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Etiqueta: cambio climático

¿Conoce los arrecifes de coral su importancia y amenazas?

Un nuevo taller invita a aprender a observarlos y monitorear su salud

Una iniciativa de ciencia ciudadana abre un nuevo proceso de formación para que jóvenes, comunidades, organizaciones y personas interesadas puedan adquirir herramientas para monitorear el blanqueamiento de los corales y participar activamente en el cuidado de los ecosistemas marinos.

Quizás usted ha visto alguna vez un arrecife de coral. Tal vez ha nadado cerca de ellos, ha practicado buceo o simplemente ha escuchado hablar de estos ecosistemas. Pero, ¿se ha detenido alguna vez a observarlos realmente? ¿A reconocer cuándo un coral está sano y cuándo está enfrentando una situación de estrés? ¿Podría identificar un proceso de blanqueamiento y registrar lo que está ocurriendo para que esa información pueda ser utilizada en la protección del ecosistema?

Estas son algunas de las preguntas que motivan el nuevo taller “Monitoreo del blanqueamiento de corales desde la ciencia ciudadana”, una iniciativa que busca acercar el conocimiento sobre los arrecifes a jóvenes, comunidades, organizaciones y personas que viven cerca del mar o que simplemente quieren dar el paso para involucrarse más activamente en la protección de los ecosistemas marinos.

El taller se desarrollará de manera virtual durante tres sesiones, los viernes 14, 21 y 28 de agosto, de 7:00 p. m. a 8:40 p. m., y tendrá posteriormente un componente práctico de monitoreo en el mar, previsto para octubre en el Caribe.

La propuesta no requiere experiencia previa. Su objetivo es brindar herramientas básicas y prácticas para comprender la salud de los arrecifes, reconocer las causas y características del blanqueamiento coralino, registrar observaciones y utilizar herramientas digitales para recopilar y reportar información.

La idea es sencilla pero importante: conocer nuestros arrecifes también es una forma de involucrarnos en su protección.

Del conocimiento a la participación ciudadana

Los arrecifes de coral son ecosistemas pequeños en extensión, pero extraordinariamente importantes por la diversidad de formas de vida que albergan. Proporcionan refugio y alimento a numerosas especies marinas, contribuyen a la seguridad alimentaria y a las economías de comunidades costeras y ayudan a proteger las costas frente al impacto del oleaje.

Sin embargo, estos ecosistemas enfrentan cada vez mayores presiones. El aumento de la temperatura del océano puede provocar episodios de blanqueamiento coralino, un fenómeno en el que los corales expulsan las algas microscópicas que viven en sus tejidos y que les proporcionan buena parte de su energía y coloración.

Un coral blanqueado no necesariamente está muerto. Se encuentra bajo una situación de estrés y queda más vulnerable a enfermedades y otros impactos, aunque en determinadas condiciones puede recuperarse.

Por eso, observar lo que está ocurriendo es fundamental. Y observar no significa necesariamente ser especialista. Precisamente uno de los objetivos de la ciencia ciudadana es que las personas puedan adquirir herramientas para generar información útil sobre los cambios que ocurren en sus propios territorios.

“Creemos que conocer nuestros arrecifes es también una forma de involucrarnos en su protección. La participación ciudadana es fundamental para generar conocimiento, dar seguimiento a los cambios que enfrentan los arrecifes y fortalecer las acciones para su cuidado y conservación”, señalan las personas organizadoras.

Este nuevo taller da continuidad al proceso desarrollado durante el primer semestre de 2026, cuando se realizó el taller “ taller comunitario para conocer y monitorear arrecifes de coral del Caribe Sur ”, que combinó formación virtual con actividades prácticas en el mar.

Ahora, el nuevo taller vuelve a abrir este espacio de formación, pero con un énfasis particular en el monitoreo del blanqueamiento de los corales y en las herramientas que pueden utilizar las personas participantes para registrar y reportar lo que observan.

La respuesta nuevamente ha sido significativa. Más de 130 personas de distintas regiones del país ya se han matriculado, superando ampliamente el cupo inicialmente previsto.

La modalidad virtual ha permitido ampliar la participación y recibir personas interesadas desde diferentes zonas del país. Las sesiones virtuales son gratuitas y la matrícula permanecerá abierta hasta el 13 de agosto.

La participación en las actividades prácticas de monitoreo en el mar implicará que cada persona participante asuma los costos asociados a su traslado y actividad en el sitio.

Aprender a mirar el mar

El taller busca que las personas participantes no solamente reciban información, sino que puedan desarrollar capacidades para observar y documentar lo que sucede en los ecosistemas marinos cercanos a sus comunidades.

Durante las sesiones se abordarán conceptos relacionados con la salud de los arrecifes y las causas del blanqueamiento coralino. También se conocerán métodos prácticos para registrar y reportar observaciones y herramientas digitales para recopilar información mediante formularios y plataformas de participación.

El enfoque estará orientado a que estos conocimientos puedan ser aplicados posteriormente en localidades tanto del Pacífico como del Caribe.

De esta manera, una persona que vive cerca del mar, una organización comunitaria, una ONG, una persona joven interesada en los ecosistemas marinos o alguien que simplemente quiere aprender más podrá contar con herramientas para pasar de la preocupación a la observación y de la observación a la participación.

Porque frente a la transformación de los océanos, contar con más personas capaces de mirar, reconocer cambios, documentarlos y compartir información puede convertirse también en una forma de ejercer una ciudadanía marina más activa.

El taller será impartido por Ana María Arenas, tallerista en ciencia ciudadana para el monitoreo de arrecifes de coral e instructora de buceo, quien compartirá herramientas y conocimientos para comprender y participar activamente en el monitoreo del blanqueamiento de los corales.

La actividad es organizada por el colectivo Costa Rica por el Océano, junto con los proyectos de acción social Voces y Política, de la Escuela de Ciencias Políticas, y Geografía y Diálogo de Saberes, de la Escuela de Geografía, ambos vinculados al Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica.

Este nuevo proceso parte de una convicción: para cuidar un ecosistema primero necesitamos acercarnos a él, conocerlo y aprender a reconocer los cambios que está experimentando.

Y quizás ese sea el primer paso para muchas personas que nunca han tenido la oportunidad de hacerlo: entrar al mar con una mirada distinta, aprender a reconocer un arrecife y descubrir que también podemos participar en su cuidado.

Información e inscripción

  • Taller: Monitoreo del blanqueamiento de corales desde la ciencia ciudadana

  • Sesiones virtuales: viernes 14, 21 y 28 de agosto

  • Horario: 7:00 p. m. a 8:40 p. m.

  • Actividad práctica: monitoreo en el Caribe durante octubre

  • Modalidad: virtual, con componente práctico presencial

  • Costo: sesiones virtuales gratuitas

  • Matrícula abierta hasta: 13 de agosto

Inscripción: https://forms.gle/NUuwDamhHqDSxut17

La Contraloría General de la República advierte que la infraestructura pública vital de Costa Rica se gestiona con un modelo reactivo, no preventivo, frente a desastres

El informe «Seguimiento a la Gestión Pública sobre la inclusión del enfoque de resiliencia en la infraestructura pública vital para la prestación de los servicios públicos de movilidad, electricidad e hidrocarburos» (DFOE-SOS-SGP-00001-2026) evaluó a 21 instituciones responsables de estos servicios entre 2021 y 2025.

La Contraloría General de la República (CGR) presentó un informe de seguimiento a la gestión pública sobre la incorporación del enfoque de resiliencia en la infraestructura vital del país para los servicios de movilidad, suministro eléctrico e hidrocarburos, así como en los proyectos de reconstrucción ejecutados tras emergencias declaradas. El análisis abarcó el período comprendido entre el 1 de enero de 2021 y el 31 de diciembre de 2025.

Según el estudio, esta infraestructura es altamente vulnerable frente al cambio climático y a eventos hidrometeorológicos extremos, lo que ha generado pérdidas económicas superiores a los ¢859 mil millones entre 2011 y 2025, 57 personas fallecidas por desastres entre 2016 y 2024, y más de 2.300 personas afectadas solo en 2024.

El índice de madurez institucional global se ubicó en un nivel intermedio (56,02%), con el sector movilidad como el de menor desarrollo (55,47%), especialmente en los proyectos financiados por el Fondo Nacional de Emergencias (51,96%). La Contraloría atribuye estos resultados a la persistencia de un modelo de gestión reactivo, orientado a la reparación y reconstrucción, en lugar de la prevención.

El informe identificó cuatro hallazgos principales:

  1. Reproducción de vulnerabilidades en la infraestructura pública, al no evaluarse sistemáticamente los riesgos de múltiple amenaza (naturales, humanos y de cambio climático) a lo largo del ciclo de vida de los proyectos. La evaluación de riesgos (EDR) obtuvo la calificación más baja del índice, con un nivel básico (42,42%); solo 2 de las 21 instituciones evaluadas (CNFL y ESPH) cuentan con un inventario de infraestructura crítica.

  2. Asimetrías en la gobernanza, con dificultades técnicas para recopilar, compartir y garantizar el libre acceso a los datos, y un componente de gobernanza que apenas alcanzó nivel básico (47,24%).

  3. Vinculación parcial entre resiliencia y gestión de proyectos: de 69 proyectos en operación entre 2021 y 2025, 16 no cuentan con un plan de operación y mantenimiento ni con los recursos para ejecutarlo, y en 49 el mantenimiento es parcial o nulo.

  4. Deuda institucional con la resiliencia comunitaria, ya que 14 de las 21 instituciones evaluadas omiten la evaluación de efectos e impactos de sus proyectos sobre las poblaciones; el sector hidrocarburos (Recope) presenta el mayor rezago en esta área (57,78%), pues 11 de sus 12 proyectos no contemplan el fortalecimiento de la resiliencia de las comunidades.

El estudio también documentó marcadas disparidades entre instituciones de un mismo sector: mientras el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) alcanzó un nivel alto de madurez (80,66%), la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) se ubicó en un nivel intermedio bajo (53,15%). Entre los gobiernos locales que ejecutan proyectos de reconstrucción por emergencias, municipalidades como Pérez Zeledón (87,83%) mostraron un desempeño alto, mientras que Coto Brus (30,30%) y Limón (21,90%, nivel inicial) presentaron los resultados más bajos.

Las instituciones evaluadas fueron el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), en movilidad; el ICE, la ESPH, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y la Junta Administrativa del Servicio Eléctrico Municipal de Cartago (Jasec), en electricidad; la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), en hidrocarburos; y en proyectos de reconstrucción, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) junto con las municipalidades de Aserrí, Buenos Aires, Corredores, Coto Brus, Desamparados, Dota, Guatuso, León Cortés, Limón, Osa, Pérez Zeledón, San Carlos y Sarapiquí.

Entre las recomendaciones, la CGR planteó integrar de forma transversal la evaluación de riesgos en todo el ciclo de vida de las obras públicas, estandarizar los modelos de gobernanza de proyectos y de datos, vincular la evaluación financiera y social al ciclo de vida de la infraestructura —asegurando recursos formales para operación y mantenimiento— y consolidar la consulta a las partes interesadas y la evaluación de impactos en los procesos de resiliencia comunitaria.

El seguimiento fue realizado por un equipo multidisciplinario del Área de Fiscalización de Desarrollo Sostenible de la División de Fiscalización Operativa y Evaluativa de la CGR, dirigida por Lía Barrantes León.

Presentan el primer gemelo digital 3D de un distrito costarricense

Nosara tiene desde esta semana una réplica digital navegable de todo su territorio, con más de cuatrocientas capas de información, cartografía que arranca en 1944 y proyecciones climáticas hasta 2100. La herramienta se presentó este 5 de agosto ante universidades, instituciones y organizaciones comunales, y su punto de partida es un problema poco discutido: cuánto cuesta ir a observar, medir y gobernar un territorio lejano.

Emmanuel Gutiérrez Pizarro, director investigador de la Alianza para el Desarrollo Comunitario presentó el Gemelo Digital 3D del distrito de Nosara, en el cantón de Nicoya: una réplica tridimensional del territorio real, construida sobre relieve medido, imagen satelital de alta resolución, con base en investigación estadística y datos de fuentes públicas, que se puede recorrer, consultar y usar para simular escenarios.

En la sesión, realizada de forma virtual, participaron representantes de las universidades públicas del país, centros de investigación y organizaciones comunales y medios de comunicación.

El problema que lo origina

La presentación arrancó con la tecnología utilizada y con el costo de observar. Según el reglamento de gastos de viaje 2026 para funcionarios públicos de la Contraloría General de la República, un funcionario dispone de dieciséis mil cien colones para hospedarse una noche en Nosara, pero en un radio de cincuenta kilómetros no hay alojamientos a ese precio.

“Una gira cuesta un montón de dinero, y no siempre hay fondos. Cuando logramos entrar, recolectamos un poco de información, salimos casi a la carrera, y con eso tomamos las decisiones. Eso no nos pasa solo a nosotros: le pasa a una municipalidad, al poder judicial, al gobierno central y a las universidades.”

Emmanuel Gutiérrez, investigador territorial a cargo del proyecto

El resultado, señaló, es una observación que suele ignorar las realidades comunitarias. Se recorre lo que está sobre la ruta asfaltada y no lo que queda a media hora de lastre. Se visita en verano y no cuando los caminos están cortados. Se conversa con quien estaba disponible ese día. Y casi nunca se vuelve, de modo que no hay serie de tiempo con la cual medir tendencias.

A ese costo se suma la frecuencia con que se levanta la información oficial. Entre el censo nacional 2011 y el siguiente pueden pasar veinte años, mientras el territorio cambia mucho más rápido.

Qué se presentó

El gemelo integra más de cuatrocientas capas de información sobre un mismo mapa: relieve, más de ocho mil edificios detectados, vías, ríos, las cincuenta y seis localidades del distrito, datos del censo distrital de 2024, concesiones de agua, acuíferos, catastro, zona marítimo terrestre y proyecciones climáticas construidas con veintiocho modelos científicos.

Dos características lo distinguen de una maqueta tridimensional. La primera es el tiempo: la herramienta carga la hoja cartográfica levantada en 1944 a partir de fotografías aéreas, los mapas de cartografía censal dibujados a mano en 1973 y 1988, y la imagen satelital actual, y permite compararlos sobre el mismo terreno. La segunda es que sus datos se actualizan solos, conectados a servicios públicos de información sobre clima, sismos, sequía e incendios, sin que nadie los cargue a mano.

Sobre esa base, el sistema permite ensayar escenarios: subir el nivel del agua para ver qué casas quedan dentro de una zona inundable, ubicar un EBAIS o una escuela en un punto y calcular a cuánta población alcanza, o cruzar el valor fiscal declarado con el valor de mercado para identificar dónde se concentra la fuga fiscal de un municipio.

El territorio también se puede recorrer a pie, en vehículo o sobrevolándolo, y sobre él se construyó un videojuego, El Tesoro de Nosara, que ancla leyendas guanacastecas a lugares reales del distrito y es de acceso libre, así como aulas virtuales para estudiantes que desean reforzar bilingüismo y aprender inglés gratis (aulavirtualcr.org/nosara).

¿Por qué en Nosara?

El distrito reúne condiciones que lo vuelven un caso difícil de analizar con herramientas convencionales. Ubicado a 60 km de Nicoya, con rutas en mal estado, precios altos que limitan la presencia del Estado y de la investigación universitaria, y presencia de indicadores sociales comparables a las zonas de menor desarrollo del país, según evidenció el Censo de Población y Vivienda 2024 publicado el año pasado.

Sin financiamiento y con datos públicos

El proyecto no recibió fondos de cooperación, no fue contratado por ninguna institución y no se desarrolló en el marco de un convenio. Se construyó con datos abiertos de instituciones nacionales e internacionales, entre ellas el INEC, el MINAE, SENARA, el Sistema Nacional de Información Territorial, el ICT, el INVU, la Comisión Nacional de Emergencias, el SINAC y el Banco Mundial, además de plataformas colaborativas como OpenStreetMap.

La herramienta podrá incorporar sensores propios en el territorio y tiene la capacidad de servir un plan regulador actualizado anualmente. Su uso y publicación están sujetos a convenios con instituciones, universidades y centros de investigación interesados.

Qué sigue

Según la revisión de literatura y de casos publicados realizada por el proyecto, existen cerca de quinientos gemelos urbanos desplegados en el mundo, casi todos correspondientes a ciudades grandes con equipos y presupuestos institucionales. En territorios rurales los casos documentados son escasos. Este es el primero a escala distrital que el equipo ha podido encontrar en Costa Rica y Centroamérica.

El investigador a cargo del proyecto abrió la posibilidad de replicar el ejercicio en otros territorios a quienes lo soliciten, en escalas que van desde un barrio o una urbanización hasta un cantón, una línea costera completa o el país.

“Piensen en el barrio, en la calle, en la urbanización donde viven. Imaginen que la gente pueda ver eso y participar en las decisiones que le afectan, ver los riesgos que tienen e incluso que los jóvenes puedan desarrollar con tecnología e inteligencia artificial soluciones para su entorno: desde agricultura hasta turismo digital.”

Emmanuel Gutiérrez

Datos clave

Dato

Valor

Territorio

Distrito de Nosara, cantón de Nicoya, Guanacaste

Población

8.716 habitantes (censo distrital 2024) www.censonosara.com

Capas de información

Más de 400

Edificaciones en 3D

8.052

Resolución satelital

1,18 metros por píxel

Localidades cartografiadas

56

Rango temporal

De 1944 a 2100

Modelos climáticos integrados

28

Financiamiento

Ninguno

Uso de tecnología

Software libre, inteligencia artificial, investigación georreferenciada

Investigación de la UCR demuestra que el impacto del clima y la contaminación sobre la salud respiratoria puede aparecer semanas después

Mag Olga Marta Ramírez Hernández
Comunicadora
Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) 

  • Estudio examinó datos entre 2000 y 2019 para identificar riesgos y apoyar la prevención en salud pública.

  • Investigación determinó que enfermedades no siempre son inmediatas como reacción al clima y a la contaminación.

Un estudio desarrollado en el Sistema de Estudios de Posgrado (SEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) revela que la relación entre el clima, la contaminación del aire y las enfermedades respiratorias en el país es compleja y no inmediata, con efectos que pueden manifestarse semanas después y variar según la región, lo que aporta evidencia clave para anticipar riesgos y fortalecer la planificación en salud pública.

El estudio, titulado Modelo de la influencia de los factores climáticos y la contaminación del aire en la incidencia de enfermedades respiratorias en las regiones y subregiones climáticas de Costa Rica, fue realizado por el estudiante de maestría Emanuelle Parra Rodríguez, como parte de su trabajo final de investigación.

“El objetivo fue entender cómo interactúan el clima y la contaminación con la salud respiratoria. Se logró determinar que los efectos no siempre son inmediatos y pueden manifestarse semanas después, dependiendo de la región”, explicó Parra.

Uno de los principales hallazgos del estudio es que los factores climáticos y ambientales influyen de manera no lineal y con efectos rezagados en los egresos hospitalarios por enfermedades respiratorias. Esto significa que ciertos niveles de contaminación o combinaciones específicas de variables climáticas pueden aumentar o reducir el riesgo de hospitalización tiempo después de ocurrir estos factores.

La investigación abarcó el período comprendido entre los años 2000 y 2019 e integró información satelital con registros oficiales de salud. Se analizaron variables como temperatura, precipitación y humedad relativa, junto con un indicador de contaminación del aire basado en la profundidad óptica de aerosoles.

Estos datos se examinaron en siete regiones climáticas y 27 subregiones del país, lo que permitió capturar la variabilidad territorial y temporal del fenómeno, así como las diferencias entre zonas con condiciones ambientales distintas.

Además, la investigación permitió identificar umbrales de riesgo a nivel subregional, información que puede utilizarse para anticipar brotes estacionales y apoyar una mejor planificación de los recursos en el sistema de salud.

“Este trabajo refleja la calidad en la investigación que se desarrolla desde el SEP de la UCR y su aporte al análisis de problemas complejos con impacto directo en la salud pública y la toma de decisiones”, señaló el Dr. Eldon Cadwell Marín, decano del SEP.

El estudio también destaca por su aporte metodológico, al combinar modelos estadísticos avanzados con datos satelitales internacionales y registros nacionales de salud, lo que abre la posibilidad de replicar el análisis en otras regiones del país o aplicarlo a distintos problemas ambientales y sanitarios.

Les compartimos la investigación: https://ucr.cr/r/kRKfJ

En el video siguiente el investigador da detalles importantes:

La IA redefine las prácticas del ordenamiento territorial

El crecimiento urbano, la presión sobre los recursos naturales, los efectos del cambio climático y la necesidad de contar con información confiable para la toma de decisiones colocan el ordenamiento territorial entre los principales desafíos de Costa Rica. La Universidad Nacional (UNA) organiza el VIII Congreso Internacional de Ordenamiento Territorial y Tecnologías de Información Geográfica (CIOTTIG 2026), un encuentro que reunirá a personas especialistas, investigadoras, estudiantes y profesionales de distintos países.

Promover el intercambio académico y técnico sobre los aportes de la inteligencia artificial y las tecnologías geoespaciales en la planificación, gestión y sostenibilidad del territorio, impulsando la cooperación internacional y la innovación interdisciplinaria.

La actividad adquiere relevancia en un momento en que la región enfrenta complejos fenómenos como inundaciones, deslizamientos, expansión urbana, conflictos por el uso del suelo y la necesidad de fortalecer la planificación frente a los efectos del cambio climático. En este escenario, el análisis territorial y las tecnologías de información geográfica aportan información para comprender mejor estos procesos y acompañar la toma de decisiones.

Como parte de la convocatoria, el comité organizador mantiene abierto el período para la presentación de ponencias hasta el 07 de agosto. La invitación está dirigida a personas investigadoras, profesionales, estudiantes y representantes de instituciones que desarrollen trabajos relacionados con el ordenamiento territorial y las tecnologías de información geográfica

El VIII CIOTTIG forma parte de una red internacional que desde 2010 promueve el intercambio académico sobre planificación territorial y geotecnologías en distintos países de América Latina, y en esta edición tendrá como sede la Universidad Nacional. El Programa para la Promoción de la Gestión y el Ordenamiento del Territorio, y el Programa en Ciencias de la Información Geográfica Aplicada, ambos de la Escuela de Ciencias Geográficas, son los principales organizadores.

Las personas interesadas en conocer los ejes temáticos, los requisitos para presentar ponencias y el cronograma del congreso pueden consultar el sitio web oficial del evento.

Más información: VIII Congreso Internacional de Ordenamiento Territorial y Tecnologías de Información Geográfica (CIOTTIG 2026)

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

El Mundial 2026: ¿hacia el Mundial de la vergüenza?

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR

nboeglin@gmail.com

Textos iniciales de referencia:

«The Football World Cup presents a unique opportunity to maximise the potential of this sport to educate ever-expanding constituencies and attract talent irrespective of social status and position in life. For many poor athletes, football has offered a pathway out of seemingly endless exclusion. Their accomplishments have inspired others to follow suit.

In every society, successful sports men and women are role models whose behaviour is closely scrutinised and even emulated. Young minds are especially influenced by both positive and negative messages received from those they respect, particularly their sports heroes.

Ultimately, the real winners of this year´s World Cup will be those who celebrate and uphold both in words and in deeds its value of fair play, honest competition, respect and tolerance both on and off the field».

Statement of the High Commissioner for Human Rights made in 2010 with respect to the inauguration of World Cup in South Africa that took place on June 11, 2010. Full text not available on the UN official website, but fortunately still here (Indian press) as well as here (Ghana press).

«La Coupe du monde de Football représente une occasion unique de maximiser le potentiel de ce sport pour éduquer ses communautés toujours plus nombreuses et attirer de nouveaux talents sans tenir compte de leur statut social ou de leur mode de vie. Pour beaucoup d’athlètes pauvres, le football a été le chemin pour sortir d’une exclusion apparemment sans fin. Leurs accomplissements ont inspiré d’autres à faire de même.

Dans chaque société, les sportifs consacrés – hommes et femmes – sont des modèles dont le comportement est étroitement scruté et même imité. Les jeunes esprits sont particulièrement influencés par les messages, tant positifs que négatifs, de ceux qu’ils respectent, particulièrement leurs héros sportifs.

En fin de compte, les vrais vainqueurs de la Coupe du monde de cette année seront ceux qui célèbrent et portent, tant en mots qu’en actes, ses valeurs de fair-play, de compétition honnête, de respect et de tolérance, tant sur le terrain qu’ailleurs».

Comunicado de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, de cara a la inauguración del Mundial del 2010 celebrado en Sudáfrica, el 11 de junio del 2010 (véase texto completo de su discurso difundido por Naciones Unidas).

Introducción

Cada cuatro años, una parte del mundo pareciera suspenderse obnubilada, a la suerte de 22 jugadores persiguiendo una bola en un terreno de juego durante las cuatro semanas que dura el campeonato mundial de fútbol, que organiza la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).

Si bien este Mundial del 2026 ha sido presentado oficialmente por la FIFA como un evento co-organizado en igualdad de condiciones por Canadá, Estados Unidos y México, la realidad numérica evidencia que, de los 104 partidos previstos, tan solo 13 se jugarán en Canadá y 13 en México. A partir de los 16 avos de final, todos los partidos se jugarán en el territorio estadounidense: serán Estados Unidos y la FIFA los que concentrarán las máximas ganancias que genera esta competición, en particular los derechos de transmisión para todo el resto del planeta y los beneficios que genera la llegada de los aficionados a la fase final de esta competencia.

Sostener cosas que la realidad matiza o desnuda no se limita únicamente al punto anteriormente señalado: en la líneas que siguen intentaremos hacer ver algunos otros aspectos relacionados a los derechos humanos, a la lucha contra la discriminación, al supuesto «fair play» e igualdad de condiciones entre los equipos, así como al cambio climático y a las generaciones futuras, temas que no parecieran ser la prioridad de los actuales dirigentes de las FIFA para esta edición del 2026. Antes de ello, evocaremos el significado que el fútbol ha adquirido en muchas partes del mundo y la emoción que genera cada cuatro años un campeonato deportivo como el Mundial, así como las críticas previas al partido inaugural que se han registrado en los últimos certámenes de este tipo.

Algunos datos preliminares de carácter histórico

Desde el punto de vista jurídico, y contrario a lo que a veces se lee, la FIFA es una entidad estrictamente privada, con sede en Zurich (Suiza), y funciona según sus propias regulaciones internas, como lo hace cualquier empresa privada. Es así como, desde 1921, se le conocen solamente a seis presidentes: Jules Rimet (1921-1954), Arthur Drewry (1955-1961), Stanley Rous (1961-1974), Joao Havelange (1974-1998), Joseph Blatter (1998-2015) y Giovanni Infantino desde el 2015. Nótese que Joseph Blatter debió presentar su renuncia ante el denominado escándalo del «FIFA Gate» en el 2015, que sacudió en mayo del 2015 a muchas federaciones nacionales de fútbol, incluyendo a la de Costa Rica, al ser objeto de una orden de captura en Zurich un reconocido dirigente del fútbol costarricense.

El Mundial constituye un evento deportivo mayor, casi planetario, y ofrece una ventana de oportunidades comerciales y de jugosos beneficios para la FIFA y para el conjunto de empresas privadas como ella que gravitan alrededor de este deporte tan popular en gran parte del mundo.

Este Mundial 2026 es el primero en la historia el que se amplió de 32 a 48 las selecciones participantes, con además de Canadá, Estados Unidos y México, 15 selecciones europeas, 10 africanas, 9 provenientes de América Latina, 6 de Oriente Medio y 4 de la región Asia-Pacífico.

El campeonato prevé que son 16 los equipos que deberán regresar a su país después de la primera quincena, a finales de junio, y de los que se conocen (al menos al 27 de junio) los primeros: Arabia Saudita, Catar, Curazao, Haití, Irak, Jordania, Nueva Zelanda, Panamá, República Checa, Túnez, Turquía y Uruguay. Para los amantes del fútbol del Caribe y de Centroamérica, es de notar que tres de ellos fueron los clasificados a este Mundial y que dejaron fuera a todas las demás selecciones de la zona: Curazao, Haití y Panamá.

Este es además el primer Mundial en tener clasificadas para el certamen a 10 selecciones provenientes del continente africano, dispuestas en esta edición 2026 a realizar una hazaña similar (o superar) a la de Marruecos en el Mundial de Catar en el 2022: Marruecos es la primera selección africana en llegar a semifinales en toda la historia de los campeonatos mundiales de fútbol. El hecho que únicamente haya quedado descalificada una selección africana para la fase de los 16avos (Túnez) da cuenta de la gran calidad de los equipos africanos en este Mundial 2026.

De manera a tener una idea de cómo ha ido aumentando el número de selecciones en los mundiales, el certamen en el que también se amplió el número, pasando en aquel entonces de 16 a 24 las selecciones clasificadas, fue con ocasión del Mundial de 1986 celebrado en México. En el Mundial de 1998 celebrado en Francia, se extendió el número de 24 a 32 equipos.

La clasificación a un Mundial: un anhelo casi nacional en razón de la emoción que genera el fútbol

Cuando una selección no logra clasificar para un Mundial, algunos medios de prensa intentan dar la sensación a la opinión pública de enormes sumas de dinero que dejarán de ingresar en la economía nacional: véase por ejemplo, esta nota de prensa en Chile y en Costa Rica con cifras para la economía nacional que nadie cuestiona y que deberían poderlo ser.

La robustez de la economía italiana luego de no clasificar por tercera vez consecutiva a un Mundial viene a desdecir esta narrativa bastante difundida en algunas latitudes del planeta, en particular en países considerados «futboleros» (países en los que el fútbol es muy popular). Ello sin hablar de la economía de una parte del mundo ajena al Mundial: nos referimos a la economía de la India, cuya selección nunca ha participado en un Mundial de fútbol. Al respecto, el título de este artículo de la BBC sobre el peso demográfico de la India en el mundo y su ausencia en los campeonatos mundiales de fútbol permite poner algunas cosas en su justa perspectiva. Somos de la opinión que un titular similar sobre China permitiría ponerlas en una perspectiva aún más ajustada, tratándose de dos potencias económicas y demográficas. Resulta oportuno señalar que en Asia, después de India y China, los Estados con mayor población son Indonesia, Pakistán y Bangladesh.

En cambio, en los países denominados «futboleros«, la emoción que despierta el fútbol es incuestionable. A diferencia de otros deportes, el fútbol despierta tantas pasiones que en el año de 1969, en Centroamérica, El Salvador y Honduras protagonizaron un enfrentamiento bélico a raíz … de un encuentro entre sus dos selecciones, dando lugar a la denominada «Guerra del fútbol«: esta confrontación militar fue seguida de largas negociaciones entre ambos Estados, con una exitosa mediación de Perú en los años 80 para finalmente llevar su controversia fronteriza a conocimiento de la justicia internacional de La Haya, dictaminada en septiembre de 1992 (véase texto completo de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia/CIJ).

La rivalidad entre dos Estados puede llegar a traducirse a veces de tal manera en un partido de fútbol durante un Mundial, que los partidos entre Argentina e Inglaterra siempre son encuentros en los que se refuerza la seguridad en las tribunas y fuera del campo de juego, dada la controversia irresuelta desde 1982 por las denominadas «Islas Malvinas» en Argentina (a traducir por «Falkland Islands» en el Reino Unido). Nótese que el Reino Unido no cuenta con ninguna «selección nacional» de fútbol, y que de alguna manera, es Inglaterra la que «hereda» sola de este conflicto al no observarse la misma situación cuando Argentina juega con Escocia, Irlanda del Norte, o Gales.

Si bien la referencia a «selecciones nacionales» siempre prevalece, lo cierto es que en el interior de cada una de ellas, en particular en las selecciones de Estados Unidos, de Canadá y en casi todas las selecciones europeas, hay historias de vida de migrantes y de uniones (en circunstancias a veces muy adversas y trágicas) que dieron fruto a niños, hoy talentosos jugadores admirados por el mundo entero. La reciente conferencia de prensa del actual entrenador de Ecuador al vencer a Alemania y clasificar para la fase siguiente (véase video), con palabras tan sencillas como conmovedoras que deberían resonar con mucha fuerza en muchas otras selecciones, muestra cómo un migrante del sur del continente americano arribado a Ecuador puede llegar a fusionar con el país que lo acoge, y lograr formar a una selección tan habilidosa como la ecuatoriana (la cual tiene además uno de los promedios de edad más bajo en este Mundial, conjuntamente con el del equipo de Costa de Marfil).

Posiblemente, de los 48 equipos en competencia en este Mundial 2026, las historias de vida de varias estrellas de la «selección nacional» de Estados Unidos son las que mayor interés despiertan con relación a los incuestionables aportes a Estados Unidos de personas migrantes, dada la visión, tan particular como errada, que tiene el actual ocupante de la Casa Blanca: Flo, su principal goleador (que se llama Folarin Balogun), es un joven nacido en el 2001 en Nueva York de padres nigerianos.

Otra historia de vida que llama la atención es la de otro jugador, Zion Susuki, también nacido en Estados Unidos (en New Jersey): de madre japonesa y de padre oriundo de Ghana, es hoy el portero titular en la selección de Japón.

Las críticas previas de cara a un Mundial

Usualmente en años recientes, a cada inicio de un Mundial, sea en Sudáfrica (2010), en Brasil (2014), en Rusia (2018), sea en Catar (2022), las críticas sobre las condiciones existentes en el Estado anfitrión no han faltado.

Para el Mundial en Arabia Saudita previsto en el 2034, desde Naciones Unidas ya expertos en derechos humanos han denunciado el sistema laboral imperante a partir del cual pretenden llevar a cabo el Mundial 2034 las actuales autoridades en Arabia Saudita (véase comunicado oficial de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas). Desde el punto de vista ambiental, y en particular del cambio climático, la aberrante edición en Catar del 2022 considerado como el Mundial más contaminante jamás organizado por la FIFA, al parecer se replicará 12 años después.

Con ocasión de cada uno de los Mundiales precitados desde el del 2010 en Sudáfrica hasta el de Catar en el 2022, han sido muy diversas las organizaciones de derechos humanos las que han auscultado la realidad económica y social, la situación de los trabajadores en la carrera contra el tiempo que significa tener todo listo para el «Dia D«, así como la situación al nivel nacional de la prensa crítica, usualmente objeto de atenciones de todo tipo para que no lo sea tanto en los días previos al «Dia D» por parte de las autoridades del Estado anfitrión.

No obstante, conforme avanza la competencia, estas críticas se van haciendo menos audibles y termina por imponerse el espectáculo que ofrece la fase final decisiva de todo Mundial de fútbol.

En el caso del Mundial de Catar del 2022, una primera cifra estimaba ya en el 2021 a más de 6500 los trabajadores extranjeros que murieron durante la construcción de los estadios (véase nota de The Guardian de febrero del 2021): si bien no se ha podido confirmar esta cifra (véase artículo de Le Monde del 2022), la poca transparencia de las autoridades de Catar y las dificultades para los investigadores de obtener datos evidencia la clara estrategia de Catar y la incapacidad de la FIFA al respecto. En noviembre del 2022, la autoridades de Catar reconocieron una cifra de entre 400 y 500 muertes (véase nota de la ONG Human Rights Watch). Cabe recordar que a finales del año 2024, fue otra ONG, Amnistía Internacional , la que denunció la falta de cumplimiento de las promesas que la FIFA y Catar habían hecho, para compensar directamente a las familias de los trabajadores migrantes que murieron durante la construcción a un ritmo acelerado de estadios (véase comunicado de prensa): es muy probable que este incumplimiento de la promesa hecha se deba a que ni a Catar (ni tampoco a la FIFA) les interese que se conozca el número exacto de personas fallecidas en Catar ligadas a la construcción de los estadios.

Los graves lunares de la edición 2022 de Catar y las críticas de otra índole debieran poder servir a mejorar algunas cosas de cara al futuro, y veremos cuando nos interesaremos a la parte ambiental, que esto no ocurre.

El Mundial del 2026: un malestar internacional muy perceptible …

A diferencia de la edición del 2022, este Mundial del 2026 pareciera iniciar con algunas críticas mucho mas fuertes, acompañadas de un profundo malestar en el plano internacional, con en particular:

– una guerra que persiste entre Rusia y Ucrania desde el 2022;

– un genocidio siempre en curso en Gaza desde el 2023 por parte d Israel, con un reciente informe (23 de junio del 2026) de Naciones Unidas que confirma el asesinato deliberado de niños palestinos (véase informe, puntos 354-355 y comunicado de prensa oficial de Naciones Unidas, pasado desapercibido en un buen número de medios de prensa internacionales, por razones que sería de sumo interés investigar);

– un año 2026 que inició con una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela que tuvimos la ocasión de analizar (véase nota nuestra), seguida unas semanas después por una improvisada aventura militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ha desatado una crisis económica mundial.

Ello sin hablar de situaciones internas como la dramática guerra civil en Sudán que amenaza con desestabilizar gran parte de esta región de África, las tensiones recurrentes entre Afganistán y Pakistán, entre la India y Pakistán, entre Cambodia y Tailandia, así como las crisis a repetición que viven los Estados de la región del Sahel.

Cabe indicar que luego de la agresión militar de Rusia a Ucrania iniciada el 24 de febrero del 2022, la FIFA y la UEFA suspendieron a Rusia del Mundial previsto en Catar y a todos los equipos de fútbol rusos de las competencias europeas cuatro días después (véase nota de ESPN del 28 de febrero del 2022). Una celeridad digna de señalar … que contrasta con el hecho siguiente: las organizaciones palestinas y muchas otras organizaciones en el mundo, esperan hasta la fecha (27 de junio del 2026) que sean tomadas sanciones similares contra Israel y contra los clubes de fútbol israelíes.

Es tal el malestar en el plano internacional, que éste se trasladó a los mismos Estados anfitriones del Mundial 2026: ningún jefe de Estado se hizo presente en el partido inaugural del pasado 11 de junio en la capital mexicana. Algo que se puede considerar como inconcebible en toda la historia del fútbol y de los mundiales.

La materialización de semejante ausencia en el palco oficial en el partido de México contra Sudáfrica del pasado 11 de junio del 2026 debería ser considerado como una poderosa señal.

Nótese que para los respectivos inicios de los equipos de Canadá y de Estados Unidos en el Mundial 2026, la misma ausencia de la máxima autoridad del Estado anfitrión se verificó.

En el caso específico de Estados Unidos, dada la muy mala racha por la que atraviesa el actual ocupante de la Casa Blanca en el ámbito internacional y nacional, acumulando fiascos unos tras otros, y dada la total pérdida de credibilidad en el plano internacional que sufre Estados Unidos desde que ingresó a la Casa Blanca, es muy probable que no se aventure a recibir silbidos sostenidos y abucheos que serían trasmitidos en vivo al resto del planeta. Pocos días después de iniciar el Mundial 2026, firmó el 17 de junio un texto con Irán (véase nota nuestra del 18 de junio que reproduce el texto definitivo alcanzado) que confirma la improvisación total de Estados Unidos al atacar conjuntamente con Israel a Irán el 28 de febrero del 2026. El último fiasco a nivel nacional refiere a un asunto risible, pero que ha desatado una profunda ola de indignación y de repudio dentro de Estados Unidos: el extraño color verdolaga del agua del famoso Lincoln Memorial en Washington (véase nota del New York Times del 18 de junio del 2026). En esta otra nota de The Guardian del 26 de junio, se lee que:

«Much like the Epstein files, he has created an issue that’s deeply embarrassing to him and, even in his effort to cover it up, he is recreating and amplifying that same issue».

Siempre en Estados Unidos, la publicación reciente del libro Regime Change el 23 de junio en Estados Unidos (véase esta muy completa entrevista a su dos autores) revela la manera errática e improvisada y muy poco profesional con la que el equipo de la Casa Blanca asesora al presidente de Estados Unidos en su toma de decisiones: lo cual explica la secuencia de fiascos que ha acumulado en año y medio de mandato.

… y una indignación creciente, por el momento contenida

El 14 de junio del 2026, fueron tres federaciones nacionales de fútbol africanas (Cabo Verde, República Democrática del Congo y Senegal), así como la de Haití, de Curacao y de Uzbekistán las que condenaron las afirmaciones hechas por el directivo esloveno de la UEFA sobre supuestos partidos «de poco interés» al aumentar la FIFA el número de selecciones clasificadas de 32 a 48 en este Mundial 2026, por vez primera en la historia (véase comunicado conjunto colgado en el sitio de la federación senegalesa de fútbol).

La indignación se ha ido instalando en diversos círculos deportivos y no deportivos con en particular:

– la negativa de Estados Unidos de permitir la entrada a su territorio del profesional considerado como el mejor árbitro de todo el continente africano, que cuenta con 54 federaciones de fútbol (véase nota de la BBC);

– el régimen discriminatorio que ha sufrido la selección de Irán, prohibida de permanecer más que unas horas antes y después de sus partidos en territorio estadounidense (véase nota de Al Jazeera): claramente se trata de una intento de humillar a Irán, sometiendo a su equipo nacional a un trato injusto que falsea la competencia, cuando la obligación primordial de la FIFA es la de garantizarle a cada equipo nacional una competencia en igualdad absoluta de condiciones. Las declaraciones vertidas en este artículo publicado por la BBC este 27 de junio y que se pueden ver en este video del capitán iraní evidencian las condiciones inaceptables para los jugadores iraníes que han tenido que sufrir, en razón de las decisiones de la administración norteamericana que la FIFA ha evitado cuestionar públicamente (por razones que sería de sumo interés conocer).

En el 2017, el mismo alto directivo italiano de la FIFA había externado, ante la prohibición ya decretada por el entonces mandatario de EUA contra una gran cantidad de Estados de África y Oriente Medio, que (véase nota de The Guardian del 9 de marzo del 2017):

«Teams who qualify for a World Cup need to have access to the country, otherwise there is no World Cup. That is obvious».

Esta discriminación contra selecciones nacionales clasificadas para este Mundial del 2026 también la han sufrido otros equipos como por ejemplo Costa de Marfil, Haití, Irak, República Democrática del Congo, Uzbekistán: muchos de sus seguidores y de sus mejores periodistas deportivos no han podido viajar a Estados Unidos, en razón de restricciones migratorias drásticas que aplica Estados Unidos de manera totalmente arbitraria contra algunos Estados. Imágenes de pesquisas de la policía migratoria en aeropuertos a su llegada a Estados Unidos a jugadores de equipos africanos, así como de Oriente Medio, evidencian el trato humillante que han recibido ciertas delegaciones por parte de la administración norteamericana, sin que la FIFA alce la voz.

Imagen extraida del pronunciamiento del 3 de diciembre del 2025 de varias ONGs, titulado «World Cup 2026: FIFA Needs to Act on Human Rights», y disponible en este enlace.

No está de más indicar lo paradójico que resulta este Mundial 2026 al tener la FIFA reglas en materia de lucha contra el racismo y la discriminación muy severas, sancionando a jugadores, a árbitros o a los mimos estadios o clubes cuando los aficionados insultan a quienes están en el terreno de juego. En muchas partes del mundo, estas reglas son incluso mucho más drásticas que las que prevén los marcos legales nacionales en materia de lucha contra el racismo y la discriminación: el entrenador de uno de los grandes clubes de fútbol en Costa Rica hizo en el 2023 la experiencia de las sanciones que aplica la FIFA a comentarios racistas dados en la intimidad de un camerino a sus propios jugadores por un entrenador de fútbol (véase nota de ESPN del 2023).

Con relación al silencio observado por la FIFA ante lo que han sufrido varias delegaciones por parte de la administración norteamericana en lo que va del certamen en este mes de junio del 2026, podemos recordar que en el 2025, el actual entrenador de la selección de Uruguay denunció en plena conferencia de prensa (véase video) el engaño sobre el estado real de las canchas en Estados Unidos y las maniobras de la FIFA al respecto, incluyendo amenazas a jugadores y a federativos uruguayos para que que no protestaran.

FIFA y cambio climático: un Mundial a contracorriente

Desde la perspectiva ambiental, diversas organizaciones han estimado la huella ecológica del Mundial 2026 en más de 9 millones de toneladas de CO2. Al respecto véase esta nota de prensa en la que se lee que:

«Our research estimates that the total impact of the tournament is going to be around just over 9 million tons of CO2,» said Freddie Daley, a researcher at the University of Sussex, which based in the UK. «Of that total, just under 8 million tons, so about 7.72 is directly from air transport from fans and teams.«

Esta huella ecológica se debe en gran parte a los numerosos traslados aéreos que conlleva una competencia repartida entre tres Estados con muy extensos territorios cada uno. Es de notar que el próximo Mundial del 2030 también está programado para organizarse esta vez entre España, Marruecos y Portugal.

Se trataría por lo tanto en este 2026 del Mundial más contaminante jamás organizado, que casi triplica la huella ecológica del Mundial del 2022 en Catar (cuya huella ecológica fue de 3,6 millones de toneladas de CO2), ya considerado como una aberración desde el punto de vista ambiental: véase al respecto este detallado informe final de la misma FIFA contabilizando la huella ecológica del certamen del 2022.

Adicionalmente, asociaciones de jugadores profesionales han advertido de las altas temperaturas que se están registrando en estos meses de junio y julio del 2026 en el norte del hemisferio americano (véase nota de The Guardian): al no ser uniformes, están afectando la capacidad de rendimiento y de recuperación de los equipos, con unas selecciones nacionales mucho más expuestas que otras a altas temperaturas según la localización de las ciudades en las que juegan.

Salvo error de nuestra parte, no se ha dado a conocer (aún) el riesgo que supone exponer la piel de niños y de jóvenes adolescentes a estas altas temperaturas en graderías expuestas al sol durante varias horas, y sería de interés conocer algún informe al respecto.

De igual manera, será de interés conocer la «huella plástica» que va a generar este campeonato mundial, dada la cantidad de botellas de agua vendidas a los aficionados para cada partido.

En este informe publicado por la Universidad de Manchester en el Reino Unido en el 2026, se lee en las recomendaciones y conclusiones (página 11) que:

«Finally, the most immediate issue football needs to address is to stop expanding. By that, we mean football’s governing bodies need to stop (re) designing competitions that require more games to be played, more teams to participate, more journeys to be made, and more resources to be used in the single transparent pursuit of more capital. There is no better illustration of this issue than the FIFA Club World Cup. The competition showed that in order to satisfy a global audience, matches were played at times that were the least optimal for players’ welfare. We know from the players themselves, and fans too, that there is little appetite for further growth of football. As a result, the continued growth of football is a process being forced onto us by governing institutions. Instead, we need to at the very least cease the expansion of games but preferably undertake a planned reduction in the amount of football currently taking place»

De algunas advertencias desoídas en materia de derechos humanos

Desde el mes de marzo del 206, la ONG Amnistía Internacional advirtió del serio desafío para los derechos humanos del Mundial de Fútbol 2026 a iniciar el 11 de junio del 2026 (véase comunicado oficial).

En abril del 2026, fue la ONG norteamericana Human Right Watch (HRW) la que denunció que la FIFA retiraba de manera vergonzosa su campaña en pro de la inclusión, con ocasión de este Mundial 2026 (véase comunicado official de HRW y nota de prensa al respecto). Tratándose de valores tradicionalmente defendidos por la FIFA como la inclusión y la lucha contra el racismo y la discriminación, así como contra la discriminación que sufre la población sexualmente diversa, se hubiese esperado un repudio generalizado a tan sorprendente decisión de la FIFA dada a conocer en abril del 2026, y que pasó prácticamente desapercibida en los principales medios de prensa internacionales.

En diciembre del 2025, se difundió un comunicado conjunto (véase texto y nota en castellano ) por parte de una gran cantidad de organizaciones de derechos humanos y desarrollo sostenible, alertando sobre varios aspectos relacionados a las políticas vigentes en Estados Unidos que la FIFA debía encontrar manera de harmonizar desde la defensa de los derechos humanos y la visión inclusiva del deporte que siempre había defendido.

Nótese que el pasado 25 de junio, la Corte Suprema de Estados Unidos adoptó una polémica decisión que permite repatriar a más de 1,3 millones de personas extranjeras desde Estados Unidos, evidenciando que algunos de sus integrantes también comparten la visión supremacista fomentada desde la Casa Blanca: el titular de este artículo de The Guardian así lo deja entrever.

Resulta oportuno recordar que en el 2010, al celebrarse en todo el mundo el día internacional de lucha contra el racismo (21 de marzo), la entonces Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas había enviado al mundo su mensaje: «Racismo y Copa Mundial del Fútbol» (véase enlace a texto en castellano y enlace a versión en francés): su lectura es muy recomendada en este final del mes de junio del 2026, al no haberse escuchado mayor comunicado oficial similar, difundido por parte del actual Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas. La lectura de este comunicado oficial del 2010 de la misma Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos denota, para este 2026, que esta omisión de Naciones Unidas resulta más que llamativa: debería tener alguna explicación que, salvo error de nuestra parte, no se ha dado a conocer (aún).

A modo de conclusión

Como bien se sabe, el darle la espalda a las futuras generaciones, el cuestionar el origen humano del cambio climático, el aplicar una visión ante todo mercantilista a su accionar político y el promover una ideología racista y supremacista en el ámbito nacional e internacional, así como (casi diariamente) el despotricar contra las normas jurídicas existentes en materia de derechos humanos (sea a nivel nacional o internacional), y ser tan poco adepto del «fair play» que ha perdido toda la confianza de sus más incondicionales aliados en la esfera internacional (Canadá incluido), constituyen algunas de las características muy peculiares del actual ocupante de la Casa Blanca, en particular desde que entró en funciones en enero del 2025.

Lo que puede sorprender, es observar a una entidad como la FIFA que pareciera plegarse a esta visión, al mantener un pesado silencio en lo que va de este certamen desde que inició. Sus máximos dirigentes, así como las agrupaciones regionales de federaciones nacionales se han mantenidos enmudecidas durante estas primeras semanas, desperdiciando una ocasión magnífica para recordar a Estados Unidos y al resto del mundo, algunos de los valores y de los principios fomentados por la misma FIFA.

La competencia ha cumplido 15 días desde su inauguración formal del pasado 11 de junio, con una primera fase de eliminatorias que concluye en los próximos días.

Se espera aún un pronunciamiento fuerte de los directivos de la FIFA y de federaciones regionales y subregionales, así como nacionales contra estas prácticas discriminatorias e injustas, que falsean la competencia, y que se basan en una ideología racista y supremacista actualmente gobernando los destinos en Estados Unidos: estas prácticas atentan contra los valores mismos que la FIFA ha fomentado desde su creación, en todo el mundo.

De no estar en capacidad los actuales directivos de la FIFA de defender sus propios valores (por razones que sería de sumo interés conocer…), es muy posible que algunos sectores deportivos y políticos en Canadá y en México, así como entrenadores, atletas (incluyendo figuras mundiales del fútbol) y periodistas deportivos de renombre consideren necesario alzar la voz, y desmarcarse de lo que pareciera haberse concebido entre Estados Unidos y la FIFA como un vergonzoso Mundial de la discriminación y de la no inclusión. El hecho que Estados Unidos reciba dentro de dos años los Juegos Olímpicos del 2028 debería poder servir de aliciente adicional.

Como lo hicimos ver en la conclusión de una reciente emisión radial en Radio UCR el pasado 25 de junio (véase enlace al audio del programa «Consulta Legal«, auspiciado por la Facultad de Derecho de la UCR), este Mundial 2026 podría traerse abajo la verdadera magia del fútbol y lo que significa para muchos jóvenes y no tan jóvenes un Mundial, y terminar en un verdadero fiasco, si no se rectifican algunas cosas antes de su conclusión.

La agroexportación ha sido relegada ante la apuesta por las nuevas actividades industriales y de servicios en zonas francas

German Masis

Tal vez nos hemos preguntado porqué al gobierno le causa muy poca preocupación que las empresas agroexportadoras de productos como el banano y ahora la naranja, reduzcan su actividad y se vean obligadas a despedir personal y no parece interesarles mucho las razones para que eso esté ocurriendo, como serían los efectos de la política cambiaria sobre la operación de las empresas, el aumento de los costos de producción y la reducción de los ingresos, a lo que se une los problemas de la producción ligados al aumento de enfermedades en las plantaciones resultado de las variaciones en el clima y los efectos del cambio climático.

En estos días la empresa Ticofruit, ha anunciado el despido de 600 empleados debido a “el impacto combinado de menor producción y mayores costos que ha erosionado los márgenes de forma crítica, especialmente en un entorno global altamente competitivo para los productos agrícolas tropicales.

Según la empresa, a esta situación se añade un elemento macroeconómico que está afectando de forma creciente a los exportadores agrícolas; la apreciación del colón costarricense frente al dólar (…) fenómeno que ha reducido los ingresos en moneda local de las empresas que exportan, mientras sus estructuras de costos se mantienen o incluso aumentan.

También Ticofruit, menciona que el ajuste de su operación llega tras varios años marcados por condiciones climáticas extremas y la expansión de la enfermedad fitosanitaria conocida como Dragón amarilllo, considerada una de las patologías más agresivas para los cítricos”. (ElMundo.cr 25-6-2026)

Hace unos meses, el cierre de cuatro fincas bananeras en el Caribe, efectuado por la empresa Fresh Del Monte, dejó a 850 familias sin sustento, generó incertidumbre y más al revelar la causa de la situación, atribuida a la baja en el precio del dólar,

Según esa empresa, “Un cambio sostenido y significativo en el entorno cambiante del país, el cual ha alterado de forma fundamental la economía de la agricultura de exportación, en un período relativamente corto, el colón costarricense se ha fortalecido, pasando de aproximadamente ¢700 a cerca de ¢450 por dólar estadounidense”.

Fresh Del Monte aseguró que, para los productores de exportación, el impacto es directo debido a que los ingresos se generan en dólares, mientras que la mayoría de los costos se asumen en colones”.

La empresa además indicó que los productores bananeros enfrentan simultáneamente una mayor presión derivada de enfermedades de las plantas, incluyendo la Sigatoka Negra y las medidas preventivas contra el hongo Fusarium 4, la variabilidad climática y el incremento en los costos de insumos como combustible, logística y materiales agrícolas. (Corbana,6-5-2026).

Hace unos años, el deterioro de las actividades de exportación y el retiro de empresas extranjeras de las actividades agrícolas y el consecuente despido masivo de trabajadores en algunas regiones hubiera causado una conmoción en las autoridades del gobierno y en las cámaras empresariales, atribuyendo las razones de la salida o de la reducción de operaciones, a las demandas de los sindicatos agrícolas, pero ya no es así.

Ahora, el cambio en el modelo económico del país, centrado en la producción de dispositivos médicos, alta tecnología y servicios empresariales, en el aumento de la inversión extranjera hacia esas actividades y el desarrollo de nuevas zonas francas, relega a la agroexportación a un papel secundario como sector tradicional de la economía, pese a su importancia en la generación de empleo en las zonas rurales.

La presencia de sectores estratégicos para la economía nacional, como la logística, las ciencias de la vida, la industria médica y la farmacología, áreas que han mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años y que posicionan a Costa Rica en cadenas globales de valor

Este crecimiento se enmarca en un contexto nacional favorable para el régimen de zonas francas, que de acuerdo con un análisis reciente de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), con datos a 2024, este modelo productivo representa alrededor de USD 13 mil millones para la economía costarricense, lo que equivale al 15% del Producto Interno Bruto (PIB) e involucra a 626 empresas que operaron bajo el régimen, que evidencia un sector en constante expansión”. (Infobae,29-1-2026)

La apuesta nacional por la inversión extranjera y el régimen de zona francas, no obstante, pese a sus bondades, tiene limitaciones que se han señalado y que deben llamar a su evaluación y reflexión. Entre los temas a valorar, se encuentra lo que el economista Francisco Esquivel, denomina capacidad de multiplicación de los sectores económicos y análisis de encadenamientos productivos.

Este ejercicio desagrega los costos de las actividades y su aporte a la economía nacional, en 4 rubros: materia prima importada, materia prima nacional, utilidades y salarios, en donde por ejemplo la actividad de dispositivos médicos, tiene porcentajes de 40, 20, 25 y 15%, cuyo resultado es que en ésta actividad un 65% corresponde a materia prima y utilidades que se van del país y sólo un 35% queda en el mismo, mientras que en la actividad de la producción de lácteos, los porcentajes son 15, 50, 20 y 15, y cuyo resultado indica que un 85% queda en el país por su alta proporción de materia prima nacional, salarios y utilidades y sólo el 15% es el componente externo.

Esta comparación entre actividades de producción en las zonas francas por empresas internacionales y la producción de las actividades agropecuarias nacionales, es contundente y reveladora, ya que las primeras actividades corresponden al motor de la economía que se encuentra encendido y en auge y el segundo, el de las actividades agropecuarias como se ha mencionado reiteradamente se encuentra apagado, realidad ante la que los sucesivos gobiernos han sido indiferentes.

Como lo menciona el investigador Esquivel, lo más recomendable para la economía nacional y para los diferentes sectores que la componen, sería un desarrollo equilibrado de ambos sectores, sobre todo en una coyuntura complicada a nivel internacional, que amenaza con imponer restricciones comerciales (como aranceles) y logísticas a ciertas actividades desarrolladas en los países en desarrollo por lo general ubicados en el sur continental.

Imagen de https://www.portalfruticola.com/noticias/2024/06/03/costa-rica-agroexportaciones-en-crisis/

Tiempos de incertidumbre en el mundo: ¿qué significa esto para la gente de la Zona Sur o las zonas agrícolas?

José Rafael Quesada / pressenza

Durante décadas muchas personas creyeron que la llamada globalización traería estabilidad permanente, crecimiento económico continuo y una creciente integración entre los países. Sin embargo, los acontecimientos de los últimos años nos muestran una realidad diferente. Vivimos una época caracterizada por la incertidumbre, el miedo, la fragmentación, la violencia y cambios acelerados que afectan tanto a las grandes potencias como a las pequeñas comunidades rurales en todo el mundo, y en Costa Rica también.

Hasta el concepto globalización se debió cuestionar por muchos por tratarse de una sola forma de relaciones entre personas y países, tanto que desde hace tiempo se habla de Mundialización y no de globalización -financiera- en todo caso.

Las guerras en Europa y Medio Oriente, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, la competencia por minerales estratégicos, la transformación tecnológica impulsada por la inteligencia artificial y el cambio climático son expresiones de un nuevo escenario mundial. Lo que antes parecía distante hoy influye directamente en la vida cotidiana de millones de personas.

Para muchos habitantes de la Zona Sur de Costa Rica, que es una zona agrícola en crecimiento como muchas en el mundo y en América Latina por supuesto, la geopolítica puede parecer un concepto alejado en el tiempo y en el espacio. Sin embargo, basta observar cómo las fluctuaciones internacionales afectan el precio de los combustibles, los fertilizantes, los alimentos y el transporte para comprender que los acontecimientos mundiales llegan rápidamente hasta las comunidades rurales.

Cuando aumenta el costo del petróleo, gasolinas y el diésel, aumenta el costo de movilizar productos agrícolas. Cuando se interrumpen cadenas de suministro internacionales, ciertos insumos se vuelven más escasos o más caros. Insumos de por sí encarecidos por los costos, las distancias y la economía usurera. Cuando los fenómenos climáticos como el del Niño, se intensifican, las cosechas, los caminos, los puentes y la infraestructura local sufre mayores impactos. Y esto complica la participación de los agricultores en el intercambio de productos y servicios.

La incertidumbre global no solo tiene efectos económicos. También tiene consecuencias humanas. En muchos países crece la ansiedad, el caos, la movilización en las calles, el miedo al futuro y la sensación de que los cambios ocurren demasiado rápido. Paradójicamente, vivimos en una época con más acceso a la información y a la tecnología que nunca antes, pero también con mayores niveles de preocupación social.

Desde una perspectiva humanista, el desafío central no es únicamente tecnológico o económico. La pregunta fundamental es qué ocurre con las personas sobre todo que viven las zonas agrícolas alejadas, en medio de transformaciones tan profundas. La tecnología puede ampliar nuestras capacidades, pero no sustituye la necesidad de construir sentido, fortalecer vínculos comunitarios y desarrollar proyectos colectivos.

La Zona Sur o región Brunca posee importantes fortalezas para enfrentar estos desafíos. Su tradición agrícola, la experiencia de las cooperativas, las asociaciones de desarrollo, las Asociaciones administradoras del agua y las múltiples formas de organización comunitaria constituyen una base sólida de resiliencia social. Allí donde existen redes de cooperación y solidaridad, las comunidades suelen responder mejor a las crisis y adaptarse con claridad y eficacia.

Esto de las inteligencias artificiales, ejemplo, puede convertirse en una herramienta valiosa para mejorar la agricultura, agregar el acceso a la educación, el cierre de la brecha digital, fortalecer la atención en salud y facilitar la comercialización de productos rurales. Y es que para que esto ocurra, la tecnología debe ponerse al servicio de las personas y no al revés. ¿De qué sirve tener empresas y tecnología si no sirve al ser humano?

Vivimos realmente tiempos difíciles y complejos. Nadie puede predecir ni jugar de mago para predecir con precisión cómo será el mundo dentro de veinte años. Lo que sí sabemos es que las comunidades rurales y urbanas que cultiven la solidaridad, la cooperación y la capacidad de adaptación tendrán mayores posibilidades de prosperar.

Y es aquí donde cabe proteger esa capacidad del ser humano que es la intencionalidad, todos los seres humanos de las ciudades y las ruralidades tenemos esa intención para mover la propia vida y para tomar decisiones entre condiciones que le afectan la libertad.

La incertidumbre de la gente en el ámbito mundial es real. Pero insistimos, también los son la creatividad y la innovación humanas, la organización comunitaria y la capacidad de construir los futuros imaginados.

En última instancia, la mejor respuesta que podemos colocar frente a la incertidumbre y el miedo sigue siendo actuar para fortalecer lo que nos hace verdaderamente humanos como son la cooperación, la esperanza, el compromiso con el bienestar común y la intención de Humanizar la Tierra, o sea humanizar todos los ámbitos que nos encontremos en la vida.

FAO y PMA alertan una posible crisis alimentaria por fenómeno El Niño

Pressenza / Prensa Latina

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) solicitaron fondos para enfrentar el posible impacto del fenómeno meteorológico de El Niño, indica hoy una nota.

En un LLamamiento Conjunto de Acción Anticipatoria, la FAO y el PMA demandan un aporte de 202 millones de dólares, para proteger a casi nueve millones de personas en 22 países prioritarios de alto riesgo, ante los graves efectos en la agricultura y la alimentación de ese evento, que se prevé en el segundo semestre de este año.

Se trata de una de las variaciones climáticas naturales más poderosas del planeta relacionada con un sobrecalentamiento del océano Pacífico oriental ecuatorial que modifica los vientos, las lluvias y las temperaturas en distintas zonas del mundo durante meses, el cual se presenta en ciclos de tres u ocho años.

Ambas entidades solicitan financiación urgente y flexible ante los impactos climáticos previstos, que podrían amenazar la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la producción agrícola en las regiones más vulnerables del mundo durante este año y el próximo, indica el llamado publicado por la oficina de prensa de la FAO.

Las intensas condiciones de El Niño en la segunda mitad de 2026, según subrayan, podrían aumentar la probabilidad de sequías, inundaciones y tormentas en partes de África, Asia, el Pacífico y América Latina y el Caribe, con graves afectaciones agrícolas, en un momento en que millones de personas ya enfrentan una grave inseguridad alimentaria.

La FAO y el PMA indicaron que ya cuentan con los recursos para brindar atención preventiva a 1,2 millones de posibles afectados por El Niño, pero se requiere de una inversión adicional de al menos 167 millones de dólares para ampliar el apoyo a otros 7,6 millones de personas en 22 países prioritarios.

Entre esas naciones se encuentran Camerún, Etiopía, Kenia, Madagascar, Malaui, Mozambique, Nigeria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Uganda, Zimbabwe, Afganistán, Paquistán, Filipinas, Timor Oriental, Colombia, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y Venezuela.

Beth Bechdol, subdirectora general de la FAO señaló al respecto que “la experiencia demuestra sistemáticamente que la acción temprana es más eficaz y menos costosa que responder una vez que la crisis se ha agravado”.

“Contamos con los datos, las herramientas y la evidencia para identificar los riesgos antes de que se conviertan en emergencias, y el reto consiste en garantizar que la financiación esté disponible con la suficiente antelación para actuar” apuntó Bechdol.

La financiación apoyará un conjunto de acciones preventivas, incluidas la asistencia monetaria, la distribución de semillas resistentes a la sequía, medidas de protección del ganado, sistemas de captación y el almacenamiento de agua,

También se destinarán a infraestructura de protección contra inundaciones, asesoramiento agrícola y difusión de información de alerta temprana, agrega la fuente.

Guía de CEJIL destaca acceso a la información como herramienta clave frente a la crisis climática

La publicación analiza los alcances de la Opinión Consultiva OC-32/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y subraya que la transparencia y el acceso a la información son condiciones indispensables para la justicia climática.

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) puso a disposición la guía temática El acceso a la información climática y las obligaciones de derechos humanos, un documento que analiza los principales aportes de la Opinión Consultiva OC-32/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) sobre emergencia climática y derechos humanos.

La publicación forma parte de la serie El derecho internacional frente a la emergencia climática y busca acercar a personas, comunidades y organizaciones los estándares jurídicos desarrollados por la Corte IDH para enfrentar una crisis que ya afecta derechos fundamentales como la vida, la salud, el acceso al agua, la alimentación y la permanencia en los territorios.

CEJIL recuerda que la Opinión Consultiva reconoce que la emergencia climática es también una crisis de derechos humanos y establece obligaciones concretas para los Estados. Entre ellas destaca la necesidad de garantizar el acceso a información pública, clara, veraz y oportuna sobre las causas e impactos del cambio climático y sobre las medidas adoptadas para enfrentarlo.

La organización enfatiza que los incendios, las sequías y los eventos climáticos extremos continúan afectando a millones de personas en América Latina y el Caribe. Frente a estas amenazas, la información pública se convierte en una herramienta indispensable para la protección de los derechos humanos, la participación ciudadana y la exigencia de respuestas estatales eficaces.

Según destaca la guía, sin acceso a información adecuada las comunidades carecen de elementos para prepararse ante riesgos climáticos, participar en la toma de decisiones, exigir rendición de cuentas o acceder plenamente a la justicia. La información climática es presentada como una condición necesaria para la existencia de alertas tempranas, mecanismos efectivos de participación y procesos transparentes de formulación de políticas públicas.

El documento explica que el acceso a la información climática no constituye únicamente un derecho autónomo protegido por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, sino también una herramienta esencial para garantizar otros derechos fundamentales. Asimismo, señala que los Estados deben producir, recopilar, actualizar y divulgar información relevante utilizando la mejor evidencia científica disponible e incorporando los conocimientos tradicionales de pueblos indígenas y comunidades locales.

La guía desarrolla de manera detallada los principales estándares establecidos por la Corte IDH en materia de acceso a la información climática. Entre los temas abordados se encuentran las obligaciones estatales de transparencia activa, los mecanismos para responder solicitudes de información, la accesibilidad para distintos sectores de la población, el uso de nuevas tecnologías, los estudios de impacto ambiental y climático, los presupuestos destinados a la acción climática, la participación pública en asuntos ambientales y el acceso a la justicia.

También examina la protección de personas defensoras de derechos humanos, las obligaciones de los actores privados respecto a la generación y divulgación de información ambiental, las restricciones legítimas al acceso a la información y las medidas necesarias para enfrentar la desinformación climática.

La publicación sostiene que fortalecer los sistemas de acceso a la información climática es una condición indispensable para enfrentar la crisis climática desde una perspectiva de derechos humanos y para construir procesos democráticos más transparentes, participativos y responsables.

CEJIL señala que la guía busca facilitar la comprensión y aplicación de los estándares contenidos en la Opinión Consultiva OC-32/25, contribuyendo a que personas, comunidades y organizaciones dispongan de mayores herramientas para defender sus derechos y participar activamente en las decisiones relacionadas con la emergencia climática.

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