¡La nacencia del mundo!

José Luis Amador.

Por José Luis Amador

Algunos celebran el Año Nuevo en casa, otros en un salón de baile o en algún otro sitio público… no importa. Igual, me llama la atención el hecho de que antes de Fin de Año la gente se despide como si no se volviera a ver más y posteriormente se vuelve a saludar al iniciarse el año. ¿No te he saludado verdad? Y se abrazan como en un reencuentro.

A eso se llama EL SALUDO. Me cuentan que antes hacían un baile del SALUDO en el Parque Morazán. Lo cierto es que este “saludo” tiene un sentido ritual. Nos despedimos cada Fin de Año y nos saludamos nuevamente al Año Nuevo, como si de veras algo nuevo empezara y volviera a iniciarse en nuestras vidas. Como si muriéramos un poco para empezar otra vez.

Algo semejante sucedía entre los mayas y aztecas: cuando al cabo de un ciclo, el mundo se iniciaba nuevamente. En nuestros días vemos que la gente que estaba cansada y exhausta en diciembre, – “ay ya, que se acabe pronto el año”- renace pocos días después y a principios de enero regresa con renovada energía a sus trabajos. ¡Qué curioso!

En Boruca se celebra el rito-juego-fiesta de Los Diablitos que se enfrentan al toro. Según su explicación los Diablitos o Cabrúv Rojc, representan a los indígenas borucas que se enfrentan al español y aunque mueren, vuelven a nacer cada año para continuar su lucha y vencer al invasor. A eso lo llaman, ¡qué hermoso! LA NACENCIA. En esta fiesta ritual se nace otra vez con fuerza renovada para seguir luchando contra el invasor, y lo celebran el 30 o 31 de diciembre en la noche, a las 12 de la noche. Los borucas regresan de la muerte, nacen cada año, esa es LA NACENCIA.

Bueno amigos, ya se acerca esta NACENCIA DEL MUNDO que experimentamos todos al finalizar el año. En tal ocasión les envío un fuerte abrazo y mi deseo de que estén bien en unión de los suyos.

Tengan todos NACENCIA en su corazón, y en mi amistad.

Feliz año para @todos

¡FELIZ NACENCIA DEL MUNDO!

 

Publicado en Pensando el SUR y compartido con SURCOS por el autor.