que sustituye el análisis de conductas estatales por categorías ideológicas de antagonismo. En ese desplazamiento, el debate público corre el riesgo de apartarse de los principios que deberían orientar una política exterior fundada en el derecho internacional, la prudencia diplomática y la defensa coherente de los derechos humanos.

En el caso costarricense, esta situación adquiere una relevancia particular. La proyección internacional del país se ha sustentado históricamente en referencias al civilismo, la moderación y la solución pacífica de las controversias. Desde esa perspectiva, una decisión de esta naturaleza produce efectos que exceden la relación bilateral con Cuba. En el plano regional, puede incidir en la reconfiguración de alineamientos, debilitar el margen de Costa Rica como interlocutor moderado y dificultar espacios de cooperación en un contexto hemisférico ya marcado por fuertes polarizaciones. En el ámbito interno, puede favorecer una lectura crecientemente ideologizada de la política exterior, tradicionalmente concebida como una política de Estado.

La defensa de los derechos humanos exige firmeza, pero también prudencia discursiva. Cuando el lenguaje político se radicaliza, la diplomacia pierde capacidad de interlocución y la controversia pública se desplaza desde la deliberación institucional hacia la confrontación simbólica. Más que fortalecer la autoridad moral del Estado, ese giro puede debilitar la consistencia del mensaje que Costa Rica busca proyectar tanto dentro como fuera de sus fronteras.

Círculo Bolivariano Yamileth López ratifica hermandad entre Costa Rica y Cuba y rechaza ruptura de relaciones diplomáticas

El Círculo Bolivariano Yamileth López emitió un pronunciamiento en el que ratifica la hermandad histórica entre los pueblos de Costa Rica y Cuba, así como su solidaridad con el pueblo y el gobierno cubano.

El documento surge en el contexto del anuncio de ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países, el cual es calificado por la organización como un acto sin justificación diplomática y contrario a los principios de cooperación, igualdad soberana y no injerencia.

En el pronunciamiento se señala que la decisión representa un deterioro de las relaciones amistosas entre ambas naciones y una afectación a los lazos históricos construidos entre sus pueblos. Asimismo, se hace referencia a vínculos históricos que incluyen figuras como Antonio Maceo y José Martí, así como procesos compartidos en la historia regional.

El texto también plantea que esta medida forma parte de una serie de acciones que consideran contrarias a la soberanía nacional y a los principios democráticos.

Además, el documento expresa su rechazo a la decisión adoptada por el gobierno costarricense y la califica como un acto hostil hacia el pueblo cubano, al tiempo que manifiesta su solidaridad con el personal diplomático de la embajada de Cuba en Costa Rica.

El pronunciamiento concluye reafirmando la solidaridad con Cuba y haciendo un llamado a la unidad entre los pueblos de América Latina, así como al fin del bloqueo y otras medidas que afectan a la isla.

El documento fue emitido el 18 de marzo de 2026 en Costa Rica por el Círculo Bolivariano Yamileth López.

Al gobierno y al pueblo de Cuba. A mis compatriotas ciudadanos costarricenses

Dr. Alberto Salom Echeverría

En este momento en que se cierne sobre el pueblo y el gobierno de Cuba el peligro del intervencionismo extranjero, por parte del gobierno de los Estados Unidos, en mi calidad de ex diputado de la República de Costa Rica, ex rector de una universidad pública y como ciudadano, manifiesto que deploro la artera comunicación del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de mi país, del cierre unilateral de la Embajada de Costa Rica en Cuba.

Es evidente que, no existiendo ninguna razón para tal decisión, se advierte la actitud de sometimiento del gobierno de Costa Rica ante el gobierno de los Estados Unidos, en su prepotencia de querer atropellar la soberanía del pueblo y el gobierno de Cuba.

Esta actitud del gobierno saliente de Costa Rica está reñida con las mejores tradiciones pacifistas y solidarias del noble pueblo costarricense.

Desde que se establecieron las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la de Costa Rica, no ha habido un solo acto del gobierno cubano que justifique la decisión tomada por el gobierno de Costa Rica y comunicada recientemente por la cancillería.

Espero con sinceridad que un nuevo o una nueva gobernante de espíritu democrático sepa rectificar este acto de vesania y servilismo por parte de la actual administración.

Mauricio Ramírez Núñez advierte sobre riesgos para la política exterior de Costa Rica ante el cambio del orden internacional

Mauricio Ramírez

El académico y analista internacional Mauricio Ramírez Núñez afirmó que el mundo atraviesa un cambio histórico marcado por la transformación del orden internacional y el surgimiento de una nueva realidad multipolar.

Según expuso, el escenario global actual refleja el fin de un modelo en el que una sola potencia definía las reglas del sistema internacional.

En ese contexto, Ramírez señaló su preocupación por el rumbo que podría tomar la política exterior de Costa Rica. A su juicio, hechos recientes hacen pensar que existe una estrategia orientada a deteriorar o incluso romper las relaciones entre Costa Rica y la República Popular China.

El analista advirtió que una decisión en esa dirección constituiría un error histórico. En su exposición indicó que apartarse de una relación estratégica con una potencia relevante en el actual contexto mundial sería comparable a que un país, durante la revolución industrial, hubiera decidido darle la espalda a quienes lideraban el desarrollo económico y tecnológico de ese momento.

Ramírez sostuvo que una política de ese tipo no respondería a una estrategia geopolítica adecuada, sino a lo que calificó como “miopía geopolítica”, e incluso “analfabetismo geopolítico y servilismo”.

El académico recordó que la política exterior costarricense se ha caracterizado históricamente por principios como la independencia, el equilibrio y la neutralidad, lo que ha permitido al país mantener relaciones con diversos actores internacionales sin subordinación a ninguna potencia.

En ese sentido, planteó que Costa Rica debe relacionarse con todos los países, pero sin “arrodillarse ante alguien”.

Según Ramírez Núñez, actualmente parecería existir disposición a sacrificar relaciones estratégicas con el fin de complacer intereses de terceros países, particularmente de potencias ubicadas en el norte.

El analista advirtió que un país pequeño no puede permitirse ese tipo de decisiones, especialmente en un escenario internacional cada vez más multipolar.

A su criterio, la defensa de la soberanía en este nuevo contexto global requiere inteligencia y pragmatismo en la política exterior, y no subordinación.

Por ello, sostuvo que Costa Rica debería retomar su tradición diplomática basada en el equilibrio, la visión estratégica y la independencia en la conducción de sus relaciones internacionales.

Finalmente, Ramírez Núñez señaló que cuando un gobierno renuncia a su soberanía y se subordina a una potencia extranjera, no está defendiendo los intereses nacionales, sino comprometiendo el futuro del país.

Carta abierta a claudia Sheinbaum, presidenta de México

Esta breve carta es en desagravio al pueblo que usted tan dignamente representa, y que es fraternalmente querido por lo mejor del pueblo costarricense.

Es nuestro deseo expresarle que rechazamos enérgicamente las impropias, inmerecidas, calumniosas e incorrectas apreciaciones de la señora presidenta electa de Costa Rica (Laura Fernández) sobre los hermanos mexicanos. Pueblo al que admiramos y nos unen estrechos lazos de hermandad, que se han cimentado a través de los años, desde la gloriosa época prehispánica, la conquista, la colonia y la era contemporánea.

Señora presidenta, si seguramente usted y sus compatriotas habrían sentido estupor ante la ligereza y ausencia de equilibrio exhibido por nuestra funcionaria ministra de la Presidencia y futura mandataria del Poder Ejecutivo, para los costarricenses más nobles, ha sido causa de severa vergüenza; la pena nos embarga pues no es cualquier persona la que ha difamado a la República de México.

 Por ello, sepa usted señora presidenta, que los que conocemos sobre su trayectoria personal, profesional y política, le guardamos un inmenso respeto, y la valoramos como ejemplar y digna representante de lo mejor de su nación y de toda Latinoamérica. Aquí en Costa Rica, reiteramos, le tenemos genuino cariño y admiración.

Freddy Pacheco León
Ciudadano costarricense
6 de marzo del 2026.

Lo táctico y lo estratégico

José A. Amesty Rivera

En una revisión de fuentes sobre lo acontecido el 3 de enero de 2026 en Venezuela, a estas alturas de la situación, podemos mencionar que, en el orden táctico militar, tenemos una actuación no muy favorable por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. No entraremos en detalle, pero, hubo fallas que hay que corregir, situaciones que prever, las investigaciones revelarán elementos que nos ayudarán ante una nueva acción militar hostil. Fue un duro golpe, pero el país siguió adelante.

En lo estratégico, creemos que vamos ganando la batalla. Enumeramos algunos elementos en esta lucha estratégica.

Los EEUU pensaron que, al atacarnos, agredirnos, dar de baja a algunos militares venezolanos y cubanos, destruir algunos recintos importantes para el pueblo venezolano, secuestrar al presidente y su esposa, íbamos a doblegarnos, que nuestra moral se iba abajo, pero… ¿qué sucedió?

  1. Levantamos nuestros muertos, les dimos sepultura, el gobierno reconoció el valor de los caídos y seguimos adelante.
  2. El gobierno que tampoco se rindió prosiguió, como si nada hubiera ocurrido, nombró su nueva Asamblea Nacional. Otros poderes del Estado siguieron, como lo señala la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, su vida política, jurídica, social, económica en avance.
  3. Al quedar el gobierno bolivariano sin presidente, la vicepresidencia en ejercicio, quedó como presidenta encargada.
  4. La presidencia encargada siguió con las prerrogativas como jefe de Estado, trabajando en áreas de entrega de viviendas, infraestructura vial, en agua, salud, educación. Trabajando para el pueblo, con el dolor de la perdida, pero con la seguridad que la esperanza está viva.
  5. En el área de la diplomacia revolucionaria, a lo interno, excarceló a varios ciudadanos; a lo externo, facilitó la defensa al presidente Maduro y su esposa, de abogados pertinentes para estos casos. Por cierto, el presidente, con valentía y haciendo una lectura geopolítica, está dando su batalla en las fauces del imperio.
  6. Lo último en esta fase de la diplomacia, es que se recibirán delegaciones diplomáticas de EEUU, que serían el inicio de un proceso exploratorio de carácter diplomático, orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países. Así mismo, se harán evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática. De igual manera, una delegación de diplomáticos venezolanos viajará a Estados Unidos para cumplir las labores correspondientes.
  7. En el campo económico, Venezuela seguirá honrando los contratos económicos entre PDVSA y Chevron, al seguir despachando “oíl” en cargueros de la empresa hacia EEUU.

En este sentido, la estrategia la vamos ganando. EEUU no pensó en las consecuencias reales que su aventura bélica le causaría, interna y externamente, a su imagen y gobierno.

No obstante, los acontecimientos siguen en pleno desarrollo. ¡Venezuela sigue adelante!

Organizaciones canadienses llaman al gobierno de Canadá a actuar ante ataques ilegales de EE. UU. en América Latina y el Caribe

Dos importantes redes de la sociedad civil canadiense —el Grupo de Orientación de Políticas para las Américas (GOPA) y la Coalición Common Frontiers— remitieron una carta oficial a tres altas autoridades del Gobierno de Canadá:

  • Anita Anand, ministra de Asuntos Exteriores

  • Maninder Sidhu, ministro de Comercio Internacional

  • David J. McGuinty, ministro de Defensa Nacional

La comunicación, fechada 13 de noviembre de 2025, expresa una grave alarma ante lo que describen como una escalada de ataques aéreos ilegales y letales realizados por fuerzas estadounidenses contra embarcaciones civiles en Venezuela, Trinidad y Tobago, Colombia, República Dominicana y México.

Señalan ejecuciones extrajudiciales y violaciones al derecho internacional

Las organizaciones destacan que, entre septiembre y principios de noviembre de 2025, se han documentado al menos 19 bombardeos, con decenas de víctimas civiles. Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y otros expertos coinciden en que estos hechos constituyen ejecuciones extrajudiciales y contravienen normas esenciales del derecho internacional.

Además, subrayan su preocupación por la ampliación de facultades del Gobierno de EE. UU. para el uso de fuerza letal contra supuestos “narcoterroristas”, sin pruebas ni controles, lo cual incrementa el riesgo de abusos y de un trato militarizado de la región.

¿Puede Canadá estar siendo cómplice?

El comunicado cuestiona el rol canadiense en la Operación CARIBBE, mediante la cual buques y aeronaves de Canadá suministran información de vigilancia a EE. UU. para sus operaciones marítimas. Argumentan que, dada la conducta actual del Gobierno estadounidense, esta colaboración podría implicar complicidad involuntaria en acciones ilegales.

Asimismo, advierten que tecnología militar canadiense pudo haber sido utilizada en al menos dos ataques recientes, según investigaciones de Project Ploughshares. Se señala también una laguna normativa que permite transferir equipo militar a EE. UU. sin los controles de exportación requeridos por el Tratado sobre el Comercio de Armas.

La región se pronuncia: la paz está en riesgo

El documento recoge reacciones de jefas y jefes de Estado de México, Brasil y Colombia, quienes han manifestado públicamente su rechazo a la posibilidad de una intervención militar estadounidense directa en la región. También recuerdan la vigencia de la declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada por CELAC en 2014.

Las solicitudes concretas

GOPA y Common Frontiers piden al Gobierno de Canadá:

  1. Condenar públicamente los ataques ilegales de EE. UU. y exigir su cese inmediato.

  2. Promover la paz y la seguridad regional, apoyando esfuerzos internacionales que presionen por respeto a la soberanía y al estado de derecho.

  3. Suspender la participación de Canadá en la Operación CARIBBE, para evitar riesgo de complicidad en ejecuciones extrajudiciales.

  4. Cerrar lagunas regulatorias que permiten exportar armas a EE. UU. sin controles de derechos humanos, en cumplimiento del Tratado sobre el Comercio de Armas.

La carta concluye expresando disposición a dialogar directamente con las autoridades canadienses.

Descargue el documento original

El texto íntegro del pronunciamiento, con todas sus fuentes y referencias, puede descargarse aquí:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/11/Organizaciones-canadienses-llamada-a-accion.pdf

Un pacto de honor por la vida y la paz, en conjunto con todos los países centroamericanos

Alberto Salom Echeverría

Con humildad, como simple ciudadano presento una propuesta a la totalidad de las candidatas y candidatos a la presidencia de la República.

Se trata de una propuesta para actuar mancomunadamente frente al cambio climático y por la paz regional.

En tiempos electorales, los discursos suelen concentrarse en lo urgente: la seguridad, la economía, los servicios públicos. Pero también es el momento para pensar en lo trascendental. Y pocas causas hoy son tan universales, inaplazables y críticas como el combate al cambio climático.

Centroamérica es una de las regiones más vulnerables del planeta ante esta amenaza. Los desastres naturales, cada vez más intensos y frecuentes, afectan nuestra agricultura, desplazan comunidades, deterioran nuestra infraestructura y empujan a miles a migrar. No es una amenaza futura: ya es una realidad.

Por eso, propongo que quien gane la presidencia en las próximas elecciones de febrero 2026, asuma desde el primer día un compromiso visionario: convocar a una conferencia de presidentes centroamericanos para firmar un Pacto de Honor entre nuestros conciudadanos y el mundo.

Un liderazgo que convoque

La propuesta es clara. Que Costa Rica, al asumir el nuevo gobierno, convoque inmediatamente a los mandatarios de la región para construir un bloque centroamericano unido frente al cambio climático y por la paz. No se trata de una alianza política ni económica. Se trata de una declaración conjunta de responsabilidad y visión de futuro.

Primer compromiso: Carbono neutralidad para el 2036

Propongo que este pacto incluya como meta común alcanzar la carbono neutralidad en el año 2036; diez años trabajando como región más allá de las diferencia ideológicas o nacionales. Es tiempo suficiente. Algunos países ya han dado pasos firmes, pero necesitamos cooperación regional, financiamiento conjunto, intercambio tecnológico y una sola voz en la escena internacional.

Que Centroamérica pase de ser una víctima del cambio climático, a convertirse en un bloque líder y propositivo.

Segundo compromiso: ¡Nunca más aceptar la guerra entre hermanos!

El segundo eje de este pacto debe ser una declaración firme y permanente: la guerra no será nunca más un camino aceptable para resolver conflictos entre nuestras naciones. Lucharemos además porque en el mundo tampoco lo sea. Se trata de decir un “no a la primera bala”.

En Centroamérica ya lo hicimos una vez, cuando firmamos los acuerdos de paz en los años 80. Hoy podemos renovar ese compromiso histórico y reafirmar a Centroamérica como una región que defiende el diálogo, la diplomacia y la solución pacífica de los conflictos entre pueblos y naciones.

Una región con propósito compartido

En futuras entregas propondré otros compromisos concretos que podrían fortalecer este pacto regional: una red centroamericana de energía limpia, educación ambiental común, protección compartida de la biodiversidad y cooperación en prevención de desastres naturales.

Pero lo fundamental hoy es esto: necesitamos una visión de futuro común.

Centroamérica puede hablar con una sola voz. Costa Rica puede liderar, como lo hizo una vez en el pasado, no desde la arrogancia, sino desde el sentido de responsabilidad ante nuestros retos comunes. No con discursos solamente, sino con acciones; no en solitario, sino en alianza, donde somos más fuertes y todos ganamos.

¡Un Pacto de Honor Centroamericano no es una utopía: es una necesidad…y podría convertirse en el mayor legado de nuestra generación en este tercer decenio del siglo XXI!