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Los Parques Nacionales: de Orozco a Vaughan, Figueres y Oduber

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

28 agosto, 2026

A propósito del Día de los Parques Nacionales, honramos la memoria de los tres costarricenses y un estadounidense que quizá más se han destacado por su forja, creación y mantenimiento. En tiempos del gobierno de don León Cortés (1936 – 1940) destaca el Dr. José María Orozco, quien sembrara la semilla. Luego vendrían con sus papeles más visibles, el expresidente don Pepe Figueres seguido por don Daniel Oduber. Estadistas separados varias décadas en su vida pública del trabajo pionero del Dr. Orozco Casorla y, aunque coincidente con la administración Oduber, de la forja silenciosa que tras bambalinas ejecutaba el joven estadounidense Christopher Vaughan.

Los cuatro, desde diferentes escenarios, se adelantaron a lo que eventualmente sería un movimiento mundial por el ambiente gestado en la Organización de las Naciones Unidas, que tuvo impacto planetario principalmente a partir de la exitosa Cumbre de Río de Janeiro en 1992, adonde Costa Rica no podía estar ausente.

Al trasladarnos a la década de los años 30, encontramos la figura del Dr. Orozco, poseedor de un gran conocimiento de la riqueza biológica de este país bendecido con su extraordinaria diversidad de zonas de vidas, ejerciendo como gran naturalista con un sitial merecido en la historia del conservadurismo costarricense, por sus aportes e iniciativas y por ser el indisputable “Padre de los Parques Nacionales de Costa Rica”.

Entre otros, don José María fue reconocido como «Pionero de la Biología» por sus colegas del Colegio de Biólogos de Costa Rica, asimismo honrado al bautizarse con su nombre el Jardín Botánico de la Universidad de Costa Rica en el campus Rodrigo Facio y declarado merecidamente Benemérito de la Patria, durante la administración Oduber.

Dentro de sus notables legados, algo poco conocido, aunque de singular importancia, fue que, en 1937, ante una petición presidencial urgente para atender un compromiso internacional, seleccionara muy acertadamente la guaria morada como la Flor Nacional de Costa Rica; ese «lucero» de los «pétalos suaves» que tanto orgullece al pueblo tico.

Pese a que la lista de logros de don José María son inestimables, uno de los que permite vislumbrar su sapiencia, su visión de futuro, en momentos en que ni se hablaba siquiera de ecología, fue la para entonces insólita idea de crear un parque nacional. Sucedió en 1939 (¡hace 87 años), cuando en Costa Rica los bosques eran vistos como áreas «desaprovechadas» que había que “mejorar”, o sea, talar, para «usar ese suelo en algo productivo», decían. Pero frente a ese dominante sentimiento, rompiendo paradigmas, don José María vislumbró el que sería el primer parque nacional costarricense en el macizo del volcán Poás, por la necesidad de conservar su riqueza biológica, su agua, su belleza escénica. ¡Y nos puso a pensar! pues no fue un acto aislado, sino parte de un proceso que ya él venía desarrollando en pro de la conservación ambiental.

Pasó el tiempo y con los años, se fueron creando los parques nacionales que hoy valoramos, pero que no significaban casi nada para el costarricense común, y es aquí donde, por justicia, hay que destacar la extraordinaria dedicación del que consideramos es el «forjador de los parques nacionales». Se trata de un joven estadounidense quien, desde su llegada a Costa Rica como miembro del Cuerpo de Paz en 1971, acogió nuestro suelo como su Patria. Sin más recursos que sus sueños e inagotable energía, Christopher Vaughan, cumplió la tarea encomendada desde unos escritorios del entonces Ministerio de Industria, Energía y Minas (MIEM) en el gobierno de don Pepe, de recorrer explorando hasta 1974, los sitios más alejados del país, con la tarea de buscar «áreas que pudieran convertirse en parques o reservas», narra en su libro «Parques Nacionales de Costa Rica: su búsqueda en los 70», de la Editorial Tecnológica de Costa Rica, de obligatoria lectura para los ambientalistas genuinos, como usted.

Resultado de ese inmenso esfuerzo, a finales de 1985, 19 de los 26 sitios visitados por Christopher en cerca de cuatro años, estaban legalmente creados: nueve parques nacionales, un monumento nacional, cinco reservas biológicas, una reserva privada, una zona protectora y dos refugios nacionales de vida silvestre. De 33.000 ha se pasó a 1.300.000 ha de áreas de conservación.

Santuarios naturales que, con sus notas, vivencias y fotografías, al regresar a San José, eran luego evaluadas conjuntamente por los también destacados Leslie Holdridge, Joseph Tosi y Alexander Skutch, en el «Tropical Science Center» en San José. Así que, amigos, no fue por casualidad ni producto de ocurrencias, que la atrevida semilla virtual fertilizada por el Dr. Orozco, tuviera eventualmente sus retoños, que prosperan hasta el día de hoy, habiendo jugado un papel indiscutible la entrega desinteresada de Christopher, quien quizá, mientras trataba de descansar en rincones boscosos, hambriento, atacado por insectos y otros bichos, jamás se imaginó la trascendencia que tendría su esfuerzo voluntario.

Pero, como las buenas obras no han de detenerse, para dicha del pueblo costarricense y el planeta, hubo quienes con buen tino y bien aprovechado poder político siguieron decididamente el sendero marcado alguna vez por el Dr. Orozco, como fueron don Pepe y don Daniel. A partir del “puente conservacionista” construido principalmente por don José Figueres Ferrer y doña Karen Olsen, don Daniel Oduber también tuvo el coraje necesario para terminar de edificar físicamente lo que iniciara el Dr. Orozco y otros pioneros conservacionistas trabajando en diversos campos, que no citamos en este breve artículo, para no cometer injustas omisiones. Cabe destacar también que don Pepe, durante su tercer gobierno vio nacer los magníficos parques nacionales de Cahuita, Santa Rosa, Manuel Antonio, Rincón de la Vieja, y, cual formalización legal, la creación del Parque Nacional Volcán Poás, que debería llevar el nombre del Dr. Orozco.

Aquella criatura gestada por don José María Orozco, dichosamente encontró en don Pepe un gobernante visionario y en don Daniel un padrino que velaría amorosamente por ella. De esa formidable relación, surgieron de mano del presidente Oduber, parques nacionales tan extraordinarios como Corcovado, Chirripó, Tortuguero, Barra Honda, Braulio Carrillo, Carara, y reservas biológicas y forestales, que hoy constituyen el muy valorado patrimonio natural de todos los costarricenses. «Los Parques Nacionales a los que mi Gobierno ha dado prioridad, serán vivos santuarios de la vida de ayer y del mañana», escribió una vez Oduber.

Pocos países en el planeta pueden compartir con la humanidad, tan extraordinarios templos protectores de la maravillosa flora y fauna que los sustenta. La riqueza más grande de Costa Rica, inobjetablemente, está resguardada en ese 25% del territorio nacional. Bien demanial que, por cierto, hace unos 20 años, un señor que ayudó a modificar la burocracia administrativa de los parques nacionales, desde el ámbito de las fundaciones y ciertas organizaciones no gubernamentales, propuso en el año 2006, que los parques nacionales de Costa Rica fueren administrados en forma privada como una «sociedad anónima». Propuesta que provocó tanto revuelo, que hasta fue motivo de denuncias penales presentadas por su proponente, quien pretendió estructurar una mala copia del sistema de parques nacionales de los Estados Unidos, mediante un proyecto de ley felizmente no acogido en la Asamblea Legislativa.

Pero bueno, aunque situaciones no deseables como esa se han presentado alrededor de esa inmensa riqueza, lo bueno es que los parques nacionales de Costa Rica son orgullo de un pueblo que habrá de agradecer a los que, desde hace cerca de 90 años, tuvieron la visión de resguardar ese gran tesoro de Costa Rica. Gracias Dr. José María Orozco Casorla, gracias Christopher Vaughan, gracias don José Figueres Ferrer, gracias don Daniel Oduber Quirós, representantes insignes de los muchos compatriotas, y distinguidos inmigrantes, que construyeron y siguen resguardando esos santuarios biológicos que, aunque enfrentan amenazas diversas, se mantienen en pie con el apoyo de la gran mayoría de compatriotas como usted, estimable lector.

¿Quién nos está enseñando que esto es normal?

Rodrigo Campos Hernández

Por MSc. Rodrigo H. Campos Hernández

La pedagogía de la excepcionalidad en Costa Rica

Hace unos días comenté una noticia sobre Ariel Robles. Llegó a un juicio acompañado por dos agentes del OIJ y utilizando un chaleco antibalas. Las burlas no tardaron en aparecer. Mi comentario, quizá demasiado visceral, comparaba aquella reacción con la naturalidad con la que estamos aceptando los enormes dispositivos de seguridad que acompañan cotidianamente a la presidenta de la República y a otros altos funcionarios del Gobierno.

También recibí críticas. Algunas podían resumirse en una pregunta aparentemente irrebatible: ¿qué tiene de malo que la presidenta tenga protección?

Nada.

Una presidenta amenazada debe ser protegida. Un ministro amenazado debe ser protegido. Ariel Robles, si existe una valoración institucional de riesgo que así lo determina, también debe ser protegido.

Pero precisamente por eso creo que estamos haciendo la pregunta equivocada.

La cuestión no es si la presidenta debe tener escolta. La cuestión es cuándo comenzamos a considerar normal determinada representación del poder político en Costa Rica y cómo llegamos hasta aquí.

Durante décadas construimos una imagen de nosotros mismos como una sociedad civilista. Presidentes, ministros, diputados y otras autoridades podían ser vistos en espacios públicos con dispositivos de seguridad relativamente discretos. Eso no significa idealizar el pasado ni afirmar que nunca existieron escoltas o amenazas. Existieron. La pregunta es otra: ¿estamos asistiendo a un cambio en la forma en que el poder se presenta ante nosotros y en la manera en que nosotros aprendemos a interpretarlo?

Escoltas numerosas. Vehículos. Agentes armados. Fuerzas élite. Inteligencia. Amenazas de muerte. Seguridad nacional. Información declarada secreto de Estado.

Cada uno de esos elementos, considerado aisladamente, puede tener una explicación perfectamente razonable. Mi preocupación comienza cuando dejamos de observarlos aisladamente y los colocamos uno junto al otro.

Antes de asumir la Presidencia, Laura Fernández denunció el hallazgo de un supuesto micrófono en su oficina. Posteriormente conocimos que el dispositivo encontrado no tenía capacidad para grabar ni transmitir audio. Ya como presidenta ocurrió el episodio de Crucitas: una detonación, una evacuación inmediata y un enorme despliegue de seguridad. Después hemos conocido reiteradamente informaciones sobre amenazas contra su vida. Rodrigo Chaves también ha sido objeto de amenazas y mantiene protección estatal.

No afirmo que esas amenazas sean falsas.

Tampoco afirmo que exista una conspiración diseñada desde alguna oficina gubernamental para engañar a la ciudadanía.

Propongo una hipótesis y, sobre todo, algunas preguntas.

¿Qué sucede cuando la amenaza se convierte en un componente permanente de la representación pública del poder?

¿Puede una amenaza real ser, al mismo tiempo, utilizada políticamente?

¿Dónde termina la necesidad objetiva de protección y dónde comienza la representación simbólica de esa protección?

¿Quién determina cuánto dispositivo es proporcional al riesgo?

¿Cuánto cuesta?

¿Cuánto podemos conocer los ciudadanos sobre ese costo sin comprometer legítimos protocolos de seguridad?

¿Y qué aprendemos nosotros cuando vemos repetidamente esas imágenes?

Quizá estamos ante algo que podríamos llamar una pedagogía de la excepcionalidad.

Uso deliberadamente la palabra pedagogía, pero no porque pueda señalar a un pedagogo concreto. Precisamente esa es otra pregunta: ¿quién está enseñando?

¿El discurso gubernamental? ¿Los aparatos de comunicación? ¿Los dispositivos de seguridad? ¿Los medios? ¿Las redes sociales? ¿Nosotros mismos cuando reproducimos determinadas explicaciones hasta convertirlas en sentido común?

Gramsci comprendió muy bien que la hegemonía alcanza uno de sus mayores éxitos cuando una determinada interpretación del mundo deja de parecernos una interpretación y comienza simplemente a parecernos obvia.

Y quizá ahí radique lo que más me preocupa.

Cuando pregunté por los enormes dispositivos de protección presidencial, varias respuestas fueron esencialmente estas:

«¿Y qué tiene de malo? Es la presidenta. Tiene que estar protegida».

Otra vez: nada tiene de malo protegerla.

Pero observen el desplazamiento. Preguntar por la magnitud, proporcionalidad, costo y significado de un dispositivo de seguridad termina convertido en una supuesta discusión acerca de si debemos o no proteger a la presidenta.

Y entonces todas las demás preguntas desaparecen.

Tal vez allí la pedagogía comienza a producir resultados.

Lo excepcional se repite. La repetición produce familiaridad. La familiaridad disminuye nuestra extrañeza. Y finalmente aquello que alguna vez nos habría llamado poderosamente la atención termina provocando una respuesta sencillísima:

«¿Y qué tiene de raro?»

El episodio de Ariel Robles me resulta particularmente interesante por eso. No porque pretenda defender al exdiputado ni porque su situación sea necesariamente comparable en términos técnicos con la de la presidenta. Me interesa por la contradicción simbólica.

Si consideramos perfectamente razonable que una autoridad amenazada aparezca rodeada de un enorme dispositivo de protección, ¿por qué el chaleco antibalas y dos agentes que acompañan a otra persona amenazada pueden convertirse en objeto de burla?

Quizá no estamos juzgando solamente dispositivos de seguridad.

Quizá estamos decidiendo quién tiene derecho a representar públicamente su vulnerabilidad y quién no.

Y eso nos conduce nuevamente al problema del sentido común.

Una democracia no cambia necesariamente de un día para otro mediante un gran acontecimiento que todos podamos identificar. También puede cambiar mediante pequeñas habituaciones. Palabras que comenzamos a escuchar todos los días. Imágenes que dejamos de encontrar extrañas. Dispositivos excepcionales que empezamos a considerar necesarios.

  • Amenaza.

  • Inteligencia.

  • Fuerza élite.

  • Seguridad nacional.

  • Secreto.

  • Escoltas.

  • Protección.

Cada palabra puede estar perfectamente justificada. Pero una democracia también tiene derecho a preguntarse qué relato construyen cuando comienzan a aparecer juntas y repetidamente.

Esta publicación no pretende demostrar que exista una estrategia deliberadamente diseñada para producir ese resultado. Mucho menos afirmar que las amenazas contra las autoridades sean ficticias. Es apenas una hipótesis de trabajo que merecería una investigación mucho más profunda de la que permite una publicación como esta.

Mi intención es otra: provocar discusión.

Porque tal vez estemos asistiendo a la construcción progresiva de un nuevo sentido común político en Costa Rica: uno en el cual la autoridad debe aparecer protegida, amenazada y rodeada por dispositivos extraordinarios de seguridad para que esa imagen nos resulte coherente con el ejercicio del poder.

Tal vez esté equivocado.

Ojalá.

Pero justamente porque las democracias se construyen también mediante símbolos, lenguajes, imágenes y hábitos, creo que vale la pena hacernos estas preguntas antes de que dejemos de hacérnoslas.

Porque quizás el problema nunca fue que la presidenta tuviera escoltas.

Quizá el verdadero problema comenzará el día en que miremos todo ese despliegue y ya no sintamos necesidad alguna de preguntar:

¿Cuándo aprendimos que esto era normal?

Para entender el falso golpe de Estado en Costa Rica

Vladimir de la Cruz de Lemos

Costa Rica tiene una fama bien ganada y un reconocimiento internacional como país democrático: la más sólida democracia del continente americano

Desde inicios de la vida independiente de España, desde el 29 de octubre de 1821, con las Juntas Superiores de Gobierno hasta 1823; durante la incorporación en la República Federal de Centroamérica, 1824-1838, con la constitución del Estado de Costa Rica, 1824-1848 y la declaración de la República de Costa Rica desde el 31 de agosto de 1848 hasta hoy, los gobernantes de Costa Rica han sido predominantemente educadores, abogados, médicos, periodistas. De excepción ha habido gobernantes militares. El primer Jefe de Estado, el educador Juan Mora Fernández, 1824-1833, marcó la ruta.

Desde 1821 establecimos una Constitución, llamada Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, reconociendo en ella la esencia del Pacto Político como elemento clave de la convivencia nacional.

La historia política del país ha sido resultado de gran cantidad de pactos políticos que han garantizado el desarrollo del régimen y del sistema democrático, de la evolución de los derechos ciudadanos y las libertades públicas, del Estado de Derecho y del Estado Social y Democrático de Derecho.

Implícitamente, por el título constitucional, desde la primera Constitución, se reconoce la esencia del llamado Estado de Derecho, de la existencia de los Poderes Públicos, sus nexos, equilibrios, pesos y contrapesos, sus funciones exclusivas, indelegables, propias, insubrogables, impidiéndose desde entonces que un Poder Político pudiera ser sustituido o intervenido bajo control por otro poder, con ánimo de cambiar su esencia jurídica o de trazarle desde ese otro poder, el Ejecutivo, sus directrices y acciones fundamentales, para de esa forma desarrollar un gobierno de características tiránicas, dictatoriales, autoritarias, antidemocráticas. De manera precisa, estos poderes, así establecidos, desde la Constitución Federal de Centroamérica de 1824 y de la Constitución Política del Estado de Costa Rica en 1825, a partir de los cuales evolucionan hasta nuestros días.

Desde 1821, se produjeron 13 constituciones políticas. Dos de ellas, la de 1871 y la actual de 1949, han tenido en la práctica larga vida. La de 1871 suspendida por otra Constitución, en el período 1917-1919, resultado de un gobierno tiránico que se estableció por esos dos años, a cuya caída también se restableció la Constitución de 1871, hasta 1949, cuando surgió la actual.

Los procesos electorales marcaron el camino de la escogencia de las autoridades políticas de gobierno, sin partidos políticos hasta 1890, y desde entonces con partidos políticos tal y como ahora los conocemos. Un poder legislativo unicameral ha sido la tradición. Bicameralmente de excepción ha funcionado por breves períodos. La última vez fue en 1917.

El sufragio, evolutivamente desde el siglo XIX, se ha dado desde los inicios de la Independencia. Se conocen prácticas electorales y de sufragio desde finales de la colonia. En el siglo XIX se dio el voto directo, público, con elecciones de segundo grado, para escogencia selectiva de electores, con restricciones electorales para mujeres, analfabetos y por motivos de capacidad económica.

A partir de 1890 hay elecciones con partidos políticos, como ahora existen. Desde 1914 se estableció el voto directo de los electores, eliminándose la elección indirecta, y a partir de 1924 se estableció el voto secreto. Igualmente, desde mediados del siglo XIX se estandarizó el período de gobierno a cuatro años, con posibilidad de reelección continua en el siglo XIX. Excepcionalmente hubo períodos de seis años. En términos generales, así ha sido desde 1847.

En 1949 se aprobó el voto de las mujeres, el voto universal, ejercido desde 1951. Desde entonces se ha mejorado el derecho al voto, el sufragio nacional, obligando a la mayor paridad posible en las listas de electores de hombres y mujeres, y en la composición de los Poderes Públicos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, donde tiene que observarse esa paridad de género.

La edad de los votantes, de los ciudadanos, desde 1974 se bajó a los 18 años, dándole poder político a la juventud.

Corrientes políticas en el escenario político nacional se dieron desde el siglo XIX, predominando en ese tiempo las corrientes liberales más que las conservadoras. A finales de ese siglo se introducen las corrientes anarquistas, socialistas, reformistas, comunistas y socialcristianas.

Con los partidos políticos, a partir de 1890 dominan el escenario nacional los movimientos liberales hasta 1948, enfrentados a las manifestaciones partidarias obreras, 1886-1910, a las tendencias reformistas, 1923-1934, a las socialistas, 1919-1924, a las comunistas desde 1931 y a las socialdemócratas desde 1943.

Los partidos conservadores, como tales, poca expresión tuvieron. Actuaban desde las banderas “liberales”. Desde entonces, el espectro político se mueve en todas las posibilidades, con restricciones políticas de participación electoral para los católicos desde 1898 y para los comunistas durante los años 1948-1975.

En los últimos 50 años se abrieron espacios para partidos políticos identificados con corrientes cristianas no católicas, que han logrado escaños legislativos, manteniéndose todavía la restricción para partidos católicos. La prensa en Costa Rica, impresa desde 1833, surgió como un baluarte del pensamiento político liberal y democrático, exaltando la libertad de pensamiento, la libertad de opinión y de publicación. Se desarrolló como un instrumento de control político público frente a los gobernantes de turno.

La crítica política ha sido una de las mejores manifestaciones del ejercicio de la libertad de prensa y pensamiento en Costa Rica.

En ausencia de partidos políticos opositores, o cuando los partidos han perdido esa condición de oposición política, la prensa y el periodismo han desempeñado ese papel de control político frente a los gobiernos, con respeto a los gobiernos a ese control público que se ha ejercido desde los medios de comunicación. Los gobiernos en general han carecido de prensa propia, aunque les incomode la crítica.

El ejército y el militarismo han existido en la historia costarricense. Pero los militares no han gobernado más que por excepción y por brevísimos períodos. El Ejército y los militares existieron sometidos al control político nacional.

El Ejército Nacional obtuvo su mayor gloria y papel en la defensa de la integridad, la Libertad, la Soberanía y la Independencia nacional, y centroamericana, cuando en el período 1856-1858, enfrentó a los filibusteros estadounidenses que se establecieron en Nicaragua desde 1855 hasta que se les derrotó en 1857, llevando el impulso de esa defensa el Ejército de Costa Rica, que impidió la penetración y el dominio filibustero en el país y, con colaboración de los ejércitos de Honduras, Guatemala y el Salvador, se evitó que toda la región fuera anexada a los Estados Unidos y se estableciera la esclavitud como lo clamaba William Walker desde Nicaragua, donde se había proclamado Presidente.

Desde 1869 hasta 1949 el Ejército fue debilitado institucionalmente. Se redujeron sus rentas, fortaleciéndose las de educación pública, salud y obras públicas. El 1 de diciembre de 1948 se abolió el Ejército Nacional, sustituyéndose por una policía nacional.

Los símbolos y elementos militares se eliminaron de los símbolos nacionales desde 1902. Los rangos militares se mantuvieron en la organización policial hasta el gobierno del Dr. Óscar Arias Sánchez en 1986-1990, que se sustituyeron por denominaciones civiles. Se fortaleció esto en la administración del Dr. Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, 1998-2002.

En la Costa Rica actual, desde la llegada del presidente Rodrigo Chaves Robles, 2022-2026, y de la continuidad de su gobierno con la presidenta Laura Fernández, 2026-2030, se ha entronizado una nueva manera de hacer política, con un populismo autoritario, cuya característica fundamental ha sido la de debilitar y desarticular el Estado de Derecho, la de debilitar toda oposición política partidaria e institucional, la de denigrar dirigentes políticos, partidos políticos, de hablar contra “la política”, contra las instituciones constitucionales fiscalizadoras de la administración pública, contra los gestores de opinión, pensadores críticos y medios de comunicación que ha tratado de doblegarlos financieramente para someterles a informar solo lo que el gobierno quiere que se informe y diga.

Estos años han sido también de ataque a las universidades como centros de pensamiento, contra sus programas académicos señalando que deben eliminarse los estudios humanísticos y las ciencias sociales, que el presidente Chaves considera poco útiles para la formación de profesionales, contra la educación pública en general, incluida la escolar y colegial que ha debilitado eliminando los programas de becas, de comedores escolares y de transporte de estudiantes, quitando recursos para la reparación de instalaciones escolares con amenaza de cierre de más de 800 establecimientos en el país.

Han sido cuatro años prolongados a este primer año del actual gobierno orientados a mantener por otros cuatro años el congelamiento de salarios y pensiones, que ha habido durante estos últimos cuatro años, de tratar de imponer la jornada laboral de 12 horas sin reconocimiento de pagos extras por el exceso de 4 horas diarias de trabajo, con el efecto que eso tiene en el rebajo sustancial de salarios, de aguinaldos y de pensiones futuras. Además, con la amenaza de aumentar la edad del derecho de pensionarse en 5 años más de trabajo y de edad, y negándose el gobierno a entregar los ahorros de jubilación de los pensionados cuando se acogen a este derecho.

El gobierno de Chaves mantuvo públicamente la tesis de necesitar el control absoluto del Poder Legislativo y del Judicial para poder realmente gobernar. Solo tenía el Poder Ejecutivo de modo absoluto, porque así lo establece la Constitución Política. El Legislativo se elige proporcionalmente al resultado de las elecciones parlamentarias. En este período, 2026-2630, logró elegir 31 diputados de 57, sin que eso le dé el control mayoritario y absoluto de 38 diputados, con el cual podría cambiar la estructura de la Corte Suprema de Justicia y de nombrar, si quisiera, a todos los magistrados.

Con motivo del nombramiento que tiene la Asamblea Legislativa, obligadamente, por mandato constitucional, de los Magistrados Suplentes del Poder Judicial, por lista que el Poder Judicial envía al Poder Legislativo a su sometimiento a votación, los diputados de gobierno se niegan a votar, negativa o positivamente, dicha lista. Han planteado que la Corte haga otra lista interviniendo en la independencia de poderes públicos, ordenando y proponiendo otros candidatos, situación que se ha mantenido desde el 2025, desde el anterior gobierno, al gobierno actual.

La situación de la no elección de los Magistrados Suplentes se volvió inaguantable institucionalmente, provocando casi un paro técnico del Poder Judicial y de sus Salas Superiores, violentando los derechos de los ciudadanos y creando una sensación de anomia judicial, ambiente que ha querido crear el gobierno para impulsar un autogolpe de Estado.

Ante esta situación, la Sala Constitucional del Poder Judicial resolvió, en uso de su facultad de dirimir las contradicciones que puedan sucederse de conflictos entre Poderes del Estado, de nombrar a los Magistrados Suplentes, que lo eran, para resolver la integración de las Salas Superiores de la Corte Suprema de Justicia. Esta facultad de actuación se la da la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la misma Constitución Política. Es la facultad de integrar derecho, con la cual la Sala Constitucional puede llenar vacíos o lagunas legales en el ordenamiento jurídico, para resolver casos concretos, como ha sido el caso de rebeldía sediciosa que han tenido los diputados de gobierno por no querer recibir la propuesta de magistrados suplentes que ha enviado la Corte Suprema de Justicia y votarla.

Con esta Integración de Derecho que ha hecho la Sala Constitucional se constituye toda la Corte Suprema de Justicia, hasta que la propia Asamblea acate la propuesta que se le hizo de Magistrados Suplentes. Esta Integración de Derecho es la transposición de la norma jurídica, el Fallo de la Sala Constitucional, en el mecanismo y medida concreta que garantiza el cumplimiento, por la adopción del medio necesario para lograr este fin, del funcionamiento del Poder Judicial, amenazado sediciosamente por los 31 diputados de gobierno.

El Fallo de la Sala Constitucional garantizó y afirmó el Estado de Derecho y la Independencia de los Poderes Públicos, violentamente amenazados por los presidentes Rodrigo Chaves y Laura Fernández. Se le ha puesto un freno, por ahora, a las intenciones de establecer un Estado autoritario, tiránico, dictatorial y plenamente autoritario en Costa Rica. En esta dirección ellos siguen atizando y clamando.

Su último discurso con motivo de este fallo judicial es que se dio un golpe de Estado en Costa Rica. Despotricaron sobre esto. Acudieron con una acción de prevaricato contra los Magistrados de la Sala Constitucional que impulsaron este Fallo, sin que técnicamente pueda tener efecto alguno sobre ellos ni ningún resultado positivo para los accionantes, más allá de afirmar que eso es parte del Golpe de Estado que se provocó.

El golpe de Estado no se ha dado contra el Poder Ejecutivo. La Presidenta, su copresidente, el Ministro de la Presidencia y de Hacienda, sus Vicepresidentes y el resto de sus ministros siguen en sus funciones ejecutivas. La Asamblea Legislativa no se ha suspendido por parte de un poder externo que la suspenda o paralice. Siguen funcionando sus comisiones de trabajo y sus sesiones legislativas.

El Poder Judicial sigue funcionando plenamente. El Poder Electoral, el Tribunal Supremo de Elecciones, que tiene rango de Poder Público, sigue funcionando y ha llamado a que se formen e inscriban partidos políticos, con plazo hasta enero próximo, para las elecciones municipales de 2027-2028.

La prensa nacional no tiene censura previa de organismos externos a la institucionalidad nacional. Al contrario, ha arreciado en sus editoriales en defensa de la democracia, de la institucionalidad del Estado de Derecho y de apoyo al Fallo de la Sala Constitucional.

La Fuerza Pública policial no ha tenido necesidad de movilizarse, por propia iniciativa ni por iniciativa de nadie, en función de la defensa de toda la institucionalidad democrática costarricense, que no está amenazada.

La estridencia de los discursos presidenciales de Laura Fernández y de Rodrigo Chaves, de gritos agudos, molestos, exagerados, con violentas expresiones físicas, y de retos a la población inquiriéndole de si aceptarían una dictadura, no han tenido eco nacional y tampoco ningún destello de apoyo internacional a favor del supuesto gobierno que cayó por el Golpe de Estado, o de condena del Golpe de Estado, o de suspensión de relaciones diplomáticas con el supuesto gobierno golpista.

El aliado más sólido de los gobiernos de Rodrigo Chaves y de Laura Fernández, por el servilismo, el felpudismo o la sumisión, con el que ellos se comportan con las políticas que les impone el gobierno estadounidense, en aranceles o en política exterior, ni siquiera ha dado su apoyo a estos gobernantes reconociéndolos como legítimos representantes populares que perdieron el poder por ese golpe de Estado.

El presidente Trump no se la peló, como se dice en la jerga costarricense, corriendo a darle apoyo al gobierno y a amenazar a los golpistas con una intervención al estilo Caracas para restaurar el gobierno democrático de Rodrigo Chaves y Laura Fernández. Al gobierno de Trump ni un destello le sacó el anuncio de plaza pública que hicieron la pareja presidencial de Rodrigo y Laura del Golpe de Estado que se les había dado.

Pero, curiosamente, tampoco lograron ni chispas de apoyo de los gobiernos de derecha de América Latina como son los de Argentina, El Salvador, Ecuador, Chile, Perú, Colombia, República Dominicana, Paraguay, Panamá y Bolivia. Sus amigos Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa, José Antonio Kast, Keiko Fujimori, Abelardo de la Espriella, Luis Abinader, Santiago Peña. José Raúl Moliño y Rodrigo Paz. Lo dejaron solo. No le tiene ni una gota de credibilidad a sus gritos desesperados de haber sufrido un golpe de Estado.

He llegado a la conclusión de que el autogolpe de Estado, que están planificando Rodrigo Chaves y Laura Fernández, lo practican con los juegos electrónicos de internet “Suzerain”, “Saga Trópico” y “Dictator: Gobierna tu nación”.

En estos juegos, desde la presidencia, se ven países en crisis donde se trata de modificar la constitución para obtener podres absolutos, encarcelar la oposición política, se ven situaciones de bloqueos parlamentarios y amenazas de perder elecciones, como lo advertían hablando contra el Tribunal Supremo del Elecciones Rodrigo y Laura, y donde el Dictador administra las distintas fracciones políticas del país, como Rodrigo advirtió que tendría los 7 u 8 diputados que le faltan para controlar plenamente al Poder Legislativo, con la meta de acumular el mayor poder absoluto y eliminar todos los pesos y contrapesos del sistema democrático, actuando por la fuerza con Decretos Leyes… sin Poder Legislativo y sin Poder Judicial.

Compartido con SURCOS por el autor.

Sin consultar el diccionario

José Manuel Arroyo Gutiérrez

La realidad social obliga a la creatividad en el ámbito del lenguaje y las palabras. Cuando la inequidad, pobreza y exclusión crecen, y ya no podemos esconderlas debajo de las alfombras, una pléyade de conceptos nuevos se une a los tradicionales para dibujar un paisaje más exacto y variopinto de la sociedad en que vivimos.

Con el clásico de Víctor Hugo, los “miserables”, hemos nombrado a quienes, estando por completo desposeídos de bienes materiales y de fortuna, terminan perdiendo también la dignidad que debiera tener toda persona. Son los “desheredados” de la tierra –así llamados por la literatura sociológica contemporánea-. los que no han recibido nada y no dejarán nada a sus descendientes. En este grupo conceptual también se ubica el “limosnero”, con reminiscencias religiosas, o el tradicional “indigente”, que sobrevive de lo que buenamente le regalan o rebusca entre desechos.

En la tradición está de manera indiscutible el ropaje que medio-abriga a los desposeídos, con una legión de sinónimos: pordioseros, desarrapados, harapientos, y de seguro se me quedan otros términos similares en el tintero.

Otro orden de calificativos apela más bien al lugar o “topos” donde se ubica o deambula la persona. Aquí aparecen los “marginales”, es decir, los que viven en el margen del mundo, los que no están integrados al centro de convivencia, en fin, los que no logran sentarse a la mesa del reparto. Este concepto es hermano de quienes están “en situación de calle” por no tener dónde albergarse y, más recientemente, -en lo personal un descubrimiento- se habla de los “habituales” una mezcla de tener la costumbre de habitar en las calles y padecer alguna adicción.

Un último ejemplo de creatividad lingüística lo aporta la destacada filósofa española Adela Cortina, que introduce el término “aporofobia”, ese sentimiento, con frecuencia reflejado hasta en políticas públicas reaccionarias, que rechaza todo lo que huela a pobreza, ya sea nativa, o bien la que traen las inmigraciones en nuestros días. Es también la fobia que nos hace subir la ventana del automóvil ante la presencia de un indigente, el pasarnos de acera o el lavarnos compulsivamente ante el más mínimo roce con un ser humano de estos.

En todo caso estamos hablando del pobre, pobrísimo, paupérrimo que, en términos técnicos nos lleva a hablar de “porcentajes de pobreza”, gente “por debajo de la línea de pobreza” o gente “en pobreza extrema”. Los datos engendrados por el neo-liberalismo que campea, arrojan más del 20% (uno de cada cinco costarricenses) en situación de pobreza, un 6% de esa condición es extrema; con un ensanchamiento de la inequidad, medido por el Índice de Gini, que ya está alrededor del 0.6; y con una explosión de individuos en “condición de calle” al triplicarse su número en los últimos años. Ese ultra-liberalismo es la opción político/económica dominante, más allá de las tendencias autoritarias que hoy nos preocupan tanto, y que han cultivado desde hace cuatro décadas –cual más cual menos- todas las banderías políticas que nos han gobernado. Vinieron primero a privatizar, desregular, desaparecer la clase media y empobrecer a la población en general; ahora están aniquilando la democracia y el Estado Social de Derecho, si los dejamos.

El programa Alternativas transmitirá el 28 de agosto un panel sobre integración social y el papel de RENASES frente al autoritarismo

El Colectivo Reflexión-Acción invita a una nueva emisión del programa «Alternativas», bajo el título «¿Es la hora de la integración social para frenar el autoritarismo? ¿RENASES es la opción, qué propone?», a transmitirse el 28 de agosto de 2026, a las 6:00 p.m. (hora de Costa Rica), en vivo por Facebook Live, YouTube y Spotify.

RENASES es la Red Nacional de Sectores Sociales.

El panel invitado está integrado por:

  • Juvenal Cascante Araya, agricultor, maestro pensionado, expresidente del SEC (Sindicato de Trabajadores de la Educación Costarricense), abogado y profesor de Derecho en la Universidad de San José.

  • Laura Rivera Alfaro, máster en Trabajo Social y licenciada en Derecho.

  • Guido Sibaja Fonseca, productor agroalimentario.

  • Cecilia Jiménez Arce, MSc en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Autónoma de México, licenciada en Sociología y Trabajo Social por la UCR, presidenta y fundadora de ACODEHU, fundadora de varios sindicatos y quien formó parte de la inscripción del Frente Popular.

El programa se transmite en alianza con emisoras amigas: Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución, 506 Ondas de Alajuelita y Radio Voces Libertarias 97.3 FM.

Alternativas se define como un espacio para «pensar libremente para construir un país y un mundo integralmente mejores», activo desde el 12 de enero de 2020.

Declaratoria de secretos de Estado y su naturaleza jurídica: ¿un cheque en blanco para el Poder Ejecutivo?

La Asociación Americana de Juristas, Rama Costa Rica le invita a la mesa redonda virtual:
«Declaratoria de Secretos de Estado y su naturaleza jurídica: ¿un cheque en blanco para el Poder Ejecutivo?»

Joan Vintró Castells y Rodolfo Brenes Vargas conversarán sobre los alcances jurídicos de la declaratoria de secretos de Estado, sus límites y mecanismos de control, así como la tensión entre la protección de información sensible, el derecho de acceso a la información pública y los principios de transparencia y rendición de cuentas.

Una oportunidad para reflexionar sobre una pregunta fundamental: ¿hasta dónde puede llegar la potestad del Poder Ejecutivo para declarar información como secreta?

Evento abierto al público

📅 3 de septiembre de 2026

🕙 10:00 a. m. – Costa Rica | 6:00 p. m. – España

💻 Vía Microsoft Teams

ID de la reunión: 937 387 052 960 6

Código de acceso: 3TH7dH

La presencia del sector agropecuario en el Plan Nacional de Desarrollo 2027-2030: metas e inversión limitada frente a un sector en crisis

German Masís

El martes reciente el Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica, presentó el Plan nacional de Desarrollo e Inversión pública 2027-2030, denominado Braulio Carrillo, que según el documento “se erige como la hoja de ruta estratégica mediante la cual el mandato democrático otorgado a la Administración Fernández Delgado se traduce en 8 Metas Nacionales, 50 Metas Sectoriales y más de 240 metas de Intervenciones Públicas” (Plan Nacional de Desarrollo, 2026, p.16)

Una revisión del apartado del Plan Nacional dedicado al Sector Agropecuario y una valoración de los alcances de los objetivos y metas en términos del desarrollo de este sector, permite determinar lo siguiente:

En el Plan se han incluido 3 Metas sectoriales, es decir el 6% de las metas sectoriales totales, 15 Metas de inversión pública, que representan también un 6 % de las metas de inversión totales y no hay metas sectoriales desagregadas regionalmente.

La Inversión total en la ejecución de las metas y objetivos en el sector agropecuario asciende a ₡ 670 786 043 734,91, alrededor de un 11,5% de la inversión total en el plan de Desarrollo.

Las metas sectoriales son:

Incrementar la oferta productiva agropecuaria dirigida hacia los mercados internacionales para la exportación agrícola, pecuaria y la industria agroalimentaria.

La meta es aumentar el Monto de exportaciones agropecuarias en dólares en 597,198,548 entre el 2027 y el 2030.

Incrementar la productividad del Sector Agropecuario y la generación del empleo, mediante el apoyo institucional a través de la innovación y desarrollo de capacidades.

La meta es aumentar la Productividad laboral anual en colones en 2,088,742 en el período

Promover la adaptación al cambio climático y la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero en las fincas agropecuarias aplicando el modelo NAMA para mejorar el desempeño productivo y ambiental del sector agropecuario.

La meta es captar y mitigar 9,976 Toneladas más de CO2 entre 2027 y 2030.

Por su parte las metas de inversión pública en el sector están ligadas a varios ejes y programas tales como:

En Abastecimiento Institucional, cuyo objetivo es:

Fortalecer las capacidades productivas, comerciales y de gestión de los Productores Primarios Base (PPB) del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI), a fin de incrementar su nivel de impacto y participación en los encadenamientos de abastecimiento institucional.

Indicador

La Inversión en este eje será de: 402,933.000.000 financiado con Recursos ordinarios del CNP.

En Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria, el objetivo es:

Generar conocimiento científico y tecnológico para contribuir a la competitividad, funcionalidad y sostenibilidad de los sistemas productivos agropecuarios.

La Inversión será de ₡710 494 699,00 financiado con Recursos ordinarios del MAG-INTA

En Producción Sostenible el objetivo es:

Desarrollar modelos de producción sostenibles en fincas ganaderas y agrícolas mediante la implementación de prácticas y tecnologías adaptadas a cada sistema productivo con el fin de mejorar la eficiencia productiva, reducir el impacto ambiental y resiliencia frente al cambio climático

La Inversión es: ₡233 600 000,00, financiada con Recursos ordinarios MAG-Extensión agropecuaria.

En el Programa Nacional de Control de Calidad de Semillas, el objetivo es:

Fortalecer la producción de semilla para asegurar la disponibilidad de semilla de calidad, mediante el incremento de variedades y del volumen producido.

La inversión será de 1,167,944,787 financiada con Recursos ordinarios MAG y la Oficina nac de Semillas.

En el Programas de Buenas Prácticas Agrícolas, el objetivo es:

Verificar los residuos de plaguicidas en vegetales frescos de producción nacional y productos de importación y exportación para proteger el ambiente y la salud humana con alimentos inocuos.

La inversión es de ₡2 381 438 320,00 000 financiada con recursos ordinarios MAG-Sistema Fitosanitario del Estado.

En el Impulso a la Estrategia de agricultura de precisión en los territorios rurales, el objetivo es:

Impulsar la ejecución de proyectos de agricultura de precisión para la reducción de uso de químicos, plaguicidas y aumento de la producción con uso de tecnología control del recurso hídrico y fertilizantes.

La inversión es de: ₡767 000 000,00, financiada con Recursos del INDER.

En el Sistema de Abastecimiento de Agua para la Cuenca Media del río Tempisque y Comunidades Costeras, el objetivo es:

Impulsar el desarrollo socioeconómico en la región Chorotega a través del incremento en la disponibilidad hídrica en la margen derecha del río Tempisque,

La inversión en este eje es ₡260 641 547 940,00, financiada con Recursos del SENARA préstamo BCIE

En Servicios eficaces y eficientes asociados a la sanidad vegetal y salud animal, es:

Ampliar la cobertura del sistema nacional de vigilancia de resistencia antimicrobiana en sistemas productivos agropecuarios autorizados, para la protección de la salud pública, la sanidad animal y la inocuidad alimentaria.

La Inversión en este eje es: ₡98 157 484,00 financiada con Recursos ordinarios MAG-SENASA

En el Desarrollo de la Maricultura sostenible en Costa Rica, el objetivo es:

Impulsar el desarrollo sostenible de la maricultura en Costa Rica, fomentando la producción de recursos marinos.

La Inversión es: ₡127 000 000,00, financiada con Recursos INCOPESCA-Cooperación Española

En el Programa de inserción de grupos de mujeres y jóvenes de la zona rural, al sector agro productivo, el objetivo es:

Generar emprendimientos productivos para mujeres y jóvenes de la zona rural agrupadas en clubes 4S, con el propósito de lograr su inserción efectiva en el sector agroproductivo o en actividades alternativas.

La Inversión es: ₡320 000 000,00, financiada con Recursos ordinarios MAG CONAC 4-s

Como se puede observar se trata de un conjunto de metas, que se centra sobre todo en el tema de Productividad y Sostenibilidad, con componentes de producción sostenible, de semillas de calidad, de buenas prácticas agrícolas, el manejo agroquímicos, la sanidad animal y un componente nuevo de agricultura de precisión, que es tal vez el único componente de modernización agrícola.

Se introducen componentes adicionales como el de acceso al agua en Guanacaste, que es retomado del proyecto del agua que había sido financiado hace varios años y que ha avanzado poco en su ejecución, el del programa de Abastecimiento institucional en el área de comercialización y el componente de apoyo a la incorporación de jóvenes y mujeres en la agricultura, un tema novedoso a futuro. Sobre el financiamiento de las acciones y metas incluidas en el Plan es claro que provienen en su mayoría de los fondos ordinarios del MAG, algo del INDER y del CNP y no hay ninguna asignación adicional de recursos ni financieros, ni tampoco técnicos.

La revisión efectuada permite, detectar la ausencia de metas en temas claves para la recuperación y fortalecimiento del sector, como el tema del desarrollo agroindustrial y agregación de valor, el de alternativas de comercialización, el del financiamiento agropecuario, el de los seguros agrícolas, el de capacitación técnica y el de la seguridad alimentaria, demasiadas carencias frente a un sector con serios problemas estructurales y abandonado por la institucionalidad pública desde hace varias décadas

Pese a lo mencionado las metas y objetivos incorporados, pretenden enfrentar los desafíos que el mismo plan señala y cuyas dimensiones son el resultado del rezago del sector agropecuario durante de varias décadas. Ellos son:

Fortalecimiento de la productividad, competitividad y generación de valor agregado

Reducción de la vulnerabilidad del Sector Agropecuario frente al cambio climático

Disminución de las disparidades territoriales y sociales, mediante la generación de empleo de calidad, la inclusión productiva

Fortalecimiento de las oportunidades para mujeres y personas jóvenes en el medio rural.

Enormes desafíos, para los limitados alcances de las metas y recursos del Plan.

El Plan a su vez, aporta un diagnóstico sectorial, que menciona algunas las debilidades tanto a nivel macro como micro del sector, resultado de una transformación que sitúa al agro, como una actividad secundaria que ha visto reducirse dramáticamente su papel en la economía, en la generación de empleo y en la producción de alimentos.

Señala “en términos macroeconómicos, que la participación relativa del sector en el PIB nacional se redujo de 4,0% a 3,6%, aunque el sector mantiene una balanza comercial superavitaria y una participación relevante en la generación de divisas.

A nivel microeconómico, indica que la población ocupada disminuyó en 8,2%, pasando de 217 104 a 199 248 personas (INEC), lo que refleja procesos de ajuste productivo, migración hacia otros sectores y cambios en la composición de la fuerza laboral.

En el ámbito socioeconómico, si bien los indicadores de pobreza han mejorado a nivel nacional, existen diferencias entre zonas urbanas y rurales. En 2025, la pobreza rural (19,3%) y la pobreza extrema (5,5%) superan las registradas en zonas urbanas (13,6% y3,1%, respectivamente), lo que evidencia condiciones de mayor vulnerabilidad en los territorios rurales.

Además, afirma que persisten situaciones estructurales que requieren atención estratégica como la participación de las mujeres en el empleo agropecuario continúa siendo limitada (alrededor del 13,6%) y se mantienen diferencias en los niveles de ingreso por sexo. Asimismo, se evidencia una disminución en la participación de población joven, lo que plantea desafíos importantes en términos de relevo generacional y sostenibilidad futura del sector.

Asimismo, el sector enfrenta una alta vulnerabilidad frente al cambio climático, lo que incide en la estabilidad de la producción y en los ingresos de las personas productoras. En este contexto, resulta necesario avanzar hacia sistemas productivos más resilientes, sostenibles y eficientes en el uso de recursos”. (Plan Nacional de Desarrollo, 2026, p.104)

No obstante, pese a las debilidades y vulnerabilidades apuntadas, el diagnóstico pretende brindar un panorama optimista al mencionar que, “el sector evidencia una evolución positiva en un contexto desafiante y que el agro mantiene una base productiva sólida, que enfrenta el reto de acelerar su crecimiento relativo mediante mayor valor agregado, innovación y diversificación productiva”.

Así mismo, el diagnóstico presenta como válidos argumentos alejados de la realidad de la mayoría de los productores de diferentes actividades productivas, como la afirmación de que “las condiciones de costos de producción muestran una mejora significativa, por la disminución entre 2022 y 2025, en los precios de insumos como fertilizantes, agroquímicos y alimentos concentrados, destacando la caída del 57,5% en el precio de la urea, disminución que contribuye a mejorar la rentabilidad de las unidades productivas, aunque el sector continúa expuesto a la volatilidad de los mercados”, argumento a la postre erróneo y desactualizado, y que marca una condición diametralmente opuesta en la actualidad.

Tampoco acierta el diagnóstico, con respecto a la evolución del agro como actividad económica, al establecer que entre 2022 y 2025, el Producto Interno Bruto Agropecuario creció aproximadamente 4,5%, lo que confirma una recuperación sostenida de la actividad productiva. Este crecimiento se acompaña de un incremento del 13,6% en el Índice Mensual de Actividad Agropecuaria (IMAGRO), reflejando una expansión general de la producción, particularmente, en actividades pecuarias y de apoyo” (Idem, PND,pag103), crecimiento que en los últimos dos años ha sido negativo del -2%, mientras que el IMAGRO ha fluctuado constantemente con crecimientos negativos en varios meses, que ha hecho pensar en una recesión del sector.

Por el contrario, la realidad de la producción agroalimentaria nacional, es mucho más compleja y angustiante para muchos agricultores, como han reconocido productores y autoridades en diferentes regiones, el sector agrícola de Costa Rica enfrenta una de las crisis más graves de la última década, factores climáticos extremos, el avance de plagas y enfermedades, así como el aumento de los costos de producción(y de las importaciones), han puesto en riesgo la estabilidad de familias dedicadas a la agricultura y la ganadería, a lo que se suma que el fenómeno del Niño ha impactado de forma desigual diferentes zonas productivas(Infobae,14-6-2026.)

Frente a esa realidad del sector, el Plan Nacional de Desarrollo ofrece una propuesta limitada e insuficiente en sus metas, acciones y recursos y poco comprometida con el mejoramiento de las condiciones productivas, tecnológicas, comerciales, financieras y de los medios de vida que requieren los agricultores, sus familias y el medio rural.

Costa Rica en la era multipolar: oportunidades y desafíos

Álvaro Fernández González

Costa Rica no puede seguir discutiendo su relación con China y Estados Unidos como si el mundo continuase dividido en dos bloques antagónicos, siguiendo la visión maniquea de la Doctrina Monroe y el Corolario Trump.

Esa visión pertenece al pasado. El siglo XXI está configurando un escenario multipolar donde la capacidad de los países para prosperar dependerá de su inteligencia estratégica, de su soberanía tecnológica y de su habilidad para diversificar alianzas sin renunciar a sus propios intereses.

El verdadero riesgo no es cooperar con China o mantener una relación estrecha con Estados Unidos. El riesgo consiste en carecer de un proyecto nacional y dejar que otros definan nuestras prioridades.

Un país sin estrategia termina adaptándose a las decisiones ajenas, mientras desperdicia oportunidades para fortalecer su economía, su ciencia, su educación y su capacidad de innovación.

La irrupción de las nuevas derechas también interpela a la oposición democrática. No bastará con denunciar los excesos del gobierno o defender las instituciones heredadas.

Si el Pacto Patriótico aspira a convertirse en una alternativa creíble, deberá ofrecer una visión de futuro capaz de responder a las demandas de una sociedad marcada por la desigualdad, la incertidumbre y el cambio tecnológico.

La ciudadanía espera propuestas que fortalezcan la democracia, impulsen un nuevo modelo de desarrollo y sitúen a Costa Rica en mejores condiciones para enfrentar la competencia global.

La historia demuestra que el país ha sabido reinventarse en momentos decisivos. Hoy enfrenta uno de ellos.

La pregunta ya no es si debemos mirar hacia Washington o hacia Beijing.

La pregunta es si tendremos la voluntad de construir un proyecto nacional que dialogue con ambos desde la soberanía, el conocimiento y la confianza en nuestras propias capacidades.

En un mundo que cambia aceleradamente, la mayor amenaza no es la multipolaridad. Es la falta de visión para comprenderla y actuar en consecuencia.

El reconocimiento por parte de Colombia de la soberanía de Israel en los Altos del Golán (territorio sirio ocupado): algunas reflexiones

Nicolas Boeglin
Profesor de Derecho Internacional Público
Facultad de Derecho UCR
nboeglin@gmail.com

El pasado 10 de agosto, mediante un comunicado oficial (véase texto), Colombia optó por reconocer formalmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán.

Como bien se sabe, se trata de un territorio de Siria que Israel ocupa de manera ilegal desde 1967, y que incorporó formalmente a su territorio en 1981. Desde entonces, en un sinfín de resoluciones, tanto del Consejo de Seguridad (véase resolución S/Res/497(1981) adoptada por unanimidad), como de la Asamblea General de Naciones Unidas, así como de otras organizaciones internacionales y regionales, se ha reiterado que Israel no posee ningún título jurídico válido sobre este territorio, que tiene la obligación de devolver los Altos del Golán a Siria y que ningún Estado debería reconocer la titularidad israelí sobre este territorio.

La precitada resolución del Consejo de Seguridad de diciembre de 1981 señala que el Consejo:

«Reafirmando que la adquisición de territorio por la fuerza es inadmisible con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas, los principios del derecho internacional y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad,

1. Resuelve que la decisión Israel de imponer sus leyes, su jurisdicción y su administración al territorio sirio ocupado de las Alturas del Golan es nula y sin valor y no tiene efecto alguno desde el punto de vista del derecho internacional;

2. Exige que Israel, la Potencia ocupante, revoque su decisión de inmediato«.

Además de Siria (véase comunicado oficial), al igual que varios Estados en Oriente Medio entre los cuales podemos señalar a Arabia Saudita (véase comunicado) y a Catar (véase comunicado), Turquía manifestó su reprobación al anuncio hecho por Colombia (véase comunicado oficial del aparato diplomático turco). De igual manera se manifestó la Organización para la Cooperación Islámica (véase comunicado), ante lo que constituye una verdadera provocación de Colombia para con el mundo árabe y la comunidad musulmana como tal. Al respecto no queda muy claro si las nuevas autoridades de Colombia han sopesado las desventajas que podría ocasionarles, en sus relaciones con el mundo árabe, esta sorprendente decisión.

Es de precisar que el comunicado oficial de Colombia del pasado 10 de agosto señala en su parte final que se asumieron compromisos con Israel pocos días antes, al indicar que:

«Este comunicado se publica de acuerdo al compromiso adquirido por ambas naciones, el pasado sábado 8 de agosto«.

Salvo error de nuestra parte, no se ha tenido mayor aclaración sobre el «compromiso adquirido por ambas naciones» y sería de gran utilidad conocerlo en detalle, en particular lo recibido por Colombia a cambio.

No está de más recordar que desde el 1ero de mayo del 2024, Colombia había suspendido sus relaciones diplomáticas con Israel (véase comunicado oficial) en señal de profundo repudio por las exacciones de todo tipo cometidas por Israel en Gaza. En el precitado comunicado de mayo del 2024, se lee que:

«Colombia no puede ser cómplice ni guardar silencio manteniendo relaciones diplomáticas con un gobierno que se comporta de esa manera y enfrenta tan graves acusaciones de la comisión de un genocidio, crímenes de guerra y violaciones al Derecho internacional Humanitario.

Colombia tampoco puede ser indiferente al enorme e indescriptible sufrimiento humano que esto causa, por lo cual el presidente Gustavo Petro ha anunciado la decisión de romper relaciones diplomáticas con Israel a partir del 2 de mayo«.

Mapa extraído de esta nota de la BBC del 13 de agosto del 2026 titulada «Cuál es la importancia de los Altos del Golán y por qué es polémico que Colombia reconozca la soberanía israelí sobre ellos».

Una breve aproximación jurídica

La ilegalidad de la situación que persiste desde 1981 en los Altos del Golán proviene del hecho siguiente: los Altos del Golán fueron adquiridos por Israel mediante el uso la fuerza en 1967.

Desde 1945, la normativa internacional prohíbe el uso de la fuerza en las relaciones entre Estados soberanos, y el corolario a esta regla fundacional de Naciones Unidas, es el no reconocer adquisiciones territoriales realizadas recurriendo al uso de la fuerza: de ahí, por ejemplo para citar un caso reciente, que muy pocos Estados reconocen la soberanía de Rusia sobre los cuatro «oblast» o territorios ucranianos, incorporados formalmente al territorio ruso en el 2022; y que pocos son los Estados que reconocen la soberanía de Rusia sobre la península de Crimea (territorio ucraniano) desde que Rusia la «adquirió» ilegalmente en el 2014 mediante una operación denominada «hombres vestidos de verde» (véase artículo de la BBC de marzo del 2014) seguida de una supuesta «consulta popular» que arrojó una sospechosa cifra de 95,5% de votantes a favor de pertenecer a Rusia (véase nota de The Guardian).

Es tal la importancia de esta norma desde 1945, que en este artículo publicado en el 2024 en el sitio jurídico especializado EJIL-Talk y titulado «Is the Prohibition of Forcible Annexations of Territory a Jus Cogens Norm?«, dos especialistas sostienen que la prohibición de la adquisición de un territorio mediante el uso de la fuerza constituye una norma imperativa de derecho internacional general (una categoría de norma más conocida como «regla de jus cogens«).

En julio del 2024, en su opinión consultiva relacionada al carácter ilegal de la ocupación y de la colonización por parte de Israel del territorio palestino ocupado (véase texto integral), la Corte Internacional de Justicia (CIJ) recordó (véase párrafo 179 de la opinión consultiva) que:

«179. La Cour a conclu que les politiques et pratiques israéliennes équivalaient à l’annexion de vastes parties du Territoire palestinien occupé. Elle estime que le fait de tenter d’acquérir la souveraineté sur un territoire occupé, ainsi que cela ressort des politiques et pratiques adoptées par Israël à Jérusalem-Est et en Cisjordanie, est contraire à l’interdiction de l’emploi de la force dans les relations internationales et à son corollaire, le principe de non-acquisition de territoire par la force».

.. / ..

179. The Court has found that Israel’s policies and practices amount to annexation of large parts of the Occupied Palestinian Territory. It is the view of the Court that to seek to acquire sovereignty over an occupied territory, as shown by the policies and practices adopted by Israel in East Jerusalem and the West Bank, is contrary to the prohibition of the use of force in international relations and its corollary principle of the nonacquisition of territory by force».

En otras palabras, la prohibición de la adquisición de territorio mediante el uso de la fuerza y la prohibición del uso de la fuerza constituyen dos caras de la misma regla básica que impera desde 1945 dentro del ordenamiento jurídico internacional: aplica para el territorio ocupado por Rusia en Ucrania desde el 2022, para el territorio palestino que ocupa Israel desde 1967, así como para la ocupación israelí en los Altos del Golán.

Al proceder con este reconocimiento, Colombia se convierte en el primer Estado de América Latina en reconocer formalmente la soberanía de Israel en este territorio ocupado de Siria: lo cual debería de plantear algunas interrogantes muy válidas sobre las intenciones de sus nuevas autoridades con relación a muchas otras reglas vigentes en el ordenamiento jurídico internacional.

En cuanto al posible alineamiento de las posiciones de Colombia con las Israel en Naciones Unidas, es muy probable que se verifiquen a partir del próximo mes de septiembre, al iniciarse la Asamblea General de Naciones Unidas; así como con otras iniciativas tendientes a satisfacer excitativas israelíes y norteamericanas relacionadas a su campaña conjunta en contra de la Corte Penal Internacional (CPI), así como en contra la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre el territorio palestino ocupado, la jurista italiana Francesca Albanese.

Una comunidad internacional coherente y consistente frente a unos pocos incoherentes

En diciembre del 2025, la resolución anual condenando la ocupación israelí de los Altos del Golán (véase texto) fue aprobada con una abrumadora mayoría en la Asamblea General de Naciones Unidas con 123 votos a favor y únicamente 7 en contra: a saber, Estados Unidos, Israel, Micronesia, Palau, Papua Nueva Guinea, Paraguay y Tonga. Se remite al detalle de la votación en este enlace oficial de Naciones Unidas. En toda lógica, deberíamos observar en este 2026 a Colombia aparecer en este grupo ultra minoritario que Estados Unidos e Israel logran usualmente reunir en votaciones sobre Palestina, y más generalmente sobre las exacciones de todo tipo de Israel, que condena con frecuencia el órgano plenario de Naciones Unidas (Nota 1).

Nótese que en el 2024, el mismo ejercicio en el seno de la Asamblea General de Naciones Unidas (véase texto de la resolución) registró 97 votos a favor y 8 en contra (véase nota de prensa de la agencia de noticias turca Anadolu).

En el 2023, fueron esta vez 151 los Estados votando a favor de la resolución A/Res/78/77) y tan solamente dos previsibles votos en contra: los de Estados Unidos y de Israel (véase detalle del voto en este enlace oficial de Naciones Unidas).

A la pregunta natural que pueda surgir al notar dos únicos votos en contra:

«¿Se habrá observado sobre este punto particular de la agenda internacional, un aislamiento tan evidente de Israel y de su incondicional aliado norteamericano (usualmente muy hacendosos para obtener los votos de algunos Estados isleños del Pacífico para maquillar su profunda soledad)?»

la respuesta es la siguiente: en el año 2016, la oposición al texto se redujo en Naciones Unidas a un solo voto en contra (Israel), mientras que la delegación de Estados Unidos optó por registrar su voto con las demás abstenciones (15), la resolución A/RES/71/99 obteniendo 163 votos a favor (véase detalle de la votación del 2016 en este enlace oficial de Naciones Unidas).

Cabe señalar que el único Estado en el mundo en reconocer formalmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán es Estados Unidos. Este reconocimiento no lo había hecho ningún Presidente de Estados Unidos antes del 25 de marzo del 2019: véase al respecto esta nota oficial de la Casa Blanca, la cual es firmada por el que fuera entonces Presidente de Estados Unidos y que ha vuelto a serlo desde el 20 de enero del 2025. Remitimos a nuestros estimables lectores al análisis que entonces publicamos en el 2019 (Nota 2).

A modo de conclusión

Con este insólito reconocimiento, las nuevas autoridades electas de Colombia confirman ser parte de lo que podríamos denominar las «fichas útiles» de Israel (y de Estados Unidos) en América Latina, que buscan erosionar las reglas más básicas del ordenamiento jurídico internacional: recientemente, por ejemplo, Estados Unidos e Israel lograron que Argentina los acompañara para cuestionar la prohibición de la tortura (Nota 3).

En la precitada votación de diciembre del 2025 sobe los Altos del Golán (cuyo detalle está disponible en este enlace oficial), únicamente Paraguay votó en contra, Argentina (otra ficha muy útil de Israel desde diciembre del 2023) optando por abstenerse.

No está de más referir a la «época dorada» entre Israel y Colombia vaticinada por el jefe de la diplomacia israelí al llegar a Colombia para asistir personalmente a la toma de posesión de las nuevas autoridades, en el mes de agosto pasado (véase nota de prensa de Demócrata): fue tal la premura por complacer a Israel que a penas 48 horas después de clausurarse la ceremonia oficial de toma de posesión (un viernes), Colombia procedió a reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán (un lunes) con un «tweet» enviado a media mañana del mismo día (véase tweet).

– Notas –

Nota 1: A modo de ejemplo, cuando en noviembre de 2012 la Asamblea General reconoció a Palestina como «Estado Observador No Miembro«, se adoptó la resolución A/Res/67/19 con 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones. Entre los votos en contra acompañaron a Estados Unidos y a Israel: Canadá, Islas Marshall, Micronesia, Palau, Panamá, Nauru y República Checa (véase comunicado oficial de Naciones Unidas). De forma similar (9 votos en contra), en una votación sobre la obligación de no trasladar embajadas a Jerusalén que tuvo lugar en 2017, reuniéndose 128 votos a favor (véase nota de prensa oficial de Naciones Unidas). Esta curiosa «coalición» según el término utilizado por el Washington Post en el 2012 (véase artículo) se expresó también en 2021, durante la votación de la resolución A/RES/76/225 (véase texto), con sus 7 votos en contra, frente a 156 votos. Este núcleo duro puede a veces verse algo reducido: una de las expresiones más modestas en número de votos de la llamada «coalición anti Palestina» (4 votos: Estados Unidos, Israel, Islas Marshall y Micronesia) es, sin duda, esta resolución votada en octubre de 2003 sobre la construcción del muro construido por Israel, adoptada con 144 votos a favor y 4 en contra (véase el comunicado oficial de Naciones Unidas).

Nota 2: Véase BOEGLIN N., «Atentando contra una regla esencial en derecho internacional: a propósito de la reciente decisión de Estados Unidos sobre los Altos del Golán«. 27 de marzo del 2019, disponible en este enlace.

Nota 3: El 20 de noviembre del 2025, se votó la resolución trienal en el seno de la Comisión de la Asamblea General, que reafirma la prohibición de la tortura y de los malos tratos (véase texto de la resolución). Por primera vez en los últimos decenios, en vez de adoptarse por consenso, se solicitó un voto en el que se contabilizaron un total de 169 Estados votando a favor y … votaron en contra Argentina, Estados Unidos e Israel. De estos tres Estados, únicamente Estados Unidos procedió a explicar su voto en contra, con argumentos risibles si no se tratara de un tema tan grave (véase texto). Este detalle (véase recuadro) de la votación merecía, en nuestra modesta opinión, una mención en diversos medios informativos: mucho más llamativo resulta el hecho que haya pasado totalmente desapercibido en la prensa internacional y que muchas salas de redacción omitieran toda referencia a este intento por erosionar una regla internacional fundamental en materia de protección de los derechos humanos. ¿Realmente ya no interesará a nadie que haya Estados objetando de manera tan desvergonzada la prohibición absoluta de la tortura y de los tratos inhumanos, crueles o degradantes?

UCR recomienda aprobar proyecto sobre vedas pesqueras, pero pide fortalecerlo con ciencia y mecanismos de control

A pesar de que la Comisión Permanente Ordinaria de Asuntos Agropecuarios de la Asamblea Legislativa aprobó el pasado 13 de agosto una moción para no consultar al Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica (UCR) el proyecto de ley sobre sostenibilidad social durante los períodos de veda pesquera, la Universidad ya emitió su criterio técnico sobre la iniciativa y recomienda su aprobación.

El proyecto, expediente N° 25.603, busca reformar la Ley de Pesca y Acuicultura para ampliar el acceso a compensaciones económicas para las personas pescadoras que vean afectados sus ingresos durante los períodos de veda, sin que el otorgamiento dependa exclusivamente de su condición socioeconómica.

El criterio del CIMAR, solicitado por la Universidad, expresa una conformidad general con la iniciativa, pero advierte que el proyecto debe incorporar mayores elementos científicos, técnicos y de seguimiento para garantizar que las medidas propuestas contribuyan efectivamente a la sostenibilidad de los recursos pesqueros y al bienestar de las comunidades que dependen de esta actividad.

Entre las recomendaciones planteadas se encuentran fortalecer la fundamentación del proyecto mediante estudios científicos, estadísticas y evidencia empírica; establecer criterios más claros para la aplicación y control de los mecanismos previstos; precisar el financiamiento destinado a investigación; garantizar que los estudios sean realizados por personal con experiencia técnica pertinente; promover medios de vida alternativos para las comunidades pesqueras; y establecer mecanismos de monitoreo y evaluación sobre el estado de las poblaciones explotadas y los niveles de pesca ilegal.

El CIMAR también recomienda mejorar los sistemas de información sobre capturas, subsidios y personas beneficiarias, así como fortalecer el monitoreo, control y fiscalización durante las vedas.

Con base en este criterio técnico, el Consejo Universitario de la UCR acordó recomendar la aprobación del proyecto de ley, siempre y cuando se incorporen las observaciones y recomendaciones formuladas por el CIMAR.

La posición de la Universidad contrasta con la decisión adoptada por la comisión legislativa, que, según informó el Semanario Universidad, aprobó una moción para excluir la consulta al principal centro universitario especializado en investigación marina del país. Paradójicamente, mientras se optó por prescindir formalmente de esta consulta, el CIMAR ya había producido un criterio técnico que no rechaza la iniciativa, sino que plantea condiciones para mejorarla.

Para la UCR, apoyar la iniciativa no significa aprobarla sin modificaciones. Por el contrario, la atención a las necesidades económicas de las comunidades pesqueras debe ir acompañada de evidencia científica, mecanismos de control, investigación y políticas que garanticen la sostenibilidad de los recursos marinos. En un contexto de deterioro de las pesquerías nacionales, estas condiciones resultan fundamentales para que una política de compensación social no termine desvinculada de la recuperación y conservación de los ecosistemas y recursos de los que dependen las propias comunidades pesqueras.