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Etiqueta: Ciemhcavi

Pausas de hidratación conservan ritmo normal en Mundial de Fútbol

Johnny Núñez Zúñiga
Periodista O.C-UNA

Investigación de Ciemhcavi-UNA reveló que la pausa de hidratación no invierte el control del partido, ni modifica la dinámica del juego.

Un análisis de 18 variables, en 72 partidos de la fase de grupos del Mundial de Fútbol 2026, determinó que la pausa de hidratación no incide de forma significativa en el ritmo o la dinámica del juego. La única excepción fue un leve aumento de faltas tras la pausa del segundo tiempo, efecto que los propios investigadores atribuyen al desgaste natural del cierre del partido y no a dicha pausa.

Dicho estudio, realizado por el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación en Salud y Deporte (Cidisad) de la de la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida (Ciemhcavi) de la Universidad Nacional (UNA), fue coordinado por Daniel Rojas Valverde, investigador en evaluación de fatiga y recuperación en el deporte.

En términos generales, las pausas de hidratación se han vuelto una imagen habitual en el presente Mundial de Fútbol: cuando el calor y la humedad alcanzan niveles de riesgo para los jugadores, el árbitro detiene el juego un par de minutos para que los equipos beban agua y se refresquen. Sin embargo, esa interrupción, pensada para proteger la salud de los futbolistas, también da tiempo al cuerpo técnico para dar instrucciones, lo cual ha generado una pregunta frecuente entre aficionados, comentaristas y técnicos: ¿aprovechan los equipos de fútbol esa pausa para «reiniciar» su estrategia y cambiar el rumbo del partido?

Pausa en perspectiva

Rojas explicó que, para responder a esa pregunta, la UNA se alió a investigadores de España y Chile, quienes analizaron las estadísticas oficiales de 72 partidos de fase de grupos del actual Mundial de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), con la participación de 49 selecciones y más de 1.150 observaciones de los equipos. “El estudio comparó el comportamiento de cada equipo, cinco minutos antes y cinco minutos después de cada pausa, así como durante los períodos completos previos y posteriores a esta, tanto en el primero como en el segundo tiempo”, agregó el experto en ciencias del deporte.

Según Rojas, el estudio confirmó que la pausa de hidratación no modifica la dinámica del juego, ya que indicadores como los pases, tiros totales, remates a puerta, centros y tiros de esquina se mantuvieron estables tanto en el primero como en el segundo tiempo. El mismo comportamiento se observó al comparar los cinco minutos previos y posteriores a la pausa, así como durante todo el período analizado.

El equipo investigador también analizó si la interrupción variaba el control del partido, esto medido a partir de la posesión y la circulación del balón; sin embargo, los resultados evidenciaron que ocurre en pocas ocasiones. En cuatro de cada cinco partidos analizados, el equipo que dominaba la posesión antes de la pausa mantuvo esa ventaja después de la reanudación.

Alcances del estudio

Es importante aclarar que esta investigación no incluyó variables fisiológicas, como la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca o los niveles de fatiga; tampoco variables tácticas, entre ellas los cambios de formación, las instrucciones del cuerpo técnico o los ajustes de marcaje, ni factores contextuales, como el marcador al momento de la pausa, la temperatura y la humedad en cada estadio o las sustituciones realizadas.

Estas dimensiones podrían revelar efectos que los indicadores de juego no permiten identificar. Por ello, los investigadores del Cidisad presentan estos resultados como un primer panorama y plantean la necesidad de incorporar variables fisiológicas, tácticas y contextuales en futuras investigaciones, con el fin de comprender de forma más integral lo que ocurre con los jugadores y los equipos durante las pausas de hidratación.

Receso de hidratación no incide de forma significativa en el ritmo del juego, salvo un leve aumento de faltas al final del segundo tiempo, atribuido al desgaste natural del partido.

Puede ampliar la información con el siguiente video:
https://youtu.be/KkcvBPGTOQw?si=R0ll03pVi8fBfDvF

Infografías:

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Dos décadas de rehabilitar corazones y devolver la esperanza de vida

El Centro de Rehabilitación Cardiovascular, ubicado en el Campus Benjamín Núñez de la UNA, devuelve la esperanza y calidad de vida a las personas que han sufrido un evento cardíaco o deban someterse a un procedimiento

Por: Johnny Humberto Núñez Z./periodista

Oficina de Comunicación-UNA

jnunez@una.cr

Concebido hace 20 años como un proyecto académico, el Programa Centro de Rehabilitación Cardiovascular de la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida (Ciemhcavi) de la Universidad Nacional (UNA) surgió ante la necesidad de contar en el país con un espacio, donde las personas con Enfermedad Cardiovascular (ECV) recuperen su calidad de vida mediante un acompañamiento multidisciplinario, el cual busca mejorar el funcionamiento físico, psicológico y social de los pacientes

Dicho centro inició en los albores de la década del 2000, primero como un proyecto, gracias a una investigación realizada para tesis de maestría de los académicos Jorge Salas y Luis Blanco; tiempo después se consolidó en uno de los programas de Ciemhcavi con altos beneficios a la población nacional, al punto que en 2023 entró en operación un centro homólogo en el Campus Liberia de la UNA.

De forma paralela, Ciemhcavi-UNA habilitó la terapia en rehabilitación para pacientes oncológicos, sobrevivientes a diferentes tipos de cáncer, que funciona los lunes, miércoles y viernes, el cual por ahora es gratuito y se basa en la prescripción del ejercicio.

Los estudios evidencian que este tipo de programas, basados en el ejercicio reducen la mortalidad entre un 20% a un 25%, mejoran la capacidad funcional entre un 10% a un 34%, disminuyen la presión arterial sistólica entre 6 y 4 mmHg y la diastólica en 2 mmHg. La rehabilitación cardíaca contribuye con la reducción de los factores de riesgo coronario, disminuye la inflamación del endotelio, reduce los niveles de estrés, el tiempo de hospitalización y mejora la calidad de vida de los pacientes.

Vencieron sus miedos

Según mencionan los especialistas de Ciemhcavi, cuando los pacientes llegan por vez primera al centro de rehabilitación cardíaca, su principal temor es retomar la actividad física, además de presentar cuadros de ansiedad y hasta depresión; sin embargo, una vez que inician la terapia, tanto en fase II como III, y con el paso de los días, la confianza y seguridad retorna a ellos.

Alfredo Calderón, paciente del programa de rehabilitación comentó que cuando se tiene un evento cardíaco, el principal problema es el miedo a la muerte y con ello el temor a ejercitarse de nuevo. “Pero cuando usted viene aquí y se monta en una caminadora vuelve a la vida. Además, el ambiente grupal conformado por personas que pasaron lo mismo permite intercambiar experiencias”, resaltó Calderón.

Rosario Villalobos, paciente condecorada este día por mantenerse en el centro de rehabilitación de la UNA desde hace 20 años, tiene la particularidad de que se ejercita no por haber sufrido un evento cardíaco, sino por recomendación médica al tener factores de riesgo, como el descontrol en sus niveles de colesterol. “Prácticamente nos daban ejercicio en la cancha, hacíamos caminatas hasta la Escuela de Veterinaria, tiempo después nos habilitaron el gimnasio de Ciemhcavi, donde hasta la fecha nos ejercitamos con máquinas y pesas”, dijo Villalobos.

Calidad de vida

José Andrés Trejos, coordinador del programa de RC resumió que durante 20 años de trayectoria en el campo de la investigación se han redactado más de 12 publicaciones científicas, a nivel de extensión la atención a más de 1000 personas y en docencia el desarrollo de más de 20 cursos de capacitación. “Sin duda nuestro mayor logro ha sido mejorar la calidad de vida de las personas”, agregó Trejos.

Destacó que en la actualidad se cuenta con un total de 50 pacientes, cuyo objetivo consiste en rehabilitar física, social y mentalmente a los pacientes con ECV, para procurar una mejor reintegración de la persona a la sociedad, su regreso a la vida cotidiana, trabajo y actividades familiares.

Ahora bien, para el coordinador del centro cardíaco, el mayor reto es impulsar la rehabilitación cardíaca fuera de la GAM. Si bien ya se cuenta con un centro de rehabilitación en el Campus Liberia de la UNA, desde se gestiona con la vicerrectoría de Extensión abrir dos centros; uno en Pérez Zeledón y otro en Nicoya, ya que la rehabilitación cardíaca se encuentra más accesible a los pacientes del Valle Central.

Jorge Salas, subdirector de Ciemhcavi y cofundador de dicho centro, resaltó que como escuela de ciencias, la tarea primordial es garantizar un servicio más actualizado, de la mano con la innovación tecnológica y en la medida posible traer instrumentos innovadores que permitan mejorar el proceso de rehabilitación cardiovascular de los usuarios.

Gretel Villalobos, coordinadora de fase III del programa de rehabilitación cardíaca expresó que la rehabilitación no solo incluye el ejercicio, sino que es educar al paciente en cuanto a temas de nutrición, psicología, ejercicio y otros, por lo que es fundamental el trabajo o la alianza con otras instituciones y profesionales, como la Caja Costarricense del Seguro Social, el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) o grupos participativos como la Asociación Costarricense de Cardiópatas Rehabilitados (Acocare).

María José Esquivel, asistente del programa, explicó que las personas interesadas deben solicitar una cita de valoración inicial al correo reahabilitacion.cardiaca@una.cr y adjuntar la documentación respectiva como exámenes referencia del especialista, epicrisis y lista de medicamentos. Una vez admitidos, portar ropa deportiva, agua, paño y merienda por si la requiere. Para información de costos pueden comunicarse al: 2562-6971/6734.

Fases del programa

Fase 1: Periodo en que el paciente está hospitalizado después de sufrir un evento o procedimiento cardíaco.

Fase 2: El programa debe iniciar según recomendación médica entre la primera y segunda semana posterior al evento cardiaco. Esta fase consta de 36 sesiones de ejercicio programado y monitoreado por medio de la telemetría, supervisión médica y sesiones de educación al paciente, en cuanto a la ECV, manejo de los factores de riesgo coronario y cambios en su estilo de vida.

Fase 3: Esta es de mantenimiento y seguimiento al paciente después de las fases anteriores y se recomienda que sea para el resto de su vida.

VÍDEO EN: 

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

UNA y Ciemhcavi incursionan en neurociencia

“Viernes Científico”

Johnny Núñez Zúñiga

Periodista-UNA

una-y-ciemhcavi
Randall Gutiérrez, coordinador de Cidisad-UNA muestra cómo se coloca el equipo Nirs para analizar las contracciones de oxígeno.

Analizar las áreas del cerebro humano que registran mayor actividad, con el fin de potenciar en el subconsciente destrezas motoras, percepción visual y toma de decisiones, forman parte de los primeros pasos que da la Escuela de Ciencias del Movimiento Humano y Calidad de Vida de la Universidad Nacional (Ciemhcavi-UNA) en el campo de la neurociencia.

El Centro Iberoamericano de Neurociencia, Educación y Desarrollo Humano (Cerebrum) define la neurociencia como el estudio científico del sistema nervioso central y sus funciones. Estudia las complejas funciones de 86 mil millones de neuronas o células nerviosas de la persona.

Randall Gutiérrez, académico de Ciemhcavi-UNA y coordinador del Centro de Investigación y Diagnóstico en Salud y Deportes (Cidisad), indicó que si bien la neurociencia es la ciencia que estudia el cerebro, para los investigadores abocados en el perfil fisiológico existe un mayor interés en analizar el funcionamiento cerebral, más allá de la descripción anatómica. “Publicaciones de renombre internacional en fisiología del ejercicio prácticamente ignoran las adaptaciones y mejorías que el cerebro sufre gracias al entrenamiento físico; sin embargo, hoy sabemos que es uno de los órganos que más se benefician con esa práctica”, explicó Gutiérrez.

De la mano del Nirs

Agregó que si, por ejemplo, se somete un individuo a una tarea específica, activando un área de interés y en tres meses de entrenamiento o estimulación se encontró en esa zona un consumo de oxígeno aumentado, significa que hay mayor actividad cerebral; por lo que se dio un cambio estructural y funcional en el cerebro.

“En el caso del deportista conlleva el análisis simultáneo de varias áreas: el área motora, el área directiva o toma decisiones y la perceptiva visual. Según el tipo de desarrollo que pretenda una persona, el trabajo podría ser más motor o perceptual como la repetición de una técnica deportiva hasta automatizarla inconscientemente, o como un trabajo de estimulación visual que implique también la toma de decisiones”, detalló Gutiérrez.

El especialista comentó que para realizar esta serie de estudios el Cidisad-UNA adquirió un equipo portátil de Espectroscopia Infrarroja de Mediciones Cercanas o Nirs (correspondiente a las siglas del inglés de Near Infrared Spectroscopy), que se utiliza para medir en dónde y en qué magnitud existe actividad cerebral basado en las concentraciones y consumo de oxígeno de la corteza cerebral.

Actualmente, se colabora con el Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (Iret) en una investigación para medir sí existe alguna variación cerebral en agricultores expuestos al uso de plaguicidas en comparación con agricultores que manejan productos orgánicos. Dichos resultados se analizan en la Universidad Stanford, en Palo Alto California, Estados Unidos.

***Mayor información con: Randall Gutiérrez (8351-3493) Oficina de Comunicación de la UNA(2277-3464).

 

Enviado a SURCOS Digital por Oficina de Comunicación UNA.

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