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Etiqueta: organización comunitaria

Tiempos de incertidumbre en el mundo: ¿qué significa esto para la gente de la Zona Sur o las zonas agrícolas?

José Rafael Quesada / pressenza

Durante décadas muchas personas creyeron que la llamada globalización traería estabilidad permanente, crecimiento económico continuo y una creciente integración entre los países. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos años nos muestran una realidad diferente. Vivimos una época caracterizada por la incertidumbre, el miedo, la fragmentación, la violencia y cambios acelerados que afectan tanto a las grandes potencias como a las pequeñas comunidades rurales en todo el mundo, y en Costa Rica también.

Hasta el concepto globalización se debió cuestionar por muchos por tratarse de una sola forma de relaciones entre personas y países, tanto que desde hace tiempo se habla de Mundialización y no de globalización -financiera- en todo caso.

Las guerras en Europa y Medio Oriente, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la competencia por minerales estratégicos, la transformación tecnológica impulsada por la inteligencia artificial y el cambio climático son expresiones de un nuevo escenario mundial. Lo que antes parecía distante hoy influye directamente en la vida cotidiana de millones de personas.

Para muchos habitantes de la Zona Sur de Costa Rica, que es una zona agrícola en crecimiento como muchas en el mundo y en América Latina por supuesto, la geopolítica puede parecer un concepto alejado en el tiempo y en el espacio. Sin embargo, basta observar cómo las fluctuaciones internacionales afectan el precio de los combustibles, los fertilizantes, los alimentos y el transporte para comprender que los acontecimientos mundiales llegan rápidamente hasta las comunidades rurales.

Cuando aumenta el costo del petróleo, gasolinas y el diésel, aumenta el costo de movilizar productos agrícolas. Cuando se interrumpen cadenas de suministro internacionales, ciertos insumos se vuelven más escasos o más caros. Insumos de por sí encarecidos por los costos, las distancias y la economía usurera. Cuando los fenómenos climáticos como el del Niño, se intensifican, las cosechas, los caminos, los puentes y la infraestructura local sufre mayores impactos. Y esto complica la participación de los agricultores en el intercambio de productos y servicios.

La incertidumbre global no solo tiene efectos económicos. También tiene consecuencias humanas. En muchos países crece la ansiedad, el caos, la movilización en las calles, el miedo al futuro y la sensación de que los cambios ocurren demasiado rápido. Paradójicamente, vivimos en una época con más acceso a la información y a la tecnología que nunca antes, pero también con mayores niveles de preocupación social.

Desde una perspectiva humanista, el desafío central no es únicamente tecnológico o económico. La pregunta fundamental es qué ocurre con las personas sobre todo que viven las zonas agrícolas alejadas, en medio de transformaciones tan profundas. La tecnología puede ampliar nuestras capacidades, pero no sustituye la necesidad de construir sentido, fortalecer vínculos comunitarios y desarrollar proyectos colectivos.

La Zona Sur o región Brunca posee importantes fortalezas para enfrentar estos desafíos. Su tradición agrícola, la experiencia de las cooperativas, las asociaciones de desarrollo, las Asociaciones administradoras del agua y las múltiples formas de organización comunitaria constituyen una base sólida de resiliencia social. Allí donde existen redes de cooperación y solidaridad, las comunidades suelen responder mejor a las crisis y adaptarse con claridad y eficacia.

Esto de las inteligencias artificiales, ejemplo, puede convertirse en una herramienta valiosa para mejorar la agricultura, agregar el acceso a la educación, el cierre de la brecha digital, fortalecer la atención en salud y facilitar la comercialización de productos rurales. Y es que para que esto ocurra, la tecnología debe ponerse al servicio de las personas y no al revés. ¿De qué sirve tener empresas y tecnología si no sirve al ser humano?

Vivimos realmente tiempos difíciles y complejos. Nadie puede predecir ni jugar de mago para predecir con precisión cómo será el mundo dentro de veinte años. Lo que sí sabemos es que las comunidades rurales y urbanas que cultiven la solidaridad, la cooperación y la capacidad de adaptación tendrán mayores posibilidades de prosperar.

Y es aquí donde cabe proteger esa capacidad del ser humano que es la intencionalidad, todos los seres humanos de las ciudades y las ruralidades tenemos esa intención para mover la propia vida y para tomar decisiones entre condiciones que le afectan la libertad.

La incertidumbre de la gente en el ámbito mundial es real. Pero insistimos, también los son la creatividad y la innovación humanas, la organización comunitaria y la capacidad de construir los futuros imaginados.

En última instancia, la mejor respuesta que podemos colocar frente a la incertidumbre y el miedo sigue siendo actuar para fortalecer lo que nos hace verdaderamente humanos como son la cooperación, la esperanza, el compromiso con el bienestar común y la intención de Humanizar la Tierra, o sea humanizar todos los ámbitos que nos encontremos en la vida.

Paso Ancho por la Paz muestra que la construcción de conciencia nace desde las comunidades

El pasado 20 de junio, el Parque Los Héroes de Paso Ancho fue escenario de una jornada cultural, comunitaria y educativa que reunió a vecinas, vecinos, artistas, personas jóvenes, personas adultas mayores y delegaciones invitadas en torno a una misma convicción: la construcción de una cultura de paz comienza en los territorios y se fortalece mediante el trabajo organizado de las comunidades.

La actividad, denominada “Paso Ancho por la Paz”, formó parte del Festival Nacional Grito por la Paz, promovido por Buen Vivir Costa Rica y desarrollado simultáneamente en diversos cantones del país, entre ellos Desamparados, San Ramón, Nicoya, Tibás y León Cortés. En Paso Ancho-San Sebastián, la iniciativa fue impulsada mediante la articulación de organizaciones e instituciones comunitarias, entre ellas la Biblioteca Municipal Emma Gamboa, la Feria del Agricultor, el Hogar de la Esperanza y el Parque Los Héroes.

A lo largo de la jornada se realizaron diversas actividades orientadas a fortalecer la convivencia, la memoria histórica y el compromiso ciudadano con la paz. Entre ellas destacaron la inauguración del nuevo Mural de los Héroes, la exposición de fotografías históricas de la comunidad, la presentación de grupos de break dance, la siembra de árboles, juegos tradicionales para niñas y niños, la firma de la Carta por la Paz y la participación de cantores y poetas provenientes de Naranjo, Atenas, Moravia, Desamparados, San Francisco, Sarapiquí, Talamanca, Nicaragua y Paso Ancho.

La programación artística reunió expresiones musicales y poéticas que hicieron del parque un espacio de encuentro y reflexión. Asimismo, la presencia de estudiantes bribris de Talamanca y representantes de la Casa del Indio en Cartago aportó una dimensión intercultural que enriqueció la actividad y fortaleció los vínculos entre comunidades de distintos territorios.

Las personas organizadoras destacan que este tipo de iniciativas reflejan una convicción que ha venido creciendo en numerosos barrios y comunidades del país: la transformación social y la construcción de conciencia colectiva no se producen desde espacios externos, sino, más bien, desde los espacios comunitarios donde las personas se encuentran, dialogan, recuperan su memoria, fortalecen sus lazos y construyen propuestas compartidas para el futuro.

“Paso Ancho por la Paz” constituye así un ejemplo de cómo la organización comunitaria puede convertirse en una herramienta concreta para promover valores de convivencia, solidaridad, respeto y participación ciudadana. La experiencia se suma a otras iniciativas impulsadas en el marco del Festival Grito por la Paz, cuyo propósito es generar espacios de encuentro capaces de fortalecer la cultura de paz desde los territorios.

Las personas organizadoras expresaron además su agradecimiento a las más de 50 personas que colaboraron en la preparación de la actividad, a la delegación de estudiantes bribris de Talamanca, a la Casa del Indio en Cartago, a la comunidad que respondió al llamado y a todas las personas visitantes que compartieron mensajes de amor, esperanza y paz durante la jornada.

Festival del Día del Ambiente en Puerto Potrero

Puerto Potrero, Guanacaste. En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Ambiente, la comunidad de Puerto Potrero realizará el próximo sábado 6 de junio, de 7:00 a.m. a 5:00 p.m. en la Plaza de Deportes, el Festival Día del Ambiente bajo el lema “Comunidad y agua para sostener la vida”, un espacio de encuentro comunitario que reunirá actividades culturales, educativas y recreativas orientadas a la defensa del territorio, la protección de las fuentes de agua y el fortalecimiento de la organización local.

La jornada incluirá limpieza de playa, actividades recreativas para niñas y niños, música, stands informativos, conversatorio y el mercadito comunitario “Saberes y Sabores”, una iniciativa que busca promover la economía local, los emprendimientos comunitarios y el intercambio de conocimientos vinculados con la identidad y la cultura del territorio.

Más allá de una celebración ambiental, el festival representa una oportunidad para reflexionar colectivamente sobre los desafíos que enfrenta Puerto Potrero y otras comunidades costeras de Guanacaste ante el acelerado crecimiento de modelos de desarrollo turístico de gran escala, cuyos impactos se manifiestan en la presión sobre las fuentes de agua, el aumento del costo de la vida, la transformación de los territorios y los procesos de desplazamiento y exclusión de las poblaciones locales.

En este contexto, los espacios comunitarios adquieren una importancia estratégica desde una perspectiva territorial, ambiental, social y política. Son escenarios donde se fortalecen los vínculos comunitarios, se construyen propuestas para la gestión sostenible de los bienes comunes y se generan capacidades para la incidencia ciudadana en la toma de decisiones que afectan directamente la vida de las comunidades.

Uno de los actores fundamentales en este esfuerzo ha sido la ASADA de Puerto Potrero, organización que durante años ha desarrollado acciones para la protección de las fuentes de agua y la gestión comunitaria del recurso hídrico. Su trabajo ha sido clave para impulsar procesos de monitoreo, conservación y sensibilización ambiental, así como para visibilizar las tensiones que surgen cuando el crecimiento turístico supera la capacidad de los ecosistemas locales.

Tendremos actividades de gestión ambiental y estaremos hablando de la afectación que se avecina, el impacto que vamos a tener otra vez por el fenómeno del niño. Alzaremos la voz con esta actividad para que el gobierno local tome en serio las cosas como se hizo en el 2016 que las comunidades ya estábamos informadas de lo que iba a pasar, se emitió la declaratoria de emergencia y se crearon planes de contingencia a nivel regional” indicó Leonel Duarte Caravacas, presidente de la ASADA.

El cuido del agua en Puerto Potrero no solo responde a una preocupación ambiental, sino también a la necesidad de garantizar el acceso equitativo a un derecho fundamental para las actuales y futuras generaciones. Frente a un escenario marcado por sequías más frecuentes, aumento de la demanda hídrica y expansión inmobiliaria, la gestión comunitaria del agua se convierte en un pilar para la sostenibilidad y la justicia territorial.

El festival también es resultado de la articulación entre organizaciones locales y el Programa Kioscos Socioambientales para la Organización Comunitaria de la Universidad de Costa Rica, una alianza que ha permitido fortalecer procesos de formación, investigación participativa e incidencia comunitaria. Esta colaboración busca contribuir a que las comunidades cuenten con más herramientas para comprender las transformaciones que viven sus territorios, defender sus bienes comunes y participar activamente en la construcción de alternativas más justas y sostenibles.

Para Dylanna Rodríguez, coordinadora del Programa Kioscos Socioambientales, “este festival es parte de un proceso socioeducativo que estamos realizando en la comunidad de Puerto Potrero ante un crecimiento voraz del desarrollo turístico que ha venido impactando la vida de la comunidad. En un contexto de enorme presión hídrica, es fundamental que se construyan estrategias locales para el cuido de las fuentes de agua y de la biodiversidad presente en la zona”.

La actividad es abierta a toda la población, las organizaciones convocantes invitan a vecinas, vecinos, visitantes y personas solidarias a sumarse a esta jornada de encuentro, aprendizaje y acción colectiva por la defensa del agua y del territorio.

Comunidades de Osa logran que la Contraloría ordene protección ambiental en permisos de construcción

Comisión Alianza Comunal*

  • Estudio sobre permisos de construcción en la Fila Costeña y el Corredor Biológico Paso de la Danta

  • La Contraloría confirma graves debilidades institucionales en la protección ambiental y el ordenamiento territorial

La Contraloría General de la República (CGR) emitió la orden n.° DFOE-SOS-ORD-00002-2026, tras una investigación preliminar sobre permisos de construcción otorgados en la Fila Costeña y el Corredor Biológico Paso de la Danta (CBPD). La investigación surge a partir del proceso de incidencia ciudadana conducido por nuestra Comisión, el cual fue apoyado y gestionado a través de la denuncia presentada, el 30 de setiembre de 2025 por el exdiputado Ariel Robles, ante presuntas irregularidades en el otorgamiento de permisos de construcción en terrenos con mucha fragilidad ambiental dentro del cantón de Osa.

El estudio fue desarrollado por el Área de Fiscalización para el Desarrollo Sostenible de la División de Fiscalización Operativa y Evaluativa de la Contraloría, cuyos resultados fueron notificados el 21 de mayo de 2026. Como resultado, el órgano contralor emitió órdenes vinculantes dirigidas a seis municipalidades: Osa, Pérez Zeledón, Quepos, Dota, Buenos Aires y Tarrazú, así como al SINAC y la Dirección de Aguas del MINAE.

La Contraloría concluye que estas municipalidades han venido otorgando permisos de construcción basándose únicamente en la revisión documental de requisitos, sin incorporar formalmente la variable ambiental ni mecanismos preventivos de consulta técnica con instituciones como SETENA, SINAC o Dirección de Aguas. Esto ocurre incluso dentro de territorios estratégicos para la conectividad ecológica y la conservación de ecosistemas.

Según el informe: “Los gobiernos locales de Osa, Pérez Zeledón, Quepos, Dota, Buenos Aires y Tarrazú han visto debilitada su correcta administración y planificación territorial, por cuanto otorgan permisos de construcción sin incorporar formalmente la variable ambiental (…) comprometiéndose así el desarrollo sostenible del cantón y el equilibrio entre expansión urbana, protección ambiental y bienestar de la población”.

La CGR también señala la ausencia de planes reguladores integrales, la falta de controles mediante coordenadas geográficas, la inexistencia de zonificaciones ambientales y la débil coordinación interinstitucional para la tutela del ambiente.

Un precedente histórico para el Corredor Biológico Paso de la Danta

La importancia de este proceso trasciende el cantón de Osa. El Corredor Biológico Paso de la Danta atraviesa parcial o totalmente seis cantones: Osa, Quepos, Pérez Zeledón, Dota, Tarrazú y Buenos Aires.

La Contraloría reconoce oficialmente que el Plan de Gestión del Corredor Biológico Paso de la Danta constituye un instrumento relevante de gestión territorial y protección ambiental, el cual había sido ignorado o minimizado en los procesos municipales de permisos de construcción.

El informe además señala los Elementos Focales de Manejo (EFM) identificados, que pueden integrar Áreas Ambientalmente Frágiles (AAF), fundamentales para la conectividad ecológica entre la Cordillera de Talamanca, el Humedal Térraba-Sierpe y el Parque Nacional Marino Ballena, incluyendo: grandes parches de bosque tropical; rutas de conectividad para grandes mamíferos; cuencas hidrográficas que impactan arrecifes y ecosistemas marino-costeros y corredores costeros vinculados con sitios de anidación de tortugas marinas.

La conclusión es contundente: las áreas ambientalmente frágiles y sitios de importancia ambiental del CBPD sí deben ser consideradas de manera vinculante en los permisos de construcción.

Este proceso también representa una experiencia pionera de articulación entre organización comunitaria, investigación ciudadana y fuerzas políticas dentro de la Asamblea Legislativa, que permitió escalar una denuncia territorial hacia la Contraloría General de la República. Se trata de una vía poco utilizada históricamente por las comunidades en conflictos socioambientales relacionados con omisiones municipales y ordenamiento territorial. La experiencia abre un camino importante para otros territorios del país, demostrando que las comunidades organizadas pueden activar mecanismos institucionales de fiscalización del Estado cuando existen vacíos regulatorios, falta de controles ambientales o decisiones municipales que comprometen ecosistemas y bienes comunes. En ese sentido, este caso podría sentar un precedente importante para futuras luchas ambientales y territoriales en Costa Rica.

Órdenes obligatorias y cambios institucionales

La Contraloría ordenó medidas correctivas obligatorias para municipalidades, SINAC y Dirección de Aguas.

Entre las medidas ordenadas por la Contraloría destacan la incorporación formal de la variable ambiental en los procesos de otorgamiento de permisos de construcción, la creación de mecanismos obligatorios de coordinación entre las municipalidades, el SINAC, SETENA y la Dirección de Aguas, así como la actualización del Plan de Gestión del Corredor Biológico Paso de la Danta. Además, se establece la necesidad de delimitar sitios de importancia ambiental y áreas ambientalmente frágiles, fortalecer los sistemas de información y control territorial e implementar procesos de capacitación ambiental para el personal técnico y administrativo de los gobiernos locales.

El incumplimiento de estas órdenes puede constituir falta grave y derivar en sanciones administrativas.

Una lucha comunitaria sostenida durante años

Como Comisión Alianza Comunal (CAC), adscrita al Comité Local del Corredor Biológico Paso de la Danta, queremos compartir con las comunidades que este proceso no surgió de la nada.

Durante años hemos impulsado procesos de educación popular, investigación-acción y participación ciudadana para documentar y visibilizar los impactos del modelo constructivo intensivo y del turismo inmobiliario desregulado sobre la Fila Costeña.

Hemos investigado afectaciones sobre fuentes de agua, bosques, biodiversidad y ecosistemas vinculados al Parque Nacional Marino Ballena. También tuvimos que recurrir a recursos legales para acceder a información pública sobre permisos de construcción y evidenciar las debilidades institucionales en el ordenamiento territorial.

Todo este trabajo colectivo permitió construir acuerdos comunales y elevar las denuncias hasta instancias nacionales.

Hoy, el informe de la Contraloría confirma oficialmente muchas de las preocupaciones y denuncias que las comunidades venimos señalando desde hace años.

Volvamos a encontrarnos

Queremos contarles a nuestras vecinas y vecinos que, durante este tiempo en que no nos hemos encontrado en el espacio del Festival del Día Mundial del Océano, la defensa de la Fila Costeña no se ha detenido.

Al contrario: se ha abierto un precedente histórico que podría transformar la manera en que se gestionan los permisos de construcción y la protección ambiental no solo en Osa, sino en todos los territorios del Corredor Biológico Paso de la Danta.

Por eso queremos volver a encontrarnos este próximo domingo 7 de junio en el Festival del Día Mundial del Océano, en El Mercado de Bahía Ballena.

Queremos compartir los avances, los desafíos, las tensiones y las esperanzas de este proceso colectivo que lleva muchos años caminándose y que también se ha sostenido gracias a ustedes: con su presencia, sus firmas, sus conversaciones, su apoyo y su compromiso con la defensa del territorio.

La Fila Costeña sigue siendo una primera línea de protección del Parque Nacional Marino Ballena. Un territorio clave para el agua, la biodiversidad y la calidad de vida de las comunidades de toda la región.

Pero también se ha convertido en un laboratorio vivo de organización comunitaria y defensa territorial cuyos aprendizajes podrían servir de ejemplo para muchas otras comunidades, corredores biológicos y territorios del país.

Informe: https://drive.google.com/file/d/1XTcwTK7KmRndxe2w8SanqGwaC6ocayqW/view?usp=sharing

*Adscrita al Comité Local del Corredor Biológico Paso de la Danta

El agua no llega sola… y tampoco se cuida sola

Observatorio de Bienes Comunes

Desde Los Chorros, Grecia, compartimos una entrevista que pone en el centro algo que muchas veces olvidamos: detrás de cada gota hay organización comunitaria, trabajo cotidiano y luchas por defender las nacientes.

🎧 Escuchá el audio y leé la nota completa:

https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/cuando-el-agua-tiene-historia-cuidar-la-naciente-es-cuidar-la-vida-conversamos-con-alejandro-montero-fontanero-asada-tacares/

📌 En la conversación se aborda:

▪️ El agua como bien común, no como algo individual

▪️ El trabajo (muchas veces invisible) de las ASADAS

▪️ Las tensiones por el uso del territorio y los riesgos para las nacientes

▪️ La importancia de la memoria: esto no está así porque sí

▪️ El cuidado del agua como responsabilidad con las futuras generaciones

Una invitación a reconectar con el origen del agua que consumimos y a reconocer a quienes la cuidan todos los días.

¿Sabés de dónde viene el agua que tomás?

“Grito por la Paz” llama a unir voces contra la guerra, la violencia y el odio

El colectivo organizador del Festival “Grito por la Paz” difundió un nuevo pronunciamiento en el que invita a personas, organizaciones y comunidades a sumarse a una iniciativa que busca promover una cultura de paz, solidaridad y esperanza frente a la violencia, la guerra y la destrucción que afectan a múltiples pueblos y territorios del mundo.

El mensaje plantea que la guerra “solo trae dolor, pérdida y muerte a la humanidad” y subraya también las consecuencias ambientales y sociales de los conflictos armados, señalando afectaciones sobre mares, tierras, aguas, flora y fauna, así como sobre familias y comunidades enteras.

El documento expresa un rechazo a los campos militares, las armas, la ocupación, la mentira y el odio, al tiempo que convoca a construir “territorios de paz” mediante la conciencia, la solidaridad y la acción colectiva. También reivindica la tradición costarricense de neutralidad, respeto al derecho internacional y resolución pacífica de conflictos.

SURCOS informó recientemente sobre la organización del Festival “Grito por la Paz”, una iniciativa impulsada por personas y comunidades vinculadas al “Buen Vivir”, que contempla actividades culturales, ferias, talleres, intercambios de semillas, encuentros comunitarios y espacios artísticos en distintos cantones del país.

A continuación, el texto compartido por las personas organizadoras:

“Costarricenses y pueblos hermanos:

Esta es una invitación a unirse a este GRITO POR LA PAZ, a que juntemos nuestras voces para transformar la violencia del silencio, la persecución, la miseria, en canto de vida.

La guerra, dirigida por grupos de mentes perversas, solo trae dolor, pérdida y muerte a la humanidad; es también sufrimiento para la Madre Tierra y todos los seres que la habitan: ¿qué pasa con los mares, las tierras, los cielos, las aguas, la flora, la fauna bombardeada y contaminada? La violencia daña las familias, los barrios, las comunidades, las regiones, las naciones; el mundo entero.

Por eso decimos NO a campos militares, NO a las armas, NO a la ocupación, NO a la mentira, NO al odio…

Nuestro GRITO POR LA PAZ es un llamado a decirle SÍ al amor, SÍ a hacer con conciencia, SÍ a la solidaridad y SÍ a la acción.

ES UN SÍ A CONSTRUIR TERRITORIOS DE PAZ…, UN SÍ AL AMOR.

SÍ a que sigamos siendo intermediarios de la esperanza para el mundo en conflicto. SÍ al respeto jurídico y de la política exterior del Estado costarricense, de las normas, acuerdos y compromisos internacionales en pro de la paz, la neutralidad y la resolución pacífica de conflictos.

Que esta carta sea testimonio de nuestra voluntad de construir un mundo donde podamos vivir sin miedo; de nuestra creencia sobre la paz como el camino hacia la justicia, hacia la dignidad.

Invitamos a cada persona, organización o comunidad a unirse, con su firma, porque la paz no se construye en solitario, solamente la podemos hacer posible uniendo nuestras voluntades, nuestras oraciones, nuestros sueños.”

“Gracias, disculpe las molestias”. A un año de su partida, recordamos el último susurro del Papa Francisco

Observatorio de Bienes Comunes

No fue un discurso… fue un gesto mínimo que revela una forma de estar en el mundo.

En ese instante final, no hubo solemnidad ni grandilocuencia. Hubo algo más hondo: reconocer al otro como centro, incluso en la propia fragilidad. Agradecer la presencia que cuida. Nombrar, con humildad, que vivir también toca y afecta la vida de los demás.

Desde ahí, esta nota abre preguntas urgentes para nuestro tiempo:

Algunas claves que atraviesan el texto:

* La cultura del encuentro como práctica cotidiana

* Frente al descarte: nadie sobra, nadie es prescindible

* Lo común se teje en lo pequeño: mirar, escuchar, detenerse

* El “poliedro” como forma de convivir en la diferencia

* ¿Qué tiene que ver todo esto con los bienes comunes?

Una lectura breve, pero necesaria.

Podés leerla aquí:
https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/gracias-disculpe-las-molestias-el-ultimo-susurro-del-papa-francisco-y-su-legado-de-la-cultura-del-encuentro/

Más que una limpieza: memoria y organización en Los Chorros

Observatorio de Bienes Comunes

¿Qué hay detrás de una jornada de limpieza en un río?

En esta entrevista, Hamer Salazar y Francis Suárez nos invitan a mirar más allá: Los Chorros y el río Prendas no son solo un paisaje, son el resultado de años de lucha, organización y defensa comunitaria.

Esta experiencia nos deja claves importantes:

Los ríos no son “naturales” sin historia: están marcados por procesos sociales y luchas.

La comunidad de Tacares ha sido clave en la defensa del parque ante múltiples amenazas.

Existe una brecha entre lo que dice la ley y lo que realmente se gestiona.

El agua es un bien común que genera tanto conflictos como solidaridad entre comunidades.

Las jornadas de limpieza también son espacios de memoria, encuentro y educación popular.

Conocer la historia del territorio transforma la forma en que lo cuidamos.

Cuidar el río también es reconocer a quienes lo han defendido.

Leé y escuchá la entrevista completa aquí:
https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/mas-que-una-limpieza-memoria-y-organizacion-en-los-chorros/

Campaña personas gestoras locales en acción: Isaura Umaña Ramos

Cápsula #3

Isaura Umaña Ramos es graduada del Técnico en Gestión Local, versión Pacífico Central, del Programa de Gestión Local de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Vecina de Coyolar de Orotina, Isaura representa un claro ejemplo de cómo la formación universitaria puede traducirse en liderazgo comunitario y acciones concretas de transformación social.

Además de ser ama de casa, Isaura desarrolla un emprendimiento de artesanías en madera y continúa su vínculo con la UNED como estudiante de cursos libres. Su compromiso social se manifiesta especialmente en su rol como presidenta y fundadora de la Agrupación de Familias de Personas con el Espectro del Autismo Ágape, una organización sin fines de lucro que nació a partir de una necesidad sentida en su comunidad.

Agrupación Ágape

La Agrupación Ágape está orientada a brindar apoyo integral a familias de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el cantón de Orotina. En este espacio, las familias encuentran acompañamiento emocional, asesoría legal y oportunidades para compartir experiencias, estrategias prácticas y herramientas para el manejo del estrés, la ansiedad y el proceso de duelo que muchas veces acompaña el diagnóstico.

Ágape se concibe como un espacio seguro, donde las personas pueden expresar sus sentimientos con confianza y construir redes de apoyo mutuo, contribuyendo a disminuir el aislamiento social que enfrentan muchas familias. Según su fundadora, este tipo de agrupación es pionera en el cantón de Orotina.

El nombre Ágape proviene del término griego agápē, que hace referencia al amor altruista, incondicional y desinteresado, orientado al bienestar del prójimo. Este principio guía el quehacer de la organización y da sentido a sus acciones colectivas.

Entre las iniciativas impulsadas por la agrupación se encuentran capacitaciones, actividades comunitarias y la organización de marchas con motivo del 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, establecido por la Organización de las Naciones Unidas en 2007. Estas acciones buscan sensibilizar a la población, promover la inclusión, el respeto a los derechos y la aceptación de las personas con TEA, contribuyendo así a una mejor calidad de vida.

Desde su creación, Ágape ha generado cambios positivos en la comunidad de Orotina, fortaleciendo la conciencia social sobre el autismo y articulándose con diversas instituciones que han brindado apoyo mediante procesos de formación y acompañamiento. Actualmente, la agrupación cuenta con una página en Facebook bajo el nombre Ágape Autismo Orotina, desde donde comparte información y actividades con la comunidad.

La experiencia de Isaura Umaña Ramos evidencia cómo la formación en Gestión Local de la UNED potencia el liderazgo comunitario y favorece la construcción de respuestas colectivas ante realidades sociales complejas, reafirmando el compromiso de la universidad con la extensión, el desarrollo territorial y la transformación social.

Para poder conectarse con la organización Ágape Autismo Orotina, por medio de la página en Facebook a través del enlace https://www.facebook.com/?ref=homescreenpwa

Elaborada por Michelle P. Castro Marchena

Personas gestoras locales en acción – Sonia Medina Matarrita, Isla Venado

Por Michelle Paulana Castro Marchena

Cápsula #1 Gestores y Gestoras Locales en Acción, historias que inspiran y transforman comunidades.

Sonia Medina Matarrita es gestora local de la comunidad de La Florida, Isla Venado, en el Golfo de Nicoya. Mujer, madre, abuela y jefa de hogar, ha dedicado gran parte de su vida a la pesca artesanal y al cultivo de ostras, actividad que hoy constituye una fuente clave de empleo y desarrollo para su comunidad.

Es graduada del Técnico en Gestión Local del Programa de Gestión Local de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), versión Pacífico Central, promoción 2020. Ha vivido en Isla Venado toda su vida y forma parte de una familia fundadora de la comunidad. Actualmente, se desempeña como presidenta de la Asociación Local de Pescadores de La Florida, Isla Venado.

En el año 2018 fue invitada a Brasil por la Red de Áreas Marinas de Pesca Responsable de Costa Rica y la COFREM de Brasil, con el fin de compartir experiencias sobre la pesca artesanal costarricense y los procesos de organización comunitaria vinculados a esta actividad.

Ostras Deli: desarrollo local con enfoque sostenible

Ostras Deli es un proyecto conformado por tres granjas de ostricultura sostenible ubicadas en La Florida, Isla Venado. La iniciativa surgió a partir de la creación de un Área Marina de Pesca Responsable, dentro de la cual se establecieron estas granjas dedicadas al cultivo de ostras rizadas, un molusco altamente valorado por su aporte nutricional.

Actualmente, el proyecto representa una parte fundamental de la economía local y genera empleo para aproximadamente 24 familias, las cuales han logrado transformar su actividad pesquera mediante prácticas sostenibles y responsables con el ambiente.

Según Sonia Medina, entre los principales desafíos que enfrenta el sector pesquero se encuentran el calentamiento de las aguas, la pesca ilegal y el limitado acceso a los mercados, situaciones que impactan directamente la estabilidad económica de las comunidades costeras.

El proyecto ha contado con el apoyo de diversas instituciones públicas, entre ellas el IMAS, INCOPESCA, INDER, el Ministerio de Trabajo, la Universidad Nacional y el INA, lo que ha permitido fortalecer el proceso productivo y organizativo de la comunidad.

En su momento, el entonces presidente ejecutivo del IMAS, ministro Bermúdez, señaló que “estas granjas encierran las expectativas de reactivación laboral que impulsamos en el país, buscando balancear los resultados económicos, sociales y ambientales en la vida de las familias”. Agregó que este sistema productivo contribuye a la inocuidad del producto, al tiempo que forma parte de una estrategia para la lucha contra la pobreza mediante empleos azules, vinculados al uso responsable de los recursos hídricos.

Para Sonia, uno de los principales logros ha sido la unión comunitaria que ha generado el proyecto. “La granja ha unido a toda la comunidad. Personas que no son asociadas, e incluso que no son de la isla, nos han colaborado con sus propias manos en el proceso de construcción de este sistema”, comentó.

Actualmente, la organización trabaja en la construcción de un nuevo local comunal, con mejores condiciones de espacio y adaptación, e impulsa iniciativas para el aprovechamiento y recolección del agua, tanto para uso doméstico como para el riego de plantas, reforzando así su compromiso con la sostenibilidad ambiental y el bienestar comunitario.