Ante la tragedia, actuemos con responsabilidad

COMUNICADO JUNTA DIRECTIVA 2017

Colegio de Periodistas de Costa Rica

Viernes 20 de enero, 2017

 

Hoy estamos de duelo. El asesinato de ayer en Liberia, ejecutado con saña en contra de tres muchachas, dos muchachos, y una tercera víctima menor de edad que lucha por su vida, nos llena del más profundo dolor.

Toda muerte, producto de la violencia, corroe la sociedad. Y más aún cuando las víctimas son jóvenes quienes, según las investigaciones preliminares, eran personas tranquilas y sin ningún tipo de antecedentes, más que sus sanas aspiraciones de convertirse en profesionales y ciudadanos de bien.

En medio de este dolor, tenemos también que recordar principios básicos del respeto humano, aplicables tanto para los profesionales en comunicación que representamos, corno para las autoridades judiciales, cuerpos de rescate y ciudadanos en general.

No debemos jamás exacerbar el sufrimiento de las familias dolientes con el manejo imprudente de la información. Es indiscutible que un crimen de esta magnitud reviste importancia noticiosa, y es deber de los medios de comunicación informar a la población.

En esa labor informativa es absolutamente innecesaria la utilización de imágenes que irrespeten la imagen de las personas difuntas.

Así lo hemos expresado en otras ocasiones, y seguiremos insistiendo en esto hasta lograr crear conciencia para hacer caer en desuso esta práctica.

Nuestra posición siempre ha sido clara: el respeto al momento último de la muerte está por encima de cualquier otra consideración; aunque para algunos este punto sea debatible.

Respetamos la libertad de los medios de decidir qué publican y cómo lo publican, pero somos claros de que esta violación a un derecho humano, no la vamos a compartir.

Hacemos también un llamado a los ciudadanos para que se abstengan de formar parte de cadenas utilizadas para compartir imágenes por medio de teléfonos celulares y redes sociales.

Preguntémonos cómo nos sentiríamos si en una situación similar fueran las fotos de seres queridos las que circularan por todo el país para satisfacer el morbo de la gente.

Cómo llegan tan rápido fotografías y videos, que en principio solo deberían estar en custodio de las autoridades encargadas de atender estos crímenes, a manos de la prensa y ciudadanía, es una pregunta que deberían hacerse los responsables de proteger estas imágenes, para salvaguardar los derechos de las víctimas.

Para terminar, y no menos importante, hay que recordar, una vez más, que nos corresponde a todos, y en especial a los profesionales en comunicación, proteger los derechos de imagen, honor y privacidad de las personas menores de edad, establecidos en el Código de Niñez y Adolescencia.

Tal y como señala el artículo 27 sobre derecho a la imagen, y en relación con este caso específico, es prohibido publicar, reproducir, exponer, vender o utilizar, en cualquier forma, imágenes o fotografías de personas menores de edad que hayan sido víctimas o testigos de un crimen.

No querernos cerrar este comunicado sin antes expresar nuestras más sinceras condolencias a los familiares de las víctimas de este repudiable crimen.

Nos unimos en oración para que reciban la fortaleza divina que les ayude a sobrellevar el duelo que hoy enluta a una nación.

 

Información generada desde el Colegio de Periodistas de Costa Rica.

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