No sé si lo han notado pero el chavismo está desesperado. Es evidente que en las últimas horas ha habido un clamor popular en defensa del ICE. Nada más revisen las redes. La respuesta de los chavistas ha sido llamar comunistas a todos aquellos que defiendan al ICE. Lo único que les falta es argumentar que el país está siendo víctima de una invasión de comunistas y marcianos.
DICHOSAMENTE los sectores populares, incluso en las bases chavistas, hay mucha gente que luchó y ha luchado por esta institución. Gente que sabe que el ICE siempre ha estado al servicio del pueblo. Electrificando al país, pero también poniendo la carne en el asador, poniendo el hombro y exponiendo a su gente, cuando la inclemencia de la naturaleza así lo ha exigido.
Esta ley que pretenden imponer solo beneficia a unos cuantos ricos. No le está rebajando el salario a los trabajadores del ICE. Pero está adulterando el espíritu fundamental con que fue creada la institución. De un plumazo el ICE deja de ser una institución centrada en las necesidades del usuario, para convertirse en una empresa regida por empresarios al servicio del lucro.
Sigamos dando la cara. Defendamos al ICE. Y que los diputados no aflojen. Que nos llamen como quieran. Y si los marcianos también vienen a apoyarnos en esta lucha, serán bienvenidos.
Esta es una frase lapidaria pero absolutamente cierta. Es una afirmación que no da lugar para dudar. El llamado “chavismo” es un proyecto político que va más allá de Rodrigo Chaves y mucho más, de Laura Fernández. Es un programa bien diseñado para “tomar” el Poder Judicial, ganar elecciones, controlar todas las instituciones, reducir derechos civiles, sociales y políticos y el Estado de Derecho, privatizar, minimizar el Estado de Bienestar y, en general, imponer un régimen autoritario alineado con las políticas del gobierno de Trump.
La gran pregunta que surge es: ¿quién ha trazado esa ruta?
Evidentemente no es Rodrigo Chaves. Él no tiene la capacidad intelectual para ello, como se ha demostrado; las funciones que ha desempeñado en su vida profesional en el Banco Mundial han sido de ejecutor, de obedecer órdenes. Sin embargo, hay que reconocer que ha sido un excelente intérprete, un actor de de primera línea para conectar con la gente y llevar a cabalidad la partitura escrita. La actual presidente, heredera del continuismo, es un accidente imprevisto de esa Ruta.
Hay alguien que maneja los hilos detrás de los personajes principales. Pilar Cisneros y su equipo sí tiene la capacidad y la experiencia como para diseñar una campaña y una estrategia orientadas a ganar elecciones. Sin embargo, la Ruta trazada rebasa sus posibilidades. Pilar está moviendo los hilos detrás de Chaves y Laura, pero dentro de unos parámetros predeterminados.
La política costarricense está diseñada desde el exterior, desde el extranjero, y los titiriteros mueven los hilos que le indican los estrategas de la internacional ultraderechista.
No resulta aventurado decir que la política costarricense está dirigida por un grupo, principalmente estadounidense, que dirige las políticas de Trump, Bukele, Milei y otros orientados a salvaguardas los interese económicos de los EEUU.
Esta Ruta implica una intervención directa de los EEUU en los asuntos internos de los países, como se ha demostrado en las elecciones de Honduras, Ecuador, Argentina y otras. Es una intervención sobre los procesos electorales, sobre los partidos, sobre los empresarios, sobre los medios de comunicación, sobre los pueblos, ya sea amenazando y aplicando sanciones. Impone aranceles si no aceptan las decisiones de USA, retiran visas si ponen obstáculos a sus objetivos, secuestran personas y hasta bombardean países.
El gobierno de EEUU interviene descarada o indirectamente a favor de los gobiernos latinoamericanos de su simpatía, que están directamente involucrados en su estrategia de pasar a un nuevo modelo económico-social basado en el autoritarismo.
El gobierno de Chaves se ha apuntado clara y definitivamente en este camino.
La presencia del gobierno de USA en la política costarricense es cotidiana: logró silenciar a los empresarios con la amenaza de las visas ( solo basta leer la entrevista a la directora ejecutiva de la UCAEPP en La Nación, donde se refleja el sometimiento y miedo a las políticas estadounidenses), el retiro de visas a políticos provenientes y empresarios del riñón de la oligarquía nacional; la participación directa de las fuerzas y oficiales de las agencias, como la DEA, CIA y FBI, de los Estados Unidos en las operaciones nacionales contra los traficantes de drogas, con desprecio por nuestra soberanía o saber de los compromisos, que no se conocen, sobre la explotación de los recursos naturales del país. En fin, la Embajada norteamericana está presente en los más diversos eventos políticos nacionales.
La Ruta está trazada por fuerzas externas, poderosas y capaces. Es una ruta inteligente, bien diseñada y se basa -también y no menos importante- en el convencimiento de la gente de que ese sendero es el mejor, sea, el control ideológico para que la ciudadanía no se rebele, sino que simplemente obedezca.
¿Quién está intelectualmente detrás de este gobierno? No es Chaves desde luego. Podría ser Pilar y su equipo, como ejecutores nacionales, sometidos estrictamente a la Ruta trazada internacionalmente por asesores principalmente estadounidenses. El aporte nacional se limitará a la simple adecuación de las formas (a quién atacar, cómo hacerlo, etc.), el manejo de los tiempos, pero bajo la dirección estricta externa.
Los dirigentes chavistas solo están obedeciendo fielmente los dictados de una política claramente diseñada e impulsada desde una internacional enemiga de los pueblos. Creo que es claro.
Ahora bien, ese proyecto autoritario y enemigo de la soberanía de las naciones, encuentra grandes resistencias. Los pueblos no aceptan sumisamente la imposición de medidas que limiten o eliminen los logros sociales y políticos alcanzados. En EEUU la oposición a las políticas nacionales e internacionales de Donald Trump crece hasta producirse casi que guerras civiles en algunos Estados; en Argentina, Bolivia, Panamá, Perú o Ecuador se han producido o están ocurriendo grandes movilizaciones sociales e incluso rebeliones contra las políticas ultraderechistas de esos presidentes. La derecha autoritaria, está lejos de representar la solución a los problemas de América. Los gobiernos autoritarios no resuelven los problemas, los agudizan.
En Costa Rica si no descarrilamos esa Ruta, se van a producir grandes retrocesos sociales y políticos, como está quedando en evidencia. Esa es una tarea nacional.
Rafael A. Ugalde Periodista, abogado y analista político
El teatro de la mentira está montado. Y el guion es el mismo que en el pasado, cuando cayeron sobre la isla de Granada, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Panamá, la República Bolivariana de Venezuela o Chile de Allende, etc. La lista es grande y es más fácil enumerar qué pueblo de Nuestra América a quedado al margen de las amenazas primero, luego del invento de una «novela para coeficientes limitados, para después invadirlo, saquear sus riquezas, deponer gobiernos, matar o secuestrar gobernantes – qué parecer ser esto último la nueva moda impuesta por la Casa Blanca, cuando no asesina selectivamente gobernantes, se los lleva como hacían los Imperios decadentes-, como ocurrió el 3 de enero pasado en Caracas. En fin, ningún pueblo está ajeno a la exigencia de sangre fresca. En la nueva farsa contra Cuba, no habían terminado de montar el show de la acusación contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, cuando un grupo de ataque de portaviones encabezado por el USS Nimitz y el Destructor USS Gridley entró en el Mar Caribe, como presión militar contra la Antilla Mayor.!
¡Que equivocados están estos degenerados! Si creen que con ello el valiente y ejemplar pueblo cubano saldrá corriendo, se equivocan de tajo a rajo. Los revolucionarios cubanos, desde hace más de sesenta años, borraron la palabra miedo del diccionario. Hasta el último cubano y cubana morirán defendiendo el socialismo. La trayectoria de lucha viene desde la Colonia primero, y luego, durante todo el periodo de democracia para las minorías de entonces. Junto al comandante Fidel Castro aprendieron desde 1960 que ningún pueblo en el mundo, que ninguna nación en el orbe, ha sobrevivido luego de hacer concesiones a quienes los expolian y son insaciables en su sed por sangre.
En Miami convocaron a la prensa que ustedes ya conocen y tejieron la historia contra Raul con tufo de cadáver, porque los hechos ocurren en 1996, pero los presentan como si fueran en 2026. De Miam no te extrañe nada. Es conocida por albergar y dar refugio a Luis Posada Carriles y Orlando Bosh, quienes en 1976 fueron señalados por el acto terrorista que terminó con la vida de múltiples deportistas que viajaban en un avión de Cubana de Aviación que hicieron explotar en pleno vuelo. Estos grupúsculos han vivido en la máxima comodidad vendiendo eslóganes contra la Revolución.
No dicen que lo sucedido hace 30 años atrás fue un hecho de plena defensa de la soberanía de Cuba ocurrido cuando dos aeronaves controladas por la organización confiesan como terrorista, Hermanos al Rescate, ingresó al espacio aéreo cubano proveniente desde Miami, desoyendo las advertencias legales realizadas por radioperadores de la isla después de ingresar a la jurisdicción cubana. ¿Esperaban acaso que las autoridades de la isla se cruzaran de brazos? ¿O se creyeron sus propias fábulas de una nación en crisis? No hubo ni habrá alfombra roja para estos intrusos. El motivo es sencillo y el momento es inmejorable: Cuba no está sola y no hay un pueblo en el mundo que no esté en deuda con la Revolución por su solidaridad, el respeto por el camino escogido por otras naciones hermanas, por poner el ser humano en el centro de toda decisión social. Basta recordar que, pese a su infernal bloqueo comercial y financiero, fue el primer país que produjo dos vacunas contra el COVID, que puso a disposición de sus vecinos, a pesar, como se dijo, de un feroz bloqueo. Aún con el actual y criminal cerco energético, Cuba sigue haciendo ingentes esfuerzos para dar salud a su acosada niñez, a sus jóvenes universitarios que quieren contribuir con el desarrollo de su país.
Hace esfuerzos sobre humanos para agradecer a los abuelos todo lo que dieron en el pasado, dando ahora dentro de sus limitadas posibilidades, atención médica digna. Cuba no es amenaza para nadie sus únicas armas nucleares producidas en la isla son las ideas y la firmeza. Pueden terminar con hombres y mujeres, pero nunca con sus ideas ni los principios. Estos no se matan, entiendan eso. Cuba nos necesita. El momento no puede pasar inadvertidos en esta región de paz, pero no se equivoquen. A organizarnos ya y a estar listos a luchar en el campo que el enemigo nos quiera probar. Es la hora de Nuestra América. Es la hora de la verdad. Ahora o nunca. Contamos con vos.
El primero de mayo en Costa Rica expuso algo más que una jornada de conmemoración: reveló las tensiones entre poder político, discursos religiosos y capacidad de movilización social, en un momento que podría marcar un punto de inflexión para la democracia.
Puede ser que hoy día la relación con la política sea emocional más que racional. Esto puede manifestarse no solo en la acción, sino también en el análisis: uno mismo no escapa a ello. Sin embargo, el intento de reflexionar y opinar racionalmente —aunque sea eso, un intento— sigue teniendo valor.
Este primero de mayo se celebraron tres actos importantes. Por un lado, la misa en la Catedral Metropolitana, en la cual el arzobispo de San José, José Rafael Quirós, se pronunció —como lo ha venido haciendo la Conferencia Episcopal— en defensa de los derechos de los trabajadores, así como de la seguridad social y el acceso a la salud.
Mientras tanto, en la Asamblea Legislativa, sin mayores sorpresas, el partido de gobierno capturó todos los puestos del directorio. Lo más significativo en ese recinto fue la formación de un bloque conjunto de los partidos de oposición para enfrentar al oficialismo, sumando un total de 26 diputados. Es un bloque con mucho potencial, si se cuenta con estrategia mas allá de la cantidad de votos.
En las calles, por su parte, se realizó la marcha en conmemoración del Día de los Trabajadores, con gran participación de organizaciones sindicales, sociales y universitarias.
Pero debemos llamar la atención: este no fue un primero de mayo cualquiera. Estamos ante la posibilidad de un parteaguas. Una de las posibilidades es que se profundice una intentona política de concentración de poder, con una particularidad: asoma en el panorama una alianza entre una élite política que busca consolidarse y una secta vinculada al protestantismo neoconservador. Detrás de ello no solo hay intereses por concentrar poder y aprisionar instituciones.
Existe, además, una turbia red de intereses político-económico-religiosos que desafían las fronteras de los negocios legítimos, junto con mecanismos de encubrimiento e impunidad, incluso frente a supuestos delitos graves. No se trata solo de negocios turbios, sino también de violencia y agresión sexual.
Por eso, la marcha de este día podría servir como un proxy imperfecto de la resistencia social. Hay que decirlo sin candor: la fuerza todavía no es suficiente. Si bien se intenta mostrar músculo, faltó energía. La movilización no sumó mayores contingentes de trabajadores y grupos sociales a los vistos en años anteriores. No contamos con evidencia dura; es una percepción. Sin embargo, el desfile mostró entusiasmo, emoción y entrega; pero no se muestran cambios en la movilización.
Como siempre, destacaron organizaciones gremiales que consistentemente suman y crecen. Los maestros y profesores, no por casualidad, fueron la excepción que confirma la regla: seguimos siendo un país de maestros y no de soldados. Esa sigue siendo Costa Rica, pese a las traiciones del gobierno hacia los pensionados.
Pero otros sindicatos ni asomaron: grandes organizaciones que anteriormente destacaban por su combatividad. ¿Dónde están? ¿A qué responde su silencio? Se pudo observar una variedad de otras organizaciones sindicales con una representación que no superaba en mucho al número de integrantes de sus juntas directivas, entre ellas algunas de las universidades públicas, que hoy demandan apoyo popular para su lucha presupuestaria. Nuevamente, los jóvenes estudiantes universitarios no solo agregaron consignas sino combatividad.
Pero hay una paradoja: la homilía del arzobispo de San José advierte sobre un riesgo inminente, el deterioro de los derechos laborales. La reciente Carta Pastoral de la Iglesia Católica, pasó lista por importantes desafíos sociales.
Desde nuestra perspectiva, entre los primeros derechos amenazados estarán los beneficios otorgados por convenciones colectivas, de los que disfrutan muchos que hoy pasaron por alto su participación en la manifestación. Cada marcha es no solo una conmemoración, sino también un acto de presencia en el que se planta cara en defensa de nuestros derechos laborales y sociales.
El acuerdo entre fuerzas de oposición en el Congreso, mientras tanto, abre una perspectiva para el optimismo. Pero no es suficiente. Las contradicciones con la alianza en el poder no se reducen al Parlamento ni al Poder Ejecutivo; tampoco se agotan en los demás poderes del Estado. Se trata de una lucha social que desborda lo institucional y se proyecta en los territorios, en los sectores y en las comunidades.
Por eso, hoy no solo hizo falta mayor capacidad de movilización: queda en evidencia que seguimos ayunos de organización, de formación y de educación política, así como de niveles más altos de conciencia social. Este déficit obliga a algo más que a salir a la calle: exige transformar nuestras formas de organizarnos, de hacer política, de resistir y de construir alternativas. Al entusiasmo y la emoción debemos sumar mayor capacidad de reflexión y de acción.
Porque el desafío no es únicamente resistir, sino reconstruir. Y aunque hoy las fuerzas parezcan dispersas, en cada espacio donde se organiza la gente, donde se defiende un derecho o se teje comunidad, ya está germinando el país distinto que aún es posible construir.
A la memoria de los 96 años de la partida – 16 de abril de 1930 – del maestro José Carlos Mariátegui. Qué falta nos sigues haciendo.
El jovenzuelo peinado de copete y barba lampiña corrió desaforado hacia la imprenta del periódico “Arbeiter Zeitung” con las ideas en blanco y negro. Seguro que escribiría unas líneas periodísticas para generaciones enteras, aunque le costase la vida, tal como sucedió.
Gracias a esta publicación sabemos ahora que se trató de Adolph Fischer, líder anarquista y uno de los ocho conocidos como los “Mártires de Chicago”, vilmente asesinados o encarcelados 140 años atrás.
Sin embargo, hoy en día, infinidad de reformistas, grandes ONG, fundaciones, sistemas educativos, etc., han convencido a no pocas trabajadoras, estudiantes, trabajadores, académicos y profesionales alrededor del mundo, entre otros, que esos mártires no son más que los “padres” de la violencia social registrada en Chicago, Estados Unidos, en 1886.
Son, para estos sectores, los “subversivos” modernos y empedernidos, porque a 140 años de estos hechos no abrazaron la “libertad” de una estatua llegada un año antes de estos acontecimientos a Nueva York, actualmente “cuiteada” a veces por irreverentes aves marinas.
Sigue a esa bahía desde el 17 de junio de 1857. Cuentan que no respira. No piensa. No come. Ella no conoce nada de los “derechos humanos” ni de “democracia”, todo le vale un bledo, pero sirvió para que a su nombre los patronos pidieran se colgaran aquellos líderes sindicales, cuyo acto de barbarie a nombre de la justicia José Martí calificó de «drama terrible» en el periódico La Nación de Buenos Aires, Argentina, el 13 noviembre 1887.
Así se ilustró la crónica de José Martí. (Periódico La Nación de Argentina)..
Fischer imprimió 25.000 hojillas, inofensivas hoy si nos atenemos al final abrupto de la “ lucha de clases” proclamada – valga la aclaración – casi por la totalidad del intelectualismo en el mundo y los gremios laboralistas disgustados hasta la médula, cuando alguien se atreve a denominarlos sindicalismo “blanco”, “reivindicativo”; “bullicioso” o simplemente “instrumentalizado” por el mismo sistema capitalista, ávido de fijar la idea de su vigencia existencial para que las masas reeducadas en cuestiones de no “confrontación” de intereses de clase, sí siempre al “dialogo” constructivo, etc., aunque pierdan todo su pudor, porque al final un monólogo impuesto por el más fuerte se impondrá a toda costa.
Entonces luego correrán ríos de tinta, los mensajes por WhatsApp llenarán los móviles de afiliados y no asociados para reivindicar dicho monólogo como victoria de todos y, sobre todo, por la fe que ha de haber en una “justicia “ciega, aunque a decir verdad y no falte disgustados, ésta a veces mira por rendijitas de la venda de la imparcialidad.
Sin embargo, Fischer se convertiría para desgracia de muchos de estos libres pensadores, “líderes” y “lideresas” laborales contemporáneos, etc., en una especie de ojo avizor del que se debe huir siempre en estampida, pero sus evasores nunca escapan ilesos, porque la misma historia y la dinámica de los hechos terminan pasándoles la factura por sus ineficientes “reivindicaciones”.
Generalmente la incompatibilidad de un sistema económico con los intereses y anhelos sociales de quienes tienen como única fortuna ofrecer formas de trabajo y, aquellos que hacen de la vida la acumulación insaciable, inclusive por encima de toda verdad humana, terminan siempre en aceras distintas y solo triunfan las mayorías cuando se pellizcan.
Para tranquilidad de los seguidores del “fin de la historia” – por cierto, no son pocos en los congresos, poderes judiciales, cúpulas eclesiásticas, movimientos populares, ambientalistas, estudiantes, etc.- Fischer ya está ahorcado.Pero deja una proclama para que dicho sosiego no sea total, inclusive en 2026.
Bukele no hay día de este mundo que no despierte pensando en el peligroso pronunciamiento de Fischer. Hasta levantó una inmensa cárcel, no vaya a ser que surja entre algunos de sus presos un jovenzuelo distinto que esta vez se niegue rotundamente viajar hasta México para regalar su fusil de combate Carlos Salinas de Gortari.
Milei, el único presidente en el mundo que recibe mensajes orientadores de su perro muerto, perdió ya la cuenta de las veces que ha quemado en sueños la historia de los “Mártires” de Chicago. Son satánicos, diría, cuando está en trance.
En nuestro país, son millares quienes han visto como el actual presidente, Rodrigo Chaves, bajo esa paz interior y cristiana que dice tener, combate en sus conferencias de prensa muchas de las ideas y luchas dadas desde 1886.
Detrás de esa paz interior se esconde el horror que alguien algún día le debata que no hay peor socialismo que el capitalismo qué él defiende: informalidad creciente de los trabajadores en todos los países en que ha estado en Banco Mundial, miseria “técnicamente” estratificada en pobreza, vidas bajo línea de pobreza, seres humanos bajo línea de miseria para no definirlos como miserables, etc.
Después de 140 años de los acontecimientos de Chicago, el llamamiento de sus mártires, siguen aflojando las “canillas”, inclusive dentro del “paraíso” estadounidense a los inescrupulosos empleadores, cuando alguien invoca a Fischer y grita: “Trabajadores la guerra de clases ha comenzado”.
“Ayer, agregaba, frente a la fábrica McCormick, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria”.
A renglón seguido agrega: “Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.
Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!”.
La convocatoria de Fischer toma relevancia inclusive hoy, cuando tratan de convencernos que la destrucción ambiental, la lucha entre sexos por un salario justo, educación gratuita y de calidad para los hijos de los obreros, del campesino y la campesina, etc., no es una expresión cruda de un modelo de producción basado en la acumulación imparable de unos muy pocos. Es fruto del esfuerzo diario y la “competitividad”, nos decían en la facultad.
No se trata, pues, de un “ajuste” en el “desajuste”, no es un asunto “convencional” o “legal” promovido en el orbe por innumerables “politicuchos”, jefaturas de ONG o representantes populistas “instrumentalizados”, festejandoun supuesto “fin de la historia”.
Los “Mártires de Chicago” los corrige: “Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costoso y se bebía a la salud de los bandidos del orden.
¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!
¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!”, decía el pronunciamiento redactado por Fischer.
Los hechos aludidos en la gacetilla citada se refieren a la fábrica de maquinaria agrícola McCormick, donde los trabajadores estaban en huelga desde el 16 de febrero, debido a que los empleadores arbitrariamente descontarían a sus asalariados un rebajo en sus pinches ingresos para financiar la construcción de una iglesia.
El presidente estadounidense, Andrew Johnson, había firmado la primera ley federal mediante la cual se establecía la jornada laboral de ocho horas. La normativa, como suele ocurrir en estos casos, resultó letra muerta para los empleadores.
Según ellos, las jornadas de hasta 16 horas o 4 días seguidos laborando y 3 descansando, favorecería la competitividad económica, la productividad y las necesidades operativas requeridas en ese entonces por el país.
Por versiones periodísticas de la época periódicos de la época, esta huelga en la McCormick no fue la primera, pero indudablemente la rebeldía de sus obreros, así como la claridad de los planteamientos de sus líderes anarquistas, provocó el apoyo masivo de miles de otros trabajadores en diversos centros de trabajo.
Costa Rica rinde homenaje a los Mártires de Chicago desde 1913. (Semanario Universidad).
En el Estado de Illinois, en ese momento, importante centro industrial era deplorables las condiciones de explotación y de trabajo. Allí sus trabajadores rechazan las llamadas jornadas 4×3 y exigían el límite legal de esa situación con 8 horas de trabajo,8 de descanso 8 para recreación.
Fue, sin embargo, el 1 de mayo de 1886, cuando surgió para siempre el perenne homenaje a miles de hombres y mujeres destinados a transformar la humanidad, representados en ocho lideres obreros de la McCornick ahorcados o condenados a la cárcel; celebración en casi todos los países del mundo, excepto en naciones africanas, Medio Oriente y Asia.
En otras naciones, como Estados Unidos y Canadá, el tufo a socialismo y lucha justa de los trabajadores tratan de eliminarlo festejando la efeméride en otras fechas.
Aquel llamado de “ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho para la recreación”, así como otras justas exigencias obreras, inspiraron la masificación de las protestas por buena parte de las ciudades industrializadas y facilita la convocatoria para una multitudinaria concentración el 1 de mayo de 1886 en la pujante urbe de Chicago.
La justeza y valentía de estos trabajadores sindicalizados en Chicago caló profundamente, mientras la policía desesperada por no poder resolver el problema a los patronos de la ciudad optó por lo que sabía realizar muy bien: ese primero de mayo de 1886 reprimió a bala hasta el cansancio las manifestaciones callejeras o garroteaba a quienes habían suspendido actividades laborales.
Estos hechos que conmueven aún hoy el mundo están íntimamente ligados al denominado “incidente”, “masacre” o “revuelta” que tuvo como escenario la plaza Haymarket, el 4 de mayo de 1886, corolario de las luchas y protestas habidas desde el 1 de mayo .
Está documentado que en el transcurso de esta masiva manifestación en Haymarket explotó una bomba contra un agente del orden, cuando se intentaba disolver la concentración. De inmediato atribuyeron el incidente al líder sindical Rudolph Schnaubelt, quien luego escapó de la justicia y desapareció.
Tras estos hechos, obviamente y, sin mayores pruebas, culparon a los dirigentes de los trabajadores durante un juicio que ya en esa época dejó una montaña de dudas. Al fin y al cabo, como suele ocurrir a menudo con la justicia norteamericana en tiempos de crisis, lograron como escarmiento que cinco líderes fueran condenados a muerte, dos a cadena perpetua y otro a 15 años de prisión.
El 11 de noviembre de 1887 son ahorcados August Spies (periodista), Albert Parsons (periodista), Adolf Fischer (periodista/tipógrafo) y George Engels (tipógrafo). Louis Lingg (carpintero) no fue colgado porque, según reseñan, se suicidó en su celda el 10 de noviembre de 1887, un día antes de la ejecución.
Figuraron además condenados a la horca Samuel Fielden, obrero textil inglés y pastor metodista y el tipógrafo alemán Michael Schwab. A ambos computaron la pena por una cadena perpetua, en tanto el vendedor Oscar Neebe fue sentenciado a 15 años a la cárcel.
Desde entonces, para quienes todavía no son víctimas silenciosas del llamado “Manifiesto Plantir”, lidereado por Alex Karp y su sueño de control social empresarial por medio de la Inteligencia Artificial, los “Mártires de Chicago” trascienden entre millones de trabajadores sometidos a los algoritmos y matrices informativas, a fin de convertirlos en zombis de la tecnología, encargar la organización y articulación popular a base de whatsaapasos y a que actuemos a puro reflejos condicionados (pérdidade la capacidad de razonar)..
A fin de que los trabajadores, trabajadoras, estudiantes y dirigentes sociales, profundicen sobre el llamado manifiesto de “Palantir”, hay que decir no se trata solo de 22 tesis de la empresa tecnológica Palantir liderada por Alex Karp. Esta firma está implicada desde hace tiempo en negocios con la CIA, el FBI, policías y grandes consorcios interesados en crear una ideología de control social y vigilancia mundial, aprovechando la inteligencia artificial para la represión y jerarquización de culturas; (para solo introducirse en el tema consultar, sobre todo este video, a partir del minuto 18:41 https://youtu.be/yLC-g8r_qss?si=y_8h-3sK9WJEuVqG).
Aunque aquellas nefastas sentencias contra los sindicalistas de Chicago se cumplieron entre el 10 y el 11 de noviembre de 1887, todos siguen en pie de lucha por el socialismo, incluso contra acciones del llamado “sindicalismo bastardo” o “funcional”, azuzados por el sistema para aparentar grados necesarios de contradicciones sociales y económicos.
En nuestro país el primero de mayo se celebra desde 1913, por iniciativa de la entonces Confederación General de Trabajadores y el Centro de Estudios Sociales Germinal, otrora influyentes en la formación humanística y de lucha sus cuadros.
Últimamente, la carencia de un “proyecto país”, ante el desmadre innegable dejado por los gobiernos de Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana y Acción Ciudadana (que se resisten a morir con sus malas mañas) y, que asimismo ponga, definitivamente, en el centro de la colectividad a su campesinado, pequeños y medianos empresarios y productores, la salud administrada directamente por las comunidades donde no hayan paredes de por medio, la formación gratuita de la juventud en el bien común y no solo educación, educación dirigida a producir maquiladores para el proceso de multinacionalización, etc., dificulta realmente en el medio plazo atravesar este largo túnel de nuestra historia y mucho más ver la luz al final del mismo.
Quizá, por el momento, no hay la necesidad, en ocasión de este 1 de mayo, de plantear la posibilidad del proyecto país para ampliar nuestra democracia hacia un nivel superior de participación popular y pleno empoderamiento de quienes son llamados como peonada cada cuatro años para que a su nombre otros ejerzan el poder.
O tal vez, “objetiva” y “subjetivamente”, como suelen decir quienes saben de estas cosas, no existe tal la urgencia porque Costa Rica todavía no es la Singapur y orgullo de América, precisamente, entre quienes se aferraron al pasado, defendieron el presente como gato panza arriba y temieron al futuro que lo querían sin los rabajadores como actores.
La obra de la gente a cargo de esas tres organizaciones electorales está allí. No tienen por qué quejarse y menos alanzar sapos y culebras contra el gobierno corporativo y gerencial de Chaves, de Laura Fernández y posiblemente el siguiente; el primero empezó a pulir la obra gris que dejaron inconclusa los que estuvieron antes, mientras los siguientes, no quepa duda, la entregara decorada con lacitos de papel de regalo.
No es de extrañar, por tanto, que las consignas este 1 de mayo por sindicalizados y no agremiados serán de necesaria catarsis, de desahogo reivindicativo que, a decir verdad, a muchos sonarán, quizá, como excelentes, extraordinarias, pero es porque aparentarán un discurso de “consenso” y no de unidad verificable.
Sin embargo, los responsables del “desmadre” apuntado, deben recordar que éste empezó a asomar su cabeza en el Poder Judicial cuando iniciaron el canje de la “justicia pronta y cumplida” por grandes edificios y lujosos despachos, los diversos poderes ejecutivos y legislativos se esforzaban para que por décadas nos acostumbráramos – con muy raras excepciones – a escuchar diciendo a todo: ¡ Sí señor mande!,etc., ¿ qué extraño tiene ahora que el gobierno actual, en un inglés envidiable, simplemente diga: ¡Yes man¡?
Mientras tanto en México esta fecha está marcada por un innegable apoyo de los trabajadores a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, reforzado a raíz de su valiente posición contra el cerco petrolero contra Cuba, un conato de división interno neutralizado a tiempo en el Movimiento de Renegación Nacional (MORENA), tras aprobarse una reforma electoral que eliminó privilegios a dirigentes partidarios de la coalición, así como acciones de intervencionismo y desestabilización estadounidense por parte de la CIA y la DEAen cuatro Estados gobernados por el derechista Partido Acción Nacional .
Estas acciones contra la soberanía mexicana quedaron descubiertas cuando dos agentes de la CIA perecieron recientemente en un accidente de tránsito en el Estado de Chihuahua, tras andar clandestinamente en búsqueda de laboratorios de los carteles de la droga. Para la embajada norteamericana en México solo se trataba de instructores.
Para Nicaragua, este 1 de mayo, llega con constantes exigencias de sanciones económicas a Trump contra la “dictadura”, por parte de “demócratas” nicaragüenses blanqueados, la ruidosa “izquierda coqueta” o “instrumentalizada”, frente a la defensa oficial que hace Managua de logros alcanzados en obras viales, construcción de hospitales públicos, desarrollo de la ciencia y la tecnología, orientada a producir medicamentos baratos, el desarrollo agropecuario, la pesca etc., gracias a tratados de cooperación acordados con China y Rusia.
En cuanto a Bolivia, cabe destacar que este 1 de mayo ofrece un momento delicado. Por reportes en la prensa popular boliviana, sabemos que los trabajadores de esta nación andina pasan por uno de los peores momentos de su historia.
La informalidad laboral asegura ronda el 80,8%, el poder adquisitivo está herido de muerte por un creciente contrabando y una incontrolable inflación, causada por las medidas adoptadas por el actual gobierno derechista encabezado por el presidente Rodrigo Paz Pereira.
Consecuencia de la situación anterior, la asistencia sanitaria y las jubilaciones están tocando fondo. La influyente Central Obrera Boliviana (COB), con antelación a este 1 de mayo, llamó a realizar un “Cabildo nacional”, en búsqueda de sentar una posición, en cuanto a mejoras en los salarios y la realidad económica de la nación.
En Cuba, como es parte de la educación en su pueblo, miles de miles de trabajadores saltarán a la calle este 1 de mayo para defender el socialismo y la Revolución. Este año además de seis décadas de infame y criminal bloqueo comercial y financiero por parte de Estados Unidos, pesa asimismo un cerco petrolero ordenado por la Casa Blanca, que amenaza con una intervención militar contra la isla.
En medio de esta tensión, Washington y La Habana mantuvieron recientemente un encuentro particularmente contradictorio y anecdótico, pues mientras se desarrollaban estas conversaciones diplomáticas, el presidente estadunidense, Donald Trump, volvía a colocar a la isla en el radar de una posible escalada, al sugerir que Cuba podría ser el próximo objetivo, tras otros escenarios de conflicto. Consultar: http://www.cubadebate.cu/opinion/2026/04/23/conversaciones-en-la-habana-amenazas-en-washington/.
Ciertamente el llamado trumpismo conoce de “matonear” a todo el mundo. De eso nadie duda. Pero no tiene idea sobre la historia del pueblo cubano. ElPrimer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la república, Miguel Díaz-Canel, detuvo en seco y con pocas líneas a Trump, al calificar sus amenazas como «serias» y un desafío a la soberanía de la isla; a renglón seguido quedó advertido: Cuba «no se rendirá» y se defenderá “hasta morir». Le agregó, por si Trump fuese corto de entendederas, que cualquier intento de agresión militar chocará con una “resistencia inexpugnable”.
En cuanto a los trabajadores de la República Bolivariana de Venezuela, este 1 de mayo pasa por una coyuntura especial, sobre todo a partir del pasado 3 de enero pasado, cuando el trumpismo invadió la nación y secuestró a la pareja presidencial Nicolás Maduro y Cilia Flores.
A partir de entonces, las especulaciones en torno a esta intervención militar no han cesado, sobre todo entre quienes las redes sociales hacen estragos y posesionaron la idea que los problemas venezolanos se debían a la “dictadura” madurista y el poder chavista viene en picada.
Tanto la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, como Diosdado Cabello, ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, durante un acto de masas celebrado el pasado 23 de abril en el Estado Portuguesa, priorizaron como tarea de los trabajadores pelear en unidad y contra las sanciones estadounidenses.
La conocida da periodista internacional, Geraldina Colotti, en un amplio análisis acaba de reseñar que resistencia de Venezuela está centrada en la defensa de su soberanía energética y en la búsqueda continua de un respaldo en los BRICS (de forma silenciosa, como decía José Martí) como un paso estrecho pero vital para encontrar una salida a la jaula del dólar. “La desdolarización no es solo una elección monetaria, es un acto de descolonización”. (Ver su trabajo en:
Como si se cumpliera la maldición echada 140 años después de esta tragedia, valga recordar las palabras dichas a sus verdugos directos y los que siempre se esconden por quien sería asesinado: «La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora»; August Spies, dichas en el cadalso el 11 de noviembre de 1887.
*Miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamilet López.
Trabajadores cubanos, como siempre, rindiendo honores en plena unidad a los Martirés de Chicago (F. periódico Juventud Rebelde).
Lenin Chacón Vargas 24 de abril de 2026 (Fragmento de “Memorias de un Militante”)
Aquel memorable 24 de abril día cálido de verano, amaneció con un aire pesado, cargado de la electricidad que precede a las grandes tormentas. Sabía que ese día la Asamblea Legislativa decidiría sobre el contrato ALCOA- Estado.
San José no era la ciudad calma de siempre; era un hervidero de voluntades juveniles que venían desde todos los puntos cardinales. Mientras terminábamos de organizar los mítines en las escalinatas de la Catedral Metropolitana, el paisaje sonoro era sobrecogedor: a lo lejos, el incesante ruido de las sirenas de la Cruz Roja se mezclaba con el rin ran profundo de las campanas de la Catedral. Parecía que el bronce llamaba al combate, convocando a la conciencia de un pueblo que se negaba a ser entregado a pedazos a una transnacional.
Desde esas escalinatas, avanzamos en una marea humana hacia la Asamblea Legislativa. La consigna era una sola: «¡ALCOA NO!» y un cartel que elaboro y enarboló el compañero Raúl Casteñanos que decía: “Diputados ¿How $ $Much?
Raúl Casteñanos y José Manuel Cerdas creadores y portadores de ese cartel
Pero tras los muros del Castillo Azul y el edificio legislativo, la sordera del poder era absoluta. Cuando se filtró la noticia de que los diputados habían aprobado el contrato-ley, la indignación rompió todos los diques.
La respuesta a la violencia institucional fue un estallido de furia patriótica. Recuerdo el momento exacto en que la multitud, en un acto de rebeldía pura, se lanzó contra el antiguo edificio legislativo. La intención era clara: prenderle fuego a la estructura que acababa de traicionar la soberanía nacional. En medio del caos, las llamas lograron lamer y devorar algunas cortinas antes de que el violento desalojo policial nos empujara de nuevo hacia la calle.
La Avenida Central se transformó de inmediato. En cuestión de minutos, la arteria principal de la capital se llenó de barricadas improvisadas. Enfrentamos a la policía antimotines bajo una lluvia de piedras y un aire irrespirable; los gases lacrimógenos formaban nubes densas que obligaban a retroceder, pero la moral seguía intacta.
La represión fue encarnizada. Centenares de compañeros fueron arrastrados a las celdas. Entre los presos estaba Francisco Barahona Riera entonces presidente de la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR), cuya detención se convirtió en un símbolo de la lucha estudiantil. No olvidaré la imagen del poeta Alfonso Chase Brenes quien fue golpeado sin piedad por la fuerza pública y llevado entre varios policías al cajón de la patrulla junto a tantos otros que esa tarde pusieron el cuerpo por el país. Ni olvido la imagen de los estudiantes Manuel Picado Gómez arrastrado entre 6 policías y la de Manuel Gamboa dirigente estudiantil del Liceo de Costa Rica de igual manera golpeado y encarcelado, José Picado en ese tiempo dirigente de la Juventud Revolucionaria Demócrata Cristiana desafiando en plena avenida central a los puños a un policía con máscara anti gas y garrote en mano para golpearlo.
Manuel Picado Gómez
El ensañamiento y la cárcel como castigo para luchadores sean estudiantes obreros, campesinos mujeres nunca cesó. Aquel viernes 24 de abril de 1970 no golpeó a todos por igual. Mientras la presión social lograba que la mayoría de los estudiantes fueran liberados al día siguiente, el sistema decidió dar un escarmiento ejemplarizante a quienes consideraba el núcleo más peligroso de nuestra resistencia: los obreros y las mujeres de vanguardia.
Jose Picado Lagos enfrenta a un policía
Fue en ese contexto de brutalidad selectiva donde el nombre de Ana Cecilia Hernández Bolaños militante de la Juventud Vanguardista se grabó con letras de oro en nuestra historia, detenida violentamente en medio del caos de la Avenida Central, Ana fue conducida a la Cárcel del Buen Pastor. Allí, en aquel presidio de mujeres, permaneció recluida durante quince días, convirtiéndose en el símbolo de la dignidad femenina, de mujer revolucionaria, frente a una represión que pretendía, en vano, doblegar su espíritu. Su encarcelamiento no fue un error, fue un mensaje del poder contra la mujer que decide militar y luchar. Ana por mucho tiempo dedicó su vida a la lucha por organizar a las mujeres desde la Alianza de Mujeres Costarricenses.
Del mismo modo, la saña estatal cayó con todo su peso sobre el movimiento sindical. Dos destacados líderes obreros, Carlos Blanco Cole y Rigoberto Sánchez, sufrieron una detención brutal. No fueron llevados a cualquier celda; los hundieron en las húmedas y oscuras celdas de la Antigua Penitenciaria Central.
Mientras las aulas universitarias recobraban a sus alumnos, Carlos y Rigoberto cumplían quince días de encierro tras los muros de «la Peni». Ese ensañamiento contra los obreros era la prueba de que el gobierno de Trejos entendía que la verdadera amenaza al contrato ALCOA era la alianza que habíamos forjado entre el pensamiento estudiantil y el músculo trabajador. Esa diferencia de trato en las liberaciones lejos de dividirnos nos unió más: aprendimos que en la Juventud Vanguardista la lealtad hacia nuestros cuadros obreros era sagrada.
Ese día, aunque el contrato se firmó, el espíritu de la Juventud Vanguardista, el movimiento estudiantil y del movimiento popular costarricenses salieron fortalecidos. Comprendimos que el fuego de las cortinas era apenas un reflejo del fuego interno de una generación que ya no aceptaría más falacias infames disfrazadas de democracia y que la lucha unitaria juvenil por la soberanía, la justicia y la solidaridad continuarían. Al recordar esos nombres de aquel 24 de abril, recuerdo y rindo homenaje muy conmovido a las estudiantes y los estudiantes de los colegios públicos y privados de secundaria las y los jóvenes universitarios a todas y todos los trabajadores y sindicatos que en todo el país se movilizaron con elevado espíritu Patriótico en defensa de la soberanía nacional. En la UCR se inauguró unos días después la Plaza 24 de Abril donde luce un pequeño monumento y una placa que nos recuerda aquella gesta de abril de 1970
La persecución y agresión de las fuerza policíaca antimotines a las luchas de obreros, campesinos, estudiantes y las mujeres no cesa hasta nuestros días.
Sigo recordando como desde aquel abril de jornadas patrióticas explosivas en las calles de nuestras ciudades pasamos a la construcción política, al crecimiento y consolidación de la organización juvenil en el territorio nacional. La represión del 24 de abril y la conducta abominable de la mayoría de las diputaciones al doblar la cerviz ante el poderoso pulpo imperialista; LA ALCOA, dejó una herida abierta, pero también una lección indeleble. Las detenciones masivas de figuras como Francisco Barahona Riera y la agresión al poeta Alfonso Chase Brenes, del dirigente estudiantil en aquel tiempo militante de la Juventud Revolucionaria Demócrata Cristiana José Picado Lagos, de Manuel Picado, Manuel Gamboa y de varios centenares de jóvenes patriotas fueron solo actos de fuerza bruta; fueron el reconocimiento implícito de que el poder le temía a esas nuevas alianzas que se forjaban entre estudiantes, jóvenes políticos de diferente pensamiento, poetas, obreros, campesinos : hombres y mujeres y que los largo de las siguientes décadas libramos importantes batallas y logramos conquistas: aumento del 6% presupuesto para las universidades, convenciones colectivas de obreros con la patronal, (huelga de obreros bananeros del Sur 1971) más democracia con la reforma del artículo 98 y la posterior inscripción legal del Partido de los Comunistas (PVP) y otras: Ley de Comunidad Estudiantil y un nuevo Código de Educación, Mayoría de Edad a la 18 años, voto directo y universal para elegir a los Dirigentes Estudiantiles de las Universidades y Colegios. 5 años más tarde en 1975 se aprueba la Ley para Abolir los Contratos Ley quedando al fin derogada la Ley que aprobó el contrato ALCOA -ESTADO.
En las celdas, entre el olor a sudor y el eco de los cerrojos, no hubo derrota. Al contrario, se gestó una reflexión profunda: la lucha por la libertad de los presos políticos se convirtió en nuestra primera gran victoria moral tras la firma del contrato ALCOA. Comprendimos que, si el sistema nos quería silenciar con el Artículo 98, la cárcel y la represión, nosotros responderíamos con una organización que ellos no pudieran destruir.
Fue así como la Juventud Vanguardista dio un salto cualitativo. En mi condición de secretario general, junto a Oscar Madrigal Jiménez secretario nacional de Organización y Ricardo Araya secretario de Finanzas, (éramos el secretariado de la JVC) y junto a dirigentes y militantes, hombres y mujeres en todo el país nos empeñamos en trasladar ese fuego de las barricadas de la Avenida Central y los entusiasmo de las jornadas patrióticas contra ALCOA a la cotidianidad de los barrios populares, las aulas estudiantiles, las fincas bananeras y las fábricas. Sabíamos que la revolución no se hacía solo con mítines en la Catedral o en el mercado central que frecuentábamos para expresar a toda voz las denuncias de las injusticias y los llamados a las luchas reivindicativas, sino con presencia y organización real donde el pueblo sufría las carencias del sistema., los barrios eran importantes en esos procesos
Marielos Giralt Bermúdez hace su discurso en el 10º aniversario de la lucha contra ALCOA. Fototeca histórica UCR.
Nuestra organización empezó a multiplicarse. Ya no solo estábamos en la Universidad de Costa Rica o en los colegios emblemáticos; se extendían los comités en los barrios del sur de San José, y por todo el país, en las barriadas de Alajuela y Heredia, Cartago y en los enclaves bananeros. La consigna era clara: luchar, organizar, estudiar, por la Revolución y una Patria nueva a partir de las reivindicaciones primarias por salario justo, techo, oportunidades, más aulas escolares, más presupuesto para la educación, cetros deportivos y recreativos de esa manera teníamos la convicción que avanzábamos a la revolución según los ideales socialistas que nos inspiraban. La vida política evoluciono. Nuevas generaciones levantan las mismas banderas de justicia y democracia y la convicción de que un mundo mejor es posible: la utopía sigue viva.
Cuando el imperio habla de “alto al fuego”, los pueblos no pueden darse el lujo de ser ingenuos, porque el imperialismo (ese viejo zorro) no se detiene, se reacomoda, no descansa, calcula; no negocia por debilidad, sino por conveniencia.
Recordemos que la historia ya nos ha enseñado (desde la Guerra de Vietnam hasta las invasiones en Irak), que muchas veces las pausas no son para la paz, sino para recargar los fusiles, reordenar tropas y afinar la maquinaria de muerte.
Hoy, en medio de la confrontación entre EEUU, Israel e Irán, nos venden un “alto al fuego” de dos semanas. Pero aquí nadie debe confundirse, esto no es paz, es pausa táctica. Dos semanas que, más que un respiro humanitario, huelen a cálculo militar. ¿Qué significa realmente este paréntesis? ¿Un camino hacia la negociación o un simple tiempo muerto para preparar el próximo golpe?
Dos semanas, tiempo suficiente para rearmarse, reorganizarse y volver a golpear, según una gran mayoría de las opiniones, hipótesis y cuestionamientos.
Porque, si algo ha quedado claro en este conflicto, es que Irán no es Irak, no es Libia, no es un país fácil de arrodillar, Irán es otra cosa.
Es un Estado con estructura, con ideología, con una base militar que, aunque golpeada, sigue operativa. Es un país que ha resistido décadas de sanciones, sabotajes, guerras indirectas y amenazas abiertas, y, aun así, no ha caído.
Incluso en medio de los bombardeos, la realidad muestra una contradicción poderosa, mientras la economía civil sufre duramente (con inflación por las nubes, desempleo y destrucción de infraestructura), su aparato militar y su capacidad de resistencia siguen funcionando.
Esto no es poca cosa. Eso significa que no estamos frente a un país derrotado, sino frente a un país golpeado, pero en pie.
Y ahí está el punto clave que el discurso occidental imperial intenta ocultar, porque, si Irán no está derrotado, entonces ¿qué significa este alto al fuego? ¿Un gesto de buena voluntad o una señal de que la ofensiva no logró quebrarlo?
Más aún, el propio contexto revela que este “descanso” no nace del humanismo, sino del miedo al descontrol. Porque el conflicto ya estaba comenzando a sacudir el corazón del sistema mundial, el petróleo.
Es obvio, el simple anuncio del alto al fuego hizo caer los precios energéticos a nivel global, mostrando hasta qué punto esta guerra amenaza la estabilidad económica del planeta, y esto no es casualidad.
Irán controla una de las arterias más sensibles del capitalismo global, el Estrecho de Ormuz. Desde ahí puede abrir o cerrar la llave energética del mundo, y ya lo ha demostrado, aplicando bloqueos selectivos y controlando el paso de buques según sus intereses.
Eso no lo hace un país débil; eso lo hace un actor estratégico de primer orden; por eso entra en escena otro jugador clave, China.
China se mueve por beneficios, y su mayor temor no es la guerra en sí, sino sus consecuencias, quedarse sin energía, ver frenado su crecimiento, perder su lugar en la disputa global.
Entonces, todo apunta a lo evidente, China empuja a Irán a negociar para salvarse a sí misma. Evitar una guerra total en el Golfo es, para Beijing, una cuestión de supervivencia estratégica.
En fin, China depende en gran medida del petróleo que llega desde esa región. Un conflicto prolongado habría significado perder casi la mitad de sus importaciones energéticas marítimas. En otras palabras, un golpe directo a su economía y a su proyecto de convertirse en la principal potencia global.
Entonces, ¿qué hizo China? Jugar al ajedrez.
Presionar a Irán para aceptar un alto al fuego no es rendirse; es evitar una guerra total que podría frenar su ascenso histórico, es decir, es estrategia.
Pero eso también revela otra verdad incómoda, Irán no negocia solo; Irán juega en bloque, y eso cambia todo.
Ahora bien, mientras unos presionan para negociar, otros se preparan para continuar la guerra, porque el imperialismo no acepta fácilmente condiciones.
Aceptar las “diez condiciones” de Irán (como se ha planteado) sería, en términos políticos, una bofetada al discurso de la supremacía imperial estadounidense. Sería reconocer que, después de sanciones, amenazas y bombardeos, no pudieron imponer su voluntad. ¿Esto es derrota? Para el relato imperial, sí.
Pero, en la práctica, el imperialismo no funciona en blanco y negro, retrocede hoy para avanzar mañana, negocia hoy para golpear después.
Por eso, este alto al fuego genera más dudas que certezas, porque, mientras se habla de negociación, la realidad interna de Irán también arde, crisis económica, tensiones sociales y medidas diversas que muestran que el país está bajo una presión brutal.
Es decir, Irán resiste hacia afuera, pero también enfrenta tensiones hacia adentro y, aun así, no se rinde, y esto es lo que más preocupa al poder global.
Porque un país que resiste sanciones, guerra y crisis interna sin colapsar es un mal ejemplo para el resto del mundo; es un mensaje peligroso para los pueblos, que el imperio no es invencible.
Por eso, este alto al fuego no debe leerse como el final del conflicto; debe leerse como lo que probablemente es, una pausa cargada de tensión, donde todos se preparan para el siguiente movimiento.
Esperando que ese “alto al fuego” no sea la antesala de una tormenta mayor; porque, si algo está claro, es esto, la paz verdadera no se construye en dos semanas, ni bajo amenazas ni bajo chantajes geopolíticos, se construye cuando los intereses de los pueblos pesan más que los negocios de la guerra.
EEUU e Israel reorganizando su maquinaria militar. China asegurando su suministro energético. Irán resistiendo, negociando, pero sin arrodillarse. Y no hemos hablado de Rusia e Israel.
Y los pueblos del mundo, una vez más, en medio del fuego cruzado de intereses que no son los suyos. Porque aquí no se está discutiendo solo un acuerdo, se está disputando algo más grande, quién manda en el mundo y hasta dónde puede resistir quien se atreve a decir que no.
Finalizando este escrito, las noticias no nos sorprenden al informarse que Israel viola el alto al fuego al bombardear lugares del Líbano; y, a la inversa, el Líbano viola supuestamente la tregua al atacar a Israel.
Y lo más inaudito, el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, afirmó este miércoles que el acuerdo del alto al fuego acordado con Irán la jornada anterior, no incluye el cese de ataques contra el Líbano, calificando la situación como “un malentendido legítimo”: “Ni nosotros ni los israelíes dijimos que el Líbano fuera a formar parte del alto al fuego”, insistió.
Lo cual revela lo voluble, lo inconstante y lo impredecible de esta llamada “tregua”.
A propósito de la llegada reciente de varios buques con ayuda humanitaria a Cuba (buques que no han navegado aguas tranquilas precisamente, sino que han tenido que abrirse paso entre presiones políticas, amenazas y el cerco criminal del bloqueo), es necesario decirlo sin rodeos, lo que ha llegado a la isla no es solo ayuda material, es un acto de dignidad, es solidaridad militante, es la confirmación de que los pueblos no están dispuestos a dejar sola a Cuba.
Porque, como bien lo ha señalado el combatiente revolucionario cubano Joel Suárez, “la solidaridad es el nombre político que tiene el amor”; y en el caso cubano, ese amor no es abstracto, no es retórico, no es para discursos diplomáticos, es concreto, es combativo, es profundamente antiimperialista.
Conviene dejar algo claro desde el principio, la solidaridad no es caridad; la caridad es vertical, humillante en muchos casos, funcional al sistema que produce la desigualdad.
La solidaridad, en cambio, es horizontal, es entre iguales, es conciencia. Es entender que la lucha del otro es también la propia, es asumir que no hay neutralidad posible cuando un pueblo está siendo asediado.
En nuestra América, esa verdad no es nueva, la solidaridad aquí se ha forjado en la resistencia, en la lucha, en la necesidad; no es un concepto académico, es práctica cotidiana: es el barrio organizado, es la comunidad que resuelve, es el pueblo que no se rinde. Es, en definitiva, una conducta de combate frente a la injusticia.
Y es precisamente en Cuba donde este comportamiento alcanza hoy, una de sus expresiones más claras y, al mismo tiempo, más exigentes.
Porque cuando hablamos del bloqueo impuesto por EEUU, no estamos hablando de una figura discursiva, estamos hablando de una política sistemática, prolongada y deliberada de asfixia económica.
Un cerco que impacta directamente en la vida diaria del pueblo cubano, en la alimentación, en el transporte, en la energía, en el acceso a medicamentos; es una guerra no declarada, pero profundamente real.
Frente a esta agresión permanente, lo que sostiene a Cuba no es solo una estructura estatal, ni únicamente un discurso político, lo que sostiene a Cuba, en lo más profundo, es una red de solidaridad popular que se activa todos los días.
Es la familia que comparte lo poco que tiene, son los vecinos que no preguntan, sino que actúan, son los amigos que inventan soluciones donde no las hay; es el intercambio basado en la confianza, en la reciprocidad, en ese principio no escrito, pero profundamente arraigado, “hoy por ti, mañana por mí”.
Ahí, en esa práctica cotidiana, se expresa una verdad que el capitalismo intenta borrar, que la vida puede sostenerse desde lo colectivo, desde la cooperación, desde la conciencia social.
En el discurso político cubano, términos como unidad, resistencia y continuidad no son consignas vacías, son condiciones materiales de existencia; porque bajo asedio, la división social no es una opción, es el camino hacia la derrota.
De allí que el “nosotros” adquiera una dimensión central, no como negación del individuo, sino como afirmación de que sin lo colectivo no hay posibilidad de supervivencia; el sacrificio individual, en este contexto, no se idealiza, pero se comprende como parte de una lucha mayor.
Sin embargo, sería irresponsable presentar esta realidad sin reconocer sus tensiones internas. Porque la presión constante desgasta, las dificultades materiales generan fisuras; emergen desigualdades, se fortalecen estrategias individuales de supervivencia, la migración impacta las redes comunitarias, y el cansancio social comienza a hacerse sentir.
Y aquí radica uno de los principales desafíos, la solidaridad no es infinita, no es automática, no se sostiene por inercia, requiere condiciones, requiere cuidado, requiere conciencia.
El bloqueo no solo busca limitar recursos; busca también erosionar el tejido social, debilitar la confianza colectiva, instalar la lógica del “sálvese quien pueda”. En otras palabras, intenta destruir la base misma de la solidaridad.
Por eso, la defensa de la solidaridad en Cuba hoy es, en sí misma, un acto de resistencia política. Pero hay un elemento que no puede pasarse por alto, Cuba no solo resiste hacia adentro, también proyecta solidaridad hacia afuera, a pesar de sus limitaciones, mantiene una política activa de cooperación internacional, particularmente en el ámbito de la salud.
Este hecho, lejos de ser anecdótico, revela una coherencia profunda. Cuba no comparte desde la abundancia, sino desde la convicción, no da lo que le sobra, da lo que tiene; y en ello reafirma una concepción de la solidaridad como práctica liberadora, no como instrumento de dominación.
Así, en medio de las dificultades, Cuba se convierte en un espacio donde se juega algo más que una coyuntura nacional, se juega una forma de entender la vida social, se juega la posibilidad de sostener un proyecto colectivo frente a una presión externa sistemática.
Lo que está en disputa, en última instancia, es si prevalece la lógica del individualismo o la lógica de lo común. Y en ese escenario, la experiencia cubana ofrece una lección clara, aunque incómoda para muchos, cuando las condiciones se vuelven extremas, no hay equilibrios posibles, o se fortalece la solidaridad, o se impone la fragmentación.
En síntesis, no se trata de idealizar ni de negar las contradicciones, se trata de comprender que, en el caso cubano, la solidaridad no es un adorno moral, es una necesidad histórica. Es la línea que separa la resistencia de la rendición, es la base que sostiene el proyecto colectivo.
Es, en definitiva, la expresión concreta de que un pueblo, aún bajo asedio, puede decidir no dejarse derrotar. Porque, al final, la verdad es sencilla y contundente, la solidaridad no es un gesto, es una posición, es una práctica, y en Cuba, hoy más que nunca, es también una forma de lucha.
Operación Cóndor 2.0 y la genuflexión de los cipayos
El adjetivo de cipayo resulta limitado para describir la posición de serviles, que dócilmente asumen los doce presidentes que suscriben ese instrumento, eufemísticamente llamado “Escudo de las Américas”. Así, de un vulgar plumazo, renuncian a la memoria histórica y, lo que es peor, a la soberanía del país. Pisotean a las emblemáticas figuras de Juanito Mora, del General Cañas, de Juan Santamaría y de Pancha Carrasco Jiménez.
A veces, en esas poses de genuflexión servil y sometimiento, doblan tanto su cerviz, para que el amo del norte les de su espaldarazo, que quedan en posiciones obscenas, para que el sable del imperialismo los penetre hasta donde más.
Pero su placer de lacayos es tan complaciente que, aun sabiendo la permanencia, dentro de ellos, del esclavista mayor del Norte y el servil sionista de Argentina, ellas y ellos respiran la fetidez de los últimos zarpazos del imperio yanqui y, complacientemente, ríen como estúpidas marionetas.
Su grado de alienación y alineación es tan pueril, que ninguno es capaz de defender nuestro idioma, sabiéndose el mismo como una de las lenguas universales más importantes, tanto por su riqueza cultural, por su valor identitario y como vehículo de comunicación universal y constructo de la resistencia histórica.
Así las cosas, ese remedo de un TIAR diarreico, cuya cabeza es un gobernante incapaz de reconocer la coyuntura actual y que pierde el horizonte de lo que debe ser hoy el nuevo orden mundial, miente, una vez más, con la complicidad de esos “doce mandatarios”, que no son capaces ni de manejar su propia voluntad política, mucho menos la responsabilidad histórica que les corresponde, en tanto garantes del poder ejecutivo de sus diferentes naciones.
Pero serán los respectivos pueblos, de cada uno de dichos países, que, desde la democracia de la calle, desde las comunas del poder popular y la organización de la resistencia, se verán obligados a enderezar nuestra memoria histórica por los cauces que corresponde al momento actual y que prístinamente fue dibujada por Bolívar, Morazán, Juanito Mora y Martí.
No existe un objetivo que demuestre la validez de que el “Escudo de las Américas” (Shield of de Americas Doral 2026), tenga como principio fundamental la lucha contra el narcotráfico.
¿Coalición antidrogas? La mentira ni siquiera es piadosa. Esta coalición es una alianza militar. No derivan políticas claras para erradicar el narcotráfico. El tráfico de cocaína y otras drogas, tiene dentro de esta nueva coalición a Daniel Nova y a Nasry “Tito” Asfura.
El primero denunciado porque desde sus empresas bananeras, se desplazan grandes cantidades de droga para Europa. “Tito”, como cariñosamente le dice Donald Trump, es el socio y testaferro del presidente narcotraficante Juan Orlando Hernández.
¡Entonces qué!, como decían nuestras abuelas, el diez con hueco, solo ellos pueden creérselo. Mientras que el pedófilo les obliga a inclinar sus débiles y sumisas rodillas.
En el caso del presidente Rodrigo Chaves y la actual presidenta electa, que va invitada para servir como testigo de excepción, ambos violan principios esenciales de nuestro marco jurídico.
Su sola presencia, en ese adefesio llamado “Escudo de las Américas”, contraviene el Artículo 12 de nuestra Carta Magna. Pero a la vez contravienen y se irrespetan cuatro documentos base que nuestros gobiernos han ratificado y sustentado.
En primer lugar, invocamos al Tratado de Tlatelolco (Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe, 14 de febrero de 1967), en segundo lugar, apelamos a la Proclama de Neutralidad (Proclama de Neutralidad Perpetua, Activa y no Armada, sancionada por Luis Alberto Monge Álvarez en 1983. Se fundamenta en el Artículo 139, inciso 2º de nuestra Constitución Política); en tercera instancia el Tratado sobre Comercio de Armas (TCA), suscrito por Óscar Arias Sánchez y, finalmente, el acuerdo del Foro de Sao Paulo del 2014, que declara a América Latina como Zona de Paz.
Segunda Parte
¡Bases militares no!
“La paz, la democracia y la no violencia”, SÍ.
Denunciamos las dos propuestas de aventura suicida y militarista que devienen de las últimas posiciones del actual presidente y de la mandataria electa.
Solo el hecho de mencionar la instalación de bases militares extranjeras en Costa Rica, tal y como recientemente lo manifestó y propuso un asesor presidencial, es poner a nuestro país en el ojo del huracán; pero además, de una gran irresponsabilidad, esa actitud representa una amenaza directa a los pilares fundamentales de la democracia costarricense, de su memoria histórica y de su identidad nacional.
Históricamente, cuando esta ocurrencia suicida se ha manifestado en algún aventurero y guerrerista nacional, el pueblo de Costa Rica, ha sido contundente en rechazar ese exabrupto, pues la sola idea choca frontalmente con principios históricos, constitucionales, de libertad, autodeterminación y de soberanía que ha tenido el país, como pilares básico de su Estado Social y de su Estado de Derecho.
Si lo vemos desde el punto de vista de los Derechos Humanos, los argumentos en contra de esa esquizoide idea, sus argumentos se tiran al suelo. Pero si buscan un argumento de tipo legal; la propuesta resulta aún más desproporcionada, pues atenta violentamente contra el Artículo 12 de la Constitución Política.
Cuando un gobierno pierde su capacidad de asombro y se divorcia de la idiosincrasia del soberano, nos damos cuenta de lo poco que le interesa la institucionalidad del país. Pero también dibuja abiertamente el desconocimiento que, una propuesta de esta envergadura, requeriría de una sustancial reforma constitucional.
Si tratáramos, como pueblo organizado, de argumentar nuestra posición del por qué estamos en contra de una base militar, nos sobrarían argumentos:
Los principales argumentos en contra, los resumimos de la siguiente forma:
En primer lugar el establecimiento de una base militar, es dejar invalidado el principio constitucional que sanciona, para tales efectos el Artículo 12 de nuestra Carta Magna.
Significaría que quedamos expuestos a la voluntad de ejércitos extranjeros y consecuentemente a una sostenida pérdida de nuestra soberanía. Se violaría, asimismo los principios de de autodeterminación e integridad territorial
Implicaría, dar paso abierto a la Guerra de Baja Intensidad, con la pérdida absoluta del control del territorio nacional
Entregar la seguridad nacional a una potencia extranjera, es simplemente renunciar al ser costarricense, a la idiosincrasia del soberano.
Tal y como ha sido señalado en sendos artículos anteriores, esta medida contraviene acuerdos nacionales e internacionales que el país ha suscrito.
Creemos, como patriotas y costarricenses, que no solamente es la Constitución Política la que nos blinda contra las bases militares, sino la misma historia de nuestro suelo patrio, que como semilla de maíz, todas y todos juntos hemos sembrado en nuestro imaginario colectivo.
Digamos NO, a las bases militares, no a las embarcaciones militares que asesinan en juicios sumarios a nuestros pescadores, fuera tropas extranjeras que vienen a violar nuestra soberanía nacional. Hay principios esenciales y Derechos Humanos fundamentales que son innegociables.
Volvemos a criticar profundamente la incursión de nuestro país al “Escudo de las Américas”, en tanto que esto no es una alianza contra el narcotráficos sino una alianza militar. Además, históricamente las bases han demostrado su ineficiencia para controlar el narcotráfico, contrario sensus, han sido parte de la sostenibilidad con algunos cárteles. En Colombia, el gobierno de Uribe y Santos, en Honduras, la base militar de Palmerola, se convirtió en el más grande corredor de cocaína de Centroamérica y sostuvo al narcotraficante de Juan Orlando Hernández. En Panamá, Noriega fue un aliado de la DEA y el canal se manchó de polvo blanco. Hoy en Ecuador, la empresa bananera de Daniel Novoa, adosa las cajas de banano con montañas de polvo blanco. Así, pues, las bases militares no son ninguna garantía contra los carteles del narcotráfico.
Cantemos ufanos y recuperemos nuestra identidad: “La paz, la democracia y la no violencia”, resultan ser consignas más auténticas que la miserable idea de las bases militares.
Tercera Parte
El Escudo de las Américas y la nueva aventura presidencial en la guerra de baja intensidad
Las y los diputados, el movimiento social, los sindicatos y los partidos políticos no podemos guardan silencio ante el juicio sumario y asesinato de pescadores costarricense bajo los argumentos del necrófilo y pedófilo jefe actual de la Casa Blanca. ¡Señor presidente!, ya lo decía nuestro gigante de la Patria Grande: “Hay silencios que se guardan, parecidos a la estupidez”.
Frente a la participación del actual gobernante de la República Rodrigo Chaves Robles y la mandataria electa Laura Fernández Delgado, en la reunión convocada por Donald Trump, hacemos un llamado a la opinión nacional e internacional, de las verdaderas preocupaciones e implicaciones que ésta acción conlleva, contra el Estado Social, el Estado de Derecho y la Democracia.
Desde la mayor parte de los actores sociales honestos y patriotas, pensamos que es más responsable y respetuoso para nuestra democracia, seguir construyendo y hablando sobre la urgencia de unificar consignas en torno al pueblo costarricense a favor de: “La paz, la democracia y la no violencia.
Lo dijimos en un anterior artículo dirigido al primer magistrado de la República, en el cual, de manera sucinta llamábamos la atención en lo siguiente.
En primer lugar, invocamos el valor esencial del Artículo 12 de nuestra Constitución Política. Asimismo, en segundo lugar, apelamos a la Proclama de Neutralidad sancionada en el gobierno de Luis Alberto Monge, en tercera instancia hicimos referencia al valor histórico del Tratado de Tlatelolco, en un cuarto lugar al valor del uso del Tratado sobre Comercio de Armas (TCA) (https://g.co/gemini/share/1faebf1eabce ) , suscrito por Óscar Arias Sánchez y, finalmente, el acuerdo del Foro de Sao Paulo del 2014.
Cada uno de estos instrumentos fortalece el derecho internacional y está en contraposición de la Guerra de Baja Intensidad que esconde el Escudo de las Américas que, por más sanamente que se le mire, no es una alianza para combatir el narcotráfico, sino por el contrario, crear un escudo militar para fortalecer la aventura pirata y de ladrón posmoderno del amo del norte.
Permítasenos tener aquí como ejemplo la amenaza militar e injerencista y los interés espurios de los EE:UU en Venezuela y el mar Caribe desde el momento en que Hugo Rafael Chávez Frías asumió el poder en la República Bolivariana de Venezuela. Hoy, con Nicolás Maduro Moros, elegido democráticamente por el pueblo de Bolívar el despliegue inusitado de las fuerza militar del imperialismo yanqui, se vuelve algo obsceno contra la soberanía de los Estados de América Latina. Estos actos, concluyen con una operación militar, cuyo resultado fue el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Pero la aventura desmedida de esta nueva fase de la Doctrina DONROE, es inusitada. Sus pretensiones por dominar México, anexarse Groenlandia, intervenir Cuba y usurpar la soberanía del Canal de Panamá, son más que evidentes.
La responsabilidad de los socios menores que suscriben este adefesio de derecho internacional, los hace desde ahora responsables de violar la soberanía e independencia de cada una de sus repúblicas.
Es ya un lugar común, que el mayor cartel de la droga está en manos de la DEA y que el mayor consumo de drogas, tiene como epicentro la sociedad norteamericana. Dichosamente, medio de la creciente tensión, la solidaridad se ha hecho una consigna universal a favor de esta hermana República.
Pero, el pueblo soberano, nuestro pueblo costarricense, en una sola voz, ha jurado fidelidad a la Patria, la Nación y el Estado y ha tenido como consigna básica: “La paz, la democracia y la no violencia.
Cuando el imperialismo norteamericano afirma abiertamente que su objetivo es apoderarse del uranio enriquecido de Irán, más de 400 kilogramos, queda claro que no estamos, una vez más, frente al viejo y conocido rostro del imperialismo, la codicia por los recursos estratégicos del planeta, al costo que sea necesario, la guerra, la muerte o la destrucción de países enteros.
A lo largo de la historia reciente, Estados Unidos ha invadido, bombardeado o desestabilizado países enteros bajo distintos pretextos, la “democracia”, la “seguridad”, la “lucha contra el terrorismo”, la libertad, el narcotráfico (que ellos mismos manejan en todo el mundo), pero detrás de esos discursos siempre aparece el mismo objetivo, el control de las riquezas naturales. Petróleo, gas, minerales estratégicos, rutas comerciales y ahora también materiales energéticos como el uranio.
No se trata solamente de Irán. La misma lógica depredadora ha marcado la intervención en el Golfo Pérsico, en Medio Oriente, en África, en América Latina y en el Caribe. Donde hay recursos estratégicos, aparece la presión política, las sanciones económicas, las bases militares o, en el peor de los casos, las bombas.
El imperialismo no negocia desde la igualdad entre pueblos; negocia desde la amenaza, el bloqueo y la guerra. Su objetivo no es la paz entre naciones soberanas, sino la subordinación económica y política de los países que poseen riquezas que las grandes corporaciones desean controlar, para ello cuenta con serviles encada rincón.
Por eso cada vez resulta más evidente para los pueblos del mundo que las guerras que promueve el imperialismo no se libran por valores ni principios. Se libran por el dominio de los recursos y por la perpetuación de un sistema que necesita apropiarse de la riqueza ajena para sostener su poder.
Frente a esa realidad, la defensa de la soberanía de los pueblos y de sus recursos naturales se convierte en una causa común de la humanidad. Porque cada pueblo que resiste al saqueo imperialista defiende no solo su territorio, sino el derecho de todos los pueblos del mundo a existir con dignidad, independencia y paz. Cuba es un ejemplo de esa dignidad, pese al criminal bloqueo económico, comercial y financiero, igual Venezuela, Palestina, y todos aquellos que no renuncian pese a las calamidades que los criminales fascistas provocan en su tierra.