Ir al contenido principal

Etiqueta: Partido Vanguardia Popular

Los pueblos del mundo dicen no al bloqueo contra Cuba

Trino Barrantes Araya
camilosantamaría775@gmail.com
Secretario general del PVP-PCCR

¡Saludes pueblo de Cuba!

Camaradas, compañeros, pueblo de Cuba, señor Miguel Díaz-Canel, desde Costa Rica, en especial desde el Partido Vanguardia Popular-Partido Comunista de Costa Rica y de lo más profundo de internacionalismo proletario, reciba nuestro voto de confianza y apoyo “martiano”.

Un mes después del triunfo de la Revolución Cubana -1 de enero de 1959-, del triunfo de la insurrección popular que liberó a Cuba de la dictadura de Fulgencio Batista; inmediatamente el gobierno gringo, con sus vicios y desplantes de hegemón, estableció los mecanismo para bloquear la arteria económica más importante de nuestra hermana república de Cuba, sí, bloqueó la cuota azucarera.

El camino de este genocida bloqueo, inició así su larga caminata de perversidades contra un pueblo que reclamaba para sí, únicamente justicia, autodeterminación, soberanía y paz.

Bloqueo económico, comercial y financiero, hoy energético. Aunque este tipo de bloqueo no es nuevo. En agosto de 1959 la American Foreingn Power Company cancelaba a favor de Cuba, millones de dólares, en respuesta asimétrica a la reducción de tarifas impuestas por el nuevo gobierno revolucionario.

Aunado a esas primeras medidas, la administración de los Estados Unidos de América-USA-EE.UU, le suspendió a la isla la venta de helicópteros, aviones, además, las transnacionales del petróleo, a saber Texaco, Esso, Shell suspendieron el suministro de petróleo y ya para 1960, quedaban prohibidas todas las ventas de los EE.UU hacia Cuba.

El comercio cubano-estadounidense se detiene y por primera vez los gringos rompen relaciones diplomáticas y consulares con el gobierno revolucionario. Esta medida se materializará más tarde el 31 de enero de 1962, cuando en la reunión de Punta del Este, en la VIII Reunión de ministros de RR.EE, se expulsa a Cuba de dicha instancia internacional.

Solo a 3 años de ese perverso bloqueo, se aúna otra brutal medida antihumanitaria. Los EE.UU prohíben el ingreso de medicinas y alimentos a nuestra hermana isla. La danza diabólica del hegemón estrechaba así, cada vez más, el cerco para matar a Cuba.

Pero digámoslo,, esas son las medidas coercitivas más visibles; porque en los siguientes quinquenios, la enmiendas dirigidas a estrangular y estrechar cada vez más la soberanía, la independencia y la autodeterminación de Cuba tiñen de maldad el mapa de América:

  • La Enmienda Pepper

  • La Enmienda Mack

  • La Enmienda Smith

  • La Ley Torricelli

  • La Ley Helms-Burton

  • Ley Parodi, solamente para citar algunas

El sitio a Cuba, los mecanismos de extraterritorialidad van ampliando cada vez más el tejido intervencionista. Así mismo, cada vez serán más violentas las medidas para abortar la Revolución Cubana.

El bloqueo a los medios de comunicación, la negación y límites para viajar a Cuba, el impedimento de enviar divisas, y tantas otras medidas coercitivas, adivinan el rostro del mal del imperio yanqui en este tema.

Pero la perversidad del hegemón no se queda ahí. Ahora ensaya otros métodos inhumanos para asfixiar este digno proceso. Suspensión de productos químicos, restricción a la maquinaria agrícola, clausura de repuestos, guerra bacteriológica, envenenamiento de abejas, ganado y la caña de azúcar, contaminación a otros cientos de productos alimenticios, corte violento de suministros para al industria azucarera y la producción de ron, negación al ingreso de medicinas e implementos médicos. En fin, el abanico de esas injusticias llenaría muchos récord de los libros Guines.

Las afectaciones y los daños ocasionados por el bloqueo superan cualquier cifra imaginaria del cálculo estadístico.

Pero Cuba resiste, Cuba sigue de pie. Su moral revolucionaria, democrática y popular no ha podido ser doblegada, aún bajo el asedio del costo de esos datos económicos escalofriantes. Su brutal aislamiento puede medirse en sumas millonarias de dólares, como el costo de sus pérdidas por esas irrazonables medidas coercitivas. Pero el pueblo cubano, su ejército, su gobierno y las instituciones siguen de pie, siguen adelante.

Este 28 de octubre en el seno de la Asamblea General de la ONU vuelve a estar como tema central la votación a favor del levantamiento del bloqueo. Recordemos que, durante los últimos 33 años consecutivos, la votación contra esa medida ahistórica e irracional se ha votado favorablemente para Cuba.

Esperamos que la representación del actual gobierno de Laura Fernández sepa, en esta oportunidad honrar la memoria de Juanito Mora y que los demás países de este continente sigan el ejemplo moral de sus próceres.

¡Viva Cuba libre y soberana!
¡Abajo el bloqueo!

Memoria, resistencia. “Si nos olvidamos, nos ganan”

Por Lenin Chacón Vargas

Aquel memorable 6 de enero de 1973 amaneció con un aire denso sobre el Cementerio Obrero de San José. No era una fecha cualquiera. Se cumplían veinticinco años de uno de los crímenes más execrables de nuestra historia: el asesinato de los mártires del Codo del Diablo. Federico Picado, Tobías Vaglio, Lucio Ibarra, Octavio Sáenz, Narciso Sotomayor y Álvaro Aguilar. Seis nombres que quisieron borrar con sangre, pero que el pueblo trabajador grabó en su memoria.

Aquella mañana, un grupo de obreros, de hombres y mujeres militantes de Vanguardia Popular, con niñas y niños familiares, se congregaron frente al mausoleo de la Confederación de Trabajadores de Costa Rica, (C.T.C.R.) con una estructura escalonada de cinco niveles que se levanta imponente en el cementerio obrero, para rendir homenaje a los caídos. Y en primera línea, custodiadas por aquella marea humana de luchadores, dos niñas pequeñas encabezaban el acto solemne. Una de ellas es Yalena de la Cruz Figueroa. La otra, una pequeña cuya identidad se pierde en el tiempo, pero cuya presencia allí, en ese momento, tiene un peso simbólico que estremece. Ellas representaban el futuro por el que aquellos hombres y mujeres habían entregado todo. Ellas eran la prueba viviente de que la lucha continuaba.

La fotografía que comparto, con sus bordes ajados por el tiempo y papel periódico viejo que solo da la memoria, es mucho más que un documento familiar. Es un tesoro histórico. Es la prueba de que existimos, de que luchamos, de que resistimos. Cada vez que la veo, siento que el pasado me habla al oído con esa voz ronca de los que ya no están, pero cuya presencia se niega a desaparecer. Allí están, frente al mausoleo, un grupo de hombres y mujeres que escribieron con sudor, sangre y convicción algunas de las páginas más dignas del movimiento popular costarricense. Y en el centro de esa gesta, como una imagen que condensa todas las esperanzas y todas las contradicciones, esas dos niñas; no eran un adorno: eran el símbolo de que la semilla plantada por los mártires germinaba en las nuevas generaciones.

Recuerdo el ambiente en el cementerio aquel enero de 1973. La solemnidad del momento, el silencio respetuoso de los presentes, las palabras pronunciadas con voz firme y emocionada. Recuerdo las coronas de flores, los cantos, los puños en alto. Y recuerdo, sobre todo, la sensación de estar participando en algo mucho más grande que nosotros mismos. La lucha por la justicia social no es una tarea de un día ni de una generación. Es una carrera de relevos en la que cada uno aporta su esfuerzo, su sudor, su inteligencia y, a veces, su vida. Aquellos mártires del 48 habían entregado lo más preciado. Nosotros, los que vinimos después, teníamos la obligación de honrar su memoria y de continuar su obra. Y eso es lo que hicimos y hacemos con todas nuestras fuerzas y con todas nuestras limitaciones.

En la fotografía, de izquierda a derecha, los rostros se suceden como las páginas de un libro de historia. Allí está María Alfaro, abuelita de Rocío Alfaro, una mujer que seguramente cargaba sobre sus hombros el peso de muchas luchas y el cuidado de muchas generaciones. A su lado, un hombre cuya identidad no logro recordar con precisión, pero cuya presencia en ese grupo habla de una militancia anónima, de esos cientos de trabajadores que sostuvieron con su esfuerzo cotidiano la estructura del Partido. Luego, la figura inconfundible de Gonzalo Sierra Castillo, legendario comunista y dirigente sindical y campesino; su nombre solo basta para evocar una época entera de luchas bananeras, de huelgas en las plantaciones, de organización de los trabajadores del campo y de la ciudad. Sierra Castillo fue fundador y secretario general de la emblemática Confederación General de Trabajadores, la CGT, en los años 50 de dura clandestinidad y represión política y sindical, y su vida es un testimonio de coherencia y entrega; ¡cuántas historias guardo de él, de sus palabras encendidas, de su capacidad para mover a las masas con la sola fuerza de su convicción! Su recuerdo es inseparable de las gestas más importantes del movimiento obrero costarricense junto a Carlos Luis Fallas y Álvaro Montero Vega, líderes del movimiento sindical de obreros bananeros. No puedo dejar de recordar a Gonzalo Sierra -Sierrita como le decíamos en el Partido- aquel primero de mayo de 1962 en la tribuna y con su cabeza sangrando por una piedra que lanzaron los agresores del Movimientos Costa Rica Libre, grupo fascista de aquellos tiempos; aún herido, terminó su discurso y corrimos hacia él para darle abrazo y cerciorarnos de que la herida no fuera de gravedad; aun así, se le llevó para darle la correspondiente atención médica, mientras nos dispersamos bajo la lluvia de piedras y palos de los fascistas. Ahí nació nuestro Juramento de que nunca más nos volverían a agarrar de sorpresa ni permitiríamos que nos volvieran a agredir sin una respuesta contundente de nuestra parte, como ocurrió el primero de mayo de1963 en las celebraciones del día del trabajador frente al Correo y la estatua de Juan Rafael Mora Porras.

Al lado de Sierrita, con esos anteojos de intelectual comprometido, está Francisco Gamboa. Su figura representa esa fusión indisoluble entre pensamiento y acción que caracterizó a los dirigentes comunistas de su generación. Gamboa no solo leía y escribía; también organizaba, movilizaba, arriesgaba. Luego, vemos a Elmer Soto, cuyo nombre resuena en los anales de la lucha obrera sindical; y, a su izquierda, la insigne militante de los barrios del sur, Pamela, quien siempre nos acompañaba a las luchas juveniles de la época. Más atrás, en esa segunda fila que la fotografía captura con cierta penumbra, se adivinan las figuras del linotipista obrero de la Imprenta Elena y de un zapatero de Cristo Rey. El linotipista: ese trabajador de la palabra impresa. El zapatero de Cristo Rey, un barrio de trabajadores, un hombre que cosía zapatos y que en su taller humilde discutía política y organizaba a sus vecinos: Leymer, cuyo nombre propio se ha perdido pero cuya presencia en ese grupo testifica que él siempre estaba en la primera línea. Y Edwin Calderón, el abuelito-padre de Yalena; él está allí como siempre, en los actos de calle que se organizaban; con él me identificaba plenamente y cumplía muchas tareas. Edwin no fue un espectador; fue parte de esa dirigencia que sostuvo el acto, que organizó el homenaje, que mantuvo viva la memoria de los caídos. Y más a la derecha, completando el grupo, vemos a Manuel Moscoa y a Eliécer Sánchez -el Tigre, como le llamábamos-, cuyos nombres se suman a esta constelación de luchadores.

Todos ellos, en su conjunto, representan el músculo trabajador de una Costa Rica que muchas veces se empeña en olvidar sus raíces. Pero la fotografía está ahí para recordarnos que la historia no la hacen solo los grandes personajes de los libros oficiales. La hacen también los linotipistas, los zapateros, los campesinos, las amas de casa, los sindicalistas, los intelectuales comprometidos. La hacen esos hombres y mujeres que un día decidieron que la dignidad no se negocia y que la solidaridad es la ternura de los pueblos.

El acto en el Cementerio Obrero, frente al mausoleo de la C.T.C. R, fue mucho más que una ceremonia. Fue un acto de resistencia. En una época en la que el movimiento popular era perseguido, en la que las ideas de izquierda eran estigmatizadas y criminalizadas, reunirse para honrar a los mártires del Codo del Diablo era un gesto de valentía y una afirmación de soberanía popular. El Partido Vanguardia Popular, junto a otras organizaciones sindicales y campesinas, mantenía encendida la llama de la memoria hasta el día de hoy. Y en el centro de ese acto, como una imagen que condensa todas las esperanzas y todas las contradicciones, estaban esas dos niñas que encabezaban el homenaje: no eran un adorno sino el símbolo de que la lucha continuaba, de que la utopía seguía viva, de que la semilla plantada por los mártires germinaba en las nuevas generaciones.

Hoy, cuando miro esta fotografía restaurada, cuando recuerdo esos rostros queridos, esos rostros de compañeros y compañeras que ya no están, siento una mezcla de nostalgia y de orgullo. Nostalgia por los tiempos vividos, por las luchas compartidas, por las esperanzas que nos animaban. Orgullo por haber formado parte de esa gesta, por haber conocido a esos hombres y mujeres, por haber aprendido de ellos el valor de la solidaridad y la importancia de no claudicar nunca. La restauración de la imagen, ese trabajo paciente de limpiar las arrugas del papel, de aclarar las sombras, de devolverle la nitidez a los rostros, es una metáfora de lo que debemos hacer con nuestra memoria histórica. No se trata de alterar la realidad, de inventar lo que no fue, de embellecer el pasado para hacerlo más digerible. Se trata de limpiar el polvo del olvido, de iluminar las zonas oscuras, de permitir que las nuevas generaciones puedan ver con claridad lo que sus abuelos y abuelas hicieron por ellos. La fotografía no es solo un documento familiar. Es un documento histórico. Es la prueba de que existimos, de que luchamos, de que resistimos. Es la prueba de que la clase trabajadora costarricense tiene una historia digna de ser contada y honrada.

Bien podemos afirmar que la Costa Rica de hoy se construyó sobre las luchas de hombres y mujeres que no se resignaron a la injusticia. Se construyó sobre la sangre de los mártires del Codo del Diablo y sobre el sudor de los trabajadores del campo y de la ciudad.

Las niñas de la fotografía crecieron. La vida siguió su curso, con sus alegrías y sus dolores, con sus triunfos y sus derrotas. Pero aquel momento quedó grabado para siempre. El mausoleo de la C.T.C.R. sigue en pie en el Cementerio Obrero, Los nombres de los mártires del Codo del Diablo siguen resonando en los actos conmemorativos, y hoy tengo la certeza de que sus nombres y ejemplo viven en el corazón de miles de costarricenses y jóvenes, y que la lucha continúa. De hecho, nuevas generaciones de jóvenes junto a veteranos luchadores nos reunimos todos los años -el 18 de diciembre- para recordarles y rendirles el homenaje que siempre merecen, recordando que la lucha continua por la dignidad, la solidaridad, la justicia social, la democracia, las libertades republicanas y la soberanía popular Esos principios no caducan: son la brújula que nos orienta en medio de las tormentas de la historia, y hoy más que nunca frente a un Gobierno autoritario que pretende imponer un régimen dictatorial.

Al escribir estas memorias, al reconstruir estos recuerdos, siento que cumplo con un deber. El deber de transmitir a las nuevas generaciones la verdad de lo que fuimos y de lo que seguimos siendo. El deber de decirles que la Costa Rica de hoy, con sus contradicciones y sus desigualdades, no surgió de la nada. Se construyó sobre las luchas de hombres y mujeres que no se resignaron a la injusticia. Se construyó sobre la sangre de los mártires del Codo del Diablo y sobre el sudor de los trabajadores del campo y de la ciudad. Se construyó sobre la convicción patriótica de que otro mundo es posible. Esa convicción sigue viva. La utopía sigue viva. Y mientras haya memoria, mientras haya lucha, mientras haya esperanza, la llama de aquellos hombres y mujeres seguirá iluminando el camino.

Aquella fotografía en blanco y negro, con rostros queridos y su mausoleo imponente, es mucho más que un recuerdo. Es un legado. Es una herencia que recibo con humildad y que procuro transmitir con pasión. Es la prueba de que la vida vale la pena cuando se vive al servicio de los demás. Es la prueba de que la historia la escriben los pueblos cuando se atreven a soñar y a luchar. Es la prueba de que, a pesar de todo, la dignidad humana es indestructible. Por eso la guardo con celo. Por eso la comparto con orgullo. Por eso la defiendo con firmeza. Porque en ella están mis raíces, mi historia, mi gente. Y porque en ella está, también, el futuro que queremos construir. La memoria es un arma de liberación. La memoria es un acto de amor. La memoria es la victoria sobre el olvido. Y nosotros, los que tenemos la dicha de recordar, tenemos la responsabilidad de contarlo. Para que otros sepan. Para que otros luchen. Para que otros sueñen.

La historia oficial ha intentado borrar la verdad sobre el Codo del Diablo, sobre el Pacto de Ochomogo, sobre la traición de Figueres y Benjamín Núñez. Han mutilado páginas de la Cartilla Histórica. Han deformado los hechos. Han presentado a los vencidos como verdugos y a los verdugos como héroes. Pero la verdad se abre paso. La verdad está en esta fotografía. La verdad está en los nombres de los mártires. La verdad está en la memoria del pueblo trabajador. ¡Basta de medias verdades! Exigimos que se publique la historia completa, la de los vencidos y la de los vencedores. Las nuevas generaciones tienen derecho a saber que la «historia oficial» se construyó sobre la exclusión y el engaño. Tienen derecho a saber que el Pacto de Ochomogo fue un pacto por la paz, respeto a las garantías sociales, respeto a la vida, al derecho ajeno, negociado y acordado entre Manuel Mora Valverde, Carlos Luis Fallas (Calufa), José Figueres Ferrer y el presbítero Benjamín Núñez. Tienen derecho a saber que Figueres firmó y luego traicionó. Tienen derecho a saber que apenas un mes después de tomar el poder, tiró estos acuerdos a la basura y desató la respuesta de sangre: el crimen del Codo del Diablo, la persecución, la cárcel, centenares de presos políticos, el exilio de Manuel Mora, de Carmen Lyra y de centenares más.

No olvidaré la imagen de aquellos hombres y mujeres en el Cementerio Obrero. No olvidaré a Gonzalo Sierra Castillo, a Francisco Gamboa, a Elmer Soto, al linotipista, al zapatero de Cristo Rey, a Leymer, a Manuel Moscoa, a Eliécer Sánchez. No olvidaré a María Alfaro, a Rocío Alfaro, a las dos niñas. No olvidaré a Edwin Calderón. No olvidaré el mausoleo de la C.T.C.R., con sus cinco niveles escalonados, con sus inscripciones borroneadas por el tiempo. No olvidaré la fecha: enero de 1973, veinticinco años después del crimen. No olvidaré el silencio respetuoso, los cantos, los puños en alto. No olvidaré la sensación de estar participando en algo mucho más grande que nosotros mismos.

La lucha continúa. La persecución y agresión de las fuerzas policíacas antimotines a las luchas de obreros, campesinos, estudiantes y mujeres no cesa hasta nuestros días. Pero tampoco cesa nuestra resistencia. Tampoco cesa nuestra organización. Tampoco cesa nuestra esperanza. La memoria es un arma de liberación. La memoria es un acto de amor. La memoria es la victoria sobre el olvido. Y nosotros, los que tenemos la dicha de recordar, tenemos la responsabilidad de contarlo. Para que otros sepan. Para que otros luchen. Para que otros sueñen.

Imagen:
Foto original del mausoleo compartida por Yalena de la Cruz Figueroa (archivo familiar). Se acompaña de la misma imagen restaurada.

Colaboró en digitalizacion: Luana Jiménez..

Tomás de Acosta, Martí y Maceo, esos indestructibles lazos entre Costa Rica y Cuba

Trino Barrantes Araya
camilosantamaria775@gmail.com

Partido Vanguardia Popular – Costa Rica
Fundado – 16 de junio de 1931

Introducción

Bajo el principio que la “solidaridad es la ternura de los pueblos”, Saludamos el 73 Aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel Céspedes. Punto de inflexión que marca un nuevo rumbo en la historia de América Latina.

Expresamos nuestra firme convicción de apoyo al derecho internacional e inalienable de la autodeterminación, independencia y soberanía, al cual pueden y deben aspirar los pueblos en su afirmación de sus procesos democráticos.

Desde nuestros modestos recursos revolucionarios condenamos todo tipo de acción injerencista y agresiones contra los actuales gobiernos legítimos de nuestras hermanas Repúblicas de Venezuela, Nicaragua y Cuba.

Respecto a Cuba, decimos que, recordar a esta bella república democrática y socialista, es pensar y seguir construyendo la utopía, es seguir creyendo en la solidaridad, en el amor. Soñar a Cuba Libre y sin bloqueo, es tener presente la solidaridad con nuestra hermana república, asediada sistemáticamente por el imperialismo gringo.

José Martí patentizó el gran valor que le atribuyó a la solidaridad entre los seres humanos, sin diferencias de razas, edades o sexos/…/ Desde muy temprana edad evidenció ser de los hombres que sentían como propios el dolor de aquellas personas que sufrían vejámenes o eran víctimas de la explotación por la discriminación racial existente.

Condenamos el perverso bloqueo económico, comercial, estratégico y financiero y las sucias leyes conexas que históricamente el imperialismo ha implementado contra Cuba (La enmienda Platt, las Leyes Helms-Burton y Torricelli) y los demás adefesios que violan el derecho internacional y que los gobiernos de turno de la Casa Blanca (más bien negra por su perversidad) crean artificiosamente contra Cuba, a fin de quebrar el poder moral de este pueblo heroico e inquebrantable.

Solo en el quinquenio 1987-1991 en la administración estadounidense se presentan las siguientes enmiendas de ley dirigidas a estrechar cada vez más el cerco de la isla: Enmienda Pepper: limitar el acceso de los buques que arriban a cuba; Enmienda Mack: Prohibición a las firmas subsidiarias de compañías estadounidenses establecidas en terceros países, la realización de operaciones comerciales con Cuba; Enmienda Smith.

Para nosotros, el Partido Vanguardia Popular, el 26 de julio, no es una simple fecha del calendario. Al contrario, es la efeméride de afirmación del ser latino, son las ideas realizadas y concretizadas de los responsables políticos de este grandioso acontecimiento histórico.

Esos largos lazos de amor

Tomás de Acosta, gobernador de la provincia de Costa Rica, introdujo las primeras matas de café, procedentes de Cuba. Asimismo, le correspondió a este gobernador hacer llegar a nuestro país “el primer manual de caficultura, reeditado por la imprenta La paz en 1834.

Ciertamente, como lo dice la historiografía tradicional el café transformó la más pobre de las colonias de la República Federal Centroamericana, en una verdadera República viable.

José Eduardo Mora, citando a Armando Araya y Marlene Vásquez, en la línea de tiempo de la relaciones entre Costa Rica y Cuba, refiere lo siguiente:

“En el ámbito educativo, también, se hizo sentir la influencia cubana en Costa Rica: “El periodista y educador cubano Tomás M. Muñoz fundó el semanario ‘La Unión’ (1858) y estableció colegios en Cartago y San José: dirigió el San Luis Gonzaga (1885-1889)”.

Acontecimientos que ocurrieron en la isla tuvieron sus repercusiones en el territorio nacional, con el advenimiento de la migración procedente de la principal isla del Caribe, lo cual se aprecia en numerosos apellidos como lo precisa Vargas.

“Más de un centenar de familias cubanas se arraigaron en el Valle Central, a partir del estallido de la Revolución Cespedista por la independencia (1868-1878): Acosta, Agüero, Boix, Boza, Calleja, Calzada, Céspedes, Duque, Espinal, González, Granados, Martin —hoy Martén—, Mendiola, Miranda, Olivares, Pérez, Pochet, Prado, Renaud, Revilla, Rosabal, Santiesteban, Valiente, Varona, etc. Fue el comienzo de una inmigración que continúa”.

Recordemos también que Antonio Maceo fue una figura clave de Cuba que se instaló en Mansión de Nicoya y desde ahí, fortaleció los lazos entre la hermana República de Cuba y nuestro país. En este mismo orden podríamos indicar que:

Antonio Zambrana fue, en criterio del escritor y periodista Armando Vargas, “nuestro guía intelectual, genuino padre y maestro de la democracia y del republicanismo”

Línea de tiempo de las relaciones bilaterales

Sin agotar muchos otros datos muy significativos, los lazos de amistad entre Cuba y Costa Rica hacen síntesis de una relación que se inscribe dentro de la convivencia pacífica, entre el internacionalismo proletario y la vida diplomática. Citemos algunos componentes de esta maravillosa relación:

  • 1907: Inicio de las relaciones oficiales con el nombramiento del primer cónsul costarricense en La Habana.
  • 1911: Formalización con la acreditación del primer encargado de negocios cubano en San José.
  • 10 de septiembre de 1961: Ruptura de relaciones diplomáticas por Costa Rica, debido al carácter marxista-leninista del régimen cubano.
  • 1977: Restablecimiento de relaciones a nivel consular.
  • 1981: Nueva ruptura de relaciones por Costa Rica.
  • 1999: Restablecimiento de relaciones consulares.
  • 18 de marzo de 2009: Restablecimiento oficial de relaciones diplomáticas plenas, formalizado el 26 de junio de 2009.
  • 18 de marzo de 2026: El gobierno de Rodrigo Chaves anuncia el cierre de su embajada en Cuba y la ruptura de relaciones diplomáticas.

Respecto a este último acontecimiento, nuevamente recurrimos aquí a mencionar a José Eduardo Mora (Semanario Universidad, 15 de abril de 2026)

“…A pesar de que el 18 de marzo de 2026 el Gobierno de Costa Rica, representado por Rodrigo Chaves, rompió relaciones con Cuba, después de que los vientos alisios soplaran fuerte desde Miami, los lazos culturales e históricos entre ambos países siguen intactos y sostenidos por una tradición que los respalda por más de un siglo/…/ La presencia de José Martí en dos oportunidades en momentos clave, en los que buscaba por diversos medios la independencia de su amada Cuba, la estadía en el país de Flor Crombet y de los hermanos Antonio y José Maceo, así como el intercambio cultural y político por más de 100 años, tras establecerse de manera formal relaciones en 1907, hacen que la decisión del gobierno de turno, abierta e incondicionalmente a los pies del imprevisible Donald Trump y, por ende, al imperio norteamericano, no tenga la fortaleza para romper los lazos que unen a las dos naciones”.

Marlene Vázquez, directora del Centro de Estudios Martianos, fue una de las primeras voces en alzarse en contra de la medida, que recoge ecos de aquella otra que se diera el 10 de septiembre de 1961, cuando, por presiones de Estados Unidos, encontró en la débil y genuflexa Organización de Estados Americanos (OEA) el terreno fértil para llamar a la ruptura con el pueblo cubano”

Una semilla en tierra fértil, siempre dará raíces profundas

Armando Vargas ejemplifica, con lujo de detalles, la relevancia de personalidades cubanas en el país:

“El general Manuel Quesada Loynaz, primer jefe militar de la Revolución Cespedista —suegro de ‘Magón’ —, murió en puerto Limón y su tumba está en el camposanto de la capital. La familia Odio, originaria de Palma Soriano, ha dado al país un presidente de la República, un presidente de la Corte Suprema de Justicia y un arzobispo de San José /…/ Tres parientes y colaboradores de Carlos Manuel de Céspedes —el padre de la patria cubana— introdujeron el positivismo de Comte y de Littré en Costa Rica, verdadero marco ideológico del orden cafetalero. El profesor de filosofía José María Céspedes Orellano, el jurista Jorge Carlos Milanés Céspedes y el pedagogo Ramón Céspedes Fornaris fueron la vanguardia de un vigoroso foco seminal Cespedista. Don Ramón fue el maestro del presidente Rafael Iglesias”.

“Cuba, Cuba, mi patria querida,
vergel bello de aromas y flores,
cuyo cielo de puro colores,
densa brumas jamás ocultó”

Sí, así es la historia cuando dos pueblos se hermanan. El intelectual cubano Pedro Santacilia, que originó nuestro “segundo himno”: La Patriótica Costarricense”, nació bajo la inspiración de su poema que precede este párrafo.

Celebraciones de este día

Por Arturo Fournier

Día Internacional del Justo Proceso o Juicio Justo. Esta conmemoración se realiza en honor a Emru Timtik, abogada turca, defensora de las causas justas, fallecida tras una huella de hambre.

Nace en 1811 Harriet Beecher Stowe novelista norteamericana, autora de La Cabaña del Tío Tom.

En 1928 nace el Che Guevara.

En 1943, el Partido Comunista de Costa Rica cambia su nombre a Partido Vanguardia Popular para conseguir la inclusión de las Garantías y Derechos Sociales en la Constitución, el Código de Trabajo, el seguro social, y otros derechos fundamentales.

En 1985 muere Isaías «Cabo» Marchena, histórico dirigente sindical bananero, con quien trabajé mucho. Y en esta fecha nació Vanessa Ramos, actual secretaria general de la Asociación Americana de Juristas.

Primero de Mayo: ¿por qué es feriado?

“Los pueblos que no defienden lo suyo,
terminan siendo inquilinos en su propio país
”.

1.- Decreto que establece el 1 de mayo como día feriado

Para el Partido Vanguardia Popular-Partido Comunista de Costa Rica, es muy importante estar a la par de las grandes conquistas de la clase obrera, de los desposeídos, de los hambreados, los excluidos, los marginados por el sistema neoliberal, burgués y de derecha.

Solo la memoria colectiva, la resistencia de clase y la organización podrá darnos un mundo nuevo. Bajo el régimen cipayo y burgués de la administración que sale y el vulgar continuismo anunciado, solo vemos en el horizonte la profundización de la pobreza, el desempleo y la profundización de la burocratización del Estado.

Pero pasemos, sucintamente revista a la fecha que nos convoca.

Pocos costarricenses saben que el 1° de mayo es feriado en nuestro país desde 1857, pero no por motivo del Día Internacional del Trabajador.

En Costa Rica, el feriado fue establecido por el decreto número 35 del 29 de octubre de 1857. Se transcribe aquí parte del decreto cuyo ejecútese firmaron el presidente, Juan Rafael Mora Porras, y su ministro del Interior encargado del Despacho de Hacienda y Guerra, Joaquín Bernardo Calvo:

Artículo 8: “En recuerdo del triunfo completo de las armas de Centroamérica y de la rendición y expulsión de las fuerzas filibusteras, el día 1 de mayo será feriado, y se celebrará en toda la República con la solemnidad posible, saludándose el Pabellón (Nacional) en la aurora de dicho día con veintiún cañonazos”.

Este hecho se dio 29 años antes de los eventos de Chicago que dieron origen al Día Internacional de los Trabajadores. El Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, celebrado en París en 1889, designó el 1 de mayo como festejo del movimiento laboral en homenaje a los mártires de Chicago, sindicalistas asesinados por su lucha a favor de la jornada de ocho horas que se originó en la huelga del 1 de mayo de 1886, culminada a los cuatro días en la Revuelta de Haymarket.

El movimiento tuvo alientos socialistas y anarquistas, de corte esencialmente anticapitalista. En Chicago, en el 1° de mayo, la memoria de estos hechos suele pasar totalmente inadvertida.

II.- ¿Qué conoce respecto al Primero de mayo en Costa Rica?

En el año de 2013, se cumplió el centenario de la celebración del primer 1 de mayo que históricamente se realizó en Costa Rica. Los discursos más importantes en esa oportunidad correspondieron a la intelectualidad costarricense, que en su gran mayoría eran “ácratas”, es decir, respondían a las corrientes anarco-sindicalistas prevalecientes en el país. En dicha oportunidad se presentaron: Omar Dengo, Joaquín García Monge y José María Zeledón y Carmen Lyra.

Se saldaba así, una gran ausencia, pues el 1 de mayo es de mucho más larga data y ya se había establecido a nivel mundial, desde 1886 en honor a los mártires de Chicago. Por eso, más que un feriado, el 1.° de mayo, es una forma particular de recuperar la memoria de clase. Pues en la lucha de 1886, se tenía como reivindicación esencial la jornada de ocho horas, ocho horas de descanso y ocho de ocio. Estos héroes de la clase obrera fueron ejecutados en los Estados Unidos en el año citado párrafos precedentes.

Es importante referenciar aquel 1 de mayo del año 1913, citando los párrafos de aquellos discursos visionarios, permítaseme hacer lectura de este documento para ilustrar lo que señalo:

“Decía don Omar Dengo: “Niego y califico de mentida y pobre la conquista que a la Revolución Francesa se le atribuye” (se refería a lo de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”) … “La igualdad existe en cuanto a que existe el mismo contubernio que siempre ha habido entre el poder político y el poder del oro; la libertad en cuanto a que continúan impunes todos los atropellos con que la prepotencia viola los derechos del débil”… ¡Impresionante! Es como si el profesor, insigne educador, don Omar Dengo, estuviera hablándonos hoy, ¡cien años después!

Y el no menos insigne patriota, educador también, don Joaquín García Monge, indicaba: “Ya sabemos que las efemérides y los héroes del trabajo no resplandecen con el brillo de los del Estado o los de la Iglesia, ni sus renombres resuenan pomposamente en los largos corredores de la historia; todos ignorados, ni se recuerdan, ni son objeto de culto”. ¡Qué clase de enseñanza!: Solamente “los y las de abajo” han de reivindicar a sus iguales”.

La extraordinaria visión de don Joaquín García Monge indicó a quienes le escucharon ese Primero de Mayo de 2013 que esta histórica fecha constituía una doble celebración para los y las costarricenses y para el pueblo centroamericano:

“Para el trabajador centroamericano el Primero de Mayo es doblemente significativo en lo que importa a su condición de hombre y artesano. En un día como este, hace 56 años, el filibustero yanqui desistió de su primera tentativa de conquista armada del territorio que nuestros mayores nos heredaron”. Don Joaquín García Monge, nos recordaba ese Primero de Mayo de 1913 que, precisamente el Primero de Mayo de 1857, el esclavista gringo William Walker se rendía ante las tropas costarricenses. Hoy, en el 2013, ya hace 156 años de tan grande acontecer/…/ Y nuestra querida Carmen Lyra, aquel histórico día Primero de Mayo de 1913 enseñaba ya la importancia de la fecha y el concepto de solidaridad proletaria internacional.

Más adelante se puede leer lo siguiente en el marco de aquella histórica conmemoración sobre el 1 de mayo:

Ella le dijo a aquel auditorio de zapateros, panaderos, obreros tipógrafos, sastres y otros costarricenses lo siguiente: “Y no creáis es sólo un día de fiesta para los obreros de nuestro país: hoy es el día de fiesta de casi todos los obreros del mundo. En este momento, en muchas grandes ciudades, miles de ellos desfilan por las calles, con los rostros y los corazones alborozados, sintiéndose como los nuestros, hermanos de todos los obreros de la tierra”.

(http://www.diarioextra.com/Noticia/detalle/5452/primero-de-mayo:-hoy-somos-omar-dengo-hoy-somos-carmen-lyra-hoy-somos-joaquin-garcia-monge)

Una foto de esas históricas manifestaciones, se nos ofrecieron en la prensa escrita nacional, en atención de los 100 años de celebración del 1 de mayo.

Fuente: Por Alberto Barrantes C. alberto.barrantes@nacion.com

http://www.nacion.com/nacional/comunidades/revive-anos-luchas-conquistas-trabajadores_0_1336866463.html

III.- 1 de Mayo

En la bajamar de sus tareas
el concierto de banderas
tiñen de consignas el día
del trabajador, la trabajadora.
Multitudinarias proclamas
agitan la placidez
de los brazos,
con su incendio de luciérnagas.
Marcha indeleble, insondable
donde el valor
y la solidaridad
son enigmas
a mano alzada.
Discursos en llamas
en la espalda del recuerdo,
historia inédita que se repite
de esperanzas
huelgas tibias rompiendo
el orden,
clase trabajadora de asombros,
equilibrio de fuego en el acento,
vientres de obreras
en la rebeldía extendida
de las calles,
en la sed abierta
de justicia
sin los códigos
pesados que dictan los manuales,
“arriba los pobres del mundo”
y en un coro sonoro
el asfalto cede al grito
de la proclama:

¡¡¡ VIVA EL 1 DE MAYO,
VIVA LA CLASE TRABAJADORA!!!

León Triba, 1 de mayo 2013

IV.- Caída de William Walker-Derrota de la Doctrina del Destino Manifiesto

4.1.- El 1° de mayo de 1857 se produjo la rendición de William Walker.

El triunfo en Rivas contra la falange imperialista encabezada por las hordas de William Walker define la ruta de nuestra Segunda Independencia y la afirmación de nuestro Estado Nacional. Es el principio de la constitución de una República Democrática, más tarde traicionada por las oligarquías nacionales y lacayas. Sobre el triunfo antimperialista de 1856, también se afirman los principios esenciales de la soberanía nacional y los derechos humanos.

Definitivamente, constituye esta victoria la afirmación de nuestra voluntad de consolidar las libertades políticas ganadas en 1821, al separarnos de España.

En el imaginario colectivo debemos de hacer de esta fecha, algo de mayor significación que la del 15 de setiembre. Sí, porque nominalmente fuimos “independientes”, pero los grilletes de las cadenas siguieron sujetando los pies descalzos de nuestro heroico pueblo.

Sin embargo, desde 1913, en un afán internacionalista de corte socialista y sindicalista, en Costa Rica se ha venido celebrando el Día del Trabajo.

La victoria de Costa Rica sobre la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto de los Estados Unidos se festejó si acaso en dos ocasiones. En la década siguiente, los regímenes hacen política de Estado el echar tierra sobre todo aquello que pueda recordar al presidente Mora Porras y el General Cañas.

A partir de 1915, las celebraciones se centran en el heroico soldado Juan Santamaría, el 11 de abril. La oligarquía nacional, bajo la presunción de la inocencia buscó siempre la forma de invisibilizar a Juan Rafael Mora Porras. El

mea culpa de su asesinato, bajo la figura de fusilamiento, pesaba como un saco de plomo en sus corroídas conciencias. Pero recordemos que, la libertad, no en el sentido de gloria propia, sino como valor supremo de afirmación de la autodeterminación, la defensa de la soberanía y de la memoria de clase; es sin duda uno de los grandes aportes de la gesta de 1856.

“Los pueblos que no defienden lo suyo, terminan siendo inquilinos en su propio país”.

Ante la rebaja de combustibles: ¿Y la comida? ¿Y los salarios congelados?

Partido Vanguardia Popular

El Partido Vanguardia Popular toma nota de la noticia publicada este 29 de enero de 2026, en la que se informa que la ARESEP aprobó una rebaja en los precios de los combustibles.

Si bien toda disminución en los precios de combustibles es bienvenida, nos preguntamos: ¿Esta rebaja se traducirá en un alivio real para el bolsillo de las familias trabajadoras? La experiencia nos muestra que las rebajas en los combustibles nunca se reflejan de manera proporcional en la canasta básica. Mientras los precios de los alimentos siguen aumentando, y aunque se reporta una inflación negativa, las familias siguen sintiendo el peso de la carestía en los productos de primera necesidad.

Peor aún, el gobierno celebra esta rebaja marginal mientras mantiene congelados los salarios del sector público desde hace seis años. Los sindicatos han tenido que presentar proyectos de ley para exigir el descongelamiento salarial, porque los trabajadores no reciben un ajuste desde 2020. ¿De qué sirve que baje el precio del combustible si los ingresos de miles de funcionarios y trabajadores públicos siguen estancados, perdiendo poder adquisitivo año tras año?, eso es precarización laboral y empobrecimiento.

Por eso, el Partido Vanguardia Popular plantea dos interrogantes claves al pueblo costarricense:

1. ¿Por qué el dólar baja, el precio de combustibles baja, y el precio de los alimentos no? ¿Qué medidas concretas toma el gobierno para garantizar que esta rebaja en los combustibles se transmita a los precios de la canasta básica y no se quede en los márgenes de lucro de los intermediarios?

2. ¿Cuándo terminará el congelamiento salarial de 6 años? ¿Cuándo se dejará de castigar a la clase trabajadora con un congelamiento que viola sus derechos constitucionales y profundiza la desigualdad?

No basta con anunciar rebajas simbólicas en los combustibles mientras se ignora el drama cotidiano de las familias que ven cómo sus salarios no alcanzan para comer. Exigimos políticas integrales que combatan la especulación en los precios de los alimentos y que restablezcan la dignidad salarial de los trabajadores, pero también llamamos a la organización de la clase trabajadora por un ajuste salarial del 10% o más, sin lucha no hay victoria posible.

Partido Vanguardia Popular
Por la justicia social y la soberanía nacional

Después de un largo debate: “Declaración de hombres y mujeres nuevas”

Trino Barrantes Araya
camilosantamaria775@gmail.com

La mujer nueva, el hombre nuevo -ese que soñó Camilo Torres-, como un hecho real y concreto; seres humanos más libres, más plenos, llenos de sentido de amor por la humanidad, contra toda forma injustificada de pobreza, frente a las formas más rabiosas de la discriminación y contra la explotación capitalista; no estuvo presente en ninguna de las candidatas, como tampoco de los hombres que disputaban el espacio de legitimación electoral, frente a la masa amorfa y borracha de lecturas falsas.

Desde el Partido Vanguardia Popular, el partido que tuvo, tiene y tendrá en su horizonte político-ideológico la resistencia de Juanito Mora y el antimperialismo de Julián José Martí Pérez (“con los pobres de mi tierra”), como instrumentos básicos de la ruta país, la práctica de la solidaridad en favor de la lucha por la autodeterminación y el amor profundo a los excluidos.

Definitivamente nuestra fe, nuestra espiritualidad, nuestro compromiso y nuestra acción se sintetizan en una sola consigna: “el amor a la humanidad, la lucha por la paz, la solidaridad contra la guerra,” y por hacer realidad la integración de la democracia participativa y popular en donde todos quepamos. Definitivamente ese debe ser el sur, sí el sur, como punto de la rosa náutica en la cual el eje de la política debe orientarse. En la solidaridad y el amor, aplaudimos con el pueblo, cualquier acción de lucha donde quiera que se dé a favor de las masas populares que aspiran a su autodeterminación, soberanía y libertad. Sí, ahí estará incuestionablemente el aporte del proyecto del PVP.

De cada parte, de cada una y uno de nosotros, esperamos que se nazcan los instrumentos necesarios a favor de los principios generales que hemos esbozado en los párrafos iniciales.

Reclamamos para la juventud un papel protagónico, porque en ella se inscribe la generación del cambio. Serán ellos y ellas las que afirmen un rol decidido a favor de un mundo inclusivo, con el equilibrio absoluto de un reparto de la riqueza de manera equitativa.

Que su responsabilidad histórica sea consecuente con la renovación de las aspiraciones más honestas y sentidas de las clases populares, los trabajadores(as) y en particular la clase obrera y campesina.

Sí, somos soñadores, creemos que es posible forjar un mundo nuevo, crear un contexto histórico diferente. La gran tarea con todas y todos los excluidos es humanizadora, profética, utópica y revolucionaria.

Si es necesario una gran alianza, sin renunciar a principios y cuyo eje central sea la justicia social, la democracia participativa, la lucha abierta contra todas las formas de deshumanización, el apartheid, el supremacismo, el fascismo, el militarismo rampante, la guerra termonuclear, el irrespeto a la soberanía y la autodeterminación. Si comulgan con nosotros, en una agenda que tenga como principio la lucha frontal contra el cambio climático, la protección del agua, la gentrificación y en defensa de nuestros recursos naturales. Entonces digamos que ese horizonte utópico y revolucionario está caminando en la misma ruta, a la par del proyecto de vida y de la carta país que sueñan las grandes mayorías.

Como dice el analista Max Neef, seamos los nuevos hechiceros de “el desarrollo a escala humana”. Seamos capaces de creer, rompamos con la perplejidad que nos produce la “deshumanización” del siglo XXI. Recuperemos el asombro. Es la hora de la socialización, la hora de redescubrir el origen de la crisis, y posibilitar nuestra respuestas desde el amor, lo popular, la solidaridad y la esencia del hombre y la mujer nueva que soñamos.

Ni sobrevivir en las calles ni “emprender por necesidad” es solución: Exigimos empleo digno, salarios justos y derechos sociales

Partido Vanguardia Popular

El Partido Vanguardia Popular condena de manera categórica las políticas que han empujado a miles de costarricenses a “ganarse la vida” en las calles con ventas informales, pequeñas actividades económicas de supervivencia o autoempleo forzado. La más reciente información publicada por medios nacionales evidencia que una proporción significativa de personas emprende no por oportunidad sino por necesidad, lo que es reflejo de un mercado laboral colapsado donde no existen empleos formales, no hay salarios dignos, no se generan oportunidades reales de vida ni se garantiza acceso a una vivienda, educación o seguridad social básica.

Estas prácticas no son un signo de innovación o de desarrollo sostenible. Son la expresión cruda de una economía que falla y de políticas públicas que han abandonado al pueblo a su suerte. “Emprender” por necesidad significa que miles de familias no tienen más alternativa que vender en la calle, trabajar en la informalidad sin seguridad, sin derechos, sin protección social y sin futuro para sus hijos. Esto no resuelve la falta de empleo formal, ni crea industria ni fortalece la producción nacional, ni resuelve la crisis de viviendas, ni asegura educación de calidad para nuestros jóvenes.

Lo que estos datos reflejan es que las familias están siendo condenadas a la pobreza, al hambre y a la precariedad. Mientras un porcentaje enorme de microempresas opera en la informalidad sin acceso a seguridad social y sin poder emitir comprobantes fiscales, millones de trabajadores quedan fuera del sistema de protección social y sin la seguridad de un salario digno o un trabajo estable.

El Partido Vanguardia Popular rechaza las falsas narrativas que celebran el “autoempleo” como si fuera la solución estructural a una crisis de décadas. Detrás de esas estadísticas hay madres y padres de familia, jóvenes sin opciones, personas que han perdido toda esperanza en una política que prioriza la riqueza de unos pocos por encima de las necesidades básicas del pueblo.

Reafirmamos que ni sobrevivir en la calle ni los parches informales sustituyen al empleo digno con derechos laborales, ni al derecho a una vivienda, ni a la educación, ni a la seguridad social universal. La lucha de nuestro pueblo no debe ser por sobrevivir, sino por vivir con dignidad.

Esto no es tema de los candidatos a la presidencia, no hay propuestas concretas ni estrategia de desarrollo del país, para ellos “la pomada canaria” es entregar soberanía nacional a cambio de empresas extranjeras vengan a Costa Rica, se llenen de privilegios arancelarios, se llevan las ganancias fuera del país y luego tirar a los trabajadores y trabajadoras a la calle, como siempre ha sucedido.

Exigimos políticas públicas reales de empleo formal y estable, con salarios que cubran las necesidades de las familias. Acceso universal a vivienda digna, educación realmente gratuita y de calidad para todos, el pago de la multimillonaria deuda del Estado a la salud pública efectiva y una seguridad social integral.

También, protección real a los trabajadores y trabajadoras, no sustitutos informalizados ni autoempleos de subsistencia y un modelo de desarrollo productivo y soberano, que impulse la industria nacional, la producción agropecuaria sostenible y la generación de empleo digno, bien remunerado.

El Partido Vanguardia Popular se pone del lado de quienes trabajan, de quienes luchan por una vida digna y de quienes se niegan a aceptar como destino inevitable la pobreza y la miseria.

Calufa vive: militancia comunista, antimperialismo y lucha por la verdadera libertad del pueblo

Partido Vanguardia Popular

Al conmemorarse el 117 aniversario del natalicio de Carlos Luis Fallas (1909-2026), el Partido Vanguardia Popular – PVP y la Juventud Vanguardista Costarricense – JVC, reivindicamos con orgullo y convicción revolucionaria el ejemplo vivo de su militancia comunista, de su coherencia ética y política, y de su entrega total a la causa de la clase trabajadora y de los pueblos oprimidos. Calufa no es una figura del pasado ni una postal folclórica de la historia nacional; es una presencia activa en cada lucha contra la explotación, en cada acto de resistencia frente al imperialismo norteamericano, en cada esfuerzo por construir una Costa Rica verdaderamente libre, soberana y justa.

La vida de Carlos Luis Fallas es la demostración concreta de que la conciencia de clase no nace en los salones, sino en el trabajo duro, en la pobreza, en la explotación cotidiana, en la organización colectiva y en la lucha sin concesiones. Su militancia comunista fue inseparable de su práctica revolucionaria, estuvo del lado de los obreros bananeros frente al saqueo de la United Fruit Company, del lado de los perseguidos frente a la represión estatal, del lado del pueblo cuando el poder económico y político pretendía imponer el silencio, el miedo y la resignación. Calufa encarnó al intelectual orgánico del proletariado, forjado en la experiencia directa de la explotación y en la convicción profunda de que solo la organización popular puede abrir camino a la emancipación.

En tiempos en que se pretende vaciar de contenido la palabra democracia y reducirla a un ritual electoral al servicio del capital, el ejemplo de Calufa nos recuerda que no hay verdadera democracia sin justicia social, sin soberanía nacional, sin control popular sobre la riqueza y sin ruptura con las cadenas del imperialismo. Su obra y su militancia denuncian, ayer como hoy, que la dependencia económica, la injerencia extranjera y el dominio de las transnacionales son incompatibles con la libertad real de los pueblos. Frente al discurso hipócrita del imperialismo norteamericano, que habla de derechos mientras impone guerras, saqueo, pobreza y miseria, Calufa nos lega una posición clara, dignidad, lucha y organización.

Desde el Partido Vanguardia Popular – PVP y la Juventud Vanguardista Costarricense – JVC afirmamos que honrar a Carlos Luis Fallas no es solo recordarlo, sino continuar su combate. Es asumir con optimismo revolucionario que el futuro pertenece a los pueblos que luchan, que Costa Rica no está condenada al neoliberalismo, a la desigualdad ni a la sumisión, y que es posible construir una patria al servicio de la clase trabajadora, en solidaridad con todos los pueblos oprimidos del mundo. Calufa vive en cada trabajador que se organiza, en cada joven que se rebela contra la injusticia, en cada voz que se alza contra el imperialismo y el capital. Su legado es una bandera en alto, y su ejemplo, una certeza histórica, la lucha continúa y la victoria será del pueblo.

De maniobra distractora a acusaciones infundadas e irresponsables

Partido Vanguardia Popular

El Partido Vanguardia Popular denuncia y condena enérgicamente la escalada de acusaciones irresponsables sobre un supuesto “plan para asesinar” al presidente Rodrigo Chaves.

Lo que inicialmente parecía una maniobra de distracción o un montaje mediático ha derivado en señalamientos gravísimos e inaceptables contra personas vinculadas a la oposición política, el Partido Frente Amplio y a la comunicadora popular Estella Chinchilla, sin pruebas concluyentes y en pleno contexto electoral.

Para el PVP, estas acusaciones configuran un montaje político orientado a deslegitimar a la oposición ante una posible derrota electoral de la candidata del régimen, Laura Fernández. Rechazamos de manera categórica la criminalización de la disidencia y el uso del aparato del Estado y de filtraciones interesadas para sembrar miedo, confusión y justificar prácticas autoritarias.

Exigimos respeto al debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho democrático a la oposición política. Costa Rica no puede tolerar estrategias de persecución y estigmatización que recuerdan manuales de injerencia y guerra política aplicados contra fuerzas no sumisas.

Llamamos al pueblo costarricense a mantenerse alerta, a defender la democracia y a no permitir que el miedo sea utilizado como arma electoral.

13 de enero de 2026