¡Piña en Humedal Térraba Sierpe no va!

Ministro resuelve nulidad basándose en los argumentos técnicos del sector ambiental.

Las buenas noticias llegaron para los ecosistemas y comunidades campesinas de las Fincas de Palmar Sur, pues el ministro notificó hoy que los argumentos técnico-legales presentados por el sector ambiental desde el año 2017, son correctos.

El recurso fue interpuesto en el 2017 por Msc. Mauricio Álvarez, en ese momento ejerciendo la presidencia de la Federación Costarricense para la Conservación del Ambiente (FECON) y con el apoyo de Dr. Allan Astorga Gättgens, Msc. Álvaro Sagot y Licda. Sofía Barquero Mata.

En el recurso de nulidad se evidencia que los estudios de impacto ambiental presentan un claro favorecimiento al desarrollador del proyecto, omitiendo procedimientos técnicos vigentes, a pesar de que se conoce que este tipo de producción ya ha generado daños ambientales irreversibles. Se considera que en el D1 (documento de evaluación ambiental), que todo proyecto debe presentar a SETENA para su primera valoración ambiental, mediante un puntaje, se debió constatar la necesidad de un estudio de impacto ambiental, en tanto el área del proyecto incluye bosques y humedales que son áreas de por sí protegidas por la ley (Artículo 32 de la Ley Orgánica del Ambiente) al estar dentro de la categoría de “muy alta vulnerabilidad y fragilidad ambiental” prescrita en la normativa. Este formulario es una declaración jurada que advierte que en caso de que haya omisión de información o se aporte información falsa, se posibilita a la Setena a rechazar su gestión y también a sanciones administrativas y penales a los responsables.

Según el recurso, “la viabilidad ambiental otorgada por la SETENA a la piñera Del Monte en Osa tiene serios vicios que apuntan a su nulidad por los siguientes puntos:

1. Se trata de un megaproyecto de 500 hectáreas de monocultivo intensivo de piña que incluye un gran paquete de agroquímicos tóxicos, como el Paraquat que está prohibido en muchos países por ser muy contaminante.

2. Bajo la finca existe un acuífero y el mismo estudio hidrogeológico presentado señala que si se contaminara el acuífero se produciría una extensa pluma de contaminación que se movilizaría en dirección al Humedal Térraba Sierpe. Dicho estudio no fue revisado por el SENARA, entidad que debería ser consultada para verificar la veracidad y alcances del informe.

3. A pesar de todo lo anterior la SETENA no hizo inspección de campo para este caso con lo cual incumple con la Ley Orgánica del Ambiente (art. 84 inciso c). De tal manera se tramitó en menos de un mes, mientras proyectos de mucho menos impacto tardan meses, incluso años, para su debido análisis en la Setena.

4. El reglamento vigente exige que en caso de encontrarse sitios arqueológicos se requiere una evaluación del Museo Nacional y de la Comisión Arqueológica Nacional, de previo a que se otorgue la viabilidad ambiental. Sin embargo, el reporte arqueológico, ignora la existencia del sitio arqueológico Unesco Patrimonio de la humanidad y pese a la riqueza arqueológica existente en el área del proyecto, la SETENA aprueba el permiso ambiental sin que se ejecute una evaluación arqueológica de los nueve sitios presentes recomendada por dicho reporte, en otras palabras, les da licencia “destruir el patrimonio arqueológico”. El reglamento vigente exige que en caso de encontrarse sitios arqueológicos se requiere una evaluación de Museo Nacional y de la Comisión Arqueológica Nacional, de previo a que se otorgue la viabilidad ambiental. Por ejemplo, de la Marina Papagayo en el 2004.

5. El estudio social está incompleto y no cumplió con la normativa al no realizar su componente más importante: el estudio de consulta a actores sociales, así como institucionales claves de la zona. El estudio socioeconómico, se realizó en una muestra de tan solo 18 personas, es decir, con el 0.61% de la población del cantón. En Palmar, justo donde se ubica el proyecto, hay una población de 9 815 personas, por lo que la muestra se realizó con apenas, un 0.18 % de la población. Las muestras indicadas, reflejan que no hay una verdadera representatividad de la percepción que pudiera tener la comunidad”.

A este recurso se adhirieron cientos de personas en una multitudinaria manifestación del 15 de mayo del 2017, fue firmado además por personas campesinas, operadores turísticos, indígenas, todas posibles afectadas, así como ecologistas, universitarios, grupos de mujeres, estudiantes, cooperativas campesinas y otras fuerzas vivas que se manifestaron el día del agricultor a favor de la cultura campesina y en contra de la expansión piñera.

Para el hoy coordinador del Programa Kioscos Socioambientales para la Organización Comunitaria de la Universidad de Costa Rica, Msc. Mauricio Álvarez Mora menciona que “hay un antes y un después de esta resolución, se le está poniendo por fin un límite a la expansión incontrolada del cultivo. Esta es una moratoria de hecho a las actividades, seguir expandiendo los cultivos sobre humedales, áreas protegidas y áreas de protección del agua de las comunidades. Esta moratoria se va sustentar en la organización y fiscalización social del cultivo como lo hemos venido señalando y trabajando desde el 2008 con nuestros Programa de Acción Social y acogido en dos distintos pronunciamientos del Consejo Universitario (2008, 2018).”

Para el ecologista Fabian Pacheco “No debemos olvidar los nombres de quienes entregan al país a la destrucción ambiental. Costa Rica sería un país muy diferente si no tuviera un movimiento ecologista como el que tiene y que ha sabido levantar muchas campañas en defensa del bienestar público. Felicitamos al gobierno por reconocer el peso legal y técnico de nuestros argumentos y recordaremos este conflicto heredado por administraciones “palanganas” como un ejemplo de que a pesar de que hay funcionarios públicos que entregan los sitios más sagrados e importantes del país a la devastación y destrucción ambiental este país aún tiene gente que sabe defender lo valioso y lo sagrado”.

Sin duda alguna es un día de fiesta para todas aquellas personas que se mantienen firmes en la defensa de la vida digna, de la naturaleza y de la cultura campesina de la Zona Sur.

Enviado a SURCOS por Kioscos Ambientales UCR.