Refinería nos atrasa y amarra por décadas

Ecologistas: Existen modernas y eficientes alternativas, país quedaría atrás

La baja del precio del petróleo2

Imagen con fines ilustrativos

 

La vieja refinería nos “casó” con el petróleo por casi 50 años. ¿Cuántas décadas lo haría una nueva refinería, cuándo el uso y las existencias de petróleo está en cuenta regresiva?, preguntan ecologistas ante el proyecto que vio la luz con el establecimiento de relaciones con China y su indisoluble unión al interés de la explotación petrolera en nuestro país (Ver acuerdo con la compañía estatal (CNPC) octubre del 2007).

Muchos costarricenses se sienten decepcionados de un gobierno “de cambio” que quiera resucitar una refinería que se teme estancaría y entraría en contradicción con la transición del país a energías limpias para un modelo post-petrolero, más en consistencia con la imagen que se ha promovido tanto en el sector turístico de una Costa Rica verde y carbono neutral.

Además, la construcción de un megaproyecto para refinar petróleo ha desatado la polémica por dudas financieras, legales, ausencia de licitación sumando a juicios, investigaciones, falta de transparencia y de información y un cuestionado proceso de evaluación ambiental.

 

Ahorrar

Antes de apostar por supuesta gasolina barata, el país podría apostar a largo plazo por mejorar condiciones de transporte y de infraestructura. Un estudio de la UNA calcula, casi 250 millones de dólares, las externalidades o costos socio-ambientales asociadas a las ineficiencias del sistema de transporte e infraestructura urbano: accidentes de tránsito, congestión en tiempo y consumo de combustible y contaminación, cálculo con base en datos de 2005 y 2006 (Otoya, 2009).

El ex ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, señala como una gran contradicción en política pública invertir recursos escasos y endeudarnos en un proyecto que continuará nuestra dependencia a los combustibles fósiles:”en vez de invertir en sistemas de transporte público eléctrico y transporte alternativo, infraestructura “verdes”, y en un cambio de modelo energético que lleve al país a moverse hacia una economía baja en carbono y más competitiva”.

 

Transformar

Cambiar fue el mandato al gobierno actual. No remendar ni maquillar proyectos tan cuestionables. Sobre agro-combustibles, ecologistas alertan que no hay un marco legal que asegure que los agro combustibles no compitan con la tierra para la producción agroalimentaria que ponga en riesgo nuestra seguridad alimentaria.

Sigue pendiente una gran agenda para hacer “potable” la cuidad, donde está el mayor consumo y desperdicio del petróleo: aceleración y aplicación del proyecto de un tren eléctrico interurbano, exoneración de impuestos transportes eléctricos e híbridos o aparatos de bajo consumo, la incentivación de la producción de energía solar y fortalecer las campañas de educación sobre ahorro y consumo.

 

Sustentar

Debemos estar vigilantes del nuevo proceso que realizará RECOPE. Los estudios preliminares que ha de contratar deberían ser sobre los Mecanismos Nacionales para el Abastecimiento de Petróleo en épocas de Transición hacia una Economía Baja en Emisiones.

El especialista en Evaluación Ambiental, Dr. Allan Astorga, quien denunciara un procedimiento “exprés” y deficiente para aprobar el Estudio de Impacto ambiental del fallido esquema de refinería China (http://feconcr.org/doc/refineria/), asegura “que no tiene sentido volver a resucitar un proyecto impuesto y heredado, sino que debe verse a la luz de una discusión más amplia que se plasme en una planificación más integral que evalúe estratégicamente el plan nacional de energía”.

Para el ambientalista, Jorge Polimeni, el proyecto de refinería amenaza el liderazgo ambiental de Costa Rica a nivel internacional y lo que predicamos en las negociaciones contra el cambio climático:“habrá un gran retroceso en la legitimidad de nuestras propuestas en estos espacios”.Destaca que”con esta inversión no habrá interés de ahorrar o modificar el consumo o introducir cambios necesarios en la matriz energética hasta que se acabe el petróleo en pocas décadas, al mismo tiempo que será el incentivo perfecto para abrir la puerta a la extracción de gas y petróleo que viene amarrado desde siempre a este proyecto”.

Los estudios preliminares deberían señalar claramente dónde debe el país invertir la “pequeña fortuna” que China ha puesto a disposición para este proyecto.

El catedrático universitario, biólogo y ambientalista, Jorge Lobo piensa que con la refinería aumentará el tráfico de petróleo y su consumo, aumentando accidentes y derrames, situación ya documentada a pequeña escala en la zona litoral, que le suma a nuestra huella ecológica con efecto acumulativo de proyectos como APM Terminal, contaminación por la zona industrial existente y aplicación de plaguicidas.

 

Enviado a SURCOS Digital por FECON.

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