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Etiqueta: deshumanización

Francesca Albanese: nuevo informe sobre la responsabilidad de los medios de prensa en el genocidio en curso en Gaza

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

A tres años de cumplirse el inicio de las operaciones de destrucción total de la Franja de Gaza por parte de Israel, en «venganza» al ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre del 2023, y que califica como genocidio según expertos y diversos órganos de Naciones Unidas, la responsabilidad de los medios de prensa plantea algunas interrogantes muy válidas en cuanto al tratamiento de la información cuando se trata de informar sobre lo que ocurre en Gaza.

La forma tan peculiar de «informar» al mundo por parte de diversas agencias internacionales de noticias y medios de prensa, sea a nivel nacional, sea a nivel internacional, y tendiente a minimizar las exacciones a las que se libra Israel en Gaza desde hace más de tres años, es analizada en el último informe de la Relatora Especial sobre el Territorio Palestino Ocupado, la jurista italiana Francesca Albanese.

El informe se centra en tres aspectos muy concretos que se interrelacionan: la eliminación física de periodistas palestinos y su intimidación, el control de la información en Israel y otro que debería (¡por fin…!) suscitar cierto debate en Europa, Estados Unidos y Canadá, pero también en América Latina, en particular en Costa Rica: la reproducción automática por parte de los medios de comunicación occidentales y las plataformas digitales del discurso israelí, que consiste en legitimar los crímenes.

Foto extraída de esta nota de la BBC titulada «El tribunal de la historia nos juzgará. Y su conclusión será implacable con los que niegan que hay genocidio en Gaza»: Francesca Albanese, relatora de la ONU», edición del 19 de diciembre del 2024

El informe: breves extractos

Su informe se titula «Truth under the rubble: media in the time of genocide«. El texto integral de este informe A/81/249 está disponible en este enlace (en francés) y en este otro (en inglés) y su lectura completa se recomienda.

Una rápida consulta con cualquier motor de búsqueda en la red evidencia la casi nula difusión de este último informe de Francesca Albanese, pese a haber sido traducido en todos los idiomas oficiales de Naciones Unidas (véase enlace).

Su versión integral en castellano está disponible en este enlace.

En el punto 15 de su informe, leemos que:

«15. Israel ha justificado los ataques contra periodistas presentándolos como combatientes. Según el derecho internacional humanitario, los periodistas solo pierden la protección de que gozan como civiles si participan directamente en las hostilidades, y la carga de demostrarlo recae en quien ataca, ya que se presume su condición de civiles. La afiliación, la relación laboral o las opiniones expresadas no alcanzan ese umbral. Israel ha invertido este criterio al calificar a los periodistas de “terroristas” o “agentes de Hamás” —a menudo de manera póstuma y sobre la base de pruebas no reveladas o desacreditadas— para dar apariencia de legitimidad a homicidios ilícitos«.

Más adelante, el punto 39 se lee como sigue:

«39. En virtud del derecho internacional humanitario se presume que la infraestructura de telecomunicaciones tiene carácter civil y la alegación general de Israel de que la conectividad beneficia a Hamás no puede desvirtuar esa presunción ni satisfacer los requisitos para atacar un bien de carácter civil. En consecuencia, estos ataques contra infraestructuras y trabajadores de las telecomunicaciones constituyen ataques ilícitos contra civiles y bienes de carácter civil. Al provocar reiteradamente apagones de las comunicaciones, Israel ha aislado, como era de esperar, a la población civil, impidiendo el acceso a información vital, alertas sobre ataques y servicios de emergencia, vulnera al mismo tiempo el derecho del público a buscar, recibir y difundir información«.

En el punto 66, se señala por parte de la relatora Francesca Albanese que:

«66. El acceso determina la influencia. El análisis de contenido demuestra que los medios occidentales dependen en gran medida de fuentes israelíes, y que los funcionarios y grupos de presión israelíes gozan de un acceso privilegiado a los responsables de la adopción de decisiones en los medios, incluida la BBC. Las directrices editoriales internas muestran cómo esa influencia se traduce en la práctica. La guía de estilo de la BBC, por ejemplo, excluye a Gaza del territorio ocupado y especifica que la descripción “preferida” por el Gobierno de Israel para la Ribera Occidental y Gaza es la de territorios “en disputa”, sin indicar que ello es contrario al derecho internacional. La BBC también afirma de manera engañosa que los “puestos de avanzada no equivalen a asentamientos” y que son “muy diferentes” porque los puestos de avanzada no están autorizados por el Gobierno de Israel y “lo desafían”. Sin embargo, distintos Gobiernos israelíes han protegido y legalizado retroactivamente puestos de avanzada ilegales, ampliando así la colonización ilegal. De manera similar, directrices internas filtradas de The New York Times aconsejan cautela respecto del uso de términos como “genocidio”, “limpieza étnica” y “territorio ocupado”, e instruyen a los periodistas a utilizar el término “Palestina” únicamente “en casos muy excepcionales” «.

En el punto 72, leemos que:

«72. Cuando ciertos hechos ya no pudieron seguir negándose ni “camuflándose”, la cobertura informativa con frecuencia omitió o minimizó la responsabilidad de Israel. Un análisis de contenido ha concluido que la BBC actuó de ese modo en el 83 % de los titulares pertinentes y The New York Times en el 65 %. Un ejemplo particularmente ilustrativo es el caso de Hind Rajab, asesinada por fuerzas israelíes, cuya muerte sigue siendo presentada por la BBC bajo el titular: “Hind Rajab, de 6 años, hallada muerta en Gaza días después de realizar llamadas pidiendo ayuda” «.

Nos permitimos reproducir sus últimas tres recomendaciones, las cuales deberían interpelar a muchos en el mundo de la comunicación y del periodismo:

«97. Las organizaciones de medios de comunicación y las plataformas en línea deben dejar de encubrir la propaganda bajo la apariencia de periodismo. Con ese fin, deben:

a) Verificar las afirmaciones de las partes beligerantes antes de publicarlas y emitir rectificaciones con la misma visibilidad;

b) Poner fin a las represalias contra periodistas por expresiones relacionadas con Palestina y reparar los daños causados;

c) Cesar la eliminación arbitraria de informaciones relativas a posibles crímenes internacionales y proporcionar explicaciones transparentes y mecanismos de recurso;

d) Llevar a cabo una diligencia debida reforzada en materia de derechos humanos y derecho internacional, especialmente en situaciones que presenten un riesgo grave de que se cometan crímenes atroces, incluido el genocidio;

e) Conservar los contenidos que documenten posibles crímenes internacionales y ponerlos a disposición de los mecanismos de rendición de cuentas, con sujeción a las salvaguardias adecuadas.

98. El Fiscal de la Corte Penal Internacional debe investigar la incitación directa y pública a cometer genocidio por parte de funcionarios gubernamentales y figuras mediáticas en el marco de la investigación en curso sobre Palestina.

99. Las organizaciones de periodistas, la sociedad civil y el público deben defender a quienes documentan atrocidades, exigir rendición de cuentas y mantener la atención sobre los periodistas detenidos y desaparecidos; asimismo, nunca deberían olvidar que el periodismo deja de cumplir su función pública cuando se limita a reproducir las afirmaciones del poder en lugar de someterlas a un escrutinio riguroso».

Algunas reflexiones sobre la inclaudicable labor de Francesca Albanese

La lectura integral de este último informe se recomienda para entender mucho mejor el proceso de deshumanización de las víctimas palestinas al que se han prestado innumerables salas de redacción en todo el mundo, y la instrumentalización política del dolor de las víctimas israelíes del ataque sufrido el 7 de octubre del 2023 por parte de las actuales autoridades israelíes. Adicionalmente, la poca solidaridad de importantes gremios de comunicadores con los periodistas asesinados deliberadamente por Israel en Gaza, pero también en el Líbano, evidencia el nivel al que se ha podido llegar por parte de algunos directivos de estas entidades (incluyendo los gremios de la prensa en Costa Rica). Dicho sea de paso, en el caso de Costa Rica, no se ha escuchado nada en tres largos años por parte del Colegio de Médicos sobre la situación imperante en Gaza, la destrucción sistemática de la red hospitalaria, el asesinato deliberado de médicos palestinos o su encarcelamiento injustificado por parte de Israel, o el hecho que Gaza concentre la mayor cantidad de niños amputados.

Recientemente tuvimos la ocasión de referirnos a la tercera conmemoración de esta fatídica fecha, haciendo ver que uno tras uno, los mitos de la narrativa oficial israelí poco a poco se van desvaneciendo, en particular gracias a la valiente y sostenida labor de periodistas de investigación israelíes: véase al respecto nuestra nota titulada «A tres años del 7 de octubre del 2023: genocidio, crímenes y límites de la manipulación de la información».

Pese a una intensa campaña de desprestigio contra la jurista Francesca Albanese por parte de Israel y de Estados Unidos, ampliada por los círculos afines y varias cadenas internacionales de noticias, España en mayo del 2026 le otorgó la máxima distinción del Orden al Mérito Civil (véase comunicado oficial del Palacio de la Moncloa). Se trata de un reconocimiento de España a su persistente labor de documentación y de denuncia, y que bien podría inspirar a muchos otros Estados y entidades en el mundo dada la contundencia de sus informes y sobre todo la justeza de sus análisis: desde su primer informe titulado «Anatomía de un genocidio» (véase enlace).

En el caso de Costa Rica, la UCR le otorgó su máxima distinción, el Doctorado Honoris Causa, que debería venir a recibir en los próximos meses (véase artículo del Semanario Universidad de marzo del 2026). En abril del 2025 se informó de un intento por parte de un egresado de la UCR de restarle validez a esta decisión del Consejo Universitario de la UCR, el cual como era de prever fracasó (véase nota del Semanario Universidad). No se tiene idea exacta del número de egresados de la UCR como para valorar la pertinencia de las «gestiones» realizadas por un solo egresado en contra de la decisión de la máxima instancia dentro de la UCR.

A modo de conclusión

Más allá de la importancia relativa otorgada a una gestión fracasada, este informe de Francesca Albanese debería interpelar en Costa Rica al gremio de la comunicación y del periodismo, así como en muchas otras partes del mundo.

Es muy posible que este nuevo informe le depare a su autora nuevas campañas de Israel y de Estados Unidos (y de sus círculos de influencia) tendientes a intimidarla y a desacreditarla, y esta vez con la complicidad de algunas salas de redacción de medios citados en su informe. En febrero del 2026, una «fake new» sirvió de pretexto para que Francia anunciara que la acusaría oficialmente de antisemitismo en Naciones Unidas: un burdo montaje al que se prestaron las actuales autoridades galas, analizado en esta nota de este medio de prensa digital. Sin dejarse en lo más mínimo intimidar su «Réponse a mes détracteurs» publicada en Le Monde Diplomatique (véase enlace) un mes después, hizo ver lo maleable que puede resultar la diplomacia gala a veces cuando se trata de acusar de algo a los críticos al accionar insensato de Israel en Gaza. A raíz de tan indecoroso papelón de las máximas autoridades en Francia, una asociación de juristas depositó una demanda ante la justicia francesa contra las autoridades galas por propagación de hechos falsos (véase comunicado cuya lectura se recomienda).

Recientemente, la técnica que consiste en intimidar a voces críticas sobre lo que ocurre en Gaza y a periodistas de investigación israelíes se volvió a verificar en el caso de los directores del documental «Naza» presentado durante la Bienal de Venezia del 2026, y que provocó una larga ovación de los presentes (véase nota de RSF al respecto): este documental no solamente atemoriza a círculos políticos y militares en Israel, como bien lo apunta desde el mismo titular este artículo publicado en Magazine+972 en Israel. Cabe precisar que el estreno de este documental previsto para el pasado 10 de octubre en la capital costarricense fue sorpresivamente cancelado, sin explicación alguna por una sala de cine costarricense (véase nota del Semanario Universidad). Otras salas de cine confirmaron posteriormente su total anuencia y disposición a proyectarlo en días venideros, con lo cual las «gestiones» para impedir su proyección en Costa Rica también fracasaron para sus autores (véase nota de Delefoco): sobre estas últimas «gestiones«, agradecemos desde ya a nuestros estimables lectores ayudarnos a conocer más en detalle el origen de las mismas, que al parecer impresionaron a algunos directivos y ello pese al reconocimiento internacional generalizado obtenido por este valioso documental (enviando los documentos que se considere pertinentes a : cursodicr@gmail.com). Claro está, el cancelar a último momento esta proyección despertó el interés de muchos más en Costa Rica y se debe desde este punto de vista «agradecer» la publicidad adicional generada.

No sería la primera vez que se busca silenciar a Francesca Albanese e intimidarla: en efecto, en el mes de julio del 2025, tuvimos la oportunidad de analizar en una nota publicada en el portal de la misma UCR, las insólitas sanciones adoptadas por Estados Unidos en contra de esta valiente jurista italiana, titulada » Gaza-Israel: desde una Costa Rica omisa, apuntes sobre las sanciones de Estados Unidos contra Francesca Albanese» (véase enlace). Un texto que ya concluíamos en aquel momento señalando que:

«Las ya habituales vociferaciones y gesticulaciones de todo tipo a las que Israel y la actual administración norteamericana han procedido para descalificar la labor de Francesca Albanese, ya no impresionan mayormente, salvo algunos pequeños círculos que gravitan alrededor de las embajadas de Israel».

Inclaudicable e incansable, es también lo que fue recientemente reconocido a una jurista con el otorgamiento del Nobel de la Paz el pasado 9 de octubre a la jueza sudafricana Navanethem Pillay (más conocida como Navi Pillay): este prestigioso premio viene a premiar su imperturbable labor en favor del derecho y de la justicia para las víctimas, siendo en los últimos años llamada a presidir la Comisión de Investigación Independiente sobre la situación en Palestina, cuyos informes están disponibles desde el 2021 en este enlace oficial de Naciones Unidas. Una de sus primeras intervenciones públicas después del 7 de octubre del 2023 (en abril del 2024) resuena como una clara advertencia desoída por muchos: véase al respecto el texto integral de su intervención.

En el informe de septiembre del 2025, las conclusiones de esta comisión fueron contundentes: es un genocidio lo que se observa en Gaza (véase enlace oficial e informe presentado en aquella ocasión y video de su conferencia de prensa).

7 de octubre del 2023 – 7 de octubre 2026: crímenes y genocidio y una pregunta: ¿informarse o seguir dándole cabida a únicamente cierta «información»?

«Lo que está ocurriendo en Gaza no es una operación militar, es una agresión a gran escala contra nuestro pueblo. Son masacres contra civiles inocentes. Nada en el derecho natural ni en el derecho internacional permite atacar a civiles y perpetrar contra ellos ataques tan indiscriminados y bárbaros / What is happening in Gaza is not a military operation, it is a full-scale assault against our people. It is massacres against innocent civilians. Nothing in natural law or international law allows for the targeting of civilians and such indiscriminate, barbaric attacks against them»
(Intervención realizada por el representante de Palestina ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en su sesión del 16 de octubre del 2023 (véase acta S/PV/9439, en página 9 / Statement made by the representative of Palestine to the United Nations Security Council, at its meeting on 16 October 2023 (see verbatim S/PV/9439, at page 9)

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

Al cumplirse tres años desde el ataque perpetrado por el Hamás contra Israel, el 7 de octubre del 2023, han sido innumerables los artículos de prensa rememorando aquella trágica mañana para 1251 israelíes que perdieron la vida ese mismo día, y el cautiverio que iniciaría ese mismo día para 250 rehenes israelíes y para sus familiares: este último tomó fin para los últimos 20 rehenes, el 13 de octubre del 2025.

Incontables también han sido los artículos reproduciendo testimonios de las familias israelíes afectadas, y los planes y proyectos de vida truncados que significó esta trágica fecha para muchas de ellas.

La persistente omisión sobre la tragedia indecible que viven las familias palestinas de Gaza

No obstante, pocos han sido los artículos en indicar que fue esta misma tarde/noche del 7 de octubre del 2023 en que Israel iniciaría una ofensiva militar contra civiles palestinos, con bombardeos indiscriminados y desproporcionados en zonas densamente pobladas de Gaza, que se han mantenido hasta este 7 de octubre del 2026: se trata de una operación de «venganza» contra una población civil desarmada, nunca antes observada por parte de un ejército: al tratarse de uno de los mejores ejércitos del mundo, que cuenta con el mejor presupuesto, y acompañado de los mejores servicios secretos (dotados de lo último en materia tecnológica, rastreo, geolocalización e intercepción de escuchas), el recurrir a bombardeos indiscriminados revela su clara intención destructora.

Para esta fecha del 7 de octubre del 2026, fueron escasos los testimonios que pudimos escuchar recogidos en los medios de prensa internacionales de familias palestinas en Gaza o fuera de ella, afectadas por esta tragedia que no ha terminado, y que sigue sumando más dolor cada semana desde aquella fatídica fecha.

Esta omisión bastante notable y notoria al revisar lo que se publicó el 7 de octubre del 2026 en los principales medios de prensa responde en gran parte al paulatino proceso de deshumanización de la población palestina de Gaza, al que se han prestado innumerables salas de redacción, articulistas y columnistas en muchas partes del mundo desde hace tres años. Este mismo proceso de deshumanización en los principales medios de prensa se constata luego de bombardeos de Israel en zonas urbanas densamente pobladas registradas en lo que va del año 2026 en el Líbano así como en Irán. Las exacciones de Israel en Siria recientemente denunciadas por Naciones Unidas (véase comunicado del 9 de octubre) auguran un tratamiento periodístico similar para las víctimas sirias.

En el caso de la situación observada en Cisjordania, en diciembre del 2023, fue el mismo Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas el que denunció el discurso deshumanizante por parte de las autoridades y de sectores políticos en la misma Israel (véase comunicado oficial de Naciones Unidas).

Foto de escolares en una escuela en Gaza al reinicio del ciclo lectivo, extraída de la portada del informe de Naciones Unidas sobre la situación humanitaria en el territorio palestino al 2 de octubre disponible en este enlace

Varios autores han denunciado en Israel la instrumentalización política del dolor de las familias israelíes (véase entrevista de Democracy Now al respecto con una reconocida intelectual de ascendencia judía), acompañada de una campaña de comunicación a nivel global que no han hecho sino acentuar aún más este proceso de deshumanización de todas las víctimas no israelíes.

En el caso de Gaza, este reciente reportaje de la cadena de noticias Al Jazeera (véase enlace) pone en evidencia las instrucciones internas en varias salas de redacción de grandes medios internacionales en Europa y en Estados Unidos para asegurar, desde hace ahora tres años, una cobertura periodística en la que se maquillen estas exacciones a repetición del ejército israelí y se minimice el daño sufrido por la población civil palestina: resulta notoria la reacción airada del locutor al uso del término «genocidio» por parte del entrevistado que se puede apreciar en este reportaje de la cadena de noticias catarí, y que debería interpelar a muchos en Europa, Canadá y en Estados Unidos, así como también en América Latina y en otras latitudes.

Como otro ejemplo de la forma tan omisa de «informar» al mundo, este comunicado oficial de varias entidades de la sociedad civil palestina pasó totalmente desapercibido, así como este comunicado de una ONG en derechos humanos palestina. En ambos casos se recomienda su lectura detallada, al tratarse de textos que exigen a tres años de conmemorarse el 7 de octubre del 2023 una única cosa al resto de la comunidad internacional: justicia para las víctimas palestinas.

Estos y otros hallazgos sobre la forma de «informar» al mundo por parte de diversas agencias internacionales de noticia y medios de prensa forman parte del último informe de la Relatora Especial sobre el Territorio Palestino Ocupado, la jurista italiana Francesca Albanese, disponible en este enlace (en francés) y cuya lectura completa se recomienda.

La justicia y el derecho internacional como horizonte

Contrario al cerco informativo campante en muchas partes del mundo, incluida Costa Rica, el cerco de la justicia internacional se ha ido cerrando sobre Israel como Estado, y sobre sus actuales dirigentes, con:

– dos órdenes de arresto desde noviembre del 2024 siempre vigentes contra el actual primer ministro de Israel y su ex ministro de Defensa emitidas por la justicia penal internacional de La Haya, y con;

– una acción interpuesta por Sudáfrica contra Israel por genocidio que se tramita en La Haya desde diciembre del 2023, apoyada por Estados tan diversos como Bélgica, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, Irlanda, Islas Maldivas, México, Namibia, Países Bajos y Turquía.

Foto extraída de artículo de prensa publicado en Israel y titulado «Gaza´s lost generation. The students left behind three years of war» (Magazine+972, edición del 8 de octubre del 2026). Texto integral disponible en este enlace

En el caso de militares responsables de todo tipo de crímenes, pero también diversos profesionales israelíes que se han prestado para participar en exacciones en Gaza y en cárceles israelíes, la Fundación Hind Rajab (véase sitio) registra las diversas acciones legales emprendidas ante la justicia nacional en muy diversos Estados en el mundo.

El otorgamiento del Nobel de la Paz este 9 de octubre a la jurista sudafricana Navanethem Pillay (más conocida como Navi Pillay) viene a premiar su labor inclaudicable en favor del derecho y de la justicia para las víctimas, siendo en los últimos años llamada a presidir la Comisión de Investigación Independiente sobre la situación en Palestina, cuyos informes están disponibles desde el 2021 en este enlace oficial de Naciones Unidas. Una de sus primeras intervenciones públicas después del 7 de octubre del 2023 (en abril del 2024) resuena como una clara advertencia desoída por muchos en el mundo: véase al respecto el texto integral de su intervención.

En el informe de septiembre del 2025, las conclusiones de esta comisión fueron contundentes: es un genocidio lo que se observa en Gaza (véase enlace oficial e informe presentado en aquella ocasión y video de su conferencia de prensa).

Este análisis realizado por Democracy Now con destacados juristas este 9 de octubre detalla el alcance y el significado del Nobel de la Paz en su edición del 2026.

La versión en castellano del último informe de esta Comisión de Investigación de Naciones Unidas (junio del 2026) está disponible en este enlace: en el caso de nuestros estimables lectores en Costa Rica, se recomienda transmitir (discretamente) a los actuales jerarcas de la Promotora de Comercio Exterior (PROCOMER) y del Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) así como de otras entusiastas entidades costarricenses que fomentan el libre comercio con Israel, lo que plantea el punto 93 (así como a la nueva titular de la diplomacia costarricense, que estrenará sus funciones oficialmente la próxima semana en la Casa Amarilla). La contundencia de la intervención del ex canciller de Costa Rica en el período (2006-2010) pronunciada el pasado 8 de octubre del 2026 en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa (véase video) también puede serles de gran utilidad: dicho sea de paso, se trata de la primera participación en un evento público sobre Gaza de un excanciller costarricense. La totalidad de las exposiciones de este concurrido foro sobre la infancia palestina en Gaza al que participó el excanciller costarricense en la Asamblea Legislativa, está disponible en este enlace.

Siempre en relación con Costa Rica, este oficio de Casa Presidencial en Costa Rica  de finales enero del 2026  en respuesta a un ciudadano costarricense, debería plantear algunas interrogantes muy válidas sobre el conocimiento (bastante relativo en nuestra opinión) que se tiene sobre el alcance exacto de las obligaciones internacionales de Costa Rica (véase documento).

Es de notar que el otorgamiento del Nobel de la Paz se da en plena escalada de Estados Unidos contra la Corte Penal Internacional (CPI) que integró Navi Pillay en el período (2003-2012): ya no se trata de sanciones contra su personal, en particular contra su fiscal y sus jueces como personas, sino ahora contra la CPI como institución (véase comunicado oficial de Estados Unidos del 9 de octubre respondido el mismo día por comunicado oficial de la CPI así como este video con las declaraciones de la presidenta de la CPI denunciando esta nueva insólita iniciativa del actual ocupante de la Casa Blanca). Nótese la cercanía de la fecha escogida con respecto al 7 de octubre, una cercanía similar al supuesto «Plan de Paz» en Gaza del 2025, con un ultimátum para firmarlo al Hamás por parte de Estados Unidos fijado al 3 de octubre del 2025.

Más allá de las diversas iniciativas de Estados Unidos para intentar desviar la atención sobre Gaza, en particular de cara al pasado 7 de octubre, este otro reportaje de la misma prensa israelí publicado en el The Times of Israel revela cosas de una persona muy cercana al Primer Ministro el 7 de octubre del 2023 y que ha decidido finalmente salir de su silencio (véase enlace).

El último informe de Naciones Unidas sobre la situación en Gaza al 6 de octubre del 2026 está disponible en este enlace, y se recomienda su lectura completa: en las cifras consignadas de personas fallecidas de 74.032 personas, se contabilizan 21.283 niños y 10.983 mujeres así como 5.100 adultos mayores. No está de más recordar que las autoridades sanitarias de Gaza únicamente registran cuerpos identificados, por lo que la cifra de víctimas mortales es mucho mayor al yacer bajo escombros de inmuebles bombardeados una cantidad desconocida de cuerpos sin vida. Se puede útilmente completar la lectura del informe anterior con la del informe de lo que ha ocurrido en los demás territorios palestinos ocupados (al 2 de octubre) en los que la arremetida de colonos contra familias palestinas en Cisjordania sigue su curso, así como la demolición acelerada de casas en Jerusalén Oriental (véase informe).

Con respecto a la salud mental en Israel, este reportaje de la televisión francesa refiere a una cifra que oscila entre 50.000-70.000 reservistas y militares en Israel, que sufren del Síndrome Post Traumático (véase enlace) al regresar de Gaza, con muchos de ellos que terminan por suicidarse, dado el tipo de instrucciones de sus superiores que debieron acatar durante los días que portaron el uniforme en Gaza.

Los verdaderos «mitos» de la narrativa oficial israelí que se van desvaneciendo con el paso del tiempo

Como parte de la narrativa oficial israelí, a tres años del 7 de octubre del 2023 se confirma lo que tempranamente muchos observadores y analistas militares advirtieron: ninguna operación militar israelí masiva en Gaza, por más violenta sea, puede pretender «erradicar» al Hamás, cuyos combatientes se renuevan, así como sus liderazgos. El nivel de violencia ejercido por Israel en Gaza es tal que el Hamás ha logrado reclutar a jóvenes también en Cisjordania en los últimos años, territorio palestino en el que su influencia política era mucho menor antes del 7 de octubre del 2023.

El otro gran «mito» consistió en hacer creer desde la misma tarde/noche del 7 de octubre a la opinión pública israelí y mundial que estas operaciones militares permitirían «liberar a los rehenes«: todos los rehenes liberados por el Hamás lo fueron luego de pactarse un acuerdo negociado entre Israel y el Hamás. Tres de ellos que lograron burlar la vigilancia de sus custodios fueron ultimados en diciembre del 2023 (véase nota de CNN) por… el mismo ejército israelí, pese a portar una bandera blanca e inscripciones en hebreo en sus camisetas. Este triste episodio reveló el tipo de instrucciones recibidas por los militares israelíes enviados a Gaza: «dispara a matar primero«.

Pero uno de los mayores mitos mantenidos por el aparato oficial de comunicación israelí en estos tres años, entre otros más, es el haber presentado el ataque del 7 de octubre del 2023 como un ataque que tomó completamente por sorpresa a las máximas autoridades israelíes: revelaciones hechas por Haaretz el 8 de septiembre (véase enlace) en Israel obligaron al Primer Ministro a volar urgentemente a Emiratos Árabes Unidos para pedirle a su máxima autoridad que niegue lo revelado por Haaretz (véase enlace a nota de prensa del mismo medio israelí), días después de anunciar que llevaría a los periodistas israelíes responsables de esta filtración ante la justicia israelí (véase nota de la BBC). La técnica, que consiste en intimidar a periodistas de investigación israelíes también se aplicó a los directores del documental «Naza» presentado durante la Bienal de Venezia del 2026, y que provocó una larga ovación de los presentes (véase nota de RSF al respecto): este documental no solamente atemoriza a círculos políticos y militares en Israel, como bien lo apunta desde el mismo titular este artículo publicado en Magazine+972 en Israel. Por cierto, siempre para nuestros estimables lectores de Costa Rica, el estreno de este documental previsto para este 10 de octubre en la capital costarricense fue sorpresivamente cancelado, sin explicación alguna por una sala de cine costarricense (véase nota del Semanario Universidad).

Con respecto a lo indicado en este artículo del Wall Street Journal sobre otra advertencia recibida por la oficina del Primer Ministro israelí días antes del 7 de octubre, esta vez por parte de los servicios de inteligencia de Egipto (véase artículo), al parecer enjuiciar desde Israel a periodistas de investigación ante tribunales norteamericanos resulta más complejo que ante la justicia israelí.

Estas y muchas otras revelaciones hacen ver que la oficina del primer ministro ignoró un sinnúmero de advertencias semanas y días antes del 7 de octubre del 2023: dicho en otras palabras, la máxima autoridad en Israel estaba al tanto de los planes de ataque del Hamás y sabía que se daría en los primeros días del mes de octubre del 2023. Este muy completo reportaje difundido en Francia (véase enlace a versión ampliada) en días recientes revela que el apoyo económico al Hamás por parte de Catar desde el 2018 formaba parte de una estrategia asumida por parte del actual Primer Ministro israelí.

Estas revelaciones explican en gran parte los pretextos a los que, tanto el actual primer ministro como su coalición extremista en la Knesset, han recurrido para evitar a toda costa la creación de una comisión de investigación independiente en Israel que examine las circunstancias exactas en las que tuvo lugar el ataque del Hamás y las responsabilidades en el seno de los altos mandos israelíes por lo sucedido el 7 de octubre del 2023.

La irresponsabilidad de los estrategas de la oficina del primer ministro es aún mayor si se considera que:

– el festival Nova de música en la que perdieron la vida la mayoría de las muy jóvenes víctimas israelíes el 7 de octubre del 2023, se realizó en Israel a escasos kilómetros de la frontera con Gaza, y que;

– los batallones de soldados israelíes usualmente vigilando la frontera con Gaza fueron semanas antes, trasladados a Cisjordania.

Al respecto, quisiéramos creer que el profundo dolor que ha embargado a muchas familias en Israel desde el 7 de octubre del 2023 no los alejará de la rendición de cuentas al que deben someterse sus actuales autoridades y de la exigencia de justicia ante semejante irresponsabilidad.

A modo de conclusión

Cada víctima palestina que sigue cayendo cada semana en Gaza, pero también en Cisjordania, o que queda gravemente herida, es un proyecto de vida que se trunca, aunado a un profundo dolor que embarga a todos sus familiares. Una niñez que sufre amputaciones en Gaza (con la tasa más alta registrada en el mundo), obligada a vivir bajo carpas de fortuna desde hace tres años, padeciendo de malnutrición severa y con poco acceso a servicios de salud, reúne a muchos otros proyectos en la vida de un ser humano que se ven dramáticamente alterados. Pese a la obviedad de las afirmaciones anteriores, no se logró mayormente reflejar el indecible drama al que Israel somete la población palestina y que se ha repetido una y otra vez desde hace tres años, en las páginas y en los sitios de los principales medios de prensa internacionales y nacionales en su edición del pasado 7 de octubre.

Más allá de esta consternante realidad en materia de cobertura periodística, de la que esperemos tomen conciencia nuestros estimables lectores, los activistas y defensores de Palestina y muchas otras entidades abocadas a la defensa de la justicia y del derecho internacional saben que la desesperada arremetida contra la justicia penal internacional de La Haya por parte de Estados Unidos persigue un solo y único objetivo: garantizar la impunidad de los dirigentes de Israel y la ausencia de justicia para las víctimas palestinas.

¿Qué pasó? ¡La tecnología nos separó!

MSc.Lic.Bach. Anais Patricia Quirós Fernández
Académica Universitaria
Especialista en la Enseñanza del Idioma Inglés
Universidad Técnica Nacional, Sede El Roble
Estudios en Género, Diversidad y Derechos Humanos,
Conciencia digital y fundamentos de la IA,
Diplomada Internacional en Cambio Climático y
Gestión Integral del Riesgo de Desastres Naturales
Estudiante Carrera Derecho

Eres invisible, no te puedo ver ni escuchar.

No deseo juzgar; solo trataré de reflexionar acerca de un tema que nos afecta, pero que no deseamos reconocer como un problema porque lo «necesitamos», aun cuando sabemos el daño que está causándole al núcleo social.

Hace algunos años, la comunicación se alimentaba de encuentros físicos, de intención y paciencia. El teléfono fijo era solo un objeto anclado a un lugar, no a una persona. Si alguien te llamaba, era más una sorpresa que un acto planeado o negado. Las conversaciones se daban en el pasillo de casa o en un lugar público, a la vista de todos. Escribir cartas o postales compartía aquella intención de comunicarse: el olor al papel y el color de la tinta. Era todo un ritual; elegir la mejor postal, la mejor caligrafía y el mejor papel para denotar la dedicación de un acto lleno de sentido. Había una gran intención.

Aquellos encuentros casuales eran físicos, llenos de energías y capturas visuales que provocaban el deseo de una segunda ocasión. La disponibilidad era real. Los sentidos se activaban totalmente: vista, oído, olfato y un tacto que podía terminar en un apretón de manos, un abrazo caluroso o un beso en la mejilla; gestos con el poder de transmitir sentimientos e imágenes perdurables. Nada era gestionado por una agenda digital.

Las pantallas individuales antes no existían; la familia convergía en un solo punto, convirtiendo en un evento colectivo el acuerdo de ver un programa o una película. Se permitían las cenas compartidas para hablar o discutir temas cotidianos mirando a los ojos. La mesa era un centro sagrado, sin interrupciones por timbres de celulares. Eran conversaciones que iniciaban y concluían sin retiros tempranos ni despedidas aceleradas. Los juegos de fin de semana en familia permitían que el lenguaje corporal fuera esencial para detectar las emociones o dudas de los otros.

Si caminabas, podías ver a los ojos a un extraño para pedir una dirección y dar las gracias. Podías disfrutar de un concierto levantando las manos y viviendo la adrenalina, llevándote las imágenes guardadas en tu cerebro, sin la preocupación de subir contenido a las redes para que el mundo se enterara de dónde y con quién estabas. Disfrutabas de una conversación de frente, captando gestos y grabando cada instante vivido. Veías a los niños jugando en un parque mientras los adultos hablaban entre sí sin perderlos de vista. Estábamos ahí al 100%. Existía una presencia que generaba sentimientos reales en tiempos reales. No teníamos el don de la ubicuidad (estar en muchos sitios a la vez), pero teníamos el don de la atención.

Con la llegada de la tecnología, nos estamos volviendo invisibles para quienes están frente a nosotros; terminamos no estando plenamente en ningún lado, pero fríamente en todas partes.

Es necesario entender la diferencia entre estar conectados y estar vinculados. La tecnología nos ha dado un gran empujón como herramienta, pero no nos detenemos a ver cómo ha desplazado nuestra capacidad de sostener vínculos profundos. Esto provoca un «aislamiento funcional»: ese momento en una cena donde intentas responder a diferentes chats, estando físicamente en el lugar, pero emocionalmente fragmentado. No estás con nadie.

Basándonos en el concepto de Zygmunt Bauman, hemos pasado de una sociedad de «productores» (donde las relaciones eran sólidas y requerían esfuerzo) a una sociedad de consumidores desechables. Para Bauman, un vínculo requiere compromiso, tiempo y trabajo. Una conexión, en cambio, solo requiere un «clic»: activar, bloquear o desactivar. Es una libertad acompañada de soledad; nos volvemos invisibles para otros con la misma facilidad con la que nosotros los invisibilizamos.

Mercado de las personalidades

Hoy, las redes sociales y aplicaciones de citas están integradas por seres humanos «perfectos», preparados para ser empaquetados y vendidos en un mercado necesitado de aprobación. El valor se mide en likes, comentarios o emojis. Editamos el «yo» mostrando solo los mejores viajes y sonrisas, y como cualquier producto en venta, debemos rotar, plantear ofertas y actualizar la fecha de caducidad; es la obsolescencia programada de nuestra propia identidad.

La tecnología ha eliminado la necesidad de reparar. En un mercado de variedad infinita, no hay necesidad de buscar profundidad. Aquí nacen las relaciones líquidas: parejas, padres e hijos líquidos que se evaporan fácilmente. Antes, si tenías un conflicto, buscabas soluciones porque tu círculo social era limitado; hoy, el mercado ofrece cientos de opciones para comprar una conexión nueva en la cultura del descarte. Esta deshumanización enmascarada nos hace ver perfiles en lugar de personas, convirtiéndonos en objetos de consumo que se usan mientras entretienen y se desechan cuando requieren un esfuerzo real. Hemos confundido contactos con amigos, transformándonos en una presencia digital que no abriga.

El banquillo de suplentes digitales

La parte más dolorosa de esta invisibilidad ocurre cuando penetra el manto de la confianza y la lealtad en la pareja. La tecnología ha vuelto la infidelidad algo abstracto, constante y de aparente bajo riesgo emocional. No es que antes no existiera, pero requería un esfuerzo logístico enorme. Hoy, las parejas viven en una alerta permanente o en un cinismo absoluto. La tecnología permite mantener a personas en una «sala de espera» emocional, invisibilizando a la pareja presente frente al fantasma de la fantasía digital.

La deslealtad como consumo de novedad: sin cuerpo, pero con daño

La lógica del mercado dicta que el producto más nuevo siempre parece mejor que el que se tiene en casa. La tentación del catálogo infinito provoca la ansiedad del FOMO emocional (miedo a perderse algo). Entonces, la pareja deja de ser un compañero de vida para convertirse en un «servicio» reemplazable por la novedad de un chat recién iniciado. Es más fácil reemplazar que reparar; bloqueas a alguien y deja de existir en tu interfaz, en un acto de bloqueo de su humanidad.

Esta zona gris destruye la confianza. El autoengaño de creer que «solo es un chat» nos lleva a subastar afectos en un catálogo virtual esperando siempre un mejor precio o calidad. La tecnología ha democratizado la traición. Preferimos la ligereza de una conexión volátil tras la pantalla que la solidez y el peso de una relación real.

Indudablemente, la tecnología nos ha dado mil formas de estar con otros, pero nos ha quitado la lealtad de quedarnos con uno solo. En este mercado de afectos falsos, no se es infiel por falta de amor, sino por un exceso de opciones volátiles que nos han vuelto, finalmente, invisibles.

La tecnología no es el enemigo, pero si la cortina que nos ha vuelto invisibles. Hemos canjeado la calidez de un abrazo por la frialdad de un “like” y la lealtad de un compromiso por la ansiedad de un catálogo infinito que capta solo una milésima de segundo de un ser perfecto que no existe mas que en la virtualidad y que ofrece gran variedad de afectos desechables. Nos hemos convertido en expertos(as) en conectar, pero analfabetos en vincularnos. En productos de consumo sentimental, insensibles, y de relaciones liquidas. Estamos renunciando a lo real. Pero al final cada uno elige, y soporta cuando se enfrenta a su propia realidad: El desafió de volver a ser visible y real.

Armas nucleares y la destrucción del espíritu humano

David Andersson / pressenza

Charla presentada como parte del panel de Pressenza titulado “Armas nucleares, amenazas existenciales y periodismo: mirando hacia el futuro” durante el 3er Festival de Comunicación de la Juntanza de Nuestra América CIESPAL, en Quito, Ecuador, el viernes 20 de marzo de 2026.

Las armas nucleares ya han destruido la sociedad que se suponía que debían proteger. Incluso sin una sola bomba que haya explotado, su mera existencia ha corroído el tejido moral, ético y humano de nuestra civilización. Generan una forma de violencia institucional tan profunda, una deshumanización tan completa, que la sociedad destinada a ser protegida por ellos se está colapsando desde dentro, desintegrando ante nuestros ojos.

Tendemos a pensar en términos materiales. Nos tranquilizamos: ninguna bomba nuclear va a caer sobre Nueva York, Ciudad de México, París, Berlín, Calcuta o Beijing. Pero lo que no vemos es el nivel de destrucción psicológica y espiritual que estas armas ya han producido: un miedo generalizado y violencia ambiental que excede lo que los seres humanos pueden absorber para crecer, incluso para desarrollarse, permanecer plenamente humanos. Esta es la verdadera crisis de la era nuclear.

Consideremos a los Estados Unidos, el único país que ha usado estas armas, y sigue siendo el más poderoso del mundo, y sin embargo, una nación en un estado de permanente miedo, que opera en modo de supervivencia. Gasta más en seguridad y militarmente que el resto del mundo sumado, no por fuerza, sino para manejar un temor irracional: el miedo al otro, a los inmigrantes, a la oposición política, al cambio mismo. Las armas nucleares no crearon seguridad, crearon una civilización rehén de su propio arsenal.

Estas armas también han hecho algo más sutil y quizás más dañino: han distorsionado nuestra brújula interior. Han erosionado nuestra capacidad de distinguir entre los estados internos de declive y compulsión, lo crepuscular, lo moribundo, y algo mucho más significativo: la posibilidad de crecimiento interno, de profundidad, de una vida orientada hacia el propósito en lugar de la supervivencia. Cuando la aniquilación es un estado mental permanente, se hace más difícil imaginar, y mucho más construir, algo por lo que vale la pena vivir.

Nosotros, como comunicadores, también somos parte del problema. Transmitimos la violencia como una especie de radiación, normalizándola, convirtiéndola en un elemento fijo de nuestra conciencia diaria, hasta que la lucha se siente casi imposible. Conflicto tras conflicto, bomba tras bomba, genocidio tras genocidio, el espíritu humano es arrasado por un enemigo invisible. Incluso cuando los drones hacen gran parte de la matanza y no se detona ningún arma nuclear, la destrucción espiritual es la misma.

Nos sorprende el colapso del orden internacional, pero ¿por qué deberíamos estar sorprendidos? Las mismas estructuras que produjeron esta arma demoníaca, transformando el equilibrio de poder en un mecanismo de destrucción masiva, ahora se aferran desesperadamente a controlar a cualquier costo. Normalizamos lo absurdo, y ahora vivimos las consecuencias.

Estamos en la fase final de este proceso. E incluso si no se utiliza ningún arma nuclear en Irán, Ucrania o en cualquier otro lugar, su existencia es en última instancia insostenible. La próxima civilización no tendrá más remedio que ir más allá de ellas, no como un acto de idealismo, sino como una necesidad, redirigiendo la energía y los recursos gastados en los arsenales nucleares hacia las prioridades que realmente hacen posible la vida humana y que vale la pena vivir.

Trabajar por la erradicación de las armas nucleares es trabajar por la humanización del mundo.

Video completo de la presentación:

Del fuego inquisitorial a las bombas “divinas”: La barbarie vuelve a hablar en nombre de Dios

Martín Rodríguez Espinoza

La Inquisición del siglo XIII no fue solo un exceso religioso del pasado; fue un sistema de poder que se arrogó el derecho de decidir quién era humano y quién no, quién merecía vivir y quién debía ser castigado, en nombre de una supuesta verdad divina. La herejía no era pensar distinto, sino desafiar al poder. Y ese es el hilo que conecta aquellos tiempos oscuros con lo que hoy vuelve a emerger en pleno siglo XXI.

Cuando sectores fascistas sionistas y figuras como Donald Trump se presentan como los “elegidos de Dios”, no estamos ante una simple metáfora religiosa. Estamos frente a una lógica inquisitorial moderna, la idea de que existe un pueblo superior, moralmente autorizado, con derecho a imponer su voluntad por la fuerza, bombardear países, exterminar pueblos, destruir sociedades enteras y silenciar toda disidencia, porque, según ellos, Dios está de su lado.

En la Inquisición medieval, la cruz legitimaba la hoguera. Hoy, el discurso del “pueblo elegido”, de la “guerra justa”, legitima genocidios, ocupaciones, bloqueos, sanciones criminales y guerras sin fin. Antes se perseguía al hereje; al que pensaba, al que disentía contra “la corona”, hoy se persigue al que resiste, al que denuncia, al que no se somete. Cambian los métodos, no la lógica.

Entonces se torturaban, se quemaban libros y cuerpos. Hoy se destruyen países enteros, se borran pueblos de los mapas y se criminaliza la protesta global. Entonces la Inquisición decía hablar en nombre de Dios; hoy los nuevos inquisidores hablan en nombre de Dios, de la democracia, la seguridad nacional o la voluntad divina, mientras ejercen una violencia sin límites ni permiso. En Costa Rica, los nuevos fascistas aplauden eso.

Lo más peligroso no es solo la violencia material, sino la normalización de la idea de que hay vidas que no valen, pueblos que sobran y derechos humanos que pueden suspenderse cuando el poder así lo decide. Esa es, exactamente, la herencia más oscura de la Inquisición, convertir la deshumanización en norma y el exterminio en deber moral.

Condenar esta realidad no es una postura ideológica opcional, es una obligación ética, los comunistas lo tenemos muy claro. Porque cada vez que se acepta que alguien puede hacer “lo que le venga en gana” en nombre de Dios, de la patria o del orden, la humanidad retrocede siglos. Y hoy, el mundo vuelve a asomarse peligrosamente a los tiempos más oscuros de su historia. Ya lo vivimos en la II Guerra Mundial contra el fascismo también, y los fascistas de hoy, de EEUU, Israel, América Latina y Europa, no lo perdonan.

Ya lo vemos, sobre los cuerpos de niños, mujeres y hombres palestinos, en la tierra anegada con la sangre y las vidas de millones de palestinos, hoy planean condominios, empresas, clubes de lujo, y quien quiera participar debe pagar $1.000 millones, o hacer como hizo el criminal de Milei de Argentina, entregar su propio país y su propio pueblo como forma de pago.

El trabajo iniciado con Hitler en Alemania, que fue derrotado por los heroicos pueblos de la Unión Soviética, hoy lo retoman los fascistas sobrevivientes en el mundo. Pero ¿saben qué?, igualmente serán derrotados tarde o temprano.

Socialismo o barbarie.

Tejiendo el discurso del odio

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         Quien ocupa la Presidencia de la República es el ciudadano número uno. Como lo llamaban los latinos, se trata de un primus inter parís, alguien que ocupa temporalmente la magistratura más relevante en el ordenamiento republicano. Alguien que goza del privilegio de ocupar esa alta posición, gracias a la confianza que le ha depositado la mayoría de sus conciudadanos. Por este mismo motivo, es alguien a quien hay que exigir la máxima diligencia y prudencia en todas sus actuaciones, debe rendirnos cuentas y enfrentar las consecuencias de sus errores y conductas indebidas.     Llama la atención que cuando el Presidente en ejercicio quiere descalificar a alguno de sus críticos, opositores u otros personajes de relevancia nacional con los que busca confrontación, finge no acordarse de sus nombres, pretendiendo con ello evidenciar una supuesta irrelevancia o insignificancia, frente a su mayestática figura. Lo ha hecho con rectores universitarios, diputados –y sobre todo con diputadas- de la Asamblea Legislativa, líderes gremiales o deportivos y, recientemente, hasta con el Arzobispo de San José.

         Esta manera de emitir un mensaje se realiza desde una prepotencia que, en el personaje aludido, parece inevitable. Es así como ataca y se defiende; es así como cree impactar –y a lo mejor lo logra- en el auditorio que le presta atención. Pero lo cierto es que este recurso a reducir a la mínima expresión al adversario, es parte de la trama con que se teje el discurso del odio. Se pretende deshumanizar, reducir al “otro” u “otra” a la categoría de insecto. Se destroza con ello no sólo un valor elemental de convivencia, sino que de paso se hace añicos el principio constitucional de igualdad en una democracia. Desde el punto de vista estrictamente lógico, se cae en la falacia de la irrelevancia: cualquier cosa que usted diga carece de importancia porque usted no es nadie, es un ser irrelevante. El Presidente, mediante este mecanismo espurio, argumenta sólo en apariencia y evade contestar el contenido de las críticas.

         A estas alturas no debe caber gran duda de que el clima de violencia generalizada que impera en plazas y carreteras; en el aumento de la violencia contra las mujeres expresada sobre todo en los femicidios; las amenazas de bombas o incursiones armadas a centros universitarios públicos; y los ataques personales –ya concretados- a funcionarios de cierto rango, son producto de ese discurso de odio proferido desde la más alta magistratura. Hablo en serio cuando digo que la instigación, como concepto técnico jurídico-penal, puede dar para responsabilizar de hechos delictivos cometidos por termocéfalos que han entendido, perfectamente bien, cuáles son las instrucciones a acatar.  Aquí lo dejo para saber si, teniendo que establecer responsabilidades penales por lo que está sucediendo, habrá fiscales y jueces capaces de innovar en un campo que lo exige, dada la nueva dinámica social en el mundo de la comunicación de masas y las posverdades.

Lo que escribe el odio

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Hace algunas semanas fue publicado en España el resultado de un año de seguimiento en redes sociales a los discursos racistas que permean sus contornos.

Es cierto. Detrás de una opinión que no es simple, se vierten los contenidos más espurios de ataque a las personas en razón de su nacionalidad, color de piel, identidad.

Le correspondió esta vez al atacante Lamine Yamal recibir calificativos como “moro de mierda” o “Mena”, según el Observatorio contra el racismo y la xenofobia de aquel país europeo. En el último año el jugador barcelonés concentró el 60% de los insultos racistas.

El otro jugador receptor de tales agravios es el brasileño Vinicius JR, contra quien incluso se han proferido insultos que han llegado a detener partidos y expulsar a quienes lanzaron los gritos desde las graderías.

Para que tengamos una dimensión real del significado del racismo hacia Yamal, la palabra “Mena” fue instrumentalizada por la derecha española para hacer referencia a cualquier persona con aspecto magrebí.

Ya su uso empezó a descuadrarse al vincular a los Menores Extranjeros No Acompañados que llegaban a países como España, Francia e Italia con peligro y delincuencia.

Rápidamente, como suelen ser las ideas del radicalismo de derecha, su significado alcanzó connotaciones racistas que pronto abordaron las canchas de fútbol.

Lo que el odio escribe y pregona es la barbarización del otro hasta restarle su humanidad. En tiempos donde justamente la humanidad vive uno de sus períodos más complejos, estos discursos deben ser erradicados y restados en su poder. Empezar por ejemplo a negarlos, eliminarlos como opción para que no vuelvan a tener espacio en ningún lugar con resonancia.

Esa es la tarea.

¡Formas de asesinar crueles y con alevosía!

Mg. José A. Amesty Rivera

No sabemos hasta donde llegara el ser humano, en su afán de aniquilar, matar, destruir toda clase de vida en el planeta.

Muy recientemente, -17 de septiembre 2024-, hemos sido informados de numerosas víctimas mortales en el Líbano, a través de la explosión de diversos aparatos de comunicación. Todo se inicia en este país del Medio Oriente, tras la incesante guerra entre Israel, Palestina y ahora en el Líbano.  

Los informes preliminares refieren, que varias baterías de litio explotaron en hogares, además de otros dispositivos en todo el territorio libanés. En un comunicado, la Resistencia de Líbano (Hezbulah) confirmó que detonaron varios dispositivos de recepción de mensajes, conocidos como beepers, que poseen varios trabajadores en las diversas unidades e instituciones del movimiento.

La macabra e inhumana acción se lleva a cabo, además, por medio de: celulares, radios, adaptadores bluetooth y de Wi-Fi, computadoras de escritorio o mesa, laptops, sistemas de juegos, impresoras, tabletas, equipos móviles, walkie talkies, entre otros.

Técnicamente, algunos de estos aparatos de comunicación estallaron, porque fueron reformados y manipulados para introducirles explosivos plásticos, pero su explosión simultánea requirió de un software remoto, capaz de recalentar la batería para su posterior fuego.

En el caso específico de las detonaciones en el Líbano, y luego de las primeras investigaciones, se informa que un vocero del gobierno húngaro, señala que los aparatos no fueron producidos en su país, y que la firma húngara BAC Consulting KFT, fue solo una revendedora. Según el vocero, los aparatos de comunicación, reformados en explosivos personales, fueron fabricados en Israel, llevados a Budapest y luego embarcados a Beirut. El material plástico, de alrededor de cincuenta gramos, fue implantado junto a la batería y se lo asoció a un interruptor que se activó en forma remota.

¿Se imaginan tal forma burda para eliminar a seres humanos?, carente de todo sentido lógico, de toda deshumanización. En este sentido, y como venimos intuyendo, esta es una nueva etapa de la llamada guerra hibrida, y/o guerra tecnológica, donde en todas las esferas de lo cotidiano, y específicamente con el ciberespacio, se pueden convertir en aparatos para la guerra.

No es extraño entonces que, Glenn Gerstell, actual referente de los estudios de ciberdefensa del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) y ex consejero de la Agencia de Seguridad Nacional norteamericano, durante el gobierno de Donald Trump, consideró en la última semana que «nuestra sensación de vulnerabilidad sobre cómo los aparatos conectados a internet pueden convertirse en armas mortales puede estar iniciándose».

Nos preguntamos: ¿presentimiento? O ¿un anuncio de muy próximas tecnologías de guerra para la ejecución remota de oponentes?

Así, los gobiernos del mundo, deben estar atentos y plantear medidas con el control soberano de las infraestructuras digitales y sus contenidos. No en balde, por ejemplo, esto es lo que hace Brasil respecto a Elon Musk. Además, de otros países con relación a TikTok, WhatsApp, Huawei, Meta, Google. 

Porque, como hemos visto, tanto los aparatos de comunicación, y las infraestructuras en las redes sociales, pueden convertirse en aparatos de guerra, incluso sin encontrarse acompañados por explosivos. Los estándares de seguridad en el mundo deben evaluarse, deben interpelarnos y estar atentos sin caer en un pánico global.

Las últimas investigaciones e informaciones, revelan que, tras las explosiones de los aparatos de comunicación, también explotaron paneles solares, lectores de huella dactilares y otros dispositivos, se investiga a fondo, si explotaron por sí solos, o porque estaban cerca de celulares, walkie-talkies u otros cuando explotaron.

Por otro lado, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, señaló a la prensa que, «objetos civiles» no deberían ser transformados en armas, agregando que, «Es muy importante que haya un control eficaz de los objetos civiles para no transformarlos en armas. Esto debería ser una regla para todos en el mundo, que los gobiernos deberían ser capaces de aplicar». 

A lo anterior, se agrega que, además de la guerra convencional, ahora se añade un pánico generalizado de temer a todo lo tecnológico, eléctrico y demás, causando una escalada de máximo miedo en casi todos los órdenes de la vida cotidiana. Se recuerda al caballo de Troya.

Recordemos, para finalizar, que el imputado de esta barbarie es Israel, y aunque no se ha responsabilizado por el ataque criminal, sí ha realizado en el pasado varias operaciones remotas.

  • La inserción de explosivos en artefactos de comunicaciones para luego detonarlos a distancia, cuando están en manos de los terroristas, no es una táctica nueva en el arsenal israelí. La utilizaron hace casi 30 años para neutralizar a Yahya Ayyash, un experto en explosivos de Hamas responsable de la muerte de decenas de civiles. La novedad reside en su capacidad para repetir la estratagema cientos de veces simultáneamente hasta alcanzar un efecto masivo.
  • El 5 de enero de 1996, un teléfono celular explotó en el oído de Yahya Ayyash, uno de los principales cabecillas del brazo armado de Hamas. Era apodado ‘El Ingeniero’ por ser el mayor experto del grupo islamista palestino en la fabricación de explosivos. Según las investigaciones, la misión de la inteligencia israelí para acabar con su vida fue denominada Operación Cristal. Tras una serie de interrogatorios y actos de espionaje, el país hebreo hizo que un tío de Yahya Ayyash le regalara un Motorola Alpha que supuestamente tenía un pequeño transmisor en su interior, pero que en realidad estaba cargado con 50 gramos de material explosivo y un detonador a distancia que se activaba con un mensaje en código enviado. Murió en la franja de Gaza al responder al teléfono intervenido.
  • Este fue un intento de asesinato fallido, pero bastante recordado por su nivel de elaboración. A fines de setiembre de 1997, un comando de una decena de agentes del Mossad que portaban pasaportes canadienses rociaron un veneno en el oído de Khaled Mashaal, entonces líder de Hamas en el exilio. La operación fue ejecutada en Amán, Jordania, por lo que la captura de dos de los agentes provocó una crisis diplomática. La historia dio un giro inesperado cuando el gobierno hebreo de Benjamin Netanyahu tuvo que suministrar el antídoto al cabecilla de Hamas, a petición del rey Hussein de Jordania, quien amenazó con anular un acuerdo de paz reciente si Mashaal moría.
  • Mohsen Fakhrizadeh, quien llegó a ser el científico más importante del programa nuclear iraní, se encontraba manejando su auto el 27 de noviembre del 2000 rumbo a Absard, a las afueras de Teherán, cuando fue asesinado por un francotirador. Pero el asesino no se encontraba cerca, ni siquiera en el mismo país, sino que había jalado el gatillo tras ver su objetivo en la pantalla de una computadora en un lugar no revelado a más de 1.600 kilómetros de distancia. Según el diario “The New York Times”, agentes iraníes que trabajaban para el Mossad habían escondido con anterioridad una ametralladora de larga distancia con munición de calibre 7,62 en esa ruta, habitualmente utilizada por Fakhrizadeh, quien llevaba más de 14 años en la mira de Israel. “Fue el debut de un francotirador computarizado de alta tecnología, equipado con inteligencia artificial y ojos de múltiples cámaras, operado vía satélite y capaz de disparar 600 balas por minuto”, señaló el medio.

https://elcomercio.pe/mundo/actualidad/israel-hezbola-tecnologia-y-sofisticacion-como-la-explosion-de-los-beepers-de-hezbola-recuerda-a-otras-operaciones-a-distancia-de-la-inteligencia-israeli-noticia/?ref=ecr.

Dejo una pregunta final, en el área técnico-táctica, ¿sin aparatos de comunicación o la imposibilidad de usarlos, Hezbolá y los palestinos/as podrán mantenerse operativos para continuar librando la guerra contra Israel?

Vida acosada. Testimonios de violencia en Centroamérica y México

La doctora Patricia Fumero compartió, mediante el Doctorado en Estudios de la Sociedad y la Cultura de la UCR el libro a que se refiere el título de esta nota.

La doctora Fumero comenta: “El autor, en estos ensayos, procuró resistir a las interpretaciones convencionales y a las secuelas del trauma inherentes a la violencia, y se propuso conectar con corrientes alternativas del pensamiento contemporáneo para iluminar, más que la muerte, las potencialidades de vida que también se manifiestan en estos textos”. 

Leyva Carías señala: «Un libro, se dice, es como una carta a un amigo, un amigo virtual muchas veces no conocido, que podrá estar dispuesto a sostener la conversación que se propone. Lo que quiere decir que mucho apreciaré sus comentarios y el que lo compartan también con otros posibles lectores y amigos virtuales». 

El libro ha sido publicado por la Editorial Teseo de Argentina con patrocinio del Centro de Estudios Latinoamericanos Avanzados (CALAS), y se encuentra disponible para descarga gratuita. Puede leerse directamente en línea o descargarse en PDF o E-pub. Para la descarga es preciso registrarse previamente, con el beneficio de tener acceso a las demás publicaciones de la editorial.

Este libro explora, a partir de la lectura de testimonios, algunas de las experiencias de violencia más acuciantes actualmente en Centroamérica y México. A diferencia de lo que ocurre en otras partes del planeta, la violencia padecida en la región se manifiesta en una variedad de modos testimoniales y se visibiliza en los medios de comunicación locales y globales. No obstante, el esfuerzo de activistas, investigadores sociales, periodistas, realizadores cinematográficos, etc., se ve en buena parte contravenido por sus propias mediaciones, que conllevan entrabamientos, distorsiones y capturas. No de menor importancia ha sido la fijación de los textos en los hechos de sangre, que no revelan la entera verdad de los acontecimientos y, sin embargo, contribuyen al ahondamiento en el trauma.

Una vida en busca de la vida, no exenta de contradicciones, se aprecia en la lucha desde —y en contra de— los modos de subjetivación propiciados por el neoliberalismo, que han llevado a la deshumanización, al crimen y a la extrema crueldad. En el éxodo migratorio de la región, comparable a la huida de un estado de guerra, es la vida amenazada la que se sobrepone como corriente de afirmación y de deseo, como aspiración a un horizonte de sustentabilidad, de bienestar material y moral. En el extendido pandillerismo que ha asolado a las sociedades, la pulsión violenta se hallaría asociada a un lance de vida que, en su rescate de la condición de víctimas de los jóvenes, los convierte en victimarios, una pulsión que, susceptible de ser atrapada en microfascismos, podría ser portadora de una energía necesaria para formas positivas de elaboración simbólica y afectiva. En la movilización actual contra el ultraje de los cuerpos femeninos y el feminicidio, habría una lucha contra la exacerbación del poder masculino y una afirmación de las mujeres como sujetos, una politización de lo íntimo, un hermanamiento y una construcción de formas alternativas de vida humana.

En lugar de los paisajes de sufrimiento y muerte, de derrumbe civilizatorio y vaciamiento de la historia, los ensayos contenidos en esta obra proponen reconocer en los testimonios los signos de la resiliencia de la vida y de sus desbordes propiciatorios de formas de convivencia más amables en futuros posibles.

Héctor M. Leyva (Honduras, 1963) es profesor universitario, investigador de temas literarios, históricos y culturales, y editor tanto de autores nacionales como de recopilaciones de tradición oral indígena. Se doctoró cum laude en la Universidad Complutense de Madrid. Recibió una Mención de Honor en el Premio Andrés Bello Memoria y Pensamiento Iberoamericano. Es coeditor y autor partícipe de la colección en seis tomos de Hacia una historia de las literaturas centroamericanas (2008-2022). Es miembro de la red académica internacional que publica Istmo. Revista de estudios literarios y culturales centroamericanos, y ha formado parte de los equipos de investigación de los Informes nacionales y regionales de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Fue investigador visitante en el Centro de Estudios Latinoamericanos Avanzados con sede en la Universidad de Guadalajara, México.

Enlace del ensayo: https://www.teseopress.com/vidaacosada/

Compartido por la doctora Patricia Fumero mediante el Doctorado en Estudios de la Sociedad y la Cultura de la UCR.

Peace Boat Viaje 117 Proyecto Hibakusha

El Peace Boat Viaje 117 Proyecto Hibakusha es parte de la organización Peace Boat, una ONG japonesa dedicada a concientizar sobre la inhumanidad de las armas nucleares. Tiene una iniciativa «Viajes Globales por un Mundo sin Armas Nucleares» que ha estado activo desde 2008 y de la que participan más de 170 Hibakusha (sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki).

El viaje de 2024 tendrá una duración del 13 de abril al 26 de julio de 2024 (105 días) y según el itinerario el viaje partirá y regresará a Yokohama, cubriendo 18 puertos en 21 países. Los participantes estarán divididos en dos grupos: los Hibakusha, de los que forman parte el señor Terumi Tanaka de la ciudad de Nagasaki, la señora Toshiko Tanaka de la ciudad de Hiroshima y el señor. Tadayoshi Ogawa de la ciudad de Nagasaki también. Por otro lado, están los jóvenes comunicadores, la señorita Huang Rongyuan y el señor Joel Naoki Christoph.

Los objetivos del proyecto se pueden clasificar de la siguiente manera: la conciencia y acción que busca sensibilizar sobre la amenaza constante de las armas nucleares y promover la participación en el Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares, la colaboración global que por su parte trabaja junto a ICAN (ganador del Premio Nobel de la Paz 2017) para compartir el mensaje de paz y acción a través de generaciones y fronteras, el rol de los Hibakusha que actuarán como «comunicadores especiales por un mundo sin armas nucleares», acreditados por el gobierno japonés y finalmente el apoyo institucional, que contará con el apoyo de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, entre otras organizaciones pro paz.

Ahora bien, respecto a los objetivos específicos se busca destacar la inhumanidad de las armas nucleares utilizando las voces y experiencias de las víctimas de Hiroshima, Nagasaki y pruebas nucleares, además de fomentar la disposición global para prohibir las armas nucleares y promover acciones concretas hacia la eliminación de las armas nucleares.

Además de las ciudadanos de Hiroshima y Nagasaki, se ha recibido apoyo adicional por parte de los Alcaldes por la paz, la Confederación Japonesa de Organizaciones de Afectados por Bombas Atómicas y de Hidrógeno (Nihon Hidankyo), la Fundación Cultura de Paz Hiroshima y la Fundación de Nagasaki para la Promoción de la Paz.

Respecto a la agenda del evento, está la agenda principal y la agenda de recepción. El cronograma de cada una se detalla a continuación:

Agenda principal

  • 10:00 a.m.: Recoger a la delegación del Peace Boat en Puerto.
  • 10:30 a.m.: Recibimiento de delegaciones en el campus UNED.
  • 11:00 a.m.: Recepción de bienvenida.
  • 12:00 m.d.: Almuerzo.
  • 1:00 p.m.: Foro I: Sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki.
  • 2:15 p.m.: Refrigerio.
  • 2:30 p.m.: Foro II: Sobrevivientes ucranianas.
  • 3:45 p.m.: Regreso a San José.
  • 4:00 p.m.: Delegación visita el Peace Boat.

Agenda recepción: Esta agenda detalla las actividades y horarios para la recepción y eventos relacionados con la visita del Peace Boat y los sobrevivientes de Hiroshima, Nagasaki y Ucrania.

  • 11:00 a.m.: Bienvenida y reconocimiento de autoridades invitadas: Vanessa Vaglio y 
  • 11:05 a.m.: Palabras del representante de UNED: Sindy Scafidi Ampie.
  • 11:10 a.m.: Palabras de  Lydia María Peralta Cordero.
  • 11:20 a.m.: Palabras de Randall Chavarría.
  • 11:25 a.m.: Palabras del representante de la UPaz: Dra. Stephanie Knox.
  • 11:30 a.m.: Palabras de Vanessa Vaglio y Giovanny Blanco Mata.
  • 11:35 a.m.: Palabras de representante de delegación Peace Boat.
  • 11:40 a.m.: Acto Cultural.
  • 12:00 m.d.: Almuerzo.

En este evento se involucró la UNED, UPaz y Mundo Sin Guerras como gestor nacional.