“Universidad azul”: un reto para la población de la UCR

  • Quince ponentes recomendaron distintas estrategias para mejorar la calidad de vida de las personas

El ejercicio físico se considera fundamental para mantener una buena salud, sea una práctica formal o incluso una caminata. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El Congreso del Bien-estar, realizado la semana pasada por la Oficina de Bienestar y Salud de la Universidad de Costa Rica (UCR), sirvió como punto para reflexionar sobre la importancia de atender la salud, antes de que llegue la enfermedad y no solo cuando esta aparece.

En ese sentido, el tema de las “zonas azules” salió a relucir como un modelo que podrían emular las personas y ¿por qué no? los centros de educación superior, de modo que se conviertan en ‘universidades azules’, donde sus comunidades internas sigan los 10 aspectos que practican las poblaciones más longevas del planeta para lograr su bienestar.

De acuerdo con la (OBS), el bienestar es “un estado de satisfacción de las necesidades y aspiraciones personales que permitan una vida creativa en la comunidad universitaria con un enfoque de promoción de salud”.

Con 15 ponencias de no más de 15 minutos y sobre los temas más variados, relacionados con el bienestar, se trató de “analizar, difundir, contagiar, promover, sembrar e inspirar a los participantes a transformar de manera positiva sus entornos y sus vidas, así como dar a conocer el trabajo, que en materia de bienestar, realizan las diferentes instancias de la UCR”, objetivo que se había definido previamente.

Para lograr este bien-estar se propuso tener una vida creativa en la que las personas reconozcan su mejor versión saludable de sí mismos en la vida universitaria, según lo expuso Teresita Reyes Espinal, quien brindó una charla de motivación para estar bien física y mentalmente. Para ello, habló de cinco pilares que son: acogimiento, admiración, colaboración, historia y libertad.

Esta charla concluyó con el obsequio de una rosa para cada una de las personas participantes del Congreso, como una motivación para activar los sentidos y la apreciación de los detalles del entorno.

Las personas asistentes al Congreso del Bienestar recibieron una rosa como ejemplo del aprecio de los detalles del entorno. Foto: Karla Richmond.

Ejemplo en el mundo

La zona de Nicoya, en Costa Rica, al igual que la isla Okinawa, en Japón, Loma Linda, en California, Estados Unidos, la isla Icaria, de Grecia y las provincias de Nuoro y Ogliastra en Cerdeña, Italia, son ejemplo para el mundo de ‘zonas azules’ donde viven las poblaciones más longevas del mundo, y ¿cómo lo logran?

Según Esteban Andrejuk, otro de los expositores del Congreso del Bien-estar, los centenarios de estos países, y especialmente de Nicoya, comparten 10 secretos en común que los hace tener una vida saludable.

El primero de estos secretos es que estas personas se trasladan de un lado a otro mediante caminatas o en bicicleta, o incluso a caballo y precisamente otra de las exposiciones se refirió a los beneficios físicos y mentales de viajar al trabajo en bicicleta, según lo expuso María José Suárez Sánchez, quien decidió ir a su trabajo en este medio de transporte, contagiando a la vez a varios de sus compañeros y compañeras, quienes han logrado reducir peso y mejorar su condición física y mental al evitar el estrés de manejar en el centro de San José, donde se ubica su lugar de trabajo, detrás del Hospital San Juan de Dios.

Otro ejemplo de ejercicio que se puede realizar durante la estancia en la Universidad lo expusieron Isabel Cristina Piedra Pereira y Alejandra Soto González, quienes participan de un programa creado en la Oficina de Administración Financiera (OAF), donde, con asesoría de la OBS, conformaron un grupo de colaboradores quienes hacen distintos tipos de ejercicios como bailes y otras modalidades.

El segundo componente de la vida longeva de las personas de Nicoya es que viven con simplicidad, sin tener estrés crónico y precisamente una de las recomendaciones de Daniel Martínez Esquivel, otro ponente, es manejar el estrés, mediante la práctica del ejercicio y la búsqueda de la paz.

También Cristina Barboza, mencionó la importancia de evitar el estrés crónico, ya que este libera cortizol que afecta los procesos inflamatorios e inmunes de las personas, para lo cual recomendó hacer ejercicio, tener una dieta saludable y hacer prácticas de relajación como la meditación o el yoga.

María José Suárez expuso sobre los beneficios de ir a trabajar en bicicleta. Foto: Karla Richmond.

El dormir bien y levantarse cada día con un propósito es el tercero de los elementos que practican los nicoyanos, recomendaciones que comparte Linsey Álvarez Pacheco, otra expositora que habló sobre el amor propio como clave del éxito, quien considera que dormir bien es uno de los retos para lograr bienestar, así como el manejo del estrés, y comer de forma saludable.

Y precisamente este es el cuarto aspecto que practican los centenarios de Nicoya, quienes consumen alimentos locales y tienen una dieta simple y balanceada. Un aspecto que destaca Kimberly López Montero, otra de las expositoras en ese sentido es que estas personas de las ‘zonas azules’ comen hasta sentirse satisfechos y no más allá de ello y además lo hacen sin distracciones, teniendo plenitud al momento de ingerir los alimentos.

La receta a consumir, es el quinto secreto, que establece que la dieta está basada en poca carne, vegetales, huevos, muchas frutas, frijoles, arroz y semillas, principalmente cosechados por ellos mismos, de modo que no consumen alimentos procesados y aún cuando lo hacen, como cuando producen harina para pan, lo hacen en sus propias casas., según reportan Andrejuk y López.

Contacto con la naturaleza

Cuidarse con elementos de la naturaleza, como beber agua de fuente natural, rica en calcio y magnesio, es otra de las prácticas de los habitantes de Nicoya, así como consumir cereales ricos en antioxidantes, plantas medicinales y ‘superfoods’ como el ojoche o nuez maya, son los secretos seis y siete.

El punto número ocho se refiere a tener una profunda fe en Dios y el nueve se refiere a cuidar y ser cuidados por sus familiares y amigos, lo que López define como tener una tribu, que puede influir de manera positiva en el estilo de vida.

Finalmente, el agradecer estar vivos y no tener expectativas demasiado ambiciosas es el secreto número 10 de los centenarios de Nicoya. Al respecto, Daniel Martínez Esquivel recomienda que las personas escriban, todos los días, tres cosas por las cuales estar agradecidos.

El consumo de frutas y vegetales frescos es uno de los secretos de los centenarios de Nicoya.

Todas estas prácticas podrían ser aplicadas, de una forma creativa, por las poblaciones de las universidades, logrando un mayor bienestar de sus miembros, convirtiéndose así en ‘universidades azules’.

Más prácticas saludables

Durante el Congreso del Bien-estar se brindaron muchísimas más recomendaciones para mejorar la calidad de vida de las personas, las cuales van desde el cuidado de la salud dental, la importancia de respiración, claves para vivir mejor, atención de la vida universitaria, la movilidad internacional hasta el amor propio como la llave del éxito.

Todos y cada uno de los 15 expositores y expositoras se preocuparon por brindar elementos que pueden mejorar el bienestar de las personas de una u otra forma, lo que le permitió a los participantes del Congreso hacer una reflexión sobre cuáles de estos elementos pueden mejorar su calidad de vida.

 

Nidia Burgos Quirós

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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