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Cambiar – la crisis del coronavirus exige cambios

Gadi Amit

Todos estarán de acuerdo, pero el CAMBIO ofrece alternativas.
1.- Cambiar cosas – para que TODO SIGA IGUAL
2.- Aprender de lo ocurrido y CAMBIAR PARA ESTAR MEJOR

Esta crisis demuestra la fragilidad y peligrosidad de sustentar el desarrollo de un país en el TURISMO.

Difícilmente, cuando termine el VIRUS, se puede pensar que el turismo volverá a funcionar igual. Eso llevará años, para líneas aéreas y grandes hoteles. La primera alternativa será el turismo interno de los Ticos, sencillos o de otras clases sociales.

Queda claro que hay repensar y redefinir las PRIORIDADES.

La importancia del ESTADO – tan atacado últimamente- como ÚNICA respuesta a las crisis futuras.

El sector privado, NO HA APORTADO NADA a la solución de la crisis. Solo ha tendido la mano, pidiendo que los ayuden a salvarse ELLOS. No escuchamos de ningún HOTEL, ni ninguna CLINICA PRIVADA, abriendo sus puertas para OFRECER AYUDA. Por eso, hay que reforzar a la CCSS –con todas las letras Caja Costarricense de Seguro Social (tal vez expropiar equipos de salud o clínicas o empresas farmacéuticas) que no dieron la talla. Al menos poner fuertes impuestos a estos sectores. Fortalecer al ICE en electricidad y telefonía. Liberarlo de las amarras que le obligan a comprar a las generadoras privadas a precios de capricho, sin necesidad, sin licitaciones o competencia eficiente.

En el tema de AGUA POTABLE, ha quedado en claro la incapacidad de la Directiva de AyA. El 90% restante del recurso hídrico, con el desastroso manejo unipersonal desde hace 25 años de la Dirección de Aguas del MINAE, responsable del desorden y la corrupción, sin que asuma su responsabilidad, por miles de pozos ilegales, la destrucción de acuíferos, costeros por salinización u otros por contaminación (agroquímicos, arsénico, derrames industriales, lixiviados, etc). Ríos en proceso de morir o desaparecer. Creemos que debe pensarse en la DESCENTRALIZACIÓN del manejo de este bien público. Reforzar a las ASADAS e incentivar a las MUNICIPALIDADES a asumir este servicio, que tiene características diferentes según zonas, según la existencia del RECURSO HIDRICO y la modalidad del consumo, según su uso y la prioridad del consumo humano. Todo de acuerdo a los planes de desarrollo regional.

La importancia de la SEGURIDAD ALIMENTARIA. La concentración en monocultivos, la plaga de los INTERMEDIARIOS ha llevado a abandonar la agricultura al 50% de la población, que hace años, trabajaba y vivía del campo. La agricultura puede dar trabajo y generar una rápida reactivación económica y producir frutos cosechables en pocos meses. Maíz, frijol, verduras, en pocos meses pueden estar en nuestras mesas y dar trabajo a miles de habitantes que tienen manos, pero carecen de títulos universitarios. Ojalá agricultura orgánica o al menos con menos agroquímicos. Sólo hay que garantizarles mercado y precios aceptables.

El precio del PETROLEO bajó, no debe engañarnos. Hay que reemplazarlo como combustible y pasar a vehículos eléctricos. El cambio debe impulsar el transporte público. Importar buses eléctricos y si los privados, no pueden, pues salados, dar las rutas a COOPERATIVAS o GOBIERNOS LOCALES. También hay que recordar que el asfalto es derivado del petróleo. Hacer calles y carreteras de cemento (losas o adoquines) que tenemos posibilidad de producir en abundancia, generando desarrollo local.

Y podríamos seguir proponiendo cambios. Pero les dejamos a Ustedes, complementar estas ideas, criticarlas, mejorarlas, ampliarlas, implementarlas. CAMBIAR es la ley. Impedir los cambios malignos como el CAMBIO CLIMÁTICO. Impulsar, apoyar, comprar, las modificaciones que pueden traer bienestar, seguridad, sostenibilidad y felicidad a nuestras vidas y desarrollo para Costa Rica.

Ilustración: UNESCO http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/249743

Poemas de Marjorie Hernández Delgado

Marjorie Hernández Delgado

UN GRITO EN EL SILENCIO

Escucho un grito en el silencio,
grito de los marginados, los excluidos e ignorados.
Escucho un grito en el desierto,
grito de los abandonados y los explotados.

Es un clamor que emerge desde las entrañas de la tierra,
Que gime y llora en el desierto desolado.
La voz que grita: se acabó la paz, ¡es tiempo de guerra!,
¡Marchad, marchad como valientes soldados!

Viene a mi mente un recuerdo del pasado:
Dejé mi sangre y mi piel en la batalla,
Mi corazón quedó destrozado.
Tras la voz de alerta el pueblo callaba,
¡Qué impotencia! ¿Todo había acabado?

¿Qué se hizo la Suiza Centroamericana?,
¿Dónde quedaron los Derechos Humanos?,
¿Qué se hicieron los cantos y las risas de la sabana?
¡Maltrataron mi dignidad humana!

Desde lo más profundo de mi alma surge un clamor:
¿QUIÉN HA USURPADO LO QUE POR DERECHO ME PERTENECE?

Un silencio ensordecedor me aterra,
¿Es que acaso no hay esperanza?
Busco en el sonido del viento, en la madre tierra.
Le imploro al Creador: ¡Oh, Padre Celestial devuélveme la confianza!

Como oasis en el desierto recibo una señal:
 “No todo está perdido, mi niña” ¡Aún hay esperanza!
Comprendí, que ya nada era igual,
Hallé libertad, conocimiento, poder, recuperé la confianza.

Soy la voz en el silencio que se reconoce como ciudadana.
¡Nunca más seré marginada, excluida, ignorada!
Ahora comprendo por qué nunca estuve ni estaré alineada:
YO SOY REINA, HIJA DEL GRAN REY
Y todo lo que me ha sido quitado, me será devuelto con creces Y POR LEY.

LIBERTAD

Que los temores no me impidan volar,
que mis pensamientos no me encarcelen,
que nadie se atreva a decirme “no puedes”,
porque basta la voluntad para avanzar.

Que mis alas nadie las llegue a cortar,
ni pretendan mis derechos coartar,
los sueños y la libertad no se pueden canjear,
sólo tengo que mover mis alas y volar, volar.


El Universo me pertenece,
la imaginación no tiene límites,
de mi interior surge la fuerza,
y de repente una luz aparece.

Físico es el encierro,
mi alma no la pueden aprisionar,
esto no es un yerro,
es mi amada libertad!

¿Por qué se fue esta señora del Ministerio de Hacienda?

Óscar Vargas Vargas

Para no olvidar. Rocío Aguilar, presentó su renuncia al cargo en medio de la polémica por los recursos del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y la revelación de que la Contraloría General de la República recomendó en su contra una suspensión de un mes, sin goce de salario, por el caso del «hueco fiscal».

Su argumento para dejar el cargo fue el señalamiento que hizo la Contraloría de su grado de responsabilidad en el caso del «hueco fiscal».

Ese escándalo consistió en el pago de miles de millones de colones de deuda pública sin autorización de la Asamblea Legislativa en el gobierno de Luis Guillermo Solís, lo que se prolongó a los primeros meses de la administración de Carlos Alvarado.

Por este caso, la Contraloría inhabilitó al exvicepresidente Helio Fallas de ocupar cargos públicos por cuatro años, mientras que para Aguilar sólo recomendó una suspensión sin goce de salario de un mes, sanción que nunca se cumplió ante su renuncia.

Ahora estará en la Superintendencia de Pensiones.

HABÍAMOS OLVIDADO, poesía de Gerardo Cascante

Habíamos olvidado el sabor del abrazo,
el gusto que destila una reunión de amigos,
la tibieza de encontrarnos a la entrada del cine,
sentarnos en la sala frente a voces traviesas
o mirar los transeúntes un sábado en la noche
mientras desordenamos el mundo en algún bar.

Habíamos olvidado la historia del olvido
en la que el beso se nubla,
el tacto se enmudece,
las caricias se apagan
y la avidez del sexo se torna inconcebible.

Habíamos olvidado que el amor se nos borra,
los gestos se avinagran,
el deseo se atrofia,
la amistad se destiñe
y los «te quiero» se enmohecen si no los sacas al sol.

Gerardo Cascante
24-03-2020

Educación crítica en tiempos de COVID-19

Propuesta de un docente latinoamericano

Reflexión para educadoras y educadores:

“Lamento que aún no comprendan que el propósito de hacer actividades a distancia NO es el de «dar clases» usando de otra forma nuestra enseñanza tradicional.

Porque nadie aprende cosas irrelevantes que muchas veces “enseñamos” en el aula…

Sin embargo, las crisis pueden enseñar a aprender críticamente a partir de situaciones concretas que todo mundo conoce🤨

Hay toda una «escuela» que está ocurriendo en el mundo y los maestros, tan limitados tan «cuadrados», creyendo que debemos enseñar y dar clases «como siempre», pero «en línea», o “a distancia” la desperdiciamos.

PERO PODEMOS APROVECHARLA COMO

OPORTUNIDAD DE APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS 🧐

ALGUNOS EJEMPLOS:

👇🏼👇🏼👇🏼

Hay gente que sigue sin tomar las medidas de prevención: _ (pregunta de sociología: ¿por qué? ¿cómo influye en las personas que consiguen el dinero «al día» las restricciones de no salir de casa? ¿de qué manera influye el número familiar al quedarse sin salir de las casas? ¿cómo afecta no tener agua? ¿A quiénes sí y a quiénes no?

Es un virus: (pregunta de biología: ¿qué son? ¿cómo se propagan? ¿qué enfermedades transmiten? ¿qué otras pandemias han existido y cómo se superaron?)

Desde que aparece el primer caso, continúan apareciendo más casos: (pregunta de matemáticas: ¿Cuántos casos por día? ¿Cómo queda la gráfica al relacionar las variables días/num de casos? ¿En qué momento se dice que «alcanzó el pico»? Compare los datos de diferentes países y haga una proyección para Honduras. ¿Cuántos muertos dejaron otras epidemias? ¿cuál es la relación entre el número de habitantes y la cantidad de muertos?).

El virus está en varios países: (pregunta de geografía: ¿cuál es el comportamiento del virus según la latitud en la que se encuentra cada país? ¿Qué pasa en los lugares muy fríos? ¿en los lugares muy calientes? ¿puede hacer un mapa «flechado» de hacia dónde se movió el virus desde que apareció en China?).

Muchas personas del servicio médico pasarán semanas sin ver a sus familias: (pregunta de español: ¿Podría hacer una carta y enviársela a los médicos que están ahora en el hospital? ¿Qué les diría? ¿Qué le gustaría escuchar a Usted de las personas si es médico y trabaja con personas enfermas? ¿Qué les diría a los ancianos que están en las UCI’s? ¿Puede hacer un cartel con mensajes positivos para mostrar a las personas enfermas)?

Se cayó el precio del petróleo: (pregunta de finanzas ¿Qué impacto económico tendrá el virus para el mundo? ¿para nuestros países? ¿de qué formas se ha deprimido la economía de nuestro país? ¿cuáles son los rubros más afectados? ¿Habrá alguien que no resulte afectado?).

La gente tiene que arreglárselas para trabajar: _ (pregunta de equidad de género: ¿Está situación afecta a igual a hombres y a mujeres? ¿Quiénes se encargan de las tareas domésticas? ¿Quiénes cuidan a las personas mayores? ¿Se reparten equitativamente las tareas? ¿Ha aumentado la violencia contra las mujeres esta situación de confinamiento?

La gente que se salva, lo hace por el sistema inmune: (pregunta de educación física ¿cómo influye el ejercicio físico para fortalecimiento del organismo? ¿esto se relaciona con la manera de hacer frente a las enfermedades? ¿De qué manera las técnicas de respiración, estiramientos, yogas pueden ayudar en casos de estrés? ¿Puede sugerir actividades para realizar?).

El genio creativo siempre aparece en los picos (de alegría o felicidad en la vida): (actividad de artística: ¿Puede hacer un dibujo que muestre cómo se siente en este momento? ¿cómo se afecta la canasta básica? Saque un listado de consumo de alimentos en su familia para 7 días. ¿A cuánto dinero equivale?)

El aislamiento y encierro afectan la salud mental de las personas: (actividad de psicología: ¿Cómo podemos enfrentar el estrés? ¿Qué actividad puede ser útil para bajar la ansiedad? ¿Cómo ayudo a las personas que están pasando dificultades? ¿Cómo afecta mentalmente a un enfermo saber que padece determinada patología? ¿Cuál debe ser nuestra actitud si alguien conocido se enferma? ¿Y si nosotros enfermamos, ¿Cómo se influye nuestra salud mental para hacerle frente al virus?).

Y ya de perdida, mandarles un mensaje general que les recuerde que todos estamos preocupados. Pedirles que hagan una lista de formas de ayudar, de ayudarnos. Decirles, que el panorama no es nada halagador, pero que en lo que podamos apoyarles y servirles, lo haremos con gusto. Que no están solos, no están solas y que, a pesar de todo, sus profes, les recuerdan y se preocupan por ellos y ellas.

Es momento de salirse del cuadro absurdo de los temas y dejar de pensar que eso es lo más importante.

«Cuadradas» las personas que creen que deben «enseñar», «apegarse a contenidos establecidos» en medio de una situación inédita que, en cuestión de días, nos va a desbordar a todos.

Debemos entender que Allí es donde debe verse nuestra comprensión, preocupación y empatía por la situación de nuestro alumnado y nuestra población.

Mientras el sistema privado está con la lógica de la modalidad «online» presumiendo y haciéndole sentir a los pobres que su sistema educativo no sirve, los maestros del sistema público con nuestras actitudes y nuestra incapacidad de diferenciar, nos estamos prestando a ese juego que nos desprestigia aún más.

No se trata de lo que los estudiantes pueden hacer, sino, de qué podemos hacer nosotros con y por ellos.

Hay gente que hoy se la está pasando realmente mal y queremos, deseamos, esperamos que den lo mejor de sí. Médicos que deben dejar morir al paciente que no puede sobrevivir. Médicos que suman a la estadística de muertos pero que allí están, al pie de la bandera haciéndolo tan bien como pueden. Hagamos lo mismo y demos lo mejor.

Somos docentes. Una clase privilegiada que ha tenido la dicha de quedarse en casa con salario completo.

Cada día doy clases a un montón de estudiantes y nunca aprenden todos. Solo un grupito pequeño lo hace. Con la crisis que hay hoy, si logro que tan solo un estudiante cambie su perspectiva, se sensibilice y pueda apoyarle a la distancia me sentiré exitosa.

En unas semanas, tendremos una realidad completamente distinta. Enfermos en nuestras familias, personas hospitalizadas, quizá fallecidos. Y allí, será otra cosa. Ocuparemos que nos echen la mano y para eso, tenemos que prepararnos solidariamente.

Esto se trata de que cada quien haga su «pedacito». Hay gente que hoy se las está viendo de tiritas y no somos nosotros, los maestros. Agradezcamos el privilegio que tenemos y en lugar de estar haciendo cosas irrelevantes, pensemos en cómo ayudamos a otros para que entiendan como capitalizar y gestionar la realidad triste que está a la vuelta de la esquina.

“CADA VEZ QUE SOBRE UN CONTEXTO CONCRETO LO CONVERTIMOS EN UN CONTEXTO TEÓRICO, ESTAMOS CONSTRUYENDO UNA ESCUELA EN EL SENTIDO RADICAL QUE TIENE ESTA PALABRA”

Paulo Freire

“Generar capacidad crítica de aprender es nuestro arte. No lo desperdiciemos”.

Compartido con SURCOS por Óscar Jara Holliday

Ilustración: http://revistasic.gumilla.org/2017/educacion-critica/

Los dilemas y los retos de enfrentar un mundo viralizado

Mujeres por Costa Rica

Las consecuencias de la pandemia del COVID-19 auguran el declive de un ciclo civilizatorio que centró el crecimiento económico en la apropiación despiadada de los recursos naturales, la capacidad productiva del trabajo humano y los conocimientos de los pueblos como mecanismos para acumular riquezas exorbitantes en muy pocas arcas.

Suponíamos, con fundamentación histórica, que en algún momento cercano pero incierto, la Naturaleza y los millones de “rezagados” del sistema capitalista no aguantarían más y encontrarían la ruta para su transformación. Esta requeriría un nuevo pacto social, animado por el desarrollo sostenible, la inclusión social y los derechos humanos.

Pero sin previo aviso, un desconocido virus, aparecido en China, provocó sorpresivamente un cataclismo sanitario y económico global sin precedentes. ¿Cómo iba a ser imaginable que, junto a China, las poderosas potencias de occidente y los demás países del mundo temblaran ante un virus, polizonte de transeúntes globales? 

La enfermedad no discrimina entre clases, género, raza o nacionalidad, pero avanza siguiendo la huella de los viajeros globales. De tal manera, ante la ausencia de una vacuna, junto a técnicas higiénicas y aislamiento social ha sido igualmente necesario cerrar las fronteras que con tanto empeño los neoliberales abrieron al forjar los sistemas multinacionales bajo la hegemonía de las grandes potencias mundiales: la institucionalización de la globalización (FMI, BID; ALCA, CAFTA, OCDE, OMC, etc.).

La crisis es siempre una oportunidad para encontrar nuevos y mejores rumbos, y había signos diversos de que se caminaba hacia ella, particularmente por las disputas cada vez más subidas de tono entre gigantes económicos.  No obstante, con sorpresa vemos cómo la aparición del COVID-19 desencadena una serie de medidas inusitadas, en casi todos los ámbitos de la vida cotidiana. Tan súbitos e inesperados han sido su origen y su rápido alcance planetario que ha evidenciado la total incapacidad de los organismos multinacionales y del mercado para regular las tensiones, generar equilibrios y manejar la crisis económica que se ha desencadenado. Las redes globales se reventaron sin alerta previa, como cables de alta tensión en un charco de agua, serpenteando sin dirección. ¡Sálvese quien pueda!

Desprevenidos y aislados en nuestras fronteras y en nuestras casas, nos toca ahora asumir el compromiso de reinventarnos como sociedad, a partir de una nueva conciencia colectiva de nuestra vulnerabilidad, interdependencia y fuerza del actuar solidario, principal enseñanza de la actual crisis. 

En Costa Rica se ha venido forjando, no sin dificultad, pensamiento y acciones que hoy surgen como las mejores alternativas para enfrentar con acierto estos tiempos de crisis mundial con medidas basadas en la equidad, la economía solidaria, el cuido y uso responsable de nuestras riquezas ambientales y culturales comunes, la práctica de los derechos individuales y colectivos. Hoy más que nunca ha quedado en evidencia la necesidad de contar con un Estado fuerte, eficaz y transparente que, a través de la política pública y el quehacer de sus instituciones, satisfaga las aspiraciones de su pueblo.  Esto debe ser rescatado y fortalecido.

La paralización económica que ha causado la crisis del COVID-19, el desencadenamiento de la economía global producto de las medidas sanitarias urgentes y la recesión que de ello derivará en el muy corto plazo, obliga a redimensionar el valor del mercado interno y sus encadenamientos intrarregionales, la significación de la autosuficiencia alimentaria y por tanto el fortalecimiento de la producción agropecuaria, la industria local, los emprendimientos turísticos sostenibles y las formas alternativas de comercialización y redistribución, dentro del paradigma de la sostenibilidad, frente a un capitalismo en crisis, depredador y generador de desigualdades crecientes. No hay otra forma de derrotar la avaricia de los mercados y los intereses financieros que hoy evidencian sus límites y sus consecuencias nocivas sobre los ecosistemas y los derechos de las mayorías.

La crisis es período de reacomodo: las fuerzas del capital aspirarán a recuperar terreno a partir de modelos aún más centralizados, aprovechando la destrucción de capitales y mercados en la actual coyuntura. Frente a esta fuerza, cabe reivindicar otras alternativas, es igualmente posible su posicionamiento en los tiempos que vendrán, si en torno a ellas se agrupan fuertes alianzas de actores públicos y privados comprometidos con la justicia social, el progresismo económico y la convivencia democrática.

Insistimos en que este remezón planetario que estamos viviendo obliga a poner la mira en la construcción de alternativas que consideren un cambio profundo de nuestra relación con la Naturaleza, una nueva concepción de nuestra salud y nuestro cuerpo, una relación de respeto con las diferencias culturales y una nueva espiritualidad basada en la equidad, la inclusión, la solidaridad y el respeto a las individualidades en un contexto de libertad y autodeterminación. 

Menuda tarea, sí. Pero no podemos dejar que este sistema económico tan nocivo se recomponga y cobre fuerza a costa de mayor sacrificio humano y deterioro de los recursos naturales. Los augurios apocalípticos que predican falsos profetas solo sirven para inhibir la capacidad de las colectividades para trabajar en función del bien común, sin discriminación alguna.

Como país nos toca definir en democracia cuáles son nuestras prioridades para enfrentar no solo la pandemia, sino el reacomodo de los mercados y los sistemas financieros a futuro, pues si se perpetúa la condición imperante se profundizarán las condiciones de desigualdad y pobreza en el mundo. Eso pasa por fortalecer las instituciones del Estado y sus programas sociales para un desarrollo con equidad, una estructura tributaria justa y progresiva que le dé contenido económico a las acciones que fortalezcan el bien común, coordinación institucional eficiente y con objetivos de largo plazo, así como la redefinición de las relaciones internacionales y comerciales que centre el desarrollo en el uso sostenible de los recursos naturales y la equidad.

No podemos entonces, desaprovechar una oportunidad de salir fortalecidas las mujeres de la crisis y coadyuvar en la construcción de un nuevo orden nacional y mundial

Habiendo pa’todos, no tiene por qué haber patadas

Edgar Gutiérrez Espeleta, Luis Felipe Arauz Cavallini, Alexander Mora Delgado y Carlos Segnini Villalobos

Costa Rica habrá cambiado en formas aún imprevisibles sus hábitos y costumbres luego de superar la pandemia ocasionada por el Covid19.  Esta “nueva” Costa Rica merece toda nuestra entrega y desprendimiento, y debe erigirse respetándose como una sociedad justa y libre, abierta al mundo y en la que cabemos todas y todos; basada en el diálogo sin cortapisas, el respeto a la diferencia, la educación para todos, el amor por el trabajo digno y la prosperidad económica.

Por ello, no podemos dejar pasar las intenciones de aprovechar la coyuntura actual para distraer al gobierno y reducirle espacio político en la atención de la crisis, mediante el impulso altisonante de agendas contrarias al vigor de las instituciones públicas que hoy día son las que atienden esta emergencia con la mística y la efectividad de un Estado que ha sabido colocar el bienestar de las familias en el centro de sus preocupaciones.

No podemos estar más en desacuerdo con una opinión recientemente publicada en el periódico La Nación, “Si hay patadas hay pa’todos”, en el que sus autores ponen foco en una sola parte de la situación, dejando de lado la reconstitución del tejido social y económico tras una crisis con impactos multidimensionales.

No podemos admitir que, al amparo de una definición insana de solidaridad, argumenten la conveniencia de introducir medidas de austeridad económica y contrarias a la capacidad de consumo de un sector importante de la población, desconociendo el fracaso histórico de estas tesis y el hecho de que ningún otro país del planeta esté proponiendo tal curso de acción frente a la crisis

Carece de toda lógica económica restarle capacidad de compra a un segmento importante de la población mediante la propuesta de reducir su salario a la mitad, lo cual no solo irrespeta derechos adquiridos, sino que es perjudicial en momentos en los que el consumo tiende a la baja.

De igual manera, es tanto o más absurdo hablar de un recorte de gasto en las actuales circunstancias de crisis, cuando todo el esfuerzo público debe dirigirse a solventar la emergencia sanitaria e impulsar la actividad económica.

La respuesta más coherente de Costa Rica ante la pandemia actual es construir desde la solidaridad, la cooperación y la fuerza de los hechos; velando por toda la población, compensando a los sectores necesitados; mejorando las condiciones económicas de los perjudicados, sin que ello empeore las perspectivas de los demás.

Las crisis solo son de utilidad si se emplean para provocar cambios a favor de la dignidad de las personas.  Costa Rica requerirá la construcción de un nuevo pacto social, que le permita nuevamente conciliar la prosperidad económica con instituciones fuertes, ágiles y adecuadamente financiadas para afrontar las dificultades de los años venideros.

Debemos trabajar y pensar con innovación, abrir un amplio debate sobre las prioridades a atender, sin oportunismos, y en plena armonía con el ambiente, porque difícilmente estaremos en posibilidad, como humanidad, de sobrevivir a este tipo de crisis en un contexto de mayor apremio ante las consecuencias del cambio climático.

Esta visión implica empoderar a las mujeres de forma igualitaria a la economía, vincular de manera más directa a los consumidores con la producción nacional, promover un sector público y privado convocado por los más altos intereses nacionales, y seguir llevando educación académica y técnica, infraestructura vial, salud, vivienda, infraestructura hídrica y de saneamiento, energía y asistencia a las poblaciones más vulnerables en todo Costa Rica.

También hay que enfocarse en el bienestar de las familias y en el bolsillo de la gente. Debemos comprometernos a aprobar el proyecto de ley para bajar las tasas de interés de usura, las iniciativas para rebajar los precios de medicinas y otros artículos de primera necesidad, luchar contra la evasión y la elusión, establecer una moratoria este año en los pagos de intereses por deudas hipotecarias y productivas hasta que pase la situación. Asimismo, se debe mantener y tratar de incrementar la inversión pública, ayudar a las pymes con Banca para el Desarrollo y pedir la condonación por dos años de los intereses de nuestra deuda a los bancos multilaterales, como medida excepcional para mitigar los impactos de esta crisis.

Todo lo anterior demanda un esfuerzo extraordinario de los tomadores de decisión, generadores de opinión pública y ciudadanía en general para deponer diferencias e intereses, y centrar los esfuerzos en la misión de solventar la emergencia sanitaria, impulsar la actividad económica y proteger el empleo de las y los costarricenses.

Costa Rica está a las puertas de repensar su orden cultural, refundar sus esquemas de convivencia ciudadana y renovar el espíritu de sus instituciones democráticas. No es empobreciendo a un segmento importante de la población como sobrellevaremos los impactos económicos de esta crisis, sino aprovechando su capacidad de consumo para reactivar el mercado interno, que es el segundo motor de la economía.

Nuestros deseos y nuestros esfuerzos frente a este desafío deben anclarse en la sabiduría popular, la misma con la que crecimos y que debe ser eterna: habiendo pa’todos, no tiene por qué haber patadas.

Enviado a SURCOS por Luis Felipe Arauz Cavallini.

Revisemos los datos sobre la epidemia de SARS-CoV-2 en Costa Rica

Dr Fernando García, microbiólogo, catedrático, vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica

Para que se controle la epidemia, nos tendremos que «vacunar naturalmente» (contagiar) con el virus aproximadamente el 70% de la población (unas 3,500,000 personas) para generar inmunidad de rebaño (herd immunity), es ahí cuando baja la curva. Ese proceso es inevitable. Se espera que la tendencia incremente fuertemente desde ahora hasta por 2 o 3 meses más (8-12 semanas) y tal vez luego empiece la tendencia hacia abajo; en efecto, el Ministro de Salud afirmó que las actividades masivas se van a poder programar a partir del mes de setiembre 2020 (aunque a un 50% de la capacidad de las instalaciones).

Un 80% o más de los contagios no van a tener síntomas (infecciones subclínicas) o tendrán infecciones leves que se pueden manejar desde la casa sin ir a los servicios de salud. Un 15% de los contagios van a necesitar eventualmente asistir a los servicios de salud, principalmente por neumonía y otras complicaciones, y un 5% (personas con factores de riesgo) van a necesitar atención médica especializada, incluyendo un respirador.

Los siguientes datos son importantes: la CCSS tiene en estos momentos disponibles un total de 5,400 camas, de las cuales hasta un 30% (máximo 1,600) se podrían utilizar para atender a ese 15%, pero solo 420 respiradores (de los cuales no todos están disponibles, aunque se están comprando más) para atender a ese 5% más grave. El peor escenario sería que ese 70% (3,500,000 personas que se necesitan para generar inmunidad de rebaño) nos contagiamos todos al mismo tiempo: desde el punto de vista clínico 2,800,000 tendrían infecciones asintomáticas o con síntomas leves, 525,000 personas necesitarían atención de los servicios de salud con un máximo de 1,600 camas, y 175,000 personas necesitarían uno de los 420 respiradores disponibles.

Obviamente nuestros servicios de salud no pueden manejar esa demanda y la mortalidad sería muy elevada. Algo así, pero no tan extremo, aunque sí dramático, está sucediendo en España (en un hospital en Barcelona no le colocan respiradores a pacientes de más de 80 años) o Italia (hay un respirador para cada 6 pacientes que necesitan uno, se lo ponen a uno y a los cinco restantes los dejan morir).

Por eso la necesidad de bajar la curva, es decir, disminuir la transmisión del virus para extender la epidemia todo lo que se pueda (en Alemania calcularon al menos 18 meses), para que ese 5% que requieren respiradores sea lo más bajo posible, en un mismo tiempo, de manera que los servicios de salud no se saturen.

Otras implicaciones en salud, especialmente el perfil patológico normal (demanda de servicios de salud de pacientes con otras enfermedades, como las infecciones respiratorias y diarreicas que surgen con el inicio de las lluvias), la salud mental de la población en cuarentena y del personal de salud, y las consecuencias sociales, económicas e incluso políticas contribuirán a la dinámica epidemiológica. La bioética debe jugar un papel esencial en ese balance de fuerzas.

Foto: trabajadores del ICE acondicionan salas de atención en CENARE-CCSS.