Este proyecto de Acción Social trabaja en conjunto con la comunidad de La Primavera de Pococí. Su enfoque principal era sobre prevención de intoxicaciones, en una zona que se caracteriza por la producción piñera, pero también se acompaña y asesora a las personas de la comunidad en la búsqueda de otras alternativas de empleo. Ahora las mujeres de la comunidad tienen una asociación de emprendedoras y junto a la U se han capacitado para producir y comercializar sus productos.
Trabajo comunal apoya en capacitación y promueve una cultura de sostenibilidad
Grupo de mujeres piangüeras en el Humedal Térraba – Sierpe. Foto: archivo ODI.
En el Humedal Térraba-Sierpe se desarrolla la mayor actividad de extracción de piangua del país, estos moluscos usualmente se encuentran adheridos a las partes más bajas de las raíces de árboles de mangle y para alcanzarlos hay que hurgar de manera profunda entre lodo y ramas hasta dar con ellos.
Este es el trabajo de Rufina Gómez Zapata, piangüera y presidenta de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ciudad Cortés (Asopescar). Como ella, muchos piangüeros y pescadores del cantón de Osa dependen del humedal para llevar sustento a sus familias. No obstante, la falta de planes de manejo y adversas condiciones climáticas amenaza con cambiar este oficio tal y como lo conoce la población.
“La mayoría de gente que trabaja son piangüeros y pescadores, […] hay días que las mareas son muy grandes entonces la gente esos días paran de pescar, o sea se dedican a las dos cosas”, explica Gómez.
El estado permanente informal de estos grupos afecta diversos procesos administrativos con instituciones estatales, desde la pesca hasta la certificación de guías turísticos y la organización de asociaciones comunales; todas estas iniciativas se vienen abajo por la falta de requerimientos y permisos necesarios.
Este es el escenario que describe Daisy Arroyo Mora, docente e investigadora de la Universidad de Costa Rica (UCR) que ha dedicado más de 10 años a la capacitación de estas comunidades costeras y al fomento de la coordinación interinstitucional con las mismas.
La mayoría de estas capacitaciones se han gestionado por medio del proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) Capacitación a pobladores de las zonas costeras en manejo y protección de los recursos marinos y costeros (TC-581), iniciativa que se vincula con líderes comunales como Rufina en materia de gestión de riesgo, sostenibilidad ambiental, tramitología, computación y aprendizaje del inglés.
TCU capacita y acompaña
El proyecto de TCU pretende promover una cultura de sostenibilidad entre los pescadores y la comunidad, así como el buen funcionamiento de las asociaciones de la región. A la fecha, el proyecto ha colaborado con las ASADAS de Sierpe, Caña Blancal y Olla Cero, la Escuela I.D.A. Caña Blancal, Asopescar, la Asociación de pescadores de Coronado, el Centro de Adultos Mayores de Ojo de Agua y la Asociación de Desarrollo Integral de Cortés.
Integrantes del TCU reunidos con representantes de la asociación de ASADAS. Foto: Facebook TCU Humedal Térraba Sierpe-581.
La investigadora y actual coordinadora del TCU, Margarita Silva Benavides, afirma que el trabajo con las comunidades nunca concluye, pues la formación de nuevas generaciones y el acompañamiento frente a dinámicas laborales cambiantes mantienen al TCU relevante en la zona.
De acuerdo con Silva, especialista en ecología en manglares y microalgas, la protección del humedal y la estabilidad laboral de los pescadores van de la mano. “Ellos protegen el manglar porque saben que si el manglar se muere, se muere la piangua, los peces, los camarones, entonces ellos más bien lo cuidan”, afirma la investigadora.
El estudiante de Antropología, Tony Urbina Vallejos, uno de los ocho estudiantes matriculados en el proyecto, ha trabajado junto con las escuelas de la zona en talleres ambientales, planes de gestión de residuos, de salud ocupacional y de gestión de riesgo. Además, ha colaborado junto con las ASADAS de la región en la elaboración de mapas de referencia y en la capacitación de personal.
Entre las prácticas positivas que se fomentan en los talleres ambientales se encuentran: el respetar las vedas de pesca, no extraer moluscos que se pasen del tamaño estipulado por ley, no verter el combustible de los botes cerca del humedal y no pescar en zonas de poca afluencia de piangua.
Aunque la preservación y fomento de una pesca sostenible siguen siendo puntos importantes para el TCU, la profesora Arroyo, comenta que el proyecto se tuvo que acoplar a las necesidades de los pobladores, incluyendo temas como la enseñanza del inglés, recursos humanos, computación y el ecoturismo.
Yen Picado Mora, presidente de la Asociación de Pescadores de Coronado de Osa, ha sido uno de los interesados en recibir capacitaciones sobre turismo rural y ecológico por parte del TCU. De acuerdo con el pescador, estas nuevas prácticas se están volviendo cada vez más necesarias puesto que muchos de sus colegas no pueden practicar la pesca de manera legítima y se arriesgan a diferentes tipos de agresiones.
Desde el TCU, docentes y estudiantes han abogado por el óptimo desarrollo de estas organizaciones y su relación el estado. Gracias a este trabajo se ha logrado concretar eventos como el Festival de los Manglares, la aprobación de planes de manejo de pesca y la creación de nuevas asociaciones piangüeras como la de Ajuntaderas de Sierpe.
Esteban Hidalgo Pena
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
Entre los días 24 y 27 de mayo del 2018 se llevó a cabo en Guacimal de Puntarenas el “Encuentro de Mujeres: comunicación, cuerpos y territorios del Pacífico Central”, en el que participaron cerca de 43 mujeres que venían desde la montaña, el pie de monte, la costa, las islas y diferentes comunidades del país como Isla Venado, Las Parcelas y Las Monas de Herradura, Abangaritos, Guacimal y Monteverde. Fueron cuatro días hermosos en los que se desarrollaron diferentes espacios de reflexión, aprendizaje y disfrute, y en los cuales se compartió entre música, danza, radio, comida y cariño.
Uno de los intereses principales del encuentro fue comprender las situaciones que están viviendo las mujeres del Pacífico Central desde los relatos y vivencias que ellas mismas identifican sobre lo que les afecta y lo que sienten desde sus cuerpos en el día a día, así como las reflexiones sobre lo que sucede en sus territorios. Para ello se construyó una cartografía participativa; cada mujer fue descubriendo las cualidades de una naranja a través de sus sentidos y la guía de una moderadora. Una de ellas dijo al finalizar que le había costado pelar la naranja porque tenía los ojos vendados, pero al hacerlo se dio cuenta de que así era la lucha de las mujeres para alcanzar la felicidad, con muchas trabas, pero siguiendo sus instintos hasta conseguirlo. Hacer mapas sobre un cuerpo trazado por ellas mismas y colocar sobre ese cuerpo cada una de las problemáticas que enfrentan en la cotidianidad de sus comunidades, fue la antesala que dio paso a tres días en los que fue posible identificar luchas, problemáticas, territorios y proyectos en común.
Principalmente se señalaron afectaciones a la biodiversidad marina, que por lo tanto genera escasez de la pesca, intereses de canales de riego sobre fuentes comunitarias de agua, acaparamiento de tierras y desalojo a familias de comunidades costeras, acumulación de basura, tensiones alrededor de la construcción de carreteras y turismo masivo. Esta información fue convertida en guiones radiofónicos por las mismas participantes, que se transmitieron en vivo desde la Peña Cultural: Marimba, Voces y Canción. Fueron ellas quienes contaron cómo son sus comunidades, cómo se organizan.
Se realizó también un espacio de diálogo antes del cierre del encuentro, en el cual las mujeres urbanas y del Pacífico Central describimos la temporalidad cotidiana desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Así, surgió una conversación sobre la desigualdad del uso del tiempo que hay entre hombres y mujeres, siendo las últimas las que más dedican horas al trabajo doméstico no remunerado y al trabajo de cuidados. Este se planteó como un espacio seguro, en el cual había la suficiente escucha para contar algunas situaciones de sus vidas que han sido significativas. Ante esto, se recalcó que a pesar de que algunas no se conocían desde antes, sabían que estaban en un espacio de confianza, pues destacaron la necesidad de construir espacios con complicidad femenina.
Entre algunas de las conclusiones nos queda la necesidad fundamental de reivindicar la alegría de las mujeres en cada espacio, para que podamos vivir de manera plena, con acceso a semillas, aguas, biodiversidad marina, tierra, vivienda, comunicación no privativa y autonomías, fortaleciendo las diferentes prácticas y haceres que realizamos las mujeres desde la música, la organización, el baile, la investigación, la siembra, la pesca y cualquier actividad que queramos realizar. Dichas actividades son base fundamental de la reproducción de la vida material, desde lo que de verdad importa a las comunidades en la defensa de sus bienes comunes.
El espacio no estuvo conformado solo por mujeres, lo que posibilitó la interlocución y el planteamiento de críticas a las relaciones desiguales de género, tanto hacia las prácticas machistas de los hombres en las organizaciones comunitarias, como al llamado de solidaridad hacia las luchas de las mujeres.
El encuentro fue organizado por el programa de radio y cultura Desde la Mar, Radio Calles y Cuerpos, Voces Nuestras, TCU 702 Comunicación y Memoria, TCU 636 Derecho a la Comunicación, Centro Demostrativo de Desarrollo y el Programa Kioscos Socioambientales, con apoyo de la Sede del Pacífico y la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR.
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
El encuentro contó con un intercambio de semillas que aportaron las mujeres de cada una de las comunidades. Foto: Angélica Castro.
Ser mujer desde el cuerpo, la tierra y la voz. Compartir territorios en común y crecer como semillas. Ese fue el espíritu del Encuentro de Mujeres: comunicación, cuerpos y territorios, que se realizó del 24 al 27 de mayo, en el Centro Demostrativo de Sostenibilidad en Guacimal de Puntarenas.
Durante cuatro días se trabajaron temas relacionados con el cuerpo, la defensa territorial, el arte y el derecho a la comunicación; con personas de las comunidades puntarenenses de Monteverde, Abangaritos, Parcelas de Herradura, Isla Venado y Guacimal.
El Encuentro fue posible gracias a la unión de muchas iniciativas distintas. Dos proyectos de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) Radio-Andante (ED-3290), Desde la mar (ED-462) y el programa Kioscos Socioambientales, fueron el vínculo principal con las comunidades, pues desarrollan procesos distintos en cada lugar. A estos se sumaron las iniciativas Radio Calles y Cuerpos, Voces Nuestras y la Alianza en Defensa del Agua.
El encuentro contó con un intercambio de semillas que aportaron las mujeres de cada una de las comunidades. Foto: Angélica Castro.
También participaron los trabajos comunales universitarios “Comunicación y memoria” (TC-702), “Participación ciudadana por el Derecho a la Comunicación” (TC-636) y “Comunicación para el Desarrollo y el Cambio Social” (TC-127).
Gloriana Rodríguez Corrales, coordinadora de Radio Andante y Desde la mar, explicó que la actividad surgió con el objetivo de enlazar las historia individuales, personales y colectivas de cada región. El énfasis feminista se debe a que históricamente las problemáticas de las mujeres latinoamericanas han sido acalladas, incluso a través de la muerte.
Lucía Pérez de 17 años, que fue violada, torturada y empalada en Argentina; Yuliana Andrea Samboní, quien con sólo 7 años fue violada y torturada en Colombia; y Maritza Vargas, quien fue asesinada en San Carlos por su compañero, mientras estaba embarazada; son algunas de las mujeres que inspiran la protesta por la defensa de la libertad y los cuerpos de las mujeres. Estos femicidios llevaron a la creación del movimiento feminista “Ni una menos”, que se ha expandido por toda la región.
“La comunicación porque es ese territorio aire que nos enlaza. Si no podemos comunicar nuestras luchas, memorias o procesos, es difícil que otras personas puedan conocerlos y así podamos enlazar fuerzas. El segundo eje son los cuerpos, precisamente porque esa es nuestra primer trinchera(…) Y los territorios porque son los espacios que en nuestros distintos volúmenes habitamos. Tiene que ver con la vivienda, la tenencia de tierra, la siembra, con la experiencia de estar desde todas las formas de vida”, indicó Rodríguez.
La feria de Guacimal se celebra todos los sábados desde hace 3 años. Foto: Angélica Castro.
Durante el segundo día se realizó un taller de radio, impartido por la organización Voces Nuestras y Radio Calles y Cuerpos. En este se enseñaron conceptos relacionados con el espectro radioeléctrico, la ley de medios del país y el derecho a la comunicación. Todas las personas aprendieron a conectar un equipo básico de audio para una transmisión de radio.
El taller de radio fue la parte favorita de Margarita Meza Peñalba, perteneciente a la Asociación de Desarrollo de las Parcelas de Herradura. Ella explicó que se dio cuenta de algo que nunca había entendido: que muchas luchas fracasan por falta de divulgación y que apropiarse de los medios es fundamental para que sean exitosas.
“En mi comunidad nosotros logramos adquirir un proyecto de mobiliario y tenemos un equipo. Y siempre que hacemos actividades, ya está listo el adornado, la agenda, pero estoy esperando alguien que me ayude para conectar un equipo. Y la verdad es que no es nada que las mujeres no podamos hacer, dependiendo de otras personas. Y ahora el equipo de la comunidad lo voy a poner yo, voy a practicar lo que aquí aprendí”.
Las mujeres participantes utilizaron sus conocimientos para montar el equipo de audio necesario para la transmisión. Foto: Angélica Castro.
Durante la peña cultural y la transmisión de Radio Andante cada comunidad compartió su experiencia personal. Las personas de un radio de alrededor de 20km disfrutaron además de la música del grupo Sirenatas, la cantautora Anamá, el grupo Marimbas, el joven local Dany Villalobos y el concierto de Guadalupe Urbina.
Sundry Álvarez asistió como representante de la Asociación Provivienda y Libertad y la Asociación de Mujeres de Abangaritos. Las problemáticas de su comunidad se relacionan con el acceso a vivienda, el consumo de drogas y el recurso hídrico. Álvarez quiere aplicar los conocimientos del Encuentro para el trabajo con las mujeres vecinas.
“A veces nosotras las mujeres pensamos que no somos capaces de hacer cosas, que es imposible. Cuando realmente sí podemos hacerlo, si ponemos empeño y esfuerzo sí, y unión entre nosotras mismas, podemos hacerlo. Somos capaces de llegar más allá de lo que pensamos. Lo imposible lo podemos hacer posible”, concluyó Sundry Álvarez.
Jerarca impartió conferencia en la que compartió su experiencia como mujer en un alto puesto político y su posición en el feminismo
El espacio reconoció la lucha que han realizado las mujeres a lo largo de la historia para lograr la consolidación de diversos derechos fundamentales.
En el marco del proyecto «Debates sobre Feminismos» del Centro de Investigación de Estudios de la Mujer (CIEM) de la Universidad de Costa Rica (UCR), y con un auditorio lleno de estudiantes, docentes y público general, la vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón, hizo un llamado a seguir en la lucha por la igualdad.
La jerarca dio lugar a la conferencia titulada “¿Para qué cuentan las mujeres? Su participación en la política”, en la que pidió a los presentes «no ver con normalidad lo que está pasando”, pues, a su criterio, no hay espacio para la indiferencia ni para las medias tintas en temas de derechos humanos, inclusión e igualdad.
«He escuchado discursos en debates diciendo que las mujeres han muerto porque le abren la puerta de su casa al agresor, que las mujeres han muerto por provocadoras. Mujeres replicando este discurso como si esos cadáveres no tuvieran valor«, señaló la actual vicepresidenta.
La jerarca afirmó que no debe haber espacio para la indiferencia ni para las medias tintas en temas de derechos humanos, inclusión e igualdad. – foto Anel Kenjekeeva.
Chacón recordó cuando en su trabajo como viceministra de Justicia, donde existe una tradición de hombres en puestos de mando, logró consolidar talleres para abordar temáticas como el femicidio o la forma adecuada de ayudar a víctimas de violencia doméstica.
También comentó sobre la importancia de la corresponsabilidad del cuido de los hijos en el hogar, respecto a lo que señaló que no es por ser “un buen marido” que un hombre cumple con estas tareas, pues “los esposos son tan padres como las esposas madres”.
La educación inclusiva fue otro tema mencionado por la vicepresidenta, quien reconoció la importancia de que se haya firmado el Decreto de Educación Inclusiva para que los niños y las niñas en condición de discapacidad cognitiva no estén “en la última clase del fondo” y por el contrario, vayan con su generación por medio de la educación inclusiva.
La investigadora Montserrat Sagot, directora del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM) acompañó a la Vicepresidenta Chacón en la mesa principal de la actividad. – foto Anel Kenjekeeva.
No dejó de reconocer los avances del gobiernos en políticas públicas orientadas hacia las mujeres, reduciendo la pobreza y la pobreza extrema, lo que, según indicó, permitió disminuir el índice de desigualdad por primera vez desde hace varios gobiernos.
Al cierre de su discurso, Ana Helena Chacón enfatizó que a “las mujeres no les han regalado nada, que se ha luchado por todo” y motivó a que, cuando alguien pregunte o hable sobre el feminismo, la llamada “ideología de género” o temas relacionados, se propicie un espacio para dialogar y explicar sus puntos de vista.
“Es importantísimo hablar del empoderamiento económico de las mujeres, es importantísimo hablar sobre el sistema de corresponsabilidad social del cuido, poder tener una mejor atención para mujeres indistintamente de su condición. (…) En fin, hemos hecho un avance fundamental en la búsqueda de la igualdad”, concluyó la jerarca.
Este próximo sábado 14 de abril a las 7 p.m. se llevará a cabo la segunda edición de Occidente de Mujeres Libres y Riendo, un espectáculo de variedades femeninas que incluye danza, aéreos y teatro.
El espectáculo se llevará a cabo en La Galera-San Ramón (225 metros al Este del Buggys Patriarca).
Preventas de entradas: 2000 colones y en puerta: 3000 colones.
El Comité de Expertas del Mecanismo de Seguimiento de la Convención para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra la Mujer “Convención de Belém do Pará” (MESECVI), ha sido informado sobre las preocupantes cifras de femicidios y sobre la proliferación de discursos de odio contra las mujeres en Costa Rica en el marco del pasado proceso electoral.
En este contexto, el Comité expresa su profunda preocupación por el asesinato de 9 mujeres en lo que va del año, de los cuales 7 han ocurrido en el mes de marzo, paralelo al contexto electoral de ese momento. Cabe recordar que en su Declaración sobre el Femicidio, el Comité señala que los altos índices de violencia contra las mujeres, su limitado o nulo acceso a la justicia, la impunidad que prevalece en los casos y la persistencia de patrones socioculturales discriminatorios, entre otras causas, inciden en el aumento de muertes de mujeres.
Paralelamente, el Comité expresa su preocupación por la proliferación de discursos morales y/o religiosos que fomentan la violencia, la discriminación y la inseguridad contra las mujeres. El Comité ha sido enfático en señalar que la discriminación y la violencia contra las mujeres constituyen violaciones a los derechos humanos, por lo que no resultan admisibles justificaciones basadas en creencias o valores religiosos.
Para el Comité, estos discursos confunden a la sociedad, promueven inseguridad y total indefensión a las mujeres víctimas de violencia, justifican las discriminaciones y las prácticas nocivas contra ellas, profundizan el machismo y la misoginia, fomentan una cultura de intolerancia que afecta a la convivencia democrática, refuerzan y perpetúan estereotipos y roles de género discriminatorios, y legitiman la violencia contra las mujeres. Ante esta grave situación que viven miles de mujeres en la región, el Comité ha manifestado su preocupación a través de la Declaración sobe la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres como Bien de la Humanidad.
Al mismo tiempo, el Comité expresa su preocupación por la presentación en la Asamblea Legislativa de un proyecto para transformar el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) en un instituto de la familia. El INAMU es el organismo a cargo de la protección de las mujeres y el combate de la violencia y la discriminación contra ellas, y su transformación pone en riesgo el cumplimiento de las responsabilidades asumidas por el Estado al ratificar la Convención de Belém do Pará.
Por lo tanto, el Comité incentiva la profundización y la difusión de conocimientos con perspectiva de género y el fortalecimiento del Estado Laico. Conjuntamente, se insta al Estado a condenar todas las formas de violencia contra las mujeres por todos los medios apropiados y sin dilaciones de ninguna índole y continuar profundizando las políticas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia, tal como lo establece el artículo 7 de la Convención de Belém do Pará. Por último, el Comité reitera el llamado a adaptarse a los compromisos emanados por esta Convención, instrumento internacional suscrito y ratificado por Costa Rica.
El Comité de Expertas es el órgano técnico del MESECVI, responsable del análisis y evaluación del proceso de implementación de la Convención de Belém do Pará. Está integrado por Expertas independientes, designadas por cada uno de los Estados Parte entre sus nacionales, quienes ejercen sus funciones a título personal.
A través del cuento de Caperucita Roja se nos invita a reflexionar acerca del acoso y la violencia física y sexual que han sufrido las mujeres durante tanto tiempo y cómo podríamos todas y todos ayudar a cambiar el cuento.
En tan solo diez días del mes de marzo -irónicamente el mes que celebra los derechos de las mujeres- cinco mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas masculinas
La UCR mantiene un vínculo cercano con organizaciones comunitarias en las que las mujeres tienen un rol protagónico en la consecusión de mejorar sus calidades de vida y el pleno disfrute de sus derechos. Foto archivo VAS, UCR.
Investigadoras y profesionales en ciencias sociales de la Universidad de Costa Rica (UCR) no han dudado en calificar esta situación como una epidemia de femicidios. De hecho, sin terminar el primer trimestre del año 2018 el total de femicidios ya asciende a ocho. El grado de violencia ha escalado a niveles inhumanos, incluyendo el asesinato con tubos metálicos, con fuego y ensañamiento con armas blancas. De acuerdo al Observatorio de Violencia de Género contra las Mujeres y Acceso a la Justicia, instancia del Poder Judicial, en la última década han muerto casi 300 mujeres por esta causa. El año pasado se contabilizaron 27.
Se habla de femicidio cuando una persona es asesinada por su condición de mujer, usualmente a manos de su pareja actual o pasada, o de otro hombre con quien no tuvo una relación de pareja. No es un homicidio común, sino producto normalmente de una violencia escalonada y una relación desigual entre la víctima y el femicida.
Según datos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu), entre 2014-2017 los albergues de esa institución atendieron a 1585 mujeres en riesgo de muerte, y solo el año pasado 7000 mujeres fueron abordadas en las Delegaciones de las Mujeres y sus oficinas regionales.
“Los escenarios en los que mueren violentamente las mujeres y los hombres en el mundo son completamente diferentes. Se estima que entre un 60 y un 70% de los homicidios de mujeres son cometidos por razones asociadas a su género y por hombres cercanos. Sin embargo, menos de un 8% de los homicidios de hombres son cometidos por razones asociadas a la violencia doméstica o sexual y todavía menos son cometidos por mujeres cercanas”, aseguró la Dra. Montserrat Sagot Rodríguez, directora del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM).
Legitimación de la impunidad. Para la magister Teresita Ramellini Centella, directora de la Escuela de Psicología, “los factores psicosociales que pueden estar provocando este retroceso se relacionan con los discursos fundamentalistas (religiosos y no religiosos) que remiten al irrespeto de los derechos humanos y a las diversidades, al ´permiso` para discriminar y agredir y a la instalación de discursos totalitarios sobre lo ´correcto y lo incorrecto`”.
Ramellini acotó que “la sociedad patriarcal se reconfigura constantemente. Los avances en derechos humanos producen que los sectores conservadores se organicen para intentar que se retroceda»
“Cuando los discursos conservadores se legitiman y se convierten en parte del imaginario aceptado de que las mujeres son siervas de los hombres, entonces se incrementan los riesgos. Para aquellos que no encuentran formas alternativas de serlo, que no tienen oportunidades para ejercer masculinidades más positivas, que crecieron en ambientes violentos y sin otras opciones, estos discursos políticos sirven para exacerbarles esos rasgos y para justificar su sentido de posesión sobre las mujeres y llevarlo hasta su forma más extrema”, acotó la Dra. Sagot Rodríguez.
El magister Ariel Calderón González, sociólogo político, aclaró que “aunque la relación entre los discursos políticos y los femicidios no se puede demostrar sin hacer una investigación a profundidad, si es necesario tomar en consideración que las mujeres asesinadas recientemente son de zonas donde la religión tiene un arraigo cultural fuerte. Asimismo, y con la cautela del caso, más allá de ligar estos femicidios a una creencia en particular, es importante notar que el machismo imperante se basa en una noción socialmente construida de familia, feminidad y masculinidad que reproducen la sumisión, la obediencia y la violencia”.
Compromiso universitario. La directora Ramellini Centella enfatizó que el papel de la UCR es llamar a la reflexión, al debate y al uso de información veraz y científicamente sólida. “En la Escuela de Psicología hemos desarrollado debates y conformamos un Comité de Psicología por la diversidad, la inclusión y los derechos humanos, que está muy activo reflexionando sobre la coyuntura electoral, y produciendo materiales informativos y realizando acciones públicas dentro y fuera de la universidad.”
La Lic. Camila Ordóñez Laclé, coordinadora del Observatorio del sexismo en la publicidad: un enfoque de derecho de las mujeres (ED-3203), proyecto de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS), hizo un llamado de atención a las industrias mediáticas en su rol en la construcción de nuevas masculinidades.
“Desde hace mucho tiempo se viene hablando que la publicidad no solo refleja la cultura, sino que ayuda a crearla. Y en ese sentido, entendemos a la publicidad y a los medios de comunicación como aparatos culturales socializadores que nos transmiten valores e ideales de lo deberíamos ser o hacer. Por tanto, en esos mensajes va mucha información sobre el rol de las mujeres en la sociedad”, comentó Ordóñez.
En ese sentido, destacó que el proyecto ED-3203 es un espacio importante porque la UCR tiene todo el potencial, y la responsabilidad con la sociedad, para convertir toda “esa información en algo que pueda ser traducido y aprovechado por la comunidad, por las mujeres y hombres todas las edades; que el conocimiento se acerque en los términos en que las personas lo necesitan para poder trabajar en la prevención de conductas o pensamientos nocivos para el desarrollo personal y humano en general, en un ambiente en el que las mujeres sean reconocidas como seres con los mismos derechos”.
Otros proyectos de Acción Social relativos al tema son: Hacia la eliminación del sexismo y la discriminación en la Universidad (ED-3300), Mujeres del campo: derechos, cuerpo – territorio (ED-3185), el Trabajo Comunal Universitario EMPODERO: Experiencias que posibiliten empoderamiento, dirigidas a mujeres trabajadoras del hogar (TC-672), entre otros.
Eduardo Muñoz, comunicador de la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR.